La fideuá es un plato mediterráneo que siempre se suele comer en las casas españolas. Es muy similar a la paella, pero en lugar de apostar por el arroz, se sustituye por fideos algo más gruesos y mariscos tales como sepia, langostinos, etcétera. Cada vez este plato va ganando más terreno en nuestra cocina, no solo la clásica receta, sino otras variaciones perfectas para todos los gustos.
El origen de la fideuá: un plato marinero
La fideuá es un plato que nació en Valencia y está muy ligado al mar. Se suele atribuir a pescadores que salían al mar durante largas jornadas y solo podían cocinar platos con lo que tenían a mano: pescado fresco, arroz y mariscos. Parece que un cocinero de un barco quiso innovar y cambiar el clásico arroz por estos fideos. Su idea gustó mucho a los pescadores y esta receta se convirtió en un plato habitual. Hoy en día es uno de los mejores platos del Mediterráneo.

Trucos para una fideuá perfecta
Para preparar una buena fideuá hay que prestar atención a los detalles a la hora de elaborarla. Estos son algunos de los mejores trucos para lograr un plato lleno de sabor y una textura irresistible:
- Utilizar un buen caldo: Es la base de cualquier fideuá y su calidad es clave para que el plato quede más sabroso. Puedes usar uno elaborado o hacerlo en casa si quieres un sabor más tradicional.
- Elige los fideos adecuados: Utiliza un tipo de fideo fino o medio (nº 2 o nº 3), que son ideales para absorber el caldo sin pasarse.
- Prepara un buen sofrito: El sofrito es el corazón de la fideuá y debe estar bien hecho. Un buen truco es cocinar el sofrito a fuego bajo hasta que el tomate pierda toda su agua y se concentre. Intenta que tenga bastante sabor para que la fideuá no quede sosa.
- Mariscos y pescados frescos: Si eliges añadir a la fideuá mariscos o pescados, intenta que sean frescos. Cocina los mariscos ligeramente antes de añadirlos a la fideuá para evitar que se pasen. Puedes reservar algunos para decorar al final.
- Controla la cocción: Cocina a fuego alto durante los primeros minutos para que los fideos absorban el caldo. Baja el fuego para que se terminen de cocer de manera uniforme.
- Apuesta por el famoso socarrat: Esa capa crujiente que queda debajo de la fideuá es una de las favoritas de prácticamente todos los comensales. Para conseguir el socarrat es fácil: una vez que los fideos hayan absorbido casi todo el caldo, sube ligeramente el fuego al final y deja que se forme una fina capa tostada en el fondo de la paellera.

Combatir el desperdicio alimentario con creatividad
En plena cuesta de enero, el ahorro y la eficiencia en la cocina se convierten en prioridades. Y no solo buscamos recetas económicas, sino también formas creativas de reducir el desperdicio alimentario. La idea es aprovechar el excedente de un plato generoso, por ejemplo, de fin de semana, cuando este no es suficiente ni siquiera para un par de raciones completas, y reinventarlo con una nueva receta.
25 FORMAS PARA NO DESPERDICIAR COMIDA | Menos Desperdicio
Crujientes de fideuá: una forma deliciosa de reutilizar
Los crujientes de fideuá nacen exactamente así, y el resultado es vistoso, además de riquísimo. La fideuá es una magnífica propuesta de plato: completa, sabrosa, con buenas opciones para elaborarla además en versión rápida y fácil. A menudo, el cálculo de las cantidades puede ser excesivo para los comensales, e insuficiente para solucionar dos sentadas a comer.
Con la última fideuá que preparé me pasó exactamente eso, así que decidí que cambiando el formato podía preparar una cena rica y sorprendente. Es una elaboración entretenida, por lo manual de preparar porciones unitarias, como cuando se preparan empanadillas o croquetas. Por lo demás no tiene dificultad, una vez que la fideuá está hecha. El truco es encontrar el acompañamiento perfecto, que sin duda pasa por la mayonesa o el all i oli, y algo de verde, tipo brotes o canónigos, que compensan muy bien la grasa de la mantequilla que normalmente es imprescindible aplicar a la hoja de brick.
Ingredientes para crujientes de fideuá:
- Fideuá (ese sobrante del domingo, con todos los tropezones que lleve)
- Hoja de pasta brick
- Mantequilla fundida para pintar la pasta
- Mayonesa (aceite de oliva, sal, limón, huevo)
- Ensalada verde de acompañamiento (canónigos o brotes verdes variados)
Elaboración de los crujientes de fideuá:
- El punto de partida para esta receta es tener ese sobrante de fideuá que parece que "ni pa ti ni pa mí". Primero se trata de trocear los tropezones de la fideuá, gambas, calamares o lo que lleve, para que la mezcla con los fideos quede bien repartida y más uniforme. De hecho, se podría triturar para hacer una masa de fideuá, que seguro que es una buena opción más al estilo croqueta, pero se prefiere que se note la esencia de este plato con sus fideos todavía intactos.
- Extendemos la hoja de Brick y con un pincel la pintamos con mantequilla fundida, lo suficiente para que quede flexible y manejable. También podemos evitar este primer paso, porque este relleno ya va bien surtido de grasa, y utilizar la mantequilla en la cobertura final.
- Se corta en cuadrados más o menos generosos en los que iremos introduciendo la fideuá, para luego empaquetarla en pequeños cuadrados o, por ejemplo, en forma de triángulo.
- Una vez cerrados, los colocamos en la bandeja del horno, los pintamos con mantequilla (también vale con clara de huevo, si viéramos que el relleno tiene ya grasa suficiente) y al horno precalentado a 220ºC. Y listo para comer.

Otras recetas de aprovechamiento para tu cocina
Pastas Gallo ofrece una gran variedad de productos que se adaptan perfectamente a nuestras necesidades para crear recetas con esos ingredientes que tenemos en casa y que no queremos que se echen a perder. Te presentamos algunas recetas de aprovechamiento que, además de ser deliciosas, te ayudarán a cuidar de tu bolsillo y el planeta:
- Fideuá con caldo sobrante: Si te sobró un poco de caldo de tu último guiso, utilízalo para preparar una sabrosa fideuá. Con fideos, añade verduras al gusto y cualquier trozo de carne o pescado que tengas a mano.
- Sopa de vegetales con pasta: Esta es una forma excelente de utilizar esos vegetales que empiezan a marchitarse en el frigorífico. Haz un caldo con ellos y añade alguna variedad de pasta para sopas. Puedes incorporar también restos de carne o pescado.
- Gratinado de pasta: Una magnífica manera de utilizar esa pasta cocida que te sobró. En una sartén, mezcla los macarrones -o cualquier otra pasta- ya cocida con salsa de tomate, queso rallado y cualquier verdura o proteína que necesites gastar. Hornea hasta que el queso se derrita y la superficie esté dorada.
- Ensalada de pasta: Si te sobró pasta cocida, ¡conviértela en una apetitosa ensalada! La ensalada de pasta es una de las reinas indiscutibles de las recetas de aprovechamiento. Mezcla la pasta con verduras picadas, huevo cocido, maíz, atún o pollo desmenuzado, y aliña con aceite de oliva y vinagre.
- Salsa boloñesa con carne asada: Transforma los restos de carne asada o cocida en una deliciosa salsa boloñesa. Pica finamente la carne y cocínala en una sartén con ajo y cebolla. Añade salsa de tomate y deja que se cocine a fuego lento. En una sartén, mezcla esta rica salsa sobre espaguetis. Es una forma fantástica de darle una segunda vida a la carne sobrante y de disfrutar de un plato clásico y realmente delicioso.
Estas recetas demuestran cómo, con un poco de imaginación y los productos adecuados, podemos crear platos deliciosos y económicos, evitando el desperdicio y aprovechando al máximo los recursos que tenemos por casa. Cocinar de manera consciente es un paso hacia una alimentación más sostenible y responsable.

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