Salsa de Tomate Casera: Conservación y Recetas para Todo el Año

portalcenter.cl

En plena temporada de la huerta, los tomates maduran deprisa y pueden empezar a estropearse. Para solucionar este problema, tenemos las conservas, que duran mucho tiempo y nos pueden salvar en cualquier momento. Preparar una salsa de tomate casera es una excelente manera de aprovechar los tomates maduros antes de que se echen a perder.

Aquí en Mallorca, cada verano, en plena producción de tomates y aprovechando que están en su punto de maduración, acostumbramos a preparar salsa de tomate y conservarla para tener el resto del año. En Galicia, julio y agosto son sus mejores meses y especialmente agosto es el mes estrella de los tomates para hacer salsa. Son tomates deliciosos, llenos de pulpa y sabor, impresionantes. En este mes los podemos comprar también a buen precio y comprar bastantes kilos para hacer nuestra salsa. Seguro que en vuestro lugar de residencia también tenéis un buen tomate local, aprovechad para hacer vuestra conserva.

Tomates maduros frescos en una cesta

Ingredientes para una Salsa de Tomate Básica (aprox. 1,2 kg de salsa)

  • 2 kgs de tomate maduro
  • 1 cebolla
  • Medio pimiento verde
  • 3 zanahorias
  • Un chorro de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada de azúcar
  • 2 cucharadas de sal
  • Un puñado de hojas de albahaca fresca
  • Una pizca de orégano
  • Un diente de ajo

Elaboración de la Salsa de Tomate

Hay muchas maneras de preparar salsas de tomate porque, afortunadamente, la podemos hacer al gusto. Esta receta es una mezcla con verduras y albahaca que le va a dar un sabor especial.

  1. En primer lugar, hay que lavar y secar los tomates, retirar los rabos y hojas, pelarlos si es posible y trocearlos.
  2. El resto de verduras también las lavamos y picamos en trozos.
  3. Ponemos una cazuela bien grande a fuego medio con un chorro de aceite de oliva. Agregamos la cebolla, pimiento, ajo y zanahoria y rehogamos durante unos minutos removiendo de vez en cuando.
  4. A continuación, añadimos todo el tomate y lo dejamos cocer a fuego lento durante más o menos 45 minutos. Poner una tapadera en la cazuela, pero dejándola un poco abierta, porque el tomate salta mucho.
  5. Después de ese tiempo, retiramos y tenemos que pasar todo por un pasapuré, con un poco de paciencia. Para mí, NO es un problema porque lo trituro en una batidora de vaso muy potente y tritura muy bien, si lo es para ti porque notas las pieles y las semillas, puedes plantearte pasarla también por un colador chino. Existen máquinas especiales para triturar salsa de tomate. Y como última opción para evitar las semillas (insisto, si para ti son un problema) puedes triturar la salsa directamente con un potente robot de cocina hasta hacerlas desaparecer.
  6. Lo devolvemos a la cazuela y veremos que tenemos una salsa de tomate bastante líquida.
  7. Agregamos ahora la sal y el azúcar, la albahaca, una pizca de orégano y removemos. De nuevo, cocemos a fuego bajo durante otros 45 minutos. La salsa se irá reduciendo y conviene moverla a menudo. No olvidar colocar la tapadera abierta. Si os gusta la salsa más espesa, se puede dejar unos minutos más, al contrario que si se desea más líquida.
  8. Para finalizar, retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco.
Salsa de tomate casera hirviendo en una olla

Salsa de Tomate al Horno: Una Alternativa Deliciosa

Tener salsa de tomate casera al horno es un auténtico lujo en casa. Cuando falta tiempo para cocinar, contar con esta delicia nos permite preparar un platazo de calidad en cuestión de minutos. El secreto del éxito de esta salsa de tomate al horno es la elección del tomate: deben estar firmes al tacto, pero no duros, y lucir un rojo intenso que promete sabor.

Ingredientes para Salsa de Tomate al Horno (25 tarros de 300 ml)

  • 10 kg de tomates maduros
  • 5 cebollas grandes
  • 2 pimientos rojos
  • 2 pimientos verdes
  • 3 guindillas (opcional)
  • Ramillete de hierbas frescas: tomillo, orégano, romero, albahaca
  • 2 cabezas de ajos
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal

Elaboración de la Salsa de Tomate al Horno

  1. Lava los tomates en agua limpia (no es necesario pelarlos ya que los trituraremos en robot). Corta los tomates en cuartos. Reserva.
  2. Pela las cebollas y córtalas en trozos grandes. Lava los pimientos, desecha las semillas y córtalos en trozos grandes.
  3. Enciende el horno a 220º en función ventilador para que se vaya precalentando.
  4. Dispón las cebollas y los pimientos en una primera capa de una olla o fuente (apta para horno) honda, las cabezas de ajos cortadas apenas la parte superior. A continuación, coloca el ramillete de hierbas frescas y las guindillas insertadas en un palillo (para retirarlas al final de la cocción sin dificultad). Por último, debes poner los tomates, echa un poquito de sal y un chorro generoso de aceite de oliva.
  5. Hornea durante una hora y quince minutos a 220º en función ventilador cada bandeja. El horneado habrá asado todo, los tomates durante la cocción, las cebollas y los pimientos quedarán perfectamente confitados.
  6. Aprieta los ajos desde la base para que suba el ajo asado en forma de crema, añádelo a la mezcla. Retira las hierbas frescas y las guindillas.
  7. Tritura en tu robot de cocina, si queda bien triturado ya estará listo para envasar; si queda de textura gruesa, puedes pasarlo por el pasapuré o el chino. Una vez triturado todo, tendrás la salsa de tomate casi lista, rectifica de sal hasta que esté a tu gusto.
  8. Puedes añadirle un chorrito de vinagre una vez triturada, el vinagre es un ácido que ayuda a la conservación y además le da un gusto muy rico.
  9. Según la variedad de tomates, algunos sueltan más agua y no da tiempo a que se evapore toda. En estos casos, antes de triturar, conviene sacar algunos cucharones de agua y así tendremos una salsa más espesa.
Tomates y verduras asándose en una bandeja de horno

🇮🇹 Cómo preparar y guardar la Salsa de Tomate para PIZZA y PASTA, según la tradición Italiana 🇮🇹

Elaboración de las Conservas

Para poder conservar las salsas por más tiempo fuera del congelador sin que se pongan malas, has de usar botes de cristal esterilizados antes de hacerles el baño María.

  1. Preparamos los botes en los que colocar la salsa. Deben estar muy limpios y hervidos si se desea hacer conservas, para asegurar la higiene.
  2. Ponemos un cazo con agua para hervir las tapas. Se pone agua suficiente para que las cubra y cuando el agua hierva se dejan ahí unos 5 minutos.
  3. Con ayuda de un colador o una jarra, rellenar todos los botes y dejarlos destapados hasta que estén totalmente fríos. Puedes ayudarte de la tapa del vaso del Thermomix a modo de embudo para llenar los tarros. Después tapar y cerrar muy bien todas las tapaderas.
  4. Para hacer el baño María de conservación, tenemos que llenar de agua una olla lo suficientemente grande para que entren varios botes a la vez. El agua deberá cubrir los botes hasta dos dedos por encima de su altura. Dejamos cocer los botes media hora.
  5. Envasamos al vacío y dejamos enfriar los frascos boca abajo. Al día siguiente, disfrutamos etiquetando y si queremos rematar, cortamos redondeles de alguna trozo de tela que podamos comprar a bajo precio y nuestros frascos quedarán así de bonitos.
Frascos de salsa de tomate esterilizados

Conservación de la Salsa de Tomate

El tomate es uno de los alimentos más empleados en la cocina y, gracias a su versatilidad, podemos utilizarlo como aderezo o elaborar las famosas pastas. Pero, ¿cómo conservar por más tiempo la salsa de tomate?

Si el proceso de envasado es correcto, las conservas pueden durar hasta año y medio y estarán perfectas. La salsa es tan versátil que se convierte en la aliada perfecta para casi cualquier plato: pizza, pasta, arroz, guisos, huevos fritos… incluso sobre una tostada con un chorrito de buen aceite de oliva.

Trucos para la Salsa Sobrante

En ocasiones, abrimos un bote de tomate frito y usamos apenas una cucharada en alguna receta. ¿Qué pasa con el resto de la salsa que se queda en el tarro?

  • Es importante incidir en que no debemos mantener la salsa de tomate -o cualquier otra conserva- en la lata una vez abierta, pues se trata de una práctica que pone en riesgo nuestra salud. Una vez abiertas las latas, los alimentos reciben oxígeno y eso desencadena el desarrollo de bacterias y otros microorganismos perjudiciales.
  • Si es un bote de cristal, Conchita especifica que esto solo sirve cuando el bote es de cristal. “Cristal y chorrito de aceite”, insiste.
  • Si te sobra salsa de tomate casera o de lata (una vez abierta y trasvasada a un recipiente de cristal), puedes congelarla. Coloca la salsa de tomate en bolsas conservadoras o en un molde para cubitos de hielo. Cada vez que quieras utilizar salsa de tomate, utiliza un cuadrado y vuelve a guardar.
Cubitos de salsa de tomate congelada en una bandeja

tags: #salsa #de #tomate #conservacion