El gluten, una glucoproteína presente en cereales como el trigo, la cebada, el centeno o la avena, es una proteína nutritiva y beneficiosa para la mayoría de las personas. Sin embargo, su digestión completa es difícil para nuestro cuerpo debido a la falta de enzimas específicas, y estos pequeños fragmentos no digeridos pueden generar problemas intestinales.
Mientras que en individuos sanos estas molestias son mínimas y transitorias, en otras personas pueden desencadenar problemas autoinmunitarios, alérgicos o de sensibilidad. La creciente conciencia sobre la celiaquía ha llevado a un aumento notable en el consumo de alimentos sin gluten, incluso por parte de personas sin un diagnóstico claro de enfermedad celíaca o alergia al trigo.

¿Qué es la Sensibilidad al Gluten no Celíaca (SGNC)?
La Sensibilidad al Gluten no Celíaca (SGNC), también conocida como sensibilidad al gluten (SG), enteropatía sensible al gluten o enteritis linfocítica, es una entidad clínica caracterizada por la aparición de síntomas digestivos o extradigestivos similares a los de la enfermedad celíaca, que mejoran significativamente al retirar el gluten de la dieta.
A diferencia de la enfermedad celíaca, los individuos con SGNC no presentan los anticuerpos específicos implicados en la celiaquía, y la biopsia intestinal no muestra las alteraciones típicas de esta enfermedad, como la atrofia de las vellosidades.

Síntomas y Manifestaciones de la SGNC
Desde el punto de vista clínico, los síntomas de la SGNC y la enfermedad celíaca pueden ser indistinguibles. Los pacientes con SGNC suelen experimentar hinchazón, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal y otros síntomas digestivos, que a menudo se acompañan de manifestaciones extraintestinales como fatiga, cefalea, dificultad para concentrarse, eczemas, dolores musculares, anemia o depresión.
Es importante destacar que, a pesar de incluir el gluten en el nombre de esta enfermedad, aún se desconoce si es esta proteína del trigo, otras proteínas o los hidratos de carbono (fructanos) los que realmente desencadenan la sintomatología. De hecho, estudios recientes sugieren que el gluten podría ser el culpable en un porcentaje minoritario de estos pacientes, y que una dieta baja en carbohidratos fermentables (FODMAPs) podría ser más efectiva en algunos casos.
Enfermedad celíaca, sensibilidad no celíaca al gluten y alergia al trigo
Prevalencia y Factores de Riesgo
La prevalencia de la sensibilidad al gluten no celíaca es en gran medida desconocida debido a la ausencia de biomarcadores que permitan un diagnóstico preciso. Se han comunicado cifras del 0,6% en EE.UU., 7,3% en Australia y 13% en el Reino Unido. Es menos frecuente en la edad pediátrica y claramente más común en mujeres que en hombres (5:1).
Desde el punto de vista genético, solo el 50% de los afectados con SGNC presentan los alelos de riesgo de la celiaquía HLA-DQ2 o HLA-DQ8. En contraste, la celiaquía tiene una base genética bien establecida, con una prevalencia aproximada del 1% de la población, aunque entre un 80% y un 85% de los celiacos aún están sin diagnosticar.
Tabla de Comparación: Celiaquía vs. Sensibilidad al Gluten no Celíaca
| Característica | Enfermedad Celíaca (EC) | Sensibilidad al Gluten no Celíaca (SGNC) |
|---|---|---|
| Base Inmunológica | Enfermedad autoinmune (respuesta inmune adaptativa) | Entidad emergente, posible respuesta inmune innata |
| Anticuerpos Específicos | Presentes (anti-transglutaminasa tisular, anti-endomisio) | Ausentes |
| Biopsia Intestinal | Atrofia de vellosidades intestinales (lesión tipo 3 de Marsh) | Normal o linfocitosis intraepitelial leve (generalmente inferior al 25%) |
| Genes HLA-DQ2/DQ8 | Presentes en casi el 100% de los casos | Presentes en aproximadamente el 50% de los casos |
| Tratamiento | Dieta sin gluten estricta y de por vida | Dieta sin gluten estricta y de por vida |
| Diagnóstico | Serología, biopsia duodenal y pruebas genéticas | Diagnóstico por exclusión de EC y alergia al trigo, y respuesta a la dieta sin gluten |
| Prevalencia Estimada | 1% de la población | Alrededor del 5% de la población (estimación) |
El Diagnóstico de la Sensibilidad al Gluten no Celíaca
Diagnosticar la SGNC es complicado debido a la falta de una prueba diagnóstica específica. El proceso diagnóstico comienza generalmente con la exclusión de la enfermedad celíaca y la alergia al trigo. Esto implica la determinación de anticuerpos anti-transglutaminasa de tipo IgA para la celiaquía y anticuerpos frente a las proteínas del trigo de clase IgE para la alergia.
Una vez descartadas estas condiciones, el diagnóstico de SGNC se basa en la observación de una mejora clínica significativa al seguir una dieta sin gluten y la reaparición de los síntomas al reintroducir el gluten en la alimentación. Para excluir un posible efecto placebo, una prueba de provocación doble ciego controlada con placebo es una herramienta útil, aunque cara y compleja de realizar en la rutina clínica diaria.
Retraso Diagnóstico y Consecuencias
La celiaquía, a pesar de ser una enfermedad relativamente frecuente, tiene un alto índice de infradiagnóstico, con un 80-85% de los celiacos aún sin identificar. El diagnóstico de celiaquía puede tardar alrededor de 6 meses en niños y una media de 8-9 años en adultos. En el caso de la SGNC, al ser una enfermedad más reciente y menos conocida por los médicos, el retraso diagnóstico es aún mayor.
La Dra. Isabel Polanco, experta en celiaquía, subraya que "la celiaquía afecta desde la punta del cabello a la punta del pie", lo que evidencia su naturaleza sistémica y la amplia gama de síntomas que puede presentar. Un diagnóstico precoz es fundamental para evitar la aparición de otras enfermedades y mejorar la calidad de vida del paciente.

Manejo y Tratamiento de la Sensibilidad al Gluten no Celíaca
El tratamiento de la sensibilidad al gluten no celíaca es idéntico al de la enfermedad celíaca: una dieta sin gluten estricta y de por vida. Esta dieta debe basarse en alimentos naturales y frescos que no contengan gluten, como carnes, pescados, huevos, leche y sus derivados, frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales sin gluten (maíz, arroz, mijo y sorgo).
Es crucial adquirir, almacenar, preparar y manipular los alimentos cuidadosamente para evitar posibles contaminaciones cruzadas con gluten. Al comienzo de la dieta sin gluten (DSG), especialmente en pacientes con largos retrasos diagnósticos, es habitual no experimentar mejoría inmediata o incluso un aparente empeoramiento. Esto se debe a que la supresión estricta del gluten devuelve al aparato digestivo su capacidad de reacción, antes adormecida, y pueden hacerse patentes otras intolerancias alimenticias asociadas (lactosa, fructosa, etc.).

Consideraciones Importantes para la Dieta sin Gluten
No existe ningún dato que apoye la necesidad de una dieta estricta y continuada sin gluten en pacientes con sensibilidad al gluten no celíaca a menos que se hayan realizado pruebas adecuadas. Se debe valorar la tolerancia a panes artesanos (con masa madre y horneados con tiempos de fermentación más prolongados), a panes de espelta (bajo contenido en carbohidratos fermentables) y a otras fuentes de gluten distintas del trigo (avena, centeno, cebada).
Es importante destacar que el gluten figura entre los ingredientes de muchos productos cosméticos bajo diferentes nombres, lo que puede ser una fuente inadvertida de exposición. Además, se estima que el 44% de las personas que consumen productos para celíacos lo hacen por motivos distintos a la enfermedad celíaca o la SGNC, principalmente por considerarlos más saludables o para perder peso, a pesar de que no hay estudios que demuestren que sean más sanos para personas no celíacas.
Relación con Otras Patologías
La celiaquía es una enfermedad autoinmune y guarda mucha relación con otras enfermedades autoinmunes, sobre todo con la diabetes y el hipotiroidismo de Hashimoto. Pero hay muchas enfermedades relacionadas con la celiaquía que a veces se manifiestan antes que la propia celiaquía, permaneciendo esta sin diagnosticar y empeorando los síntomas de ambas.
El Neurogluten, por ejemplo, implica la relación del gluten con el desarrollo de enfermedades neurológicas como epilepsia, Síndrome de Tourette, Ataxia por gluten, Polineuritis y migrañas. Manifestaciones cutáneas como la dermatitis herpetiforme, psoriasis y otros problemas de la piel también pueden estar presentes en personas con celiaquía. Además, se ha establecido una relación entre la fibromialgia y la sensibilidad al gluten, así como con espondiloartritis y otras enfermedades autoinmunes.
Una menstruación tardía, abortos de repetición, menopausia precoz, niños prematuros o con bajo peso al nacer son señales habituales en mujeres con celiaquía sin diagnosticar. En ocasiones, la celiaquía no se manifiesta hasta el embarazo. La celiaquía también es más frecuente entre personas con Síndrome de Down, afectando a un 12% de ellas, lo que subraya la importancia de realizar pruebas diagnósticas en estos casos.