Deliciosas recetas de aperitivos fríos con queso Philadelphia

Philadelphia es una marca reconocida a nivel mundial por su queso crema, un producto lácteo suave y cremoso que se ha convertido en un ingrediente básico en muchas cocinas. No tiene corteza y es denso, pero a la vez presenta una textura que se deshace fácilmente al degustarlo. Hoy en día es rara la receta que no incluye queso Philadelphia entre sus ingredientes, ya sea como protagonista o como complemento de muchas recetas fáciles y rápidas que te sacan del apuro cuando no sabes qué hacer de comer.

Tarrina de queso Philadelphia original y fresco sobre una mesa

Beneficios y propiedades nutricionales del queso crema

Sus propiedades y beneficios son muy variados. Este tipo de queso cuenta con un elevado aporte de grasas, aunque puede variar entre unas marcas y otras. Si lo consumes de forma moderada no hay de qué preocuparse. A continuación, se detallan sus componentes principales:

  • Proteínas: Aunque tiene menos que otros quesos, como por ejemplo el de cabra, aporta proteínas indispensables para el crecimiento del cabello y las uñas, así como el buen desarrollo de los músculos.
  • Vitaminas: Cuenta con muchas de ellas, como la vitamina A que puede contribuir a mejorar la visión, el funcionamiento del corazón y los pulmones. Además, tiene vitaminas D, B2, B3 y B12.
  • Minerales: Destaca la presencia de fósforo que facilita la digestión, limpia los riñones, y fortalece huesos y dientes.

Es importante conocer el valor que este ingrediente aporta a nuestra dieta equilibrada:

Componente Beneficio para la salud
Vitamina A Mejora la visión y el funcionamiento de órganos vitales.
Fósforo Fortalece los huesos y facilita los procesos digestivos.
Proteínas Esencial para el desarrollo muscular y salud de tejidos.

Consejos para cocinar y conservar el queso Philadelphia

Al pertenecer al grupo de quesos frescos, el queso Philadelphia es un producto que siempre debe estar en el frigorífico, así que procura no romper la cadena de frío cuando vayas a comprarlo. Su presentación más habitual es en tarrina; de hecho, lo ideal es que no lo saques de ella y lo vayas cogiendo de allí según lo necesites. Por otro lado, si alguna vez te has preguntado si se puede o no congelar el queso Philadelphia, te diremos que no es lo más recomendable, ya que al descongelarse pierden consistencia.

¿Cuánto dura el queso Philadelphia en la nevera? El queso cuenta con el hándicap de que una vez abierto deberás consumirlo en poco tiempo. Por lo general este plazo suele ser inferior a diez días, pero saldrás de dudas consultando la etiqueta del producto. En cualquier caso, si lo notas viscoso, arenoso o cristalizado es mejor que lo retires porque son señales de que se ha estropeado.

Infografía sobre la conservación correcta de quesos frescos en la nevera

Salvo en recetas de repostería que requieran horneado, por lo general no suele cocerse ni calentarse. Lo habitual es servirlo fresco dentro de todo tipo de alimentos como salmón ahumado, pimiento o berenjena. Es esta consistencia la que hace que el queso Philadelphia sea ideal para dar cuerpo, cremosidad y textura, pero también es perfecto para dar un toque a distintos rellenos. También está muy rico con hierbas frescas como cebollino, miel o mermelada.

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Recetas de aperitivos fríos paso a paso

¿Te da la sensación de que siempre sirves los mismos aperitivos? Pues de hoy no pasa que amplíes tu recetario con fáciles y riquísimas ideas para todos los gustos. El queso crema no puede faltar en nuestra nevera y aprovechamos todas sus cualidades para presentarte estas recetas.

1. Tartaletas con foie gras

Utiliza tartaletas de tamaño grande o pequeño, lo que más te interese. Mete el queso Philadelphia en una manga pastelera con boquilla rizada y rellena las tartaletas de tal manera que te quede una montañita. Corta el foie gras en dados y ponlos sobre el queso. Sirve en una bandeja bonita o decorada para la ocasión.

2. Tostas con anchoas

Unta una cantidad generosa de queso Philadelphia en cada tostada; si te apetece, puedes escoger el pan con pasas o cebolla caramelizada. Dispón encima del queso un filete de anchoa y una aceituna y lleva los canapés a una bandeja. Las blondas de pastelería son muy socorridas y quedan fenomenal en ocasiones especiales.

Bandeja variada de canapés de anchoa y salmón con queso crema

3. Volovanes con salmón y langostinos

Los volovanes son ideales pero algo complicados de rellenar, así que olvídate de la cucharita y hazlo mejor con una manga pastelera. Introduce el queso Philadelphia con salmón en la manga y rellena los volovanes. Dispón encima el langostino cocido y las huevas. ¡Quedan muy vistosos!

4. Tostas de salmón a las finas hierbas

Unta las rebanadas de pan tostado con el queso Philadelphia con finas hierbas. Hazlo de forma generosa para que al poner encima el salmón quede con algo de volumen. Coloca encima un trocito de salmón formando un rollito y medio huevo de codorniz cocido. Decora con unas hojitas de albahaca lavadas y secas.

5. Blinis con queso de cabra y mermelada

Unta los blinis con el queso Philadelphia con queso de cabra y romero y forma un huequito en el centro para poner mermelada de fresa. Decora con una nuez y sirve con el resto de canapés. Para hacer los blinis caseros, mezcla en un bol 1 yogur, 1 huevo, 10 g de levadura royal, 75 g de harina y una pizca de sal. Cocínalos en una sartén pintada con aceite hasta que se doren por ambos lados.

Primer plano de blinis con queso crema, mermelada y nueces

Un consejo final: No las prepares con demasiada antelación para que no se reblandezcan. Lo mejor es montar los canapés justo antes de servir porque las bases son crujientes. Esta bandeja de canapés con queso Philadelphia además de fácil y muy rápida de hacer, será la estrella en tu mesa porque queda preciosa.

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