A nadie le amarga un dulce y a los novios y sus invitados a la boda, menos. Después de un cóctel o banquete de altura, a la medida del paladar de la pareja, siempre llega un postre. La tradicional tarta nupcial ha evolucionado década a década, año a año hasta convertirse en un objeto de deseo que, en ocasiones, es un elemento decorativo más, que da pena probar.
En la receta más dulce del gran día importa no solo un sabor que enamore a los asistentes, también la textura, el juego de colores y las diferentes posibilidades de decoración. Las tendencias actuales nos muestran una diversidad impresionante, transformando el pastel de bodas en una obra de arte comestible.

Naked Cakes: la belleza de lo natural
Haciendo honor a su nombre (tarta desnuda), por su diseño permite ver varios pisos de bizcocho sin ninguna zona cubierta. Entre capa y capa es habitual que haya nata o chocolate, haciendo la propuesta más jugosa y atractiva. Se puede decorar con todo tipo de frostings y con detalles como flores, frutas, frutos secos o pan de oro comestible. La naturalidad y sencillez de las Naked Cakes las convierten en una opción muy popular para bodas con un estilo rústico o bohemio.
Buttercream: un clásico reinventado
Esta crema de mantequilla batida con azúcar se emplea para decorar todo tipo de bases de una tarta de boda. Originaria de los países anglosajones, esta receta gana cada vez más popularidad entre los paladares más dulces de nuestro país. El buttercream permite una gran versatilidad en el diseño, desde acabados lisos y elegantes hasta texturas más elaboradas y decoraciones florales.
Cómo empasto mis pasteles en buttercream | Tips y consejos | Fiorella cake
Geode Cakes: la espectacularidad de los minerales
Una de las propuestas que están causando sensación es la llamada Geode Cake. La tarta geoda juega con las visiones ópticas para que el espectador dude de si lo que está viendo es un mineral real o no. Estos pasteles parecen estar decorados con piedras preciosas, a través de lo que parece un tallado en la zona central que simula ser la apertura de una roca. ¿No es espectacular? Esta tendencia aporta un toque de originalidad y sofisticación, ideal para parejas que buscan sorprender a sus invitados.

Pastel Mármol: elegancia y arte en fondant
Seguro que alguna vez te has topado con este bizcocho casero con vetas que simulan el mármol, cuyo efecto se consigue mezclando la masa de vainilla con la de chocolate. Sin embargo, el primitivo pastel mármol ha evolucionado hasta convertirse en una tarta de unos tres pisos con una cobertura que parece ser mármol de verdad, que se obtiene con un buen dominio del fondant. Esta técnica requiere de gran habilidad por parte del pastelero, logrando un efecto visual impresionante y muy elegante.
Toques Dorados: el brillo del lujo
El universo de los pasteles de boda en clave 'golden' es verdaderamente amplio y el abanico de opciones va desde creaciones gastronómicas como un bizcocho casero con manzanas golden y decoración dorada hasta postres repletos de purpurina metalizada. Los detalles dorados pueden aplicarse en hojas de pan de oro comestible, glaseados, o elementos decorativos, añadiendo un aire de sofisticación y celebración.

Ombré Cakes: el encanto del degradado
Dicho y hecho. La pastelería moderna ha caído rendida ante la última tendencia en materia de pasteles para eventos: la Ombré Cake. Se trata de una tarta de un mínimo de un piso diseñada con una cobertura de efecto degradado. También traducido como pastel sombreado, presenta toda una paleta de colores en escalera que consigue un resultado degradado. Esta técnica ofrece un efecto visual suave y armonioso, permitiendo jugar con diferentes tonalidades para adaptarse a la paleta de colores de la boda.
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