Lobos con piel de cordero: significado y origen de una advertencia atemporal

La expresión «lobos con piel de cordero» describe a personas que, bajo una apariencia humilde o inocente, ocultan malas intenciones. Esta forma metafórica, muy extendida, sigue siendo una verdad objetiva al considerar varios ejemplos en diferentes ámbitos de la vida.

Desde el origen de los tiempos de la vida del hombre en sociedad, han existido y continúan rondando a los más débiles, los lobos con piel de cordero.

Un lobo disfrazado con una piel de oveja caminando entre un rebaño de corderos

Origen bíblico de la expresión

La fuente principal de esta frase, una vez más, es la Biblia. En ella hay un pasaje muy conocido en el que Cristo advierte a sus discípulos acerca de la llegada de los falsos profetas. Estas son personas que astutamente y con buena oratoria, desvirtuando la palabra de Dios o alterando su correcta interpretación, engañarán a mucha gente persiguiendo fines egoístas y perversos.

El texto es el siguiente: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis» (Mateo 7:15-16).

En el Evangelio de Mateo, Jesús hace una advertencia: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces» Mateo 7:15, explicando con un magistral ejemplo que de los espinos no se sacan uvas, ni se recogen higos de los abrojos. Concluye afirmando que por sus frutos los conoceremos, en este caso, a los falsos profetas.

La fábula de Esopo y la metáfora del lobo y el cordero

Esopo (h. 600 a.C.), consagrado fabulista nacido en Frigia, había ideado una historia en la que un lobo se disfrazaba con la piel de una oveja para pasar inadvertido entre los corderos. Esta fábula refuerza la idea de la traición oculta tras una fachada inofensiva.

Esopo contando una de sus fábulas a un grupo de personas

El simbolismo de los corderos en la sociedad

En el medio rural es común encontrarse con un indefenso corderito que juega a saltos entre otros de su grupo. Cualquiera sabe distinguir que estamos ante un pequeño animal absolutamente inofensivo. Del mismo modo, los niños y las niñas, en su tierna infancia, son comparables a esos corderitos débiles e inquietos. Los ingleses llaman a los niños “kids”, que en realidad significa corderos. Así, nadie en su sano juicio pensaría ser atacado por un corderito, a no ser que en su subconsciente tuviese la película de Chicho Ibáñez Serrador, '¿Quién puede matar a un niño?' o que en último caso el atacante no fuese otro que un lobo disfrazado.

La traición en diferentes ámbitos

Las personas traicioneras no siempre se ven venir porque cautivan con su encanto y cercanía. Se camuflan en forma de la mejor amiga, del simpático compañero de trabajo y hasta de esa pareja de la que uno se acaba de enamorar. Parecen hombres y mujeres de lo más confiables, presencias en quienes se deposita la confianza y parcelas enteras del corazón.

Sin embargo, al cabo del tiempo se descubre algo. Esas figuras que parecían ser almas gemelas son en realidad lobos vestidos de corderos. Sin saber cómo ni por qué, atentan contra la dignidad y boicotean. Engaños, manipulaciones y el peso insondable de esa traición que deja secuelas emocionales.

El Lobo con Piel de Cordero – Cómo Identificar a las Personas Manipuladoras

En las relaciones personales

Las únicas personas que pueden traicionarte son aquellas en las que confías. Esta dinámica relacional duele porque es un atentado a las bases del afecto y el respeto que define todo vínculo. Algo así te hace sentir después falible y hasta ingenuo. Es más, hasta te arrepientes de haber invertido tiempo, esfuerzos y cariño en alguien que no lo merecía.

Trabajos divulgados en Journal of the International Society for the Investigation of Stress explican que las traiciones en las relaciones de pareja se viven como algo traumático. No son experiencias inocuas. Por ello, es interesante saber que este tipo de figuras siempre dan pistas sobre su personalidad.

Silueta de dos personas dándose la mano, con una sombra de lobo detrás de una de ellas

Características de personas traicioneras

¿Hay alguna manera de detectarlas lo antes posible? A continuación, se detallan características para identificar a los "lobos con piel de cordero":

  1. No confían en los demás: Ya lo dice el refrán popular: «quien no confía, tampoco es de fiar». Esta es una de las primeras pistas en las que debes fijarte. Por lo general, son personas muy críticas que miran con escepticismo a todo aquel que se les acerque. Los escucharás hablar mal de casi todo el mundo, como si ellos estuvieran por encima del resto.
  2. Comunicación elusiva: Las personas traicioneras eluden hablar de aspectos íntimos. Siempre harán lo posible para que seas tú quien se sincere, quien revele primero sus intimidades. Con tal fin, te dirán cosas como «me encanta escucharte» o «tu vida es más interesante que la mía». Con estos comentarios logran ese anclaje emocional con el que ganarse tu confianza. Sin embargo, estas presencias rara vez serán del todo sinceras contigo. Caerán a menudo en la contradicción y en la falsedad. Además, esquivarán ciertos temas y te darán mil excusas para no profundizar demasiado en ellas mismas.
  3. Al principio, son muy altruistas: «¿Te puedo ayudar?», «Puedes llamarme a cualquier hora para lo que necesites», «No te preocupes por eso, yo lo resuelvo por ti». Las personas traicioneras actúan en las primeras fases como ángeles absolutos del altruismo. Se vuelcan al 100 % contigo y no dudan en hacerte infinitos favores y en ser tu principal mano amiga. Ahora bien, cuidado. Trabajos divulgados en Current Psychology nos recuerdan que toda conexión social se basa en la confianza recíproca dentro de una relación. Una vez conquistan esta esfera contigo, ya te tienen bajo su control. Si conoces a alguien que siempre está dispuesto a hacer cosas por ti, intenta ser prudente y conocerlo un poco más.
  4. Alaban tu inteligencia, pero están robándote las ideas: Esta realidad es muy común en el ámbito del trabajo. Es posible que tengas al clásico compañero amable y atento que alaba de forma constante tu ingenio, inteligencia y creatividad. Desconfía de quien te regala elogios persistentes, porque a la mínima puede quedarse con tus ideas y exponerlas ante la empresa como suyas. La traición tiene siempre su inicio en las alabanzas. Con esta técnica se ganan tu atención y afecto. Sin embargo, tras haber logrado ese vínculo, lo utilizarán en beneficio propio.
  5. Te hacen creer que son tu «alma gemela»: La personalidad traicionera no pierde el tiempo. Uno de sus objetivos es ganarse tu confianza cuanto antes y, para ello, tienen una táctica eficaz. Te hacen creer que son esas presencias que siempre has esperado tener en tu vida. Se visten para ti de «mejor amigo», de la «compañera ideal de trabajo», «de ese amor que has estado esperando». Estos hombres y mujeres son hábiles artesanos de la manipulación emocional. Con ello, logran tenerte bajo su influencia para tener poder sobre ti u obtener algún beneficio a cambio.
  6. Reacciones inesperadas cargadas de agresividad: Los lobos con piel de cordero atraen, hechizan con su amabilidad y encantadora bondad. Sin embargo, esa apariencia no se mantiene de forma constante. Siempre suceden pequeños incidentes con los que asoman sus fauces, sus amenazantes pezuñas. De pronto, un día pueden sentirse molestos por cualquier insignificancia. No haber respondido un mensaje suyo o no haberlos defendido (según ellos) ante los demás, hace que reaccionen de manera sobredimensionada. Sus enfados son infantiles e inmaduros, pudiendo optar por dejar de hablarte durante un día o dos. Más tarde, aparecen con la misma efusividad y afecto de antes.
  7. Tratan mal a los demás: Como bien indican en Journal of Community & Applied Social Psychology, todas las relaciones cercanas conllevan el riesgo de sufrir traición. Sin embargo, hay quien lo hace con mayor frecuencia porque no valora los vínculos humanos ni el lazo de la confianza. Son esos perfiles a los que solemos llamar lobos con piel de cordero y que es bueno saber detectar. Puede que esa persona que acabas de conocer te deslumbre por su amabilidad y cercanía. Sin embargo, cuando pasas tiempo con ella te das cuenta de algo: trata mal a los demás. Quien no entiende qué es el respeto, es muy posible que acabe haciéndote daño. Esta actitud no solo carcome y agota psicológicamente, sino que puede darte una pista de su auténtica personalidad. Puede que también tú seas objeto de burla para esa persona.
  8. Te dice lo que quieres oír: El lobo con piel de cordero miente, embauca y tergiversa. Te susurrará las verdades que desees escuchar para ganarse tu confianza. Será condescendiente. Además, descubrirás que, casi por arte de magia, esa persona comparte tus mismas pasiones, valores e ideología… Pero cuidado, porque todo puede ser falso. Por ello, un modo de descubrir a la personalidad dañina y falsa es mediante preguntas. Cuantas más, mejor. Es así como te darás cuenta de sus contradicciones y los vacíos en sus narrativas.
  9. Falta de empatía: Es cierto que esta personalidad te hará creer que es esa presencia que siempre habías soñado. Sin embargo, hay microconductas que pueden revelar que, en realidad, no se preocupan tanto por ti como piensas. A menudo, muestran una empatía muy impostada. Cuando tienes una preocupación o te angustia algo, su apoyo no es sanador y percibes a veces cierta falsedad.
  10. No practican lo que predican: A estas personas les acompaña siempre la contradicción. Te darás cuenta de que rara vez hacen lo que dicen. Son ese tipo de hombres y mujeres que defienden unos valores y sus conductas no están en sintonía con aquello que expresan. Es frecuente que te hagan pensar que son justos e idealistas, pero su forma de actuar no se ajusta a tales dimensiones.
  11. Enfrentan a las personas entre sí: Este es un dato en el que debes fijarte. A veces, no dudan en revelarte aspectos íntimos sobre sus familiares o seres cercanos. Es más, puede que observes cómo se entretienen enfrentando a las personas entre sí al propagar ciertos chismes. No les importa traer caos a su alrededor. Hasta parece que disfrutan con ello.
  12. Se hacen las víctimas: El victimismo suele estar detrás de esos individuos expertos en el arte de la manipulación psicológica. Es frecuente que se presenten ante ti como esas personas a las que el mundo ha tratado mal. Están solos porque nadie ha sabido entenderlos. Con esta narrativa despiertan tu compasión y ese vínculo emocional que, después, usarán para traicionarte cuando les convenga.
  13. Falta de remordimiento: Es muy probable que estos individuos ya hayan traicionado con anterioridad a más personas. Instrumentalizan a sus víctimas para obtener beneficio. Para intuir si en su historial privado se incluye esta dinámica lesiva, no dudes en preguntarles por sus relaciones pasadas. Analiza sus palabras y si en ellos asoma algún tipo de emoción. Por lo general, quien traiciona lo hace sin el peso de la conciencia y no siente remordimientos. En sus mentes se trata solo de un medio para un fin.
Tabla comparativa de actitudes entre personas honestas y lobos con piel de cordero

Tabla: Señales para identificar a un "lobo con piel de cordero"

Característica Descripción
No confían en los demás Críticos y escépticos, hablan mal de casi todo el mundo.
Comunicación elusiva Evitan hablar de sí mismos, te animan a ti a sincerarte.
Altruismo inicial Se muestran muy serviciales al principio para ganar tu confianza.
Robo de ideas Alaban tu creatividad, pero pueden apropiarse de tus ideas.
Crean "almas gemelas" Se presentan como la persona que siempre has esperado conocer.
Reacciones agresivas Estallidos de ira o enfados desproporcionados por trivialidades.
Tratan mal a los demás Muestran falta de respeto hacia otras personas.
Dicen lo que quieres oír Te halagan y fingen compartir tus intereses para manipularte.
Falta de empatía Su apoyo no es genuino, se percibe falsedad en su preocupación.
No practican lo que predican Sus acciones contradicen sus palabras y valores declarados.
Enfrentan a las personas Disfrutan creando conflictos y chismorreando.
Se hacen las víctimas Presentan una narrativa de sufrimiento para despertar compasión.
Falta de remordimiento No muestran culpa por sus traiciones pasadas.

En las instituciones religiosas

Si observamos con cuidado a las instituciones más próximas a esta práctica de disfraces, nos encontramos de bruces con las religiones. Esos son los mismos en cualquier tipo de religión. Dicen lo que tienes que hacer, pero ellos no lo cumplen. Cargan a las personas que confían en ellos para ejercer su autoridad vertical (bajo el miedo a la excomunión o al ostracismo), y sin el menor pudor, controlan las vidas de toda la comunidad.

En muchos casos, estafan la fe de los fieles y crean ateos, con una facilidad pasmosa. De ellos habló Ratzinger: «Me viene a la mente una anécdota que se cuenta a propósito del secretario de Estado de Pío VII. Le habían dicho: “Napoleón intenta destruir la Iglesia.” A lo que responde el Cardenal: '”No podrá, ni siquiera nosotros hemos podido destruirla”.»

Por eso, deberíamos preocuparnos más en decidir por nosotros mismos, a la luz de la interpretación de las Sagradas Escrituras, en libertad, que comulgar con ruedas de molino, atendiendo a unas costumbres que viven arraigadas en la sociedad. Pero, podemos ver que no hay religión que se salve de los lobos disfrazados. Resulta aún más paradójico en aquellas a las que los dirigentes les llaman pastores.

Para aquellos que tengan la tentación de vivir del fraude, existe multitud de pasajes en los que se denuncian sus prácticas. Ezequiel 34 es un capítulo demoledor y les recuerda: «...serán castigados por haber tomado mis ovejas como un botín, por dejarlas sin pastor a merced de los animales salvajes, por ni siquiera haber tratado de ir a buscarlas, por ignorarlas y por cuidarse de sí mismos».

Si Dios fuese un religioso nominal, Marx tendría toda la razón cuando dijo que la religión era el opio del pueblo. Sin embargo resulta muy interesante observar en Jesús unos atributos muy diferentes a lo que entendemos por religión. En su sermón del Monte (Mateo 6) hace una llamada a su pueblo a que dejen de judaizar. El amor es su objetivo y él mismo, como Pastor, dio su vida por las ovejas de todos los pueblos, lenguas y naciones.

Representación de un pastor cuidando a su rebaño en un paisaje idílico

En la política y los sindicatos

En los grupos políticos y sindicales también existen ejemplos de traición al descubrir que existen personas que esconden sus garras bajo la piel de cordero. En muchas ocasiones las siglas de tal o cual institución se ve afectada por los intereses particulares, casi siempre de índole económica. En cualquier caso, el mal llamado estado del bienestar, nos ha hecho tan ingenuos como esclavos de la dimensión metafísica.

Las necesidades espirituales del hombre son tan parecidas a las de generaciones pasadas, que aplazamos el tema para más adelante, sobre todo si en ese tiempo de espera vivimos bien. Sabemos que un día tendremos que dejar todo en este mundo, y es en este punto donde los lobos con piel de cordero se mueven a sus anchas. La abundancia materialista ha logrado entretenernos y los espabilados no desaprovechan su oportunidad.

Recuerdo que hace muy poco, un lobo con piel de cordero declaró que lo que había predicado durante años no era del todo cierto. El dinero iba asociado a su discurso, y pasado el tiempo se había dado cuenta que el Evangelio auténtico, no transitaba por sus caminos. Lo que muchos se preguntan ahora es si va a devolver todo el dinero que generó su predicación, ya que los cheques con una cantidad inferior a 1000$ no le gustaban nada de nada. Si se va a quedar con parte o cuenta con seguir adelante con un borrón en su trayectoria, sin restituir nada, sigue siendo una incógnita.

Las religiones han fracasado en este mundo y el éxito de la Biblia es la sencillez de su discurso. Algunas ovejas desalentadas las he visto disfrazarse de lobos para poder defenderse de algunos de sus dirigentes, que ejercen su despotismo en pleno siglo XXI. Si al menos podemos identificar a los verdaderos lobos, no cabe duda que se les acaba el tiempo. Lo peor sea cuando éstos no se dan por aludidos y aplican estos mismos términos a sus fieles, argumentando que han sido llamados y que son quienes tienen que controlarlo todo. (Salmo 36:1-6).

Cómo protegerse de personas falsas y traicioneras

Es muy posible que ahora mismo cerca de ti ronde un lobo con piel de cordero. Si te preguntas cómo protegerte de sus artes tóxicas y dañinas, cabe señalar que existen algunas herramientas muy básicas:

  • Analiza su confiabilidad: Antes de confiar en alguien a un nivel profundo, tómate el tiempo necesario para conocerlo mejor.
  • Sé selectivo en tus confidencias: Sé prudente con lo que compartes.
  • Fomenta la comunicación abierta: Crea un ambiente de comunicación honesta. Es importante que alientes a esta persona a expresar sus pensamientos, a que te cuente cosas sobre su vida.
  • Observa patrones de comportamiento: Presta atención a lo que dice y lo que hace.
  • Mantén tu independencia: No dependas en exclusiva de esa figura en tu vida.
  • Evalúa sus motivaciones: Trata de entender las intenciones que tiene esa presencia en tu vida.

Por lo general, la persona traicionera siempre busca aparentar lo que no es para cautivarte. Si eres observador, inquisitivo y procuras no regalarle tu confianza desde el minuto 1, podrás protegerte de ella. Sin embargo, entiende también que nadie es inmune a la traición y que estas experiencias son casi inevitables. No se puede prever la conducta de todo individuo.

Persona erguida y segura, con un escudo protegiéndose de figuras sombrías

Tales vivencias generan un gran impacto psicológico. Duelen y turban. Es más, pueden transformarse en un trauma. Si lidias ahora mismo con la presente realidad, no dudes en pedir ayuda especializada.

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