En el día a día de la cocina, es común encontrarse con sobras de guisos que, con un poco de creatividad, pueden transformarse en un plato completamente nuevo y delicioso. Una de esas transformaciones estelares es el arroz con sobras de conejo guisado, una receta que no solo aprovecha al máximo los alimentos, sino que también ofrece un sabor inigualable y una textura reconfortante. Este plato es un ejemplo perfecto de cómo no se tiran ni se desperdician alimentos, dando una segunda vida a esas raciones que, en muchas ocasiones, quedan después de preparar un guiso.

La filosofía del aprovechamiento en la cocina
La idea de este arroz nace de la necesidad de aprovechar esos restos de conejo guisado y su deliciosa salsa. La respuesta es un arrocito con las verduras que se tengan en la nevera. Este tipo de preparaciones es fundamental en una cocina eficiente y sostenible, permitiendo disfrutar de nuevas recetas sin comer siempre lo mismo. Si hay algo que se aprende desde niño es que en la cocina ni se tiran ni se desperdician alimentos y que a las raciones que sobren de platos ya cocinados se les puede dar una vuelta y hacer con ellas otras recetas.
Ingredientes y preparación del arroz con sobras de conejo guisado
La dificultad de esta receta es baja y el tiempo de preparación es de aproximadamente 20 minutos. Los ingredientes necesarios para 2 personas son:
- Restos de conejo guisado
- 450 ml de la salsa del guiso (si no hay suficiente o está muy espesa, se puede añadir caldo de pollo)
- 150 g de arroz (se recomienda arroz de Calasparra o arroz redondo)
- 20 g de cebolla
- 80 g de verduras variadas (las que se tengan en la nevera)
- 1 cucharada de tomate triturado
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
- Sal y pimienta al gusto
Los pasos para la preparación son los siguientes:
- Picamos todas las verduras en trozos muy pequeños.
- Calentamos el caldo o la salsa del guiso.
- En una cazuela o paella, añadimos un chorro de aceite y sofreímos la cebolla y las verduras hasta que cojan color.
- Añadimos el tomate triturado y salpimentamos.
- Incorporamos el arroz, rehogamos unos segundos con las verduras y añadimos el caldo.
- Agregamos el conejo desmenuzado, con cuidado de que no se escape ningún hueso.
- Revolvemos hasta que todo esté bien integrado y añadimos casi todo el caldo, dejando un pocillo sin echar.
- Volvemos a revolver mientras añadimos la sal a gusto y el azafrán o el colorante.
- Bajamos el fuego y dejamos cocer lentamente durante 15 minutos.
- Después de la cocción, retiramos el laurel, el tomillo y el romero (si se utilizaron).
- Dejamos reposar el arroz durante 5 minutos con un paño encima para que termine de coger su punto.

Variaciones y trucos para un arroz caldoso, meloso o seco
La clave para un arroz perfecto reside en la proporción de líquido y el tipo de arroz. En los arroces caldosos se utiliza grano del estilo bomba por lo general y se agrega un mínimo de 4 veces agua o caldo. Si se añade más agua, quedaría como si fuese una sopa y si fuese menos, el arroz quedaría desde meloso hasta seco. Es fundamental controlar la variedad de arroz que se va a emplear para controlar el grado de absorción.
Arroz meloso
Esta receta de arroz con conejo tiende a un punto meloso, entre uno caldoso y uno seco. La medida de arroz sería de 2,5 tazas de líquido por cada taza de arroz y se diferencia del caldoso en los 5 minutos de reposo extra. Lo ideal es que el arroz quede ligeramente caldoso, casi cremoso. Esto se consigue gracias a las verduras que se han pochado en la cocción.
Arroz caldoso
El arroz caldoso se come con cuchara y tiene tanta relevancia el caldo como el arroz en el sabor. En este caso, se precisan 4 medidas de caldo por cada una de arroz. El arroz de grano corto, redondo y de color perlado, como el de la marca La Fallera (arroz redondo), necesita de 4 partes de caldo por cada parte de arroz. La particularidad de este arroz es que multiplica su volumen inicial por dos durante la cocción sin perder la forma.
Arroz seco
El arroz seco se consigue con dos medidas de líquido por una de arroz. En este caso, se deja 8 minutos fuera del fuego para que repose y acabe de coger la textura más compacta.

Trucos para enriquecer el plato
- Carne de ñora y pimentón: Justo antes de añadir el agua para cocer el arroz, agrega una cucharadita de carne de ñora y una pizca de pimentón dulce de la Vera, le darán color y un rico sabor al arroz.
- Caldo casero: Para los arroces siempre se recomienda incorporar caldo casero, mucha gente agrega agua y no le da el mismo sabor lógicamente. Puedes emplear caldo de ave en lugar de agua para cocer el arroz, quedará muy sabroso.
- Maceración del conejo: Para que el conejo quede bien tierno y con más sabor, se puede macerar con un poco de vino blanco, cebolla, pimiento, ajo, tomillo, laurel, un chorrito de aceite, sal y pimienta. Se deja 12 horas en la nevera, se escurre y se reserva el líquido resultante y las verduras. Estas últimas se utilizan en el sofrito y el líquido para añadir al agua de cocción.
- Toque especial: Si se quiere dar un toque especial al arroz, se pueden incorporar, al final de la cocción, unas tiritas de beicon fritas.
Arroz meloso con conejo | ¡Con un sabor que no olvidarás !
Maridaje y acompañamientos
Como es un plato muy completo, con una buena ensalada como entrante, se tendrá el menú ideal. Se pueden considerar opciones como la ensalada con judías verdes, ajitos y crujiente de jamón serrano, la ensalada de queso feta, tomate, pepino y pimiento o el tomate con anchoas y aceitunas.