Lasaña de salmón y espinacas: una deliciosa receta casera y reconfortante

Si te apetece una lasaña diferente, esta versión con salmón y espinacas te va a encantar. Esta lasaña de salmón y espinacas es perfecta para esos días en los que quieres algo casero, reconfortante y distinto. Se prepara sin dificultad y el resultado es un plato que gusta a todos, con un sabor suave y una textura irresistible. La lasaña de espinacas y salmón es un estupendo y muy completo plato único, además de ser una de esas recetas de verduras que los niños comen encantados.

La lasaña es una preparación de origen italiano en la que se van superponiendo capas de pasta con otros ingredientes, se cubre con bechamel y queso rallado y se gratina. La más tradicional es la que se hace con ragú a la boloñesa, pero podemos preparar esta receta con infinidad de combinaciones. En esta ocasión, optamos por el salmón y las espinacas para nuestra lasaña.

Lasaña de salmón y espinacas gratinada

Ingredientes clave para una lasaña perfecta

Para elaborar esta deliciosa lasaña, solo necesitas unas láminas de pasta, salmón fresco o ahumado, espinacas tiernas y una bechamel cremosa que una todos los sabores. En esta ocasión, hemos preparado la lasaña en recipientes individuales, aunque se puede preparar del mismo modo en una bandeja grande.

Ingredientes para la lasaña

  • 10-12 láminas de pasta de lasaña (ya cocidas o precocidas)
  • 300-600 gramos de espinacas (frescas o congeladas)
  • 400-500 gramos de salmón (fresco, sin piel ni espinas)
  • 1 cebolleta de buen tamaño o cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 25 gramos de pasas
  • 25 gramos de nueces
  • Aceite de oliva y sal
  • Pimienta

Ingredientes para la bechamel

  • 1 litro de leche (entera)
  • 50 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de harina
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Para gratinar

  • 80 gramos de queso manchego, parmesano, emmental, gruyere o mozzarella rallado
Ingredientes para lasaña de salmón y espinacas

Preparación paso a paso de la lasaña de salmón y espinacas

Vamos a preparar esta deliciosa lasaña de salmón y espinacas usando las típicas láminas de pasta para lasaña, salmón fresco y espinacas, que combinaremos con una rica salsa bechamel para conseguir un resultado muy cremoso.

Paso 1: Preparar los ingredientes principales

  1. Primero cortaremos el salmón en trocitos o tiras y lo salpimentamos. En una sartén con una pizca de aceite salteamos el salmón, lo justo para que cambie de color, no hay que cocinarlo en exceso. Lo sacamos a un plato, dejamos enfriar un poquito y lo desmigamos. Sobre el salmón, no se recomienda utilizarlo ahumado, porque el calor del horno lo haría demasiado salado. Para la elaboración de esta receta podemos utilizar lomos de salmón fresco, aunque también nos gusta mucho usar la parte de la ventresca o de la cola, que no solo son más asequibles, sino que, al ser más grasas, nos viene de fábula para dar más sabor y jugosidad a esta lasaña.
  2. Limpiamos la cebolleta y la picamos finita; pelamos los ajos y los cortamos en láminas. En la misma sartén en la que hemos preparado el salmón ponemos a pochar la cebolleta y cuando lleve un par de minutos añadimos los ajos laminados. Cocinamos a fuego suave y mientras se van haciendo lavamos las espinacas. En esta ocasión hemos escogido hojas de espinacas fresca, pero las espinacas congeladas también quedan estupendas ya que, al mezclarlas con la bechamel caliente, se integrarán a la perfección.
  3. Cuando la cebolla y el ajo estén transparentes incorporamos las espinacas (bien escurridas, sin nada de agua y troceadas) y dejamos al fuego, moviendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas y hayan soltado toda su agua. Cuando las verduras estén listas incorporamos el salmón y movemos bien para que quede bien repartido. Sacamos y reservamos.
  4. Preparamos las láminas de lasaña siguiendo las instrucciones del fabricante; en mi caso, utilicé placas precocidas, así que solo tuve que sumergirlas en agua caliente unos diez minutos. Reservamos.

¡Es la receta de salmon más deliciosa que he probado! Comida rápida y abundante

Paso 2: Elaborar la bechamel

Preparamos la bechamel derritiendo la mantequilla en una cazuela, y cocinando la harina 1 minuto mientras removemos con las varillas. Agregamos la leche, sazonamos al gusto, y cocinamos la bechamel a fuego medio unos minutos hasta que espese ligeramente. Para que no le salgan grumitos a la bechamel, se recomienda ir incorporando la leche "poco a poco". Condimentamos con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. La bechamel que hemos preparado no es excesivamente espesa, ya que la usamos en el interior junto a las espinacas y también como salsa que cubre la lasaña.

Mezclamos tres cacitos de la bechamel con las espinacas en un cuenco amplio y reservamos el resto de la bechamel.

Preparación de la bechamel para lasaña

Paso 3: Montar la lasaña

  1. Engrasamos ligeramente una fuente refractaria o de horno y extendemos una capa de salsa de tomate (opcional) para que no se pegue la pasta.
  2. Disponemos encima la primera capa de pasta.
  3. Colocamos encima una base de espinacas mezcladas con la bechamel y unos trocitos de salmón. Añadimos pasas y nueces.
  4. Cubrimos con bechamel y repetimos el proceso con las capas de pasta, espinacas y salmón. A Maldonado le gusta que este plato "tenga tres capas".
  5. Terminamos con láminas de lasaña, cubrimos con bechamel y sobre ella una buena capa de queso rallado. Para terminar, formamos una capa crujiente usando queso rallado que con un toque de gratinado en el horno, resulta deliciosa.
Capas de lasaña de salmón y espinacas antes de hornear

Paso 4: Hornear y gratinar

Precalentamos el horno a 180ºC. Una vez lista y con una buena capa de queso para gratinar, metemos la lasaña en el horno precalentado entre 16 y 25 minutos a 180 grados, con calor arriba y abajo. Gratinamos para darle un acabado tostado, vigilando para que el queso no se queme, sacamos del horno y servimos. Pablo Ojeda señala que cocinar en horno es "de las formas que más me gustan", pues tiene como pros que se controla mejor la temperatura y que las carnes son más digestivas. Sin embargo, el contra es que, si nos pasamos y se queman, surge la acrilamida, una sustancia "potencialmente cancerígena".

Sugerencias para acompañar

La lasaña de salmón y espinacas es un plato bastante completo, así que lo ideal es acompañarla con algo ligero y fresco que equilibre su cremosidad.

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