Las tortitas de queso fresco, como las elaboradas con queso de Burgos, son una receta ligera y nutritiva, ideal para quienes buscan un snack o desayuno alto en proteínas y bajo en carbohidratos. Los quesos frescos, a menudo vistos con cierto desdén por los amantes de la intensidad de los más curados, han recuperado protagonismo asociándose a las tendencias saludables. Bajos en grasa y ricos en proteínas, también merecen reivindicar sus cualidades gastronómicas en la cocina, más allá de las calorías.

El Queso de Burgos y Otros Quesos Frescos
El queso de Burgos, junto con otros como la mozzarella, la burrata, el queso fresco genérico más compacto o el queso cottage, destacan precisamente por su perfil nutricional y sabor suave, con un aroma lácteo sutil y agradable. Son quesos que no se someten al almacenamiento necesario para la curación.
El queso cottage tradicional se elabora mediante coagulación enzimática, añadiendo cuajo a la leche a una temperatura determinada. Las enzimas del cuajo rompen las proteínas de la leche produciendo la coagulación, creando la cuajada y apareciendo así los coágulos sólidos. En este lácteo, los coágulos se mantienen separados, no se prensa la mezcla en moldes. Dependiendo del origen y la elaboración concreta, la textura puede ser más seca o más húmeda, con coágulos más gruesos o más pequeños. A menudo se añade al queso ya cuajado otros ingredientes para producir versiones específicas, especialmente hoy en su versión industrial o comercial. Existen variantes de cottage salado y también dulce, en salmuera, enriquecido con nata o con suero de mantequilla (buttermilk).
Propiedades Nutricionales del Queso Fresco
El queso fresco es una excelente fuente de proteínas de alta calidad y bajo en grasas, especialmente si se elige en su versión light. Aporta calcio, esencial para la salud ósea, y es bajo en carbohidratos, lo que lo hace ideal para dietas bajas en calorías o bajas en carbohidratos.
Las propiedades nutricionales del queso cottage varían mínimamente de una marca o productor a otro, siempre que tomemos la versión más natural como referencia. Suele aportar entre 95-110 kcal por cada 100 g de porción comestible, con hasta 13 g de proteínas, en su mayoría magras. Estos valores ponen de relieve por qué se ha convertido en un alimento de moda en muchos países, tras pasar décadas algo olvidado como producto anticuado o asociado a tradiciones locales.
Más allá de estas virtudes, destaca también por su aporte de minerales esenciales, como el calcio o potasio, y vitaminas. Además, contiene más líquido que los quesos tiernos o curados, también menos sodio que los de alta curación.

Tabla Nutricional (Valores aproximados por 100g de Queso Fresco)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 95-110 kcal |
| Proteínas | hasta 13 g |
| Grasas | Bajo |
| Carbohidratos | Bajo |
| Calcio | Alto |
| Potasio | Presente |
| Sodio | Menor que en quesos curados |
Recetas de Tortitas con Queso Fresco
Las tortitas de queso fresco son una combinación equilibrada de proteínas, antioxidantes y sabores naturales. La simplicidad de sus ingredientes las hace una alternativa saludable y fácil de preparar, ideal para incluir en una dieta balanceada y deliciosa al mismo tiempo.
Tortitas de Plátano y Queso Burgos
Esta receta es una forma deliciosa y nutritiva de disfrutar el queso de Burgos en tortitas.
Ingredientes:
- Huevos
- Queso de Burgos
- Plátanos
- Harina de arroz
- Levadura
- AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
- Opcional: chocolate 85% derretido, mantequilla de cacahuete, fresas.
Elaboración:
- Batir con la batidora de mano los huevos, el queso y los plátanos hasta obtener una crema suave.
- Verter la mezcla en un bol e ir añadiendo la harina de arroz poco a poco hasta haberla integrado totalmente con ayuda de un tenedor (fíjate que quede sin un solo grumo), a continuación añade la levadura y mezcla. Te debe quedar una masa de consistencia espesa pero suave.
- Una vez tengas la masa, calienta una sartén a fuego medio alto, añade unas gotitas de AOVE y repártelo bien por toda la sartén con ayuda de un papel de cocina. Cuando la sartén esté a una temperatura alta, baja el fuego y empieza a añadir la mezcla con una cuchara dándole forma de tortitas. Yo las hago siempre del tamaño de una cucharada.
- Tapa la sartén y deja que se hagan durante aproximadamente 3 minutos (vigila que no se quemen). Pasado este tiempo les das la vuelta, vuelves a tapar la sartén y dejas que se hagan durante 3 minutos más.
- Ya las tienes listas para servir y acompañarlas de lo que más te guste, en mi caso yo he puesto un poco de chocolate 85% derretido y mantequilla de cacahuete, pero también puedes ponerle fruta como por ejemplo fresas, etc.
Tortitas de queso fresco, receta fácil para desayunos y meriendas
Otras aplicaciones del Queso Fresco en la Cocina
El queso fresco, con su sabor neutro y textura granulada espesa, es perfecto también para untar sobre rebanadas de pan, con aderezos más dulces o salados. También se puede combinar con aliños y vinagretas para dar un punto cremoso a ensaladas y rellenos de sándwiches y bocadillos, o para crear salsas que acompañen carnes, pescados o pastas.
Quizá su textura granulada no es la más adecuada como alternativa al yogur en un batido, pero sí da grandes resultados en smoothie bowls o mezclado con purés de frutas y avena en frío. Su textura lo hace idóneo para versionar o enriquecer cremas y untables tipo dips, como hummus de cualquier sabor o una salsa espesa tipo tzatziki.
En caliente se puede emplear para aderezar salsas de pasta y aportar una mayor cremosidad, o para coronar cremas de verduras o también guisos y estofados; resulta delicioso tanto en un curry como en un chile americano. Por supuesto, es un ingrediente muy versátil en los postres. Son muchas las recetas tradicionales de diferentes países europeos que utilizan queso cottage -o sus variantes locales- en masas dulces de panadería y repostería, como relleno, acompañamiento o integrado dentro de la propia masa. Se puede añadir integrado a masas de tortitas, gofres, muffins, galletas, bizcochos, puddings, brownies, dónuts... o también emplearlo como ingrediente de un relleno, cobertura o salsa de acompañamiento.
