Aprovechamiento Creativo: Del Bizcocho Duro a Delicias Inesperadas

Querida/o Amante de la pastelería, ¿Cuántas veces te ha sobrado bizcocho de alguna tarta o postre y no has sabido que hacer con él? La importancia de hacer un uso eficiente de los recursos es fundamental en la cocina moderna. Nosotros intentamos no desperdiciar nada, especialmente si se trata de comida. Y, cómo no, si se trata del bizcocho que nos sobra de otras elaboraciones. Creemos que la base de todo buen chef pastelero no solo es conseguir una excelente sonrisa, sino que también es importante aprovechar al máximo los ingredientes y realizar las raciones justas.

Además de demostrar que eres un verdadero chef, notarás un ahorro significativo en la elaboración de tus recetas. Pero, ¿solo se trata de profesionalidad? ¿de dinero? Reducir el desperdicio alimentario es otra cosa que nos debería preocupar cuando tenemos en mente ser más eficientes. Hacer un uso eficiente de los recursos, y más si se trata de comida. Por eso, en La base de la pastelería lo tenemos claro. Todo lo que nos sobra y está en perfectas condiciones para ser aprovechado, lo guardamos bien para que se conserve unos días más manteniendo todo su frescor. ¿Después? ni dudarlo, manos a la obra con algunas recetas de aprovechamiento. De esas que se nutren de toda tu creatividad: ¿Quién dice que aprovechando el bizcocho sobrante no se puede crear un sorprendente postre?

Si te ha sobrado bizcocho de una receta, o tienes algún trozo de bizcocho un poco seco, las ideas que te damos a continuación te van a gustar. Eso sí, ante todo te invitamos a que calcules bien los ingredientes de tus recetas para intentar que no sobre nada. Y es que no solo es una cuestión de dinero, sino también de ética y compromiso. Pero si se ha dado el caso, a continuación te proponemos recetas de aprovechamiento de bizcocho sobrante o seco para que sorprendas a tus comensales. O, quien sabe, para que te sirva de base en tus próximas elaboraciones.

Recetas de Aprovechamiento con Bizcocho Seco o Sobrante

1. Pudding de Bizcocho: Un Clásico Reconfortante

Si buscas una receta fácil de hacer, funcional y rápida, el pudding de bizcocho es una receta de aprovechamiento muy interesante. Los que os hayáis podido escapar unos días estaréis ya liados con la operación maleta-lavadora. Yo os traigo una receta de aprovechamiento: un pudin de bizcocho. Si os queda algún trozo de bollo, magdalena o brioche podéis emplear esta receta: sale muy rico, es muy sencillo y os va a resultar muy versátil.

Elaboración del Caramelo

  1. Poner un cazo vacío al fuego y esperar a que se caliente. Cuando esté, poner el azúcar y echar por encima el agua. Mantener a fuego medio sin remover.
  2. Al cabo de un rato se empezarán a formar burbujas cada vez mayores y el azúcar cambiará de color. Cuando esto suceda, ir girando el cazo un poco para que se vaya moviendo el azúcar y se haga bien por todos lados. Nunca hay que meter una cuchara.
  3. En el momento que esté completamente disuelto el azúcar y con un tono dorado, echar unas gotas de limón, remover girando el cazo de la misma manera que antes, y apartar del fuego.
  4. Dejar que se temple un minuto y caramelizar los moldes, echando un poco en el fondo y girándolo para que se reparta bien por todo el interior. A mí me gusta que incluso suba por las paredes del molde.

Nota sobre el caramelo: Si no tienes tiempo de hacer el caramelo casero, el que venden en los supermercados también funciona bien.

Proceso de elaboración de caramelo

Preparación del Pudding

  1. Precalentar el horno a 160ºC, calor arriba y abajo.
  2. Poner a calentar la leche en un cazo junto con la nata -sin montar-, la piel de limón y el palo de canela. Justo antes de que rompa a hervir retirar del fuego, y quitar la piel de limón y el palo de canela. Dejar templar.
  3. Desmenuzar el bizcocho y añadirlo a esta preparación.
  4. Batir los huevos con el azúcar en un cuenco aparte y añadirlos a la mezcla anterior.

¿No tiene poca azúcar la receta? ¡Ojo con este tema! Pues dependerá del bizcocho base que le pongas. Lo mejor es que lo pruebes antes de hornear, por si tuvieras que añadir 25 o 50 gramos más de azúcar.

¿Qué es el baño maría? Consiste en poner el alimento a cocinar dentro de un recipiente, y éste a su vez dentro de otro de mayor tamaño lleno de agua. Con esta técnica se consigue una temperatura constante y suave.

Una vez tengamos todos los ingredientes mezclados, vertemos la preparación en el molde caramelizado. Cocemos al baño maría, en el horno, igual que cuando hacemos un flan, durante 40 minutos a 180º. Pinchar con una aguja pasado este tiempo para ver que está cuajado. Si el cuchillo que usas sale limpio, estará listo.

Molde de pudin caramelizado listo para hornear

Ingredientes del Pudding de Bizcocho:

  • Bizcocho sobrante/seco
  • Caramelo
  • Leche
  • Azúcar
  • Huevos

Elaboración simplificada: Colocar todos los ingredientes menos el caramelo en el recipiente de la batidora, y mezclar ligeramente. Caramelizar un molde horneable, y poner la mezcla en su interior. Calentar en el microondas o en el horno durante 15 minutos. ¡Listo!

Cómo hacer PUDIN con cualquier resto que tengas

2. Crumble de Bizcocho: Textura Crujiente y Sabor Frutal

Hacer un Crumble de bizcocho es una alternativa interesante para utilizar un bizcocho seco, roto, o que nos ha sobrado de alguna receta. Este postre combina la textura crujiente de las migas de bizcocho con la dulzura de las frutas.

Ingredientes del Crumble de Bizcocho:

  • Bizcocho sobrante/seco
  • Mantequilla
  • Azúcar
  • Frutas silvestres (frambuesas, moras, fresas)

Elaboración:

  1. Desmigar el bizcocho.
  2. Calentar la mantequilla, y sin que se enfríe añadirla por encima de las migas de bizcocho.
  3. Espolvorear el azúcar y las frutas por encima.

Tip: Nuestras frutas favoritas son las frambuesas, las moras o las fresas… y como nos cuesta decidirnos, ¡las solemos poner todas!

Crumble de bizcocho con frutas del bosque

3. Pan Rallado de Bizcocho: Un Toque Sorprendente para Empanar

Aunque es muy simple, los restos de un bizcocho pueden servir como Pan rallado. Sí, sí, Pan rallado de bizcocho. ¿Te parece algo extraño? Pues realmente es un recurso sorprendente para empanar y darle un toque diferente a recetas, tapas o canapés salados. Al fin y al cabo, ¿no se utilizan los gusanitos para esto también?

Tan solo tendrás que cortar los trozos de bizcocho y hornear durante unos minutos para conseguir que se sequen y puedas desmigarlos tan finos como tú prefieras. El efecto de empanar con bizcocho no difiere mucho del que da un pan, pero el matiz dulce que aporta es increíble.

Pan rallado de bizcocho en un bol

Otras Formas Creativas de Aprovechar el Bizcocho Duro

Si las recetas anteriores no son lo que estabas buscando, o no tienes muy claro qué receta elaborar, no te preocupes. Siempre puedes utilizar el bizcocho sobrante o seco como un perfecto elemento decorativo. Una vez horneado queda crujiente e irresistible. Y queda perfecto como efecto «tierra comestible» en postres temáticos.

Base para una Tarta: Todas las recetas que lleven una base de galleta pueden prepararse con restos de bizcochos, galletas o bollos tipo brioche. Por cada taza de migas se añaden tres o cuatro cucharadas de mantequilla fundida y algunas especias, si se quiere. Se mezcla bien y se coloca en la base de un molde, apretando con los dedos o con una cuchara hasta que quede bien apelmazada. Después de dejarla un rato en la nevera o el congelador para que la mantequilla se enfríe y la base se compacte, puede cubrirse con un relleno en frío o bien hornearse como se hace con las tartas de queso.

Pastel de Migas o Streuselkuchen: Este pastel de tradición alemana se forma con una base de bizcocho húmedo y una cubierta crujiente que parecen migas. Para aprovechar los restos secos de un bollo/bizcocho y convertirlos en unas migas crujientes simplemente hay que desmenuzar el bizcocho/bollo y mezclarlo con un poco de harina y mantequilla fundida (por cada 100 gramos de bollería seca, una cucharada de harina y una de mantequilla) hasta obtener una textura granulosa y ponerlo por encima de lo que queramos miguear antes de llevarlo al horno.

Trifle o Parfait: Esta elaboración consiste en un vaso relleno de capas de frutas, algún tipo de natilla o crema, trozos de pastel o bizcocho y cualquier otra mezcla que se quiera. Para la capa de bizcocho es donde podemos utilizar nuestros restos de bollería seca. La crema que utilicemos va a humedecer la masa, ya que los vasitos tienen que reposar en la nevera unas horas antes de servirse. Si está insalvable, puede empaparse previamente con un almíbar, aunque en este caso rebajaría la cantidad de azúcar de la crema para que no sea demasiado empalagoso.

Migas de Bizcocho para Decorar o Aportar Textura: Una forma de aprovechar un bizcocho que se ha quedado sin vida o unas galletas en sus últimas es preparar unas migas crujiente. Para prepararlas se deshacen con los dedos o con un tenedor hasta obtener unas migas bien sueltas. Se extienden en una bandeja de horno y se hornean a 130 grados hasta que se sequen; tardan unos 35-40 minutos. Se dejan enfriar en la propia bandeja y luego pueden guardarse en un tarro de vidrio bien cerrado. ¿Para qué sirve tener migas de bizcocho en el armario? Pues para más de lo que puede imaginarse. Yo suelo añadirle una cucharada de granola o rompo media galleta en la ensalada: le aporta crujiente y textura y un toque dulce que le viene genial. Estas migas hacen el mismo papel. También pueden echarse en un bol con yogur y fruta a modo de cereales, servir como tierra o base para un postre cremoso o decorar una tarta por encima.

Pudin de Bollos (Pan de Calatrava): Leche y nata, huevos y azúcar conforman un flan. Si le añades palmeritas, napolitanas de chocolate, croissants o bollos suizos se convierte en un pan de Calatrava, un pudin de bollos o un pastel de todo. En todas las culturas hay recetas de aprovechamiento que utilizan restos de ingredientes o elementos que no están tan frescos para no tirar ni medio gramo de comida. Para elaborar este tipo de postre se realiza una mezcla similar a la de un flan y se rellena un molde junto con todos los restos de bollería seca.

Tiramisú: Sí, hablamos del tiramisú, un postre muy habitual en la gastronomía de Italia, aunque no es tan viejo como normalmente pensamos, y que puede ser la salida ideal que tus dulces caseros. En un tiramisú puedes aprovechar cualquier bizcocho de soletilla que empiece a secarse, pero también galletas, magdalenas, sobaos o cualquier tipo de dulce de repostería que esté empezando a secarse. El procedimiento para aprovecharlo no es complicado. Un tiramisú apenas es una base de bizcocho, un buen café, un poco de licor -que puedes quitar si no te gusta-, una crema de queso mascarpone y una cobertura de cacao en polvo.

Composición de un Tiramisú con bizcocho

Como puedes ver, las recetas de aprovechamiento de bizcocho son de varias clases y, de esta forma, no tendrás problemas en degustar ese dulce tan sabroso que has comprado hasta el final. Si tienes un bizcocho un poco duro de varios días o unas magdalenas que están un poco secas, no las tires.

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