Si eres un amante de la comida mexicana, sabes que la calidad de las tortillas marca la diferencia a la hora de elaborar unos buenos tacos. Está claro que puedes ir a cualquier gran superficie o comercio local y hacerte con un paquete de tortas ya prefabricadas, pero el sabor que conseguirás preparándolas en tu casa no tiene desperdicio. Las tortillas hechas a mano son simplemente las mejores; ninguna tortilla comprada en la tienda puede compararse con esta envoltura ultra suave y celestial para tacos y quesadillas.
No importa si eres un novato en la cocina o un entusiasta culinario, con unos simples ingredientes y un poco de práctica, estarás preparando tortillas frescas y sabrosas en poco tiempo. Desde el amasado hasta el cocinado, te guiaremos a lo largo de cada paso, revelando consejos y trucos que te ayudarán a conquistar los paladares más exigentes. ¡Prepárate para deleitar a tu paladar con una deliciosa experiencia culinaria mexicana!

Ingredientes Clave para el Éxito
El primer paso hacia el éxito de unas tortillas caseras es elegir los ingredientes adecuados. Solo necesitas unos pocos, pero su calidad es fundamental.
Harina de Maíz Nixtamalizado
La clave está en utilizar harina de maíz nixtamalizado, un proceso que hace que la harina quede con esa particular textura y sabor. En México, la harina de maíz instantánea más consumida es de la marca Maseca o también la marca Minsa. Ambas son harinas nixtamalizadas en las que el grano de maíz es cocido junto a una cantidad de cal, lo que le confiere a la masa final una textura y sabor muy concretos y únicos.
La harina de maíz (masa harina) es maíz seco que ha sido cocido y remojado en una solución alcalina. Este es un proceso especial que fue desarrollado por los pueblos maya y azteca. La nixtamalización hace que el maíz sea más fácil de digerir y también ayuda a que los nutrientes estén más disponibles. Muchas tortillas de maíz hechas en los Estados Unidos no utilizan este proceso.
Puedes conseguirla en cualquier supermercado mexicano o supermercado grande. Yo usé harina de maíz azul para estas, pero puedes usar harina de maíz amarilla/blanca que también es muy auténtica.
- DATO DIVERTIDO: ¡Las tortillas de maíz azul se vuelven rosas si les añades un ácido como la lima!

Agua Tibia
Debes utilizar agua templada. Debe estar tibia, no hirviendo ni caliente. Calienta el agua en el microondas hasta que llegue a unos 50ºC. Si tienes un termómetro de cocina acertarás seguro, pero si no lo tienes puedes tocar el agua y cuando esté claramente más caliente que tu temperatura corporal pero sin quemarte ya estará lista. ¡Cuidado con estas pruebas y no te quemes ni te pases excesivamente de temperatura!
Sal
Un toque de sal es esencial para realzar el sabor de tus tortillas.
Opcionales para un Toque Especial
- Polvo de hornear: Es opcional, pero se recomienda no omitirlo para una textura más suave.
- Manteca de cerdo: Si quieres un sabor aún más auténtico, considera usar manteca de cerdo en lugar de agua al amasar la masa.
- Colorantes naturales: Para hacer tortillas de colores, puedes teñir el agua utilizando colorante natural de betabel y repollo morado.
- Especias y/o hierbas: Puedes añadir especias y/o hierbas a la harina para darle un toque personal, por ejemplo, un poco de pimentón dulce o picante, orégano o curry en polvo.
El Proceso de Elaboración: Paso a Paso
1. Mezclando los Ingredientes
En un recipiente, mezcla la harina de maíz con sal y polvo de hornear (si lo usas). Poco a poco, agrega el agua tibia mientras remueves con los dedos de una mano o con una cuchara al principio. Luego, con tus propias manos, amasa hasta que la mezcla sea homogénea. El resultado debe ser una masa un poco pegajosa, pero no en exceso. Haz una bola con ella y déjala reposar en el bol tapado durante 10 minutos.

2. Dando Forma a las Tortillas
Divide la masa en pequeñas porciones del tamaño que mejor nos convenga, según el tamaño que queramos las tortillas. Para conseguir 12 tortillas, puedes pesar bolas de unos 41-42 g. Si prefieres solo 10, haz que cada una pese 50 g.
Toma una porción y dale forma redonda y plana. Si tienes una prensa de tortillas (tortillera), que es lo que utilizan en México para aplastar la masa, úsala. Si no es el caso, coloca la bola entre dos trozos de papel film y aplasta con algo que tenga peso, como por ejemplo la bandeja del horno o una fuente de cristal lisa. También puedes estirar con un rodillo clásico, aunque la forma y el resultado será más irregular. Aplástala hasta que no puedas aplastarla más, que quede bien finita la tortilla.
Tortilladora Manual Gonzalez TM-G
3. Cocinando las Tortillas
Calienta una sartén o una plancha antiadherente (comal) a fuego medio. Si no tienes un comal, una sartén funciona perfectamente. Cuando esté caliente, coloca la tortilla sobre ella. Cocina cada lado durante aproximadamente 1 minuto o hasta que apenas se dore y se formen pequeñas burbujas en la superficie. Si las quieres un poco más doradas, puedes cocinarlas otros 30 segundos más por cada lado o hasta que estén a tu gusto. ¡Presta atención para evitar que se quemen!
Si cocinas demasiado las tortillas, estarán muy crujientes y se romperán con más facilidad si quieres doblarlas para preparar tacos, así que tenlo en cuenta.

4. Conservación y Servicio
Pasa las tortillas de maíz ya cocinadas a un plato o bandeja tapado con un paño de algodón limpio para que se mantengan calientes y no se endurezcan. También puedes poner el plato sobre un cazo con agua templada para que se conserven calientes.
Lleva a la mesa las tortillas recién hechas y aún templadas o incluso calientes, que es como más ricas están. Si has tenido que prepararlas con antelación, puedes cocinarlas pero no del todo y justo antes de servirlas, darles un toque de sartén para comerlas como recién hechas.
Como no tienen conservantes, las tortillas caseras no duran tanto como las tortillas compradas. Guarda tus tortillas caseras a temperatura ambiente en una bolsa o recipiente hermético. Si te sobran o si las has preparado con bastante antelación, puedes calentarlas en la sartén o en el microondas y guardarlas en un recipiente cerrado en la nevera por 2-3 días, e incluso congelarlas.

Disfruta tus Tortillas Caseras
Ahora que tienes tus tortillas recién hechas, es hora de disfrutarlas en todo su esplendor. Rellénalas con tus ingredientes favoritos: carne asada jugosa, pollo marinado, verduras frescas, queso derretido, cochinita pibil, pico de gallo, salsa de nachos con queso o un guacamole. ¡Las posibilidades son infinitas!
Experimenta con diferentes rellenos y salsas para crear tus propias combinaciones únicas. Hacer tortillas para tacos caseras puede parecer un desafío al principio, pero con práctica y paciencia, pronto te convertirás en un experto. Nada se compara con el sabor y la satisfacción de saborear unas tortillas recién hechas que tú mismo has creado.
Tortillas de Harina de Trigo: Otra Delicia Mexicana
Aunque nos hemos centrado en las tortillas de maíz, también existen las tortillas de harina de trigo, ideales para fajitas de pollo o los típicos burritos mexicanos, también útiles para wraps o rollitos. De todos modos, parece que según la zona en la que nos encontremos de México, se utilizan los dos tipos de tortillas indistintamente para unas u otras recetas.
Habitualmente se utiliza grasa vegetal para su elaboración, "shortening", pero si prefieres, puedes utilizar margarina o por supuesto aceite de oliva. Este punto lo dejamos a vuestra libre elección. Para hacerlas, tamiza la harina con la sal y la levadura química. Añade la margarina en trocitos y mezcla hasta que queden una especie de migas. Si utilizas aceite de oliva, únelo con normalidad, mezclando con la harina. Amasa hasta obtener una bola, divídela en partes iguales, cúbrelas con film y deja que reposen durante unos 30 minutos. Estira cada bolita y cocínalas en una sartén, aceitando ligeramente la plancha si tienes miedo de que se peguen. Las tortillas de harina de trigo para fajitas me gusta hacerlas al momento de consumir para que no se resequen y queden duras.
