La alergia al huevo es una reacción inmunológica a las proteínas presentes en este alimento. Aunque es más común en la infancia, puede persistir o desarrollarse en la edad adulta, presentando desafíos específicos en cuanto a diagnóstico y manejo.
¿Qué es la Alergia al Huevo?
La alergia al huevo se produce como consecuencia de una reacción inmunológica ante las proteínas del huevo. El sistema inmunitario percibe las proteínas del huevo como una sustancia extraña y dañina, activando una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo.
Comúnmente se refiere a los síntomas que algunas personas presentan, sobre todo, cuando ingieren huevo, pero también se pueden dar cuando se tocan directamente el huevo o por contacto indirecto, es decir, cuando otra persona ha tocado o consumido dicho alimento. En casos más severos puede ocurrir por inhalación durante su cocinado, ya que el calentamiento puede evaporar sus proteínas.
Componentes del Huevo Causantes de Alergia
Se puede tener alergia a:
- Solo a la clara del huevo (es la más frecuente).
- A la yema (la menos frecuente).
- A la clara y a la yema.
La clara contiene mayores alérgenos como el ovomucoide, la proteína más importante causante de alergia al huevo debido a su mayor resistencia al calor y a las enzimas digestivas. El ovomucoide ayuda a predecir la tolerancia al huevo. En la clara también se encuentran otras proteínas menos estables al calor y, por lo tanto, menos alergénicas, como la ovoalbúmina, la ovotransferrina y la lisozima.
La ovoalbúmina es destruida por la temperatura, lo cual explica que muchas veces el niño tolere el huevo cocido y tenga reacciones con huevo poco cuajado. El ovomucoide, por el contrario, es termorresistente; es de hecho, la proteína más relevante en cuanto a su alergenicidad.
La lecitina no es una proteína, sino un lípido o grasa. La alergia aparece frente a las proteínas. Si la lecitina estuviese total y absolutamente purificada podría consumirse sin problema, pero el procesamiento industrial para obtención de la misma puede arrastrar proteínas del huevo y, por tanto, dar síntomas de alergia, por eso se recomienda que los alérgicos a este alimento eviten la lecitina del huevo. Por otro lado, la lecitina de soja sí que se puede tomar si se tiene alergia a huevo.

Síntomas de la Alergia al Huevo
Los síntomas de una alergia dependen de si está mediada o no por la inmunoglobulina E (IgE).
Alergia al Huevo Mediada por IgE
Se caracteriza por un rápido comienzo de los síntomas (en las 2 horas siguientes a la ingesta del alimento, lo más normal es que aparezcan cerca de los 30 minutos) y los síntomas afectan a:
- Piel: urticaria, picor, edema, enrojecimiento.
- Aparato respiratorio: dificultad respiratoria, tos.
- Afección nasal y ocular: rinitis, estornudos, picor y enrojecimiento ocular.
- Aparato gastrointestinal: vómitos, dolor de abdomen.
- Anafilaxia: combinación de síntomas por afectación de dos o más órganos o sistemas, que es una urgencia médica vital. Esta reacción no depende de la cantidad de alimento ingerida, sino de la sensibilidad del paciente.
Alergia al Huevo No Mediada por IgE
Los síntomas se inician de manera más tardía (más de 2 horas tras su ingesta, incluso días) y los síntomas más habituales son digestivos (diarrea crónica, presencia de sangre y mucosidad en heces, vómitos tardíos con o sin hipotonía y decaimiento), entre otros.
Además, existen otras entidades relacionadas con la alergia al huevo en que están involucrados mecanismos de hipersensibilidad mixtos como ocurre en la dermatitis atópica, o de tipo celular/no mediado por IgE en el caso de la esofagitis eosinofílica. En la esofagitis eosinofílica, los síntomas característicos dependen de la edad del paciente. En niños mayores y adultos se caracteriza clínicamente por dificultad para tragar alimentos sólidos (disfagia), impactación alimentaria (el alimento se atasca en el esófago) y dolor torácico no asociado con la deglución, y en los niños más pequeños los síntomas incluyen vómitos, dolor abdominal, rechazo de alimentos y en ocasiones retraso en el crecimiento.

Diagnóstico de la Alergia al Huevo en Adultos
Para diagnosticar la alergia al huevo, tu médico usará varios abordajes, incluso descartar otras afecciones que podrían estar causando los síntomas. En muchos casos, lo que parece ser una alergia al huevo en realidad es causado por intolerancia alimentaria, que generalmente es menos grave que la alergia a los alimentos y no involucra al sistema inmunitario. Ante cualquier señal de posible alergia al huevo, se aconseja acudir a profesionales sanitarios alergólogos.
El médico te preguntará sobre tus antecedentes médicos y te realizará un examen físico.
Métodos Diagnósticos
- Prueba cutánea con punción (prick-test): Se aplican sobre la piel del brazo gotas que contienen una cantidad conocida del alérgeno al que podemos ser sensibles. Si tu hijo o tú tienen alergia al huevo, puede desarrollarse un bulto elevado (roncha) en el lugar de la prueba. Los especialistas en alergias están mejor preparados para hacer e interpretar pruebas cutáneas para alergias.
- Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede medir la respuesta del sistema inmunitario a los huevos al controlar la cantidad de ciertos anticuerpos que se encuentran en el torrente sanguíneo (IgE específica) y que pueden indicar una reacción alérgica. Esto nos permite cuantificar y demostrar la presencia de IgE específica frente a estas proteínas, así como realizar un seguimiento de la evolución de la alergia. En la Clínica, además, se disponen de varias técnicas para ello: InmunoCAP, ALEX2 (un panel de IgE específicas medido por microarrays que aporta información de más de 280 alérgenos tanto respiratorios como alimentarios) e incluso Test de Activación de Basófilos.
- Prueba de provocación con alimentos: Esta prueba implica darles a tu hijo o a ti una pequeña cantidad de huevo para comprobar si causa una reacción. Si no sucede nada, se les da más huevo mientras el médico busca signos de una alergia alimentaria. Debido a que esta prueba puede causar una reacción grave, debería realizarla un especialista en alergias. En algunos casos se realizan pruebas de tolerancia oral específicas, es decir, el paciente ingiere un poco de huevo en la consulta para medir la reacción.
- Registro de alimentos o dieta de eliminación: Útil para identificar patrones de reacción.
El diagnóstico de la alergia al huevo no mediada por IgE se basa en la historia clínica detallada y la respuesta a la prueba de exclusión-provocación con huevo (retirada del mismo de la alimentación y reintroducción posterior), ya que las pruebas cutáneas con extractos y la determinación de IgE específica son característicamente negativas.

ALERGIA AL HUEVO - ¿Qué pasa en el cuerpo de quienes la padecen?
Tratamiento de la Alergia al Huevo
El tratamiento de la alergia al huevo tiene 3 pilares:
- Tratamiento sintomático / farmacológico o de reacción aguda.
- Preventivo o de evitación.
- Etiológico: inmunoterapia oral, inducción de tolerancia o desensibilización con alimentos.
1. Tratamiento Sintomático / Farmacológico
Este tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas de una reacción alérgica aguda.
- Antihistamínicos: Pueden reducir los signos y síntomas de una alergia leve al huevo. Estos medicamentos pueden tomarse después de haber consumido huevos, pero no son eficaces para prevenir una reacción anafiláctica al huevo ni para tratar una reacción grave.
- Corticoides orales y broncodilatadores: Se utilizan para tratar síntomas más severos.
- Inyecciones de epinefrina de emergencia (Adrenalina intramuscular): En los casos graves (anafilaxia), se debe colocar la inyección de epinefrina. Quizás necesites llevar un inyector de epinefrina de emergencia (EpiPen, Auvi-Q u otros) en todo momento. En casos de anafilaxia, se debe acudir a la sala de emergencias y permanecer en observación durante un tiempo para asegurarse de que los síntomas no vuelvan a aparecer.
Asegúrate de saber usar el autoinyector. Si tu hijo tiene uno, asegúrate de que las personas encargadas de cuidarlo tengan acceso a él y sepan cómo se usa. Si tu hijo tiene la edad suficiente, asegúrate de que sepa cómo se usa. Cambia el autoinyector antes de su fecha de caducidad.
2. Tratamiento Preventivo o de Evitación
La primera medida y más eficaz es evitar el contacto con el alérgeno. La única manera de prevenir los síntomas de la alergia al huevo es evitar el consumo de huevos o productos que los contengan.
Dieta para la Alergia al Huevo
Como se ha comentado anteriormente, dependerá de la sensibilidad que sufra la persona al huevo. Acudir a los profesionales sanitarios adecuados para conocer la gravedad de la alergia al huevo.
En caso de que se paute una dieta exenta de huevo, se deberá evitar el consumo de huevo como todos los alimentos derivados y no derivados que contengan huevo en su composición.

Alimentos que deben controlarse/evitarse:
- Dulces, merengues, helados, batidos, turrones, flanes, cremas, caramelos, golosinas.
- Fiambres, embutidos, salchichas, patés.
- Algunos cereales para el desayuno.
- Hojaldres, empanadas, empanadillas.
- Productos de pastelería y bollería: bizcochos, magdalenas, galletas, pasteles.
- Algunas salsas (mayonesa, ajo-aceite), gelatinas.
- Pastas al huevo, alimentos rebozados o empanados.
- Algunos cafés con crema sobrenadante (capuchino).
Lectura del Etiquetado
Es importante leer las composiciones de los alimentos para saber si contiene huevo o alguna parte de este. En los alimentos envasados, la información sobre alérgenos debe aparecer en la lista de ingredientes y con una tipografía diferente al resto de ingredientes. Se aconseja que se compren alimentos de marcas que “remitan a etiquetado”.
Como componente de otros alimentos puede estar etiquetado como: Lecitina (excepto que sea de soja), lisozima, coagulante, livetina, ovoalbúmina, ovovitelina, etc.
La exclusión debe ser “radical y completa”. Es decir, de todas las proteínas presentes en el huevo: la proteína de la clara, la yema (podría contener restos de proteína), ovoalbúmina, ovomucoide, lecitina y los aditivos alimentarios involucrados, que deben estar señalados en el etiquetado.
Contaminación Cruzada y Otros Riesgos
Advertimos también sobre la posibilidad de la contaminación cruzada en muchos productos de la industria alimentaria. “El huevo está muy presente en muchos de los alimentos y comidas preparadas. Por eso mismo es una alergia muy limitante y de manejo engorroso. Es un alimento que vamos a encontrar como ingrediente en muchos alimentos procesados y el paciente debe estar muy alerta y aprender a rechazarlos por seguridad”.
Otros consejos:
- Evitar medicamentos que contengan huevo en su composición. Otro de los problemas con los que se encuentran las personas con alergia al huevo es que se pueden encontrar trazas de proteínas de huevo en algunas vacunas y medicamentos.
- Limpiar bien cocina y utensilios de cocina ante la presencia de una persona alérgica (es decir, no se debe usar el mismo aceite con el que ya se haya cocinado anteriormente un huevo).
- Para asegurar el aporte proteico consumir pescado, carne, legumbres y frutos secos (en caso de alimentación omnívora). No tiene por qué aparecer ningún déficit de vitaminas, minerales u otros nutrientes esenciales siempre que se siga una dieta variada rica en carnes, pescados, leche y lácteos, frutas, verduras, etc.
Consideraciones Específicas
- Carne de pollo o gallina: La mayoría de los pacientes pueden comer carne de pollo o gallina con normalidad. No obstante, en el caso de los alérgicos a la yema de huevo, se ha descrito, en algunos casos, una relación entre la misma y el desarrollo de síntomas respiratorios y digestivos tras la ingesta de huevo, carne de pollo, gallina, o tras el contacto con plumas, excrementos, etc. que se conoce como el SÍNDROME AVE-HUEVO. Este síndrome se ha descrito sobre todo en adultos con predominio en mujeres, aunque también puede afectar a niños.
- Otros tipos de huevos: No se pueden consumir otro tipo de huevos (de pato, pavo, ganso, codorniz, avestruz, etc.) porque tienen componentes muy parecidos, aunque no sean iguales, a los del huevo de gallina (reactividad cruzada).
- Vacunas: La vacuna triple vírica (sarampión-rubeola-parotiditis) está cultivada en fibroblastos derivados de embriones de pollo, por lo que casi no contiene proteínas de huevo capaces de desencadenar una reacción alérgica. Las recomendaciones actuales son que pueden administrarse a personas con alergia al huevo. La vacuna antigripal también puede contener trazas, pero las reacciones adversas suelen ser leves.

3. Tratamiento Etiológico: Inmunoterapia Oral (ITO)
La inmunoterapia oral es un nuevo tipo de tratamiento para la alergia al huevo, que también se conoce como desensibilización oral o vacunación. Es uno de los tratamientos más prometedores para la alergia a los alimentos en general. Su objetivo es que el paciente alcance la tolerancia completa al alimento, en este caso el huevo, o en su defecto, conseguir aumentar su umbral de tolerancia, con lo que al menos estará protegido frente a ingestas accidentales.
El tratamiento consiste en consumir diariamente una cantidad pequeña de proteína de huevo, que se aumenta gradualmente con el transcurso del tiempo hasta lograr una ración completa (un huevo frito o en tortilla). Este tratamiento precisa que, en todo momento, el personal sanitario controle de manera muy cercana este proceso para evitar reacciones alérgicas importantes. Este método podría alterar la respuesta alérgica a la proteína del huevo por parte del sistema inmunológico del cuerpo, aumentando la cantidad de huevo que se puede ingerir sin inducir reacciones adversas.
La Clínica Universidad de Navarra es el primer centro sanitario navarro que ofrece la desensibilización alimentaria para la alergia a la leche y el huevo. El tratamiento de desensibilización logra que los pacientes puedan volver a consumir estos alimentos sin reacciones alérgicas. Existe la posibilidad de utilizar fármacos biológicos como el Omalizumab para proteger frente a reacciones y facilitar la desensibilización.
Eficacia y Seguridad de la Inmunoterapia Oral
La evidencia mostró que tratar la alergia al huevo con cantidades pequeñas y crecientes de huevo ayuda a la mayoría de niños con alérgicos al huevo a tolerar una ración parcial de huevo, siempre que continuaran consumiendo una cantidad diaria de proteína de huevo. Los efectos secundarios fueron frecuentes durante el tratamiento de inmunoterapia oral, aunque generalmente fueron leves a moderados. No obstante, 21 de 249 niños tratados con inmunoterapia oral para la alergia al huevo requirieron fármacos debido a una reacción grave.
| Resultado | Grupo de Inmunoterapia Oral (n=249) | Grupo de Control (n=190) | Riesgo Relativo (RR) | Intervalo de Confianza (IC) del 95% |
|---|---|---|---|---|
| Tolerancia a porción parcial de huevo (1-7.5g) | 82% | 10% | 7.48 | 4.91 a 11.38 |
| Tolerancia a ración completa de huevo | 45% | 10% | 4.25 | 2.77 a 6.53 |
| Eventos adversos graves que requirieron epinefrina | 8.4% | 0% | - | - |
| Eventos adversos leves a graves | 75% | 6.8% | 8.35 | 5.31 a 13.12 |
Fuente: Cochrane Database of Systematic Reviews 2018, Issue 4. Art. No.: CD010638.
La exposición frecuente y creciente al huevo durante uno a dos años en las personas alérgicas al huevo aumenta la tolerancia, ya que casi todos se vuelven más tolerantes en comparación con una minoría del grupo de control y casi la mitad de las personas son totalmente tolerantes al huevo al final del tratamiento en comparación con 1 de cada 10 personas que evitan el huevo. Sin embargo, casi todos los que recibieron tratamiento experimentaron eventos adversos, principalmente relacionados con la alergia. Se halló que 1 de cada 12 niños tuvieron reacciones alérgicas graves que requirieron epinefrina, y algunas personas renunciaron a la inmunoterapia oral.