Las tortas escaldadas son unas deliciosas galletas dulces típicas de las Navidades murcianas, muy apreciadas en toda Murcia y la región de la Vega Baja. Su origen se remonta a la influencia árabe en la gastronomía local, lo que les confiere un sabor único y aromático. Estas tortas murcianas destacan por su textura húmeda pero manejable, y por el toque de anís y cítricos que las hace irresistibles. Fáciles de preparar, las tortas escaldadas cartageneras se conservan durante días en un recipiente hermético, permitiendo disfrutar de su sabor mucho tiempo después de hornearlas.
La receta combina ingredientes simples como harina, aceite de oliva, piñones y zumo de naranja, creando un dulce auténtico de Cartagena y sus alrededores. Si hay algo que caracteriza a la repostería murciana, es su sencillez y autenticidad. Las tortas escaldadas murcianas son un claro ejemplo de ello.

Historia y Tradición de las Tortas Escaldadas
Las tortas escaldadas son un dulce con mucha historia dentro de la gastronomía murciana. Su origen se remonta a la cocina rural, donde las familias utilizaban ingredientes básicos como la harina, el aceite y el azúcar para elaborar postres sencillos pero deliciosos. Uno de los secretos de esta receta es el uso del anís en grano, una especia muy presente en la repostería tradicional de la región.
Estas tortas vienen de otros tiempos, cuando los lujos que nuestros mayores se podían permitir en Navidad era comprar alguna pastilla de turrón y preparar un cocido con pelotas para el día de Navidad, cuando en las casas no habían hornos y los amasijos de Pascua se llevaban a la panadería para hornearlos. Pero aparte de su valor emocional y simbólico, son un verdadero prodigio de sencillez y de sabor. Los ingredientes no pueden ser más sencillos y al alcance de todos, la preparación y cocción no suponen ninguna dificultad.
Tortas escaldadas de Callosa de Segura
Originalmente las cantidades son algo inabarcables para una cocina urbana de hoy en día, pero todavía muchas familias se reúnen para preparar enormes lebrillos de masa que se cocían en grandes hornos, a veces recurriendo al comunal del pueblo o de la panadería vecina. En algunas casas, estas tortas se preparan especialmente en Navidad y Semana Santa, aunque hoy en día se disfrutan durante todo el año. Son perfectos para conservar durante varios días, ya que mantienen su sabor y textura sin problemas.
¡Ya está aquí la Navidad! Y como todos los años, aquí en Benejúzar, las mujeres de la familia se reúnen para hacer los dulces. Un día en familia que no debe perderse. Alrededor de la mesa camilla, y amasa que te amasa. Es una receta a la que aquí le tienen mucho cariño, y es que es algo sólo de aquí que se van enseñando de generación en generación y que todo el mundo tiene ilusión por aprender, desde que son pequeños, todos los niños quieren aprender a hacer el "repulgo" que es el borde de la toña, hecho a mano, a pellizquitos.
Ingredientes para las Tortas Escaldadas
Los ingredientes para estas deliciosas tortas son muy accesibles y básicos, lo que las hace aún más especiales.
- 600 g. de harina de trigo
- 250 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 250 ml. de agua
- 100 g. de azúcar
- Anís seco o semillas de anís al gusto
- Piel de limón y naranja (para aromatizar el aceite)
- Levadura Royal (opcional, para una masa más tierna)
- Huevo batido (para pintar)
- Piñones (opcional)

Preparación Paso a Paso
1. Escaldar la harina con el aceite
Echa la harina en un barreño grande y reserva. Pon el aceite en una sartén a calentar con las cortezas de limón y naranja. Cuando las cortezas estén doradas retíralas y echa el aceite poco a poco sobre la harina removiendo con una cuchara de madera para escaldarla. Calentar el aceite de oliva con la piel de naranja o limón sin dejar que hierva durante unos minutos.
2. Preparar la masa
Mezclar en un recipiente grande resistente al calor la harina con la levadura y la sal (si se usa). Echar el aceite caliente retirando la piel y mezclar rápidamente. Agregar el zumo de naranja, el anís dulce, el azúcar, las semillas de anís y los piñones, si se usan. Combinar todo bien y amasar ligeramente hasta obtener una masa homogénea, húmeda pero maleable. Es más fácil hacerlo sobre una superficie de trabajo limpia.
3. Formar las tortas
Ve cogiendo bolas de masa, estíralas dejando un grosor de medio dedo (ni muy finas ni muy gruesas). Con un rodillo, extiende la masa hasta un grosor aproximado de un dedo. Coge los moldes y haz figuritas. Recortar porciones con un cortapastas o cortador de galletas, con la forma que más nos guste. Las típicas son las que ves en la foto, pero puedes hacer toñas finas de variadas formas. Si tienes niños, algunas con forma de árbol de navidad o de estrella.
4. Horneo
Pon papel de horno en la bandeja y llénala. Hornea en horno precalentado a 180°. La primera tanda es la que suele tardar más. Mientras se hornea la primera tanda puedes preparar la siguiente para meterla nada más sacar la otra. Distribuirlas en las bandejas, pintarlas con huevo batido y cubrir con un poco de azúcar, al gusto. Hornear una bandeja cada vez hasta que estén doradas, unos 18-20 minutos. Mete al horno y cuece a 180 grados hasta que veas que las toñas se van dorando y cogen ese color tan atractivo.
5. Acabado y conservación
Ten preparado un plato con azúcar. En cuanto saques la bandeja del horno reboza las tortas en él y ve colocándolas en el recipiente donde las vayas a conservar. Retira las tortas del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de servir. El último paso es mojarlas con miel. Un consejo, si hace frío la miel suele espesarse y es difícil de mojar las toñas. Cuando estén con su miel, reserva y puedes comerlas cuando quieras. Aclaro que a mí no me gusta que estén mucho tiempo mojadas porque la masa se reblandece con la miel. Suelo guardarlas sin miel y untarlas cuando voy a comerlas. Pero eso es solo cuestión de gustos.

Se conservan en perfecto estado durante más de un mes sin que siquiera sea necesario guardarlas en un recipiente hermético, es más, conforme pasa el tiempo se van poniendo más tiernecitas y ricas. Muy sencillas de elaborar, estas tortas aguantan muy bien conservadas en un recipiente hermético durante muchos días, incluso semanas, si es que no se terminan antes.
Variaciones y Acompañamientos
Las TOÑAS FINAS son uno de los dulces típicos de mi pueblo, Redován, en el sur de la provincia de Alicante. Puedes hacer TOÑAS FINAS CON ALMENDRA. Deliciosas por sí solas, las tortas escaldadas acompañan muy bien la sobremesa con un café, un té o infusión, o una copita de vino dulce o tinto. Si te gustan las tortas escaldadas murcianas, seguro que también disfrutarás de estas recetas tradicionales: mantecadas de As Pontes, los mantecados blancos de azúcar o los polvorones caseros sevillanos. Si te animas a preparar tus propios dulces caseros navideños, no olvides las típicas EMPANADILLAS DE ALMENDRA o los COQUITOS, imprescindibles estas entrañables fiestas.