Secretos para una Masa de Empanadillas al Horno Perfecta: Consejos y Recetas Infalibles

Hacer empanadillas caseras puede ser todo un reto. Aunque parece una receta sencilla de seguir, hay que tener claros algunos aspectos para que queden perfectas. Como diría aquella conocida marca: “el secreto está en la masa”. La imagen que tenemos en mente cuando pensamos en este crujiente y sabroso bocado es “empanadillas fritas” y “empanadas al horno”. Sin embargo, podemos preparar unas sabrosas empanadillas al horno de una forma más sana. Yo me he borrado definitivamente de freír las empanadillas porque horneadas me gustan muchísimo más (además de ser un poco más saludables) y te garantizo que con esta receta quedan estupendas. De esta manera, no solo eliminarás la mayor parte de las grasas, sino que también podrás apreciar mucho más el sabor de la masa y los rellenos. Además, tienen la ventaja de que podemos preparar muchas de una sola vez, ya que llenar una bandeja de horno y cocinarlas de una tirada es lo más cómodo.

Preparación de la Masa: Desde los Ingredientes al Amasado

El trabajo de la masa de las empanadillas caseras es laborioso y requiere dedicación. Pero el resultado es tan bueno que seguro que puedes dejarte un rato durante el fin de semana para prepararlas. Si sigues los consejos que te presentamos a continuación, terminarás con unas empanadillas caseras que no tendrán nada que ver con las que puedes encontrar en el supermercado.

La masa de empanadilla se puede preparar tanto en un robot de cocina para ahorrar tiempo como a mano, ya que no es una tarea muy complicada. Teniendo como tenemos muchos de nosotros amasadoras y robots varios en la cocina, hacer una masa casera de empanadillas ya no cuesta tanto como les costaba a nuestras madres y abuelas a mano. Harina, agua (o vino blanco), aceite de oliva y sal. Parece que no tiene más ciencia, así que ponte a trabajar y mezcla con las manos la masa de las empanadillas caseras. La clave aquí está en amasar bien todo el preparado.

Ingredientes Clave para la Masa Perfecta

La base de una empanadilla excepcional reside en la calidad y proporción de sus ingredientes. Aquí te presentamos una tabla comparativa de algunas recetas para la masa:

Ingrediente Masa General (Ejemplo) Masa de la Tía Aurita (Molde 32 cm) Masa "Aligerada" (Ejemplo)
Harina de trigo 340-350 g (floja) 500 g (común/0000) ~600 g (cualquiera)
Líquido 110 g (agua/vino/leche) 150 g (leche/agua/vino) Cantidad no especificada directamente, se añade agua.
Aceite (o grasa) 110 g (oliva/manteca) 150 g (girasol/oliva suave) 100 ml (oliva virgen extra)
Huevo para masa Opcional (sustituye líquido/grasa) 1 (ligeramente batido) No indicado para masa
Sal ½ cucharadita 8 g
Pimentón Opcional Opcional (para color) Sí (dulce)
Ingredientes básicos para hacer masa de empanadillas: harina, aceite, agua, sal y huevo

Técnicas de Amasado y Reposo

Puedes hacerlo con un robot de cocina o, si lo prefieres, calentar un poco el aceite y el agua o el vino para que sea más fácil integrar todos los sabores. También puedes dividir la masa en trozos más pequeños para que sea más sencillo de trabajar con ella, sobre todo si preparas mucha cantidad. Es muy muy fácil de preparar ya que simplemente hay que mezclar y amasar un poco los ingredientes, dejarla reposar apenas 15 minutos y lista, no necesita fermentaciones ni levadura. Se consigue una masa que queda con esa característica textura crujiente y hojaldrada, y de sabor está buenísima. La cantidad de líquido debe estar en proporción con la de grasa; por lo tanto, se pondrá la misma cantidad (por medida) de grasa derretida que de líquido. La harina que se debe emplear es harina buena de flor y no trabajar demasiado la masa para que no se adquiera liga.

Para preparar la masa de empanada se puede hacer a mano o con un robot amasador. Es una masa que se trabaja de forma muy sencilla, de amasado fácil y que está lista en pocos minutos. Vuelca la harina en el cuenco, mezcla la sal con la leche y agrega el resto de ingredientes (aceite, huevo ligeramente batido), con una mano sujeta el cuenco y con la otra mezcla hasta formar un bola (se hace enseguida), bien, ya tienes la bola de masa, déjala en el cuenco cubierta de un paño durante 15 minutos.

  • Amasado manual: Echa en el bol que vayas a utilizar el aceite, la leche, el medio huevo ligeramente batido (si pesas los ingredientes, el peso del huevo rondará unos 60-65 g así que el peso de huevo para la masa es de unos 30 gr), la pizca de sal, el pimentón si te gusta darle ese toque de color y la harina. Primero mezcla un poco los ingredientes con una cuchara y cuando empiecen a compactarse ya puedes utilizar tu mano para ir mezclándolos y amasándolos. Si ves que la masa se queda un poco seca y no se compacta puedes añadir 5 o 10 ml de leche y seguir amasando.
  • Amasado con robot: Si amasas con una amasadora simplemente deja que lo amase todo junto unos 5-7 minutos hasta que el aspecto sea homogéneo.

Cuando esté lista déjala reposar 15 minutos. Es aconsejable que al menos esté 30 minutos en la nevera antes de elaborarlas, pues será más fácil para trabajarla.

Masa de empanadilla recién amasada y lista para reposar

La Receta Infalible de la Tía Aurita

La MASA DE EMPANADA GALLEGA DE MI TÍA AURITA es ya un clásico imprescindible: sencilla, rápida y siempre fiable. No necesita levaduras ni largas esperas, se maneja con facilidad incluso si es tu primera empanada y el resultado es una masa fina, sabrosa y crujiente que nunca falla. Esta masa forma parte de la tradición familiar gallega.

Es una masa sorprendentemente ligera, que al estirarla muy fina adquiere un delicado efecto hojaldrado gracias al aceite. Su textura final es crujiente por fuera y tierna por dentro, con ese punto casero que la hace inconfundible. Lo mejor es su sencillez: apenas necesita amasado. Basta mezclar todos los ingredientes en un cuenco con una sola mano y en pocos segundos la masa queda perfectamente ligada. No requiere reposos largos ni levados; mientras preparas el relleno, ella ya está lista para usar. Es tan fácil que cualquiera puede hacerla sin experiencia. De hecho, la primera vez que la preparé tenía solo 12 años, así que es imposible que falle.

Consejos para Estirar y Rellenar

Para conseguir unas empanadillas crujientes y bien formadas, el estirado y el relleno son pasos cruciales.

  • Espesor ideal: Te recomiendo estirarla con un rodillo sobre papel de horno porque es una masa bastante grasa y así no te mancha de aceite ninguna superficie. Eso sí, déjala bien finita para que después se hornee correctamente y quede bien crujiente. Debemos extenderla desde el centro y de todos los lados hasta conseguir una base muy fina, de unos 2-3 milímetros de grosor, sin que se rompa. Esto es muy importante, ya que es uno de los trucos para que las empanadillas después del horneado, resulten crujientes y perfectamente equilibradas en textura y grosor con respecto del relleno que pongamos.
  • Corte y forma: Elegiremos un molde circular ó cortapastas del diámetro adecuado y que más nos guste. Yo he utilizado una tapa de 11cms de diámetro. Una vez tengamos los círculos cortados, ponemos en el centro de cada uno 1 ó 2 cucharaditas del relleno elegido, de forma que quede alrededor un espacio de unos 2 cms sin relleno. Entonces desde el extremo superior doblaremos la masa hacia el extremo inferior de cada círculo, quedando el relleno en el interior y formando una media luna.
  • Sellado perfecto: Con los dedos, presionaremos estos dos extremos por los bordes para cerrarlas y que no se nos abran en el horno. También yo mojo el borde con algo de agua, para asegurarme de que pega bien. Podemos hacer el repulgo o repulgue, que así se llama.

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Los recortes de la masa se pueden reutilizar, aunque si tenéis tiempo lo suyo es volver a hacer una bola con ellos y dejarla reposar un rato, porque de lo contrario tenderán a retraerse. La masa de las empanadillas caseras debe ser un continente para una buena mezcla de ingredientes.

Rellenos Deliciosos y Versátiles

La versatilidad de las empanadillas permite explorar una infinidad de sabores, desde los más tradicionales hasta los más innovadores.

  • Rellenos salados: Puedes probar los aromas más típicos de la cocina gallega o explorar por los Sabores del Mundo que encontrarás en el Mercado Barceló. Si quieres algunas ideas de cómo preparar el interior de tus empanadillas caseras, prueba a hacer un sofrito con cebolla y tomate rallado y añadir unas gambas picadas. O prepara un relleno cremoso que mezcle verduras como el puerro, las espinacas o los champiñones con un poco de queso fresco. Con pescado o marisco, carne, verduras o quesos, tus empanadas y empanadillas te van a saber como nunca con esta masa infalible. Para mí, a una buena empanada nunca le falta un sofrito de cebolla y a partir de ahí todo es inventar o utilizar lo que se tenga más a mano en la nevera. La más clásica es la rellena de atún en conserva.
  • Rellenos dulces: ¿Y si te atreves con lo dulce? Es una masa tremendamente versátil: sirve igual para empanadas saladas -bonito, bacalao con pasas, pulpo, jamón y queso- que para versiones dulces como manzana con azúcar.

Es importante dejar enfriar la farsa antes de rellenar las empanadillas para que no suelte jugos que ablanden y rompan la masa. Por otro lado, también es importantísimo no rellenar en exceso las empanadillas.

Variedad de empanadillas horneadas con diferentes rellenos

El Arte de Hornear Empanadillas Perfectas

Hornear las empanadillas correctamente es clave para conseguir esa textura crujiente y dorada que tanto nos gusta, sin que se peguen y de forma más saludable.

  • Precalentamiento y temperatura: Lo que puedes hacer es precalentar el horno mientras preparas todos los ingredientes de tus empanadillas caseras. Cuando todo esté listo, las colocas sobre una bandeja. Precalienta el horno a 190ºC, con calor arriba y abajo y ventilador. Si no dispones de ventilador, utiliza calor arriba y abajo a la misma temperatura. Para una empanada grande necesitarás hornearla unos 45 minutos y las empanadillas estarán listas mucho antes, tienes que ver que la superficie está dorada para conseguir ese toque crujiente y hojaldrado que buscamos.
  • Evitar que se peguen: El primer truco para que no se peguen las empanadillas en el horno es forrar la bandeja en las que las vayamos a cocinar con una hoja de papel de horno. Esto evitará que se peguen al recipiente y que después sea más complicado servirlas adecuadamente. También puedes usar aceite de oliva en la base de la fuente de cocción.
  • Acabado dorado: Las pintas con un poco de huevo batido. El truco está en pintarlas con huevo batido antes de cocinarlas. Si prefieres no utilizar huevo, puedes pintarla con un poco de aceite que hayas utilizado en la preparación del relleno. ¡Te quedarán deliciosas y con un aspecto impecable!
  • Cocción uniforme: ¡Ojo! Es importante dar la vuelta a las empanadillas a la mitad del cocinado para que se doren por ambas partes. Si a mitad de cocción la superficie se dora en exceso, cúbrela con papel de aluminio hasta terminar.
  • Agujero para el vapor: Una vez cerrada la empanada, te aconsejamos realizar un agujero de 1 centímetro en el centro de la masa para permitir la salida del vapor que se forma en el relleno durante la cocción en el horno. Con el mismo fin pincharemos con un tenedor o la punta del cuchillo toda la superficie.
Empanadillas horneándose en una bandeja sobre papel vegetal

Consideraciones Adicionales

Más allá de la preparación y el horneado, hay otros aspectos que pueden mejorar la experiencia de tus empanadillas caseras.

  • Reposo después del horneado: Cuando esté lista sácala del horno y déjala reposar hasta que esté templada o se enfríe por completo, según cómo te guste comerla. Idealmente te recomiendo un reposo de al menos 30 minutos antes de partirlas o comerlas. Las empanadas con masa casera están deliciosas templadas y frías aunque siempre recuerda dejarlas reposar un poco.
  • Conservación: Puedes preparar la masa con antelación y congelarla en porciones para después utilizarla según la vayas necesitando. Para descongelarla la dejas en la nevera la noche anterior o a temperatura ambiente. Las empanadillas horneadas aguantan mejor, yo me las como incluso frías y están buenas. Las empanadillas al horno se pueden recalentar perfectamente, también en el horno (nooooo, en el microondas noooooooo).
  • Variaciones de la masa: Como he contado en la receta, cuando vas a preparar una empanada gallega y dispones del aceite de elaborar el sofrito, éste se añade a la cantidad de aceite necesaria para la masa, obteniéndose un precioso color naranja y sobre todo un sabor muy único. Si no lo tienes siempre puedes añadir pimentón dulce a la masa para darle ese color, o incluso cúrcuma si te gusta que sea una masa amarilla y original. Hice la masa de las empanadillas de la foto mitad con aceite de oliva y mitad con manteca de cerdo, para comprobar la diferencia. Las masas con manteca tienden a hojaldrarse un poco y la masa con aceite queda más compacta. Si hacéis la masa a mano, no amaséis, solo aplastad y mezclad con delicadeza.

Como ves, hay que tener algunos trucos bajo la manga para preparar unas empanadillas caseras perfectas. Ponte con las manos en la masa y prueba diferentes ideas, hasta que consigas el resultado que más te guste. Disfruta de una masa de empanada casera y hojaldrada, está de… ¡escándalo!

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