Enfermedad Celíaca: Origen, Síntomas y Diagnóstico

La enfermedad celíaca es una afección autoinmune crónica que se desencadena por la ingesta de gluten en personas genéticamente predispuestas. Esta proteína, presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, provoca una reacción inmunitaria que daña el revestimiento del intestino delgado. A nivel coloquial, los conceptos de celiaquía, alergia al gluten e intolerancia al gluten se suelen utilizar como si fueran sinónimos, pero son problemas muy distintos.

Actualmente se considera una de las enfermedades con predisposición genética más frecuentes, afectando a aproximadamente 1 de cada 100 personas en Europa y Norteamérica. En España, se estima una prevalencia que oscila entre 1/71 para la población infantil y 1/357 para la población adulta.

Representación esquemática del intestino delgado con vellosidades dañadas por la enfermedad celíaca.

¿Qué es la Enfermedad Celíaca?

La enfermedad celíaca es un desorden autoinmune intestinal crónico con un fuerte componente genético. Cuando una persona con celiaquía consume gluten, su sistema inmunitario reacciona dañando el revestimiento del intestino delgado. Este daño interfiere en la absorción de nutrientes, lo que puede derivar en desnutrición, anemia, pérdida de peso, debilitamiento de los huesos, infertilidad y aborto espontáneo, entre otras complicaciones.

El revestimiento de los intestinos tiene pequeñas áreas llamadas vellosidades que se proyectan hacia afuera en la abertura del intestino. Estas estructuras ayudan a absorber los nutrientes. Cuando las personas con enfermedad celíaca consumen alimentos con gluten, su sistema inmunitario reacciona causando daño a las vellosidades intestinales. Debido a ese daño, las vellosidades son incapaces de absorber el hierro, las vitaminas y los nutrientes en forma apropiada.

La enfermedad se puede manifestar en cualquier momento de la vida, desde la lactancia hasta la adultez avanzada. Las personas con familiares que padecen celiaquía están en mayor riesgo de presentar la enfermedad.

Gluten: Historia y Relación con la Celíaca

El gluten es una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. Su uso se masificó debido a su capacidad de retener aire en la matriz proteica, facilitando la elaboración del pan y aportando elasticidad a las masas. Las gliadinas, una fracción soluble del gluten, contienen componentes tóxicos para los celíacos y son ricas en glutamina y prolina, lo que dificulta su digestión.

El cultivo del trigo se inició hace aproximadamente 10.000 años en el creciente fértil. La migración europea se caracterizó por una importante sustitución de las poblaciones locales mesolíticas por poblaciones neolíticas provenientes del sudoeste de Asia. Estas poblaciones, genéticamente identificables por su patrón de HLA específico, generaron complejos mecanismos de defensa contra el gluten. El gran consumo de gluten está asociado a la revolución industrial con la elaboración del primer molino a vapor en el siglo XIX, lo que contribuyó a aumentar la producción y consumo del pan.

Mapa del Creciente Fértil, origen de la agricultura y el cultivo de cereales.

Síntomas de la Enfermedad Celíaca

Los síntomas de la enfermedad celíaca pueden variar mucho y ser diferentes en niños y adultos. Las manifestaciones más habituales incluyen picor, inflamación o irritación de ojos, nariz y garganta, urticaria, dermatitis o dificultad para respirar (asma). Sin embargo, no siempre existen síntomas propiamente digestivos.

Los síntomas gastrointestinales abarcan:

  • Dolor abdominal, distensión, gases o indigestión
  • Estreñimiento
  • Disminución del apetito (también puede aumentar o permanecer inalterable)
  • Diarrea, sea constante o intermitente
  • Intolerancia a la lactosa (común cuando a la persona se le hace el diagnóstico y generalmente desaparece con tratamiento)
  • Náuseas y vómitos
  • Heces fétidas, grasosas o que se pegan al inodoro al vaciarlo
  • Pérdida de peso inexplicable (aunque las personas pueden tener sobrepeso o peso normal)

Otros problemas que se pueden presentar con el tiempo debido a que los intestinos no absorben nutrientes claves abarcan:

  • Propensión a la formación de hematomas
  • Depresión o ansiedad
  • Fatiga
  • Retraso en el crecimiento de los niños
  • Pérdida del cabello
  • Picazón en la piel (dermatitis herpetiforme)
  • Ausencia de periodos menstruales
  • Úlceras bucales
  • Calambres musculares y dolor articular
  • Sangrado nasal
  • Convulsiones
  • Entumecimiento u hormigueo en manos o pies
  • Corta estatura sin explicación

Los niños con celiaquía pueden tener:

  • Defectos en el esmalte dental y cambio de color en los dientes
  • Retraso en la pubertad
  • Pérdida de masa muscular
  • Diarrea, estreñimiento, heces fétidas o grasas, náuseas o vómitos
  • Comportamiento irritable o melindroso
  • Aumento deficiente de peso
  • Crecimiento lento y estatura por debajo de lo normal para su edad

Diagnóstico de la Enfermedad Celíaca

El diagnóstico de la enfermedad celíaca puede ser complejo debido a la gran variabilidad de síntomas. Se empieza con pruebas serológicas de anticuerpos en sangre, como los anticuerpos contra la transglutaminasa tisular (tTGA) o anticuerpos antiendomisio (EMA). Si los exámenes dan resultado positivo, a menudo se lleva a cabo una endoscopia de vías digestivas altas para obtener una biopsia del intestino delgado.

También se pueden hacer pruebas genéticas para ayudar a detectar quién puede estar en riesgo de padecer celiaquía. Es poco probable que quienes tengan resultados negativos de la variante genética común la desarrollen.

Ilustración de una endoscopia digestiva alta para biopsia intestinal.

Los exámenes de sangre pueden detectar algunos anticuerpos especiales, como los anticuerpos contra la transglutaminasa tisular (tTGA, por sus siglas en inglés) o anticuerpos antiendomisio (EMA, por sus siglas en inglés), con los cuales se puede detectar la afección. El proveedor ordenará estos exámenes de anticuerpos si hay sospecha de celiaquía.

La enfermedad celíaca tiende a ser hereditaria. Si alguien de tu familia tiene la afección, pregunta a un miembro de tu equipo de atención médica si deberían hacerte una prueba.

Diferencias con la Alergia al Trigo y la Sensibilidad al Gluten No Celíaca

Es importante diferenciar la enfermedad celíaca de otras afecciones relacionadas con el gluten:

  • Enfermedad Celíaca: Es una enfermedad autoinmune. Cuando una persona con celiaquía consume gluten, su sistema inmunitario reacciona dañando el revestimiento del intestino delgado.
  • Alergia al Trigo: Es una reacción inmunológica frente al trigo ingerido o inhalado que puede llegar a ser grave. A diferencia de la celiaquía, la reacción es de inicio brusco y puede ser provocada hasta por pequeñas cantidades de trigo. La persona afectada presentará síntomas cutáneos, respiratorios, gastrointestinales o (en casos graves) circulatorios, a los pocos minutos de entrar en contacto con la sustancia. Con la alergia se nace.
  • Sensibilidad al Gluten No Celíaca: Es una condición en la que las personas presentan síntomas similares a los de la celiaquía al consumir gluten, pero no hay daño intestinal ni respuesta autoinmune. Los efectos de la intolerancia varían según la cantidad de gluten ingerido y aparecen al cabo de horas o días. En su caso no tienen alteradas las vellosidades intestinales.

Enfermedad celíaca, sensibilidad no celíaca al gluten y alergia al trigo

Tratamiento y Dieta Sin Gluten

El único tratamiento eficaz y seguro para la enfermedad celíaca es seguir una dieta estricta sin gluten durante toda la vida. Esto significa evitar no solo alimentos que contengan trigo, cebada o centeno, sino también trazas que puedan estar presentes por contaminación cruzada.

De acuerdo con la legislación europea vigente, 20 ppm (partes por millón) es el límite máximo permitido a cualquier producto alimentario para ser etiquetado con la leyenda "sin gluten". Esto se traduce en 20 mg de gluten por cada kilogramo del producto.

Aunque se están investigando medicamentos que puedan paliar la enfermedad, aún no hay ninguna alternativa que sustituya completamente la dieta sin gluten. Eliminar el gluten de la dieta no solo implica recurrir a alimentos exentos de esta proteína, sino también saber evitar la contaminación cruzada.

La celiaquía no se puede curar. Los síntomas desaparecerán y las vellosidades en el intestino sanarán si usted sigue una dieta libre de gluten de por vida. No consuma alimentos, bebidas, ni tome medicamentos que contengan trigo, centeno, cebada o posiblemente avena. Usted debe leer las etiquetas de los alimentos y medicamentos con sumo cuidado para buscar ingredientes que puedan incluir estos granos.

La recuperación del daño intestinal ocurre con mayor frecuencia al cabo de 3 a 6 meses en los niños. La recuperación puede tardar de 2 a 3 años en los adultos. En muy pocas ocasiones, se presentará daño a largo plazo al revestimiento de los intestinos antes de que se haga el diagnóstico.

Importante: Usted NO debe iniciar una dieta libre de gluten antes de que le hagan el diagnóstico, ya que al hacerlo se afectarán las pruebas para esta enfermedad.

Tabla comparativa de cereales permitidos y no permitidos en una dieta sin gluten.

Si tienes enfermedad celíaca, comer gluten desencadena una respuesta inmunitaria a la proteína del gluten en el intestino delgado. Con el tiempo, esta reacción puede dañar el revestimiento del intestino delgado y evitar que absorba nutrientes.

Cuándo consultar a un médico: Consulta con el equipo de atención médica si tienes diarrea o malestar digestivo que dura más de dos semanas. Asegúrate de consultar a tu equipo de atención médica antes de intentar una dieta sin gluten.

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