El final del verano nos brinda una de las pequeñas alegrías culinarias de la temporada: las moras. Aunque existen dos especies diferentes, la mora de morera (árbol) y la de zarzamora (arbusto), ambas son deliciosas y saludables, bajas en calorías y ricas en vitamina C y betacarotenos.

Si bien están exquisitas al natural, sin ningún tipo de manipulación, este año nos apetece preparar un rico pastel donde el protagonista sean estas deliciosas moras silvestres. Si no tienes la suerte de recolectarlas tú, asegúrate de que sean ecológicas para evitar pesticidas.
Tarta de moras con leche condensada y yogur griego
Vamos a preparar una masa quebrada casera integral super rica y un pelín hojaldrada, y una versión un tanto sui géneris de crema inglesa exprés con leche condensada, yema de huevo y yogur griego.
Pie o Pay de Moras | De la huerta a la mesa | Quiero Cupcakes!
Detalles antes de comenzar
- Dificultad: Media
- Raciones: 4-6
- Preparación: 40 minutos
- Cocinado: 20 minutos en horno a 180º
Ingredientes para el pastel de moras silvestres
Para la masa quebrada (para un molde redondo de quiche de 24/25 cm de base):
- 180 gramos de harina integral de trigo o espelta
- 90 gr de mantequilla
- 3 gr de sal marina fina
- 1/2 cdita de bicarbonato
- 1 huevo M
Para el relleno:
- 400 gr de moras silvestres (o arándanos, fresas, etc.)
- 275 gr de leche condensada
- 1 yogur griego (125 gr)
- 3 yemas de huevo
- 2 cdas de maicena (20 gr)
- La ralladura de 1 limón
- El zumo de 1/2 limón
- 1/4 cdita de sal marina
- Las semillas de 1/2 rama de vainilla
Elaboración del pastel de moras silvestres
- Lava bien las moras y déjalas escurriendo para que se sequen.
- Prepara la masa: En un bol amplio, añade la harina y mezcla junto con la sal y el bicarbonato.
- Corta la mantequilla fría en cubitos y mezcla a mano con la harina. Lo mejor es ir cogiendo puñados y apretando y deslizando con los dedos para que la mantequilla se deshaga y se integre, hasta que quede una textura como de migas.
- Añade el huevo en el centro del bol y amasa a mano haciendo pliegues para conseguir una masa un poco hojaldrada. Cuando veas que tiene una textura lisa, haz una bola y aplana un poco formando un pequeño disco. De esta forma, luego te será más fácil trabajar con el rodillo.
- Tapa o envuelve en papel film y deja reposando en nevera al menos media hora para que el gluten se relaje.
- Mientras, prepara la crema inglesa exprés: simplemente añade todos los ingredientes del relleno excepto las moras y tritura bien con la batidora de mano un par de minutos hasta que tengas una mezcla homogénea y burbujeante. Reserva.
- Precalienta el horno a 180º con calor arriba y abajo y, mientras, ve estirando la masa con el rodillo sobre papel vegetal. Lo correcto es ir desde el centro hacia fuera e ir girándola para que se vayan estirando todos los lados por igual. Al final, debe quedar un disco de unos 29/30 cm de diámetro.
- Engrasa un poco el molde con mantequilla y espolvorea un pelín de harina.
- Enrolla la masa en el rodillo y luego desenróllala poco a poco sobre el molde.
- Aprieta la masa con los nudillos para que se ajuste bien a la base del molde y dobla hacia adentro los filos de masa que sobren, apretando con los dedos para que se adhiera a las paredes del molde.
- Pon encima el papel vegetal que hayas usado y añade todo el peso que puedas (yo suelo usar garbanzos que reutilizo una y otra vez).
- Hornea 10 min a 180º y, transcurrido ese tiempo, retira el peso y el papel vegetal y hornea otros 5 minutos más.
- Saca del horno y deja que enfríe antes de añadir el relleno.
- Cuando la masa esté al menos tibia, distribuye bien las moras y vierte la crema por encima dando un par de golpecitos contra la mesa para que se distribuya bien la mezcla.
- Vuelve a introducir al horno durante 20 minutos o hasta que veas que al introducir un palillo en el centro sale más o menos limpio.
- Deja que enfríe a temperatura ambiente y, una vez fría, guarda en nevera.

Consejos para una tarta perfecta
- Si puedes esperar hasta el día siguiente para probarla, los sabores tendrán tiempo de asentarse y estará mucho más rica.
- Una vez que la masa estaba horneada y tibia, puedes sacarla del molde antes de rellenarla para poner debajo la lámina de papel vegetal y así poder desmoldarla mejor una vez terminada. Si tienes un molde para quiche desmoldable, este paso no es necesario.
- Si se te rompe la masa cuando la estés estirando, no pasa nada. Coge un trocito de otro lado que veas que sobra y ponlo sobre la grieta, pásale el rodillo y listo.
- Esta masa la puedes elaborar con el tipo de harina que prefieras y te puede servir tanto para elaboraciones saladas como dulces.
Tarta de moras con mascarpone y leche condensada
Otra opción deliciosa es esta tarta de moras con mascarpone. El sabor es maravilloso, el toque de licor le queda impresionante. El mascarpone mezclado con la leche condensada es dulce pero sin empalagar y las moras están deliciosas.

Ingredientes
- 200 g de bizcochos de soletilla
- 60 g de mantequilla de la buena
- 2 cucharadas de licor de cerezas o al gusto
- 250 g de queso mascarpone
- 250 g de leche condensada
- 3 yemas de huevo
- 1 tarrina de 125 g de moras
Para esta receta se recomienda usar un molde desmoldable de 18 de diámetro.
Elaboración
- Precaliente el horno a 200ºC con calor arriba y abajo o ventilador. Forra la base y las paredes del molde con papel de horno o silpaf.
- Trocea los bizcochos de soletilla.
- Derrite la mantequilla unos segundos al fuego o en el microondas. Una vez derretida, mezcla con el licor y vierte en los bizcochos de soletilla. Mezcla para que se empapen bien.
- Vierte la mezcla en el molde y aplana ligeramente sin aplastar en exceso con una cuchara para hacer la base de la tarta.
- Pon el mascarpone, la leche condensada y las 3 yemas de huevo y mezcla hasta obtener una crema homogénea.
- Vierte sobre la base del molde, coloca las moras y hornea 35-40 minutos a 200ºC o hasta que la superficie esté doradita.
- Deja enfriar y desmolda.
Tarta de queso y moras sin horno
Si buscas una opción aún más sencilla, esta tarta de queso y moras es posiblemente de las más fáciles de hacer y nunca falla por su buen sabor, no necesita hornear y en apenas 15 minutos está todo preparado.
Ingredientes
- Galletas para la base
- Mantequilla derretida
- Agua
- Gelatina
- Requesón
- Leche
- Limón
- Canela
- Maicena
- Levadura
- Claras de huevo
- Mermelada de moras
Elaboración
- En un bol, machaca galletas con mantequilla derretida para la base.
- En un cazo, añade un vaso de agua y ponlo a hervir. Cuando esté caliente, retíralo del fuego, añade la gelatina y remueve bien hasta que se disuelva por completo.
- Mezcla las yemas de huevo con el requesón, la leche, el limón y la canela con la batidora. No hace falta batir mucho. Luego, dependiendo de lo líquido que nos haya quedado, añadiremos un poco de maicena y la levadura y mezclamos.
- Aparte, monta las claras a punto de nieve.
- Junta las dos mezclas y con ayuda de una espátula, ve mezclando con cuidado para que no se nos baje demasiado.
- Vierte la mezcla sobre la base de galletas en el molde.
- Dejamos enfriar en el frigorífico durante 2 o 3 horas para que cuaje bien la gelatina y cuando esté lista añadimos la mermelada por encima.
- Desmolda y sirve con moras frescas y un chorrito de salsa de moras.
