La merluza es un pescado de sabor suave y si os gusta el sabor del ajo y perejil esta receta os gustará, pues a ellos sabe esta salsa. En casa, las recetas de albóndigas siempre triunfan. No solo las de carne, también las de pescado. En esta receta, te enseñamos a preparar unas albóndigas de merluza cocinadas en salsa que están de rechupete. Es una receta algo laboriosa, las albóndigas siempre lo son, pero es muy fácil. Estas albóndigas de merluza en salsa verde son un segundo plato o principal muy agradable en caliente. E incluso en frío, un par de albóndigas pueden ser un aperitivo o un tentempié excelente, acompañadas de una copa de vino o cerveza.
El pescado es uno de los alimentos que consumimos bastante. Nos gusta mucho, se prepara fácil y entre ellos, la merluza nos encanta. Por eso me apetecía probar a cocinarla en modo albóndiga. Albóndigas de merluza en salsa.
Ingredientes y Preparación
Los pescados más recomendados para unas deliciosas albóndigas de pescado son los pescados blancos, nosotros hemos seleccionado la merluza gallega, pero podrás emplear cualquier tipo de pescado o marisco, incluso combinarlos para disfrutar las ventajas que cada uno ofrece.
Ingredientes para las Albóndigas:
- Merluza fresca (o el pescado que prefieras)
- Huevo
- Perejil picado
- Ajo picado
- Pan de molde remojado en leche
- Sal y pimienta al gusto
- Harina para rebozar
Ingredientes para la Salsa:
- Cebolla picada
- Ajo picado
- Vino de Jerez (opcional)
- Caldo de pescado
- Perejil fresco picado
- Guisantes (opcional)
La clave para lograr que las albóndigas queden jugosas en su interior reside en la miga de pan remojada en leche. Como todos los guisos, os recomiendo hacer la receta de un día para otro, ya que mejoran en textura y se intensifica su sabor. Además es idóneo para llevar a la oficina en táper y se puede congelar sin ningún problema.
Si queréis hacer guarnición, podéis acompañar estas albóndigas con arroz blanco o con puré de patatas. En mi casa las albóndigas triunfan con arroz blanco, pero pueden combinar genial con una buena ensalada, con unas patatas cocidas o fritas o incluso con unos macarrones. Ya que te pones, te recomiendo que dobles la cantidad y congeles la mitad. Quedan estupendas también después de descongelarlas.
No aconsejo su congelación, el proceso del congelado cambia totalmente la textura y el sabor de la merluza, sin embargo si sobran, las guardamos en el frigorífico y al día siguiente recalentadas están tan ricas o más que el primer día.

Preparación de las Albóndigas
Trocear la merluza en pequeños cuadraditos con el cuchillo, que quede similar a una carne picada. También puedes emplear una picadora, con cuidado que no vaya ninguna espina y colócala en un bol. En un bol, añadir la carne de merluza, un huevo, un diente de ajo picado, perejil picado y la rebanada de pan de molde remojada en leche. Mezclar hasta conseguir una masa compacta. Debe quedar una masa ligada con la que puedas hacer las albóndigas sin que se deshagan.
Formar unas bolas con la masa, las pasamos por harina y las freímos hasta dorarlas levemente en una sartén con abundante aceite de oliva. Freír las albóndigas durante 1 minuto aproximadamente, deben quedar selladas y ligeramente doradas. Resérvalas.
1.- Comenzamos picando bien los filetes de merluza a cuchillo, podemos también usar una procesadora. 2.- Mezclamos en un bol la merluza picada con el ajo picado, el perejil picado, sal, 1 huevo y la rebanada de pan bimbo remojada en leche. La rebanada la debemos escurrir previamente. 3.- Mezclamos todo muy bien con las manos. 4.- Hacemos las bolas de pescado y las pasamos por harina. Las sellamos en un poco de aceite. Retiramos y reservamos.
Escurrimos y picamos. Añadimos el ajo picado, el perejil picado, los huevos batidos y el pan rallado. Salpimentamos, mezclamos y formamos bolitas. Enharinamos y freímos en una sartén con el aceite caliente. Escurrimos sobre papel absorbente.
1. Desmenuza la merluza con un tenedor o pícala finamente en un procesador de alimentos. Colócala en un bol y añade el huevo, el ajo picado, el pan rallado, el perejil, sal y pimienta. Forma bolitas pequeñas con la masa y pásalas ligeramente por harina. Calienta abundante aceite de oliva en una sartén y fríe las albóndigas a fuego medio hasta que estén doradas por fuera.

Preparación de la Salsa
Preparamos una salsa picando una cebolla en trozos muy pequeños y los pochamos en aceite de oliva hasta que se ablanden. Añadimos dos dientes de ajo picados y un poco de perejil y lo removemos con la cebolla durante dos minutos. Añadimos el vino de Jerez y dejamos que evapore.
En una olla baja pon 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva y agrega la cebolla y el ajo picados tan finitos que parezcan triturados (yo los piqué con robot) espolvorea sal y pimienta. Deja unos cuantos minutos hasta que evapore. Agrega el vino, deja unos minutos a que evapore el alcohol. Agrega el caldo y deja un poquito para triturar el perejil y también añade el resultante de esa mezcla. Salpimenta. Si quieres añadirle algo de guindilla, ahora es el momento. Deja a fuego medio bajo.
2. En una cazuela amplia, calienta el aceite de oliva a fuego bajo y añade los ajos picados. Cocina hasta que estén dorados, pero sin quemarlos. Incorpora el vino blanco y sube ligeramente el fuego para que reduzca. Luego, añade el caldo de pescado poco a poco, removiendo bien para evitar grumos.
Metemos las albóndigas en el caldo, teniendo en cuenta que el nivel inicial de caldo no debe superar la mitad de su altura y dejamos que se haga el conjunto, dando un suave hervor durante cinco minutos. Tras espolvorear con un poco más de perejil picado, las tenemos listas para servir.
Agrega la harina desleída en caldo o agua, mueve la olla con movimientos de vaivén para que se integre bien. Agrega los guisantes y nuevamente integra dando a la olla movimientos de vaivén sobre la encimera, de este modo todo se integrará sin romper las albóndigas. Deja unos minutos más en el fuego hasta que los gusiantes tomen temperatura.
3. Coloca las albóndigas en la cazuela con la salsa verde, asegurándote de que queden bien cubiertas.

Valor Nutricional de la Merluza
La merluza es un tipo de pescado muy común en España, de tamaño mediano. A nivel nutricional, es una fuente principal de proteínas de alto valor biológico. Su contenido graso es bajo, pero sí aporta omega 3. El pescado es un alimento esencial en la alimentación infantil, un alimento nutritivo que debe incorporarse a nuestra dieta desde la más tierna infancia.
Consejos Adicionales
Frabiconsejos - (*) Yo utilicé merluza fresca porque es muy fácil comer pescado fresco viviendo en Galicia, pero esta receta se puede hacer perfectamente con merluza congelada. - (**) Puedes optar por hacer caldo con una pastilla o comprarlo hecho. - (***) Si los guisantes son congelados, hazte un favor, que sean buenos aunque sean un poco más caros, si fuese para una crema, daría igual, pero aquí es conveniente poner guisantes tiernos y te aseguro (por experiencia) que hay algunos que después de cocer y cocer siguen pareciendo balines.
La ventaja de esta receta de albóndigas de merluza en salsa de vino blanco es que puede prepararse con antelación y calentarse antes de servir, estará igual de deliciosa.
Sirve las albóndigas calientes, acompañadas de arroz blanco, patatas cocidas o una guarnición de verduras al vapor. Este plato es perfecto para compartir en familia y disfrutar del sabor fresco y delicado de la merluza combinado con la intensidad de la salsa verde.
ALBÓNDIGAS DE MERLUZA EN SALSA VERDE RECETA TRADICIONAL. Estas albóndigas son una manera diferente
Podemos servir las albóndigas de merluza de muchas y muy variadas formas, en una sopa de pescado, en suquet, o acompañadas de alguna de las salsas que más nos guste.

