Consecuencias de comer hamburguesas a diario: ¿Qué le pasa a tu cuerpo tras 21 días?

A todo el mundo, en mayor o menor medida, nos gustan las hamburguesas. Es cierto que su consumo esporádico está bien y no supone un riesgo para la salud, en ninguna de sus formas (más o menos saludable) pero ¿qué ocurre si comemos hamburguesas todos los días?

Para resolver esta duda CuídatePlus ha hablado con el nutricionista Pablo Ojeda que nos dice que: “El consumo diario de hamburguesas no es bueno, aunque es cierto que dependerá del tipo de producto que elijas”.

Por ejemplo, las hamburguesas que todo el mundo conoce de las famosas cadenas de comida rápida no son la opción más saludable nunca, y menos cuando las vas a consumir a diario. Este tipo de productos, consumidos día tras día “hace que suba el colesterol, la tensión, el azúcar en sangre y que el cuerpo sufra una degradación significativa”, advierte Ojeda.

Hamburguesa de comida rápida con papas fritas y refresco

Y es que, no solo la calidad del producto que comamos, como el tipo de carne, influye en nuestra salud, sino que, “el hecho de comer hamburguesa todos los días hace que dejemos de consumir otros productos y alimentos necesarios para el organismo y ese es el peor error y el más común”, señala el experto en Nutrición.

Pero esto no solo ocurre con las hamburguesas. Como recuerda el experto “comer solo fruta todos los días, aunque puede parecer sano, no lo es porque desplazamos el consumo de otros alimentos necesarios para la vida”. El resultado de hacer esto es una malnutrición.

"Super Size Me": Un experimento revelador

Un claro ejemplo de las consecuencias de una dieta basada en comida rápida fue el documental "Super Size Me" del 2004, escrito, producido, dirigido y protagonizado por Morgan Spurlock, un cineasta independiente estadounidense.

La película muestra la evolución de Spurlock durante 30 días (febrero de 2003), durante los cuales subsistió en su totalidad con la alimentación y la compra de artículos exclusivamente de McDonald's. El espectador puede comprobar los efectos que tiene este estilo de vida en la salud física y psicológica.

Resumen Super size me

Antes del inicio de este experimento, Spurlock tomaba una dieta variada. Era sano y delgado, y medía 188 cm de altura con un peso de 84,1 kg. Después de treinta días, ganó 11,1 kg y su índice de masa corporal aumentó un 13 %, desde 23,8 (dentro del grupo «sano» entre 19-25) a 27 («sobrepeso»). También experimentó cambios de humor, disfunción sexual y daño al hígado.

El factor que impulsó a Spurlock para hacer la investigación fue la creciente propagación de la obesidad en todo EE. UU., que el cirujano general declaró como «epidemia», y la correspondiente demanda judicial contra McDonald's en nombre de dos niñas con sobrepeso, en la que se alegó que se convirtieron en obesas como resultado de comer alimentos de McDonald's.

A medida que la película comienza, Spurlock está físicamente por encima de la media, como es demostrado por tres médicos (un cardiólogo, un gastroenterólogo, y un médico de medicina general), así como un nutricionista y un entrenador personal. Él se alista las cinco para realizar el seguimiento de su salud durante el mes de duración.

Después de cinco días, Spurlock había engordado casi 10 libras (4,5 kg). No pasó mucho tiempo antes de que se encontrara a sí mismo con una sensación de depresión, y él consideró que sus episodios de depresión, letargo y dolor de cabeza eran causados por la comida de McDonald's.

Alrededor del día 20, Spurlock comenzó a sentir extrañas palpitaciones del corazón. Consulta a su médico internista, el doctor Daryl Isaacs, el cual le aconseja parar lo que está haciendo de inmediato para evitar cualquier tipo de problema grave de salud. A pesar de esta advertencia, Spurlock decidió continuar con la prueba.

Spurlock llegó al día 30 y logró su objetivo. En treinta días, Spurlock comió el tamaño «Super Size» en su comida en nueve ocasiones a lo largo del experimento. Los tres médicos se sorprendieron del grado de deterioro en la salud de Spurlock. Uno de ellos afirmó que era irreversible el daño causado a su hígado, además, un ataque al corazón, aunque haya perdido todo el peso ganado durante el experimento.

El legado de 'Super Size Me' es más que un estudio médico, fue una provocación audiovisual que evidenció los riesgos de una dieta basada en comida ultraprocesada.

Efectos en el organismo de la comida rápida

El consumo de comida rápida, como las hamburguesas de cadenas populares, tiene efectos inmediatos y a largo plazo en el organismo:

  • Primeros 10 minutos: Los alimentos calóricos, ricos en grasas y azúcares, activan los neurotransmisores relacionados con el placer, generando un efecto adictivo.
  • Pasados 20 minutos: Una hamburguesa de una gran cadena de comida rápida puede contener 522 kilocalorías (26% de la ingesta diaria recomendada) y un pico de azúcar de 9 gramos. Si es una hamburguesa superior, el azúcar puede ascender a 13 gramos (3,25 terrones).
  • Después de media hora: Las multinacionales de comida chatarra son conscientes de que la sensación de sed es similar a la del hambre y que podrías pedir otra hamburguesa o una bebida gigante. Una hamburguesa puede aportar el 38% de la ingesta diaria recomendada de sodio.
  • Pasados 40 minutos: La comida basura provoca efectos en los niveles de insulina parecidos a una diabetes tipo 2. El azúcar es rápidamente absorbido, reduce la sensibilidad a la insulina, requiere un esfuerzo extra del páncreas y aumenta la sensación irreal de hambre.
  • Una hora después del atracón: Ciertas grasas trans requieren más de un mes para ser eliminadas del organismo. Una hamburguesa puede contener 26 gramos de grasas, de las cuáles, 10 gramos son ácidos grasos saturados, que elevan el nivel de colesterol.

Infografía: Impacto de la comida rápida en el cuerpo humano a lo largo del tiempo

Consecuencias de comer hamburguesas todos los días

Consumir hamburguesas todos los días puede tener varias consecuencias negativas para la salud:

  • Aumento de peso: Debido a que suelen ser altas en calorías, grasas y carbohidratos.
  • Problemas cardiovasculares: El alto contenido de grasas saturadas y colesterol puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón, hipertensión arterial y aterosclerosis.
  • Niveles elevados de azúcar y colesterol: Incrementando el riesgo de diabetes tipo 2 y otras complicaciones metabólicas.
  • Malnutrición: Una dieta basada en hamburguesas puede ser deficiente en nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y fibra, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.
  • Problemas digestivos: El consumo excesivo de alimentos procesados y bajos en fibra puede causar problemas digestivos como estreñimiento, hinchazón y malestar estomacal.

Hombre con sobrepeso comiendo una hamburguesa

Beneficios de la carne y riesgos de las deficiencias nutricionales

La carne es un alimento que ha acompañado al ser humano a lo largo de toda su evolución. Según el estudio "El papel de la carne roja en la dieta: nutrición y beneficios para la salud", se trata de una rica fuente de proteínas de alto valor biológico y nutrientes esenciales, algunos de los cuales están más biodisponibles que en fuentes alternativas de alimentos.

No obstante, hay quienes, de manera voluntaria y por principios morales, han dejado de comer este alimento y optan por otras alternativas. Las causas por las que se puede dejar de comer carne son muchas y diferentes, ya que también puede deberse a alguna patología concreta o alguna recomendación médica. En cualquier caso, es importante saber qué sucede en tu cuerpo y cómo actúa una vez que decides dejar de comer carne, tras 21 días. El tiempo que, según el psicólogo William James, se requiere para crear un hábito a través de la repetición.

Efectos a corto plazo de dejar de comer carne:

Una investigación, presentada en el Congreso Anual de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) de 2019, detalló que los efectos de una dieta sin carne a corto plazo pasan por varios factores:

  • Pérdida de peso: En la dieta mediterránea se tiende a consumir más carne de la que el organismo necesita con el aporte calórico y de grasas que eso conlleva. Por esta razón, uno de los primeros efectos que puede darse tras dejar la ingesta de carnes es una pérdida notable de peso. Algo que, eso sí, no sucede en todos los casos. Menos todavía si se continúan consumiendo carbohidratos procesados o calóricos.
  • Mejora de la microbiota intestinal: Al eliminar la carne de la dieta, pero aumentar la ingesta de frutas y verduras, se tiende a mejorar en rasgos generales la microbiota intestinal, gracias a las bacterias buenas que aportan estos alimentos. Así, se resuelven problemas digestivos como el del estreñimiento o las digestiones más pesadas y lentas.
  • Más hambre: Si estás acostumbrado a consumir carne prácticamente todos los días, es posible que durante las primeras semanas no te sientas tan saciado, aunque es algo principalmente psicológico. Lo ideal, en este sentido, es incluir, en la alimentación, vegetales con alto índice de grasa buena como aguacates, nueces, quinoa o el tofu.

Efectos a largo plazo de dejar de comer carne:

Una vez hayas superado los primeros 15 días sin comer carne, empezarás a notar otros beneficios en tu organismo, pero también alguna desventaja que conviene tener en cuenta y, sobre todo, consultar con el médico.

  • Mejora del aspecto de la piel: Distintos estudios relacionan el consumo de carne, especialmente si es procesada, con un envejecimiento prematuro del cuerpo, en general, pero especialmente de la piel.
  • Mejora de la salud cardiovascular: De la misma forma, la ingesta excesiva de carne, tiene mucho que ver con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. De hecho, una investigación publicada en la revista científica 'Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology' concluía que "las sustancias químicas producidas por los microbios intestinales tras comer carne roja se relacionan con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular: índices de colesterol más alto, más azúcar en sangre y mayor inflamación.

Posibles deficiencias nutricionales al dejar la carne:

Dicho todo esto, hay que tener en cuenta que, aunque la OMS aconseja limitar el consumo de carne procesada y carne roja, ya que están vinculados a un mayor riesgo de muerte por enfermedades del corazón y diabetes, entre otras, es importante llevar a cabo una dieta equilibrada. De esta forma, si has decidido dejar de comer carne por algún motivo, lo primero es hablar con el médico, para que este te recomiende distintas alternativas y evitar así deficiencias nutricionales.

Un estudio publicado en "Revue Scientifique et Technique" destaca que el consumo moderado de carne puede ayudar a evitar la deficiencia de algunos nutrientes esenciales, ya que contiene grandes cantidades de proteínas y dosis moderadas de hierro, zinc, selenio, vitamina D y vitamina B12. Pero estos pueden ser sustituidos por otros ingredientes como los huevos, el marisco, las legumbres, las hortalizas y el pescado.

Pirámide alimenticia que muestra diferentes grupos de alimentos

Consejos para una hamburguesa saludable

¿Qué ocurre si quiero comer una hamburguesa o dos a la semana? Además de evitar comer regularmente hamburguesas, es recomendable optar por prepararlas en casa y evitar los elementos que pueden perjudicar la salud. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señala que una hamburguesa usualmente lleva pan, lechuga, tocino, chile, jitomate, cátsup, mostaza, queso tipo americano, carne, pepinillos y mayonesa. Estos ingredientes en combinación hacen que el platillo aporte alrededor de 938 calorías.

Siguiendo esta preparación típica se obtiene un plato de alto contenido calórico, tomando en cuenta que en promedio un hombre requiere de 2 mil 500 a 3 mil calorías al día y una mujer entre 2 mil y 2 mil 500.

Para preparar una versión más saludable de este alimento, la Profeco recomienda incluir pan integral, lechuga, cebolla, chile, jitomate, cátsup sin jarabe de maíz de alta fructosa, mostaza de Dijon, queso panela, carne magra, crema y aguacate.

En la receta propuesta se sustituyen elementos como el tocino, la cátsup tradicional, la mostaza, el queso tipo americano, los pepinillos y la mayonesa. Con estos cambios, el platillo aporta 564 calorías.

Pablo Ojeda, nutricionista, recomienda siempre que el pan sea “integral”. Para “rellenar” la hamburguesa y completarla usaremos verduras, como brotes verdes estilo rúcula por su sabor y porque inflama menos que la lechuga típica. Para finalizar, la salsa, el experto aconseja la mostaza de Dijon, “que tiene pocas calorías y un valor nutricional interesante”.

Hamburguesa casera con ingredientes frescos y saludables

Receta de cátsup casera saludable

La cátsup ultraprocesada se puede cambiar por cátsup casera. De acuerdo con la receta de Profeco, para prepararla se requieren 250 ml de puré de jitomate, 2 cucharadas de miel, 6 cucharadas de vinagre blanco, ½ cucharada sopera de sal, ½ cucharada sopera de cebolla en polvo, ¼ de cucharada sopera de ajo en polvo, ½ rajita de canela y 2 piezas de clavo.

Los pasos a seguir son estos:

  1. Vacía el puré de jitomate en la olla, agrega las dos cucharadas de miel, sal, cebolla, ajo en polvo, canela y clavos. Mezcla bien con la cuchara y coloca a fuego medio por tres minutos.
  2. Añade el vinagre y mantén al fuego de 5 a 10 minutos más para que espese. Luego retira de la estufa y cuela.
  3. Con ayuda del embudo, vacía el producto en una botella estéril. Ya envasada, pon la salsa a baño María durante 15 minutos y sin cerrar completamente, ponle la tapa a la botella.

Cátsup casera en un frasco de vidrio

La exposición a disruptores endocrinos

“Los niños segovianos mean plástico todos los días” asevera el doctor Nicolás Olea Serrano al que sus muchos estudios científicos le llevan a pensar que “hemos envenenado a toda una generación” con la exposición a productos químicos que están en la casa, en su alimentación, en su ropa, en el jardín donde juega, en el agua embotellada y hasta en los cosméticos de sus madres y padres.

La exposición química ambiental está detrás de muchas “enfermedades modernas” que están provocando un cambio genético en la población española y una alteración que él resume como un “atontamiento” de la sociedad muy relacionado con problemas hormonales, que van bajando hasta su coeficiente intelectual, mientras aumenta la esterilidad, los cánceres de próstata y de mama, y las recetas de la hormona tiroidea.

Nicolás Olea Serrano, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, dirige un grupo multidisciplinar que estudia medio ambiente y salud, con especial atención a la relación entre disruptores endocrinos y cáncer. Ha publicado más de 200 artículos científicos y es miembro de comités y comisiones científicas tanto nacionales como internacionales.

La primera línea de acción que Olea marca es “exigir a los gobiernos que en Europa se apliquen las leyes y las propuestas que se han llevado al parlamento, que se han aprobado y que no se llevan a cabo por demoras y dificultades que responden a la presión del lobby industrial que considera que todo esto es un ataque a su interés”. Estima imprescindible que la sociedad pida un mayor control de los riesgos ambientales.

En el orden personal, lo primero que propone es estar informados para poder cambiar hábitos y saber elegir. Hay que aprender a leer etiquetas, y a decir no en la puerta del supermercado. “Ya es patético, -expone el profesor -que uno llegue casa y cuando meta la compra en el frigorífico le salga tanto de material de comida como de embalaje, que es absolutamente superfluo, que no sirve para nada, ni siquiera añade características organolépticas”.

Nicolás Olea no se siente un revolucionario sino alguien que habla de aplicar el sentido común frente a unas “normas que nos han impuesto y no son necesarias”. Asegura, por ejemplo, que hay una campaña contra el agua del grifo y a favor de la embotellada. “La mejor agua es la del Ayuntamiento y si no lo es, te vas a la puerta del Ayuntamiento y haces una cacerolada hasta que el agua de tus hijos sea pura."

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