La tarta Red Velvet es una de las tartas más bonitas que existen, un bizcocho rojo y una cobertura de queso crema increíble hacen que sea la tarta perfecta para sorprender a tus invitados. No hay pastel más increíble que la deliciosa torta Red Velvet. Su color y sabor únicos complacerán a todos los miembros de la familia. Si deseas aprender a prepararla, esta receta es ideal.
El pastel Red Velvet es un popular postre de la cocina estadounidense que se caracteriza por su distintivo color rojo oscuro y su textura húmeda y esponjosa. Su sabor suele ser ligeramente agridulce, que se puede comparar con el sabor del vino tinto. Se destaca por su color rojo intenso y textura esponjosa.

Orígenes e Historia de la Tarta Red Velvet
El origen de la torta Red Velvet se remonta al siglo XIX, y su nombre se debe al color y al uso de cacao en polvo para suavizar y refinar la harina, lo que le proporciona una textura aterciopelada. Esta tarta se remonta a la Segunda Guerra Mundial, donde a un ingenioso pastelero se le ocurrió la idea de recurrir a la remolacha, ya que había escasez de recursos y la verdad que creo una tarta de 10. Durante la década de 1940, en medio del caos y la escasez de alimentos, muchas personas, especialmente cocineros y chefs, comenzaron a utilizar remolachas hervidas y su jugo como complemento para agregar color y suavidad a los pasteles.
En 1943, la tarta Red Velvet alcanzó la fama de la mano de Irma S. Rombauer, autora estadounidense de libros de cocina y conocida por publicar The Joy of Cooking, uno de los libros de gastronomía más leídos del mundo, y a quien se considera la madre de la receta actual y que más tarde acabarían popularizando gran parte de los hoteles de lujo de Nueva York y Los Ángeles.
Aunque su origen es algo incierto, muchos asocian su popularidad con el sur de Estados Unidos, donde se convirtió en un postre clásico a partir de la década de 1920. En el sur de los EEUU, la famosa tarta Red Velvet es la más típica que existe. La receta vio relanzada su popularidad en 1989 gracias a la película Magnolias de Acero que contaba con un pastel de bodas Red Velvet con forma de armadillo.
Hoy en día, la famosa torta Red Velvet ya no se elabora con remolacha, sino que se utiliza cacao y colorante alimentario para obtener su distintivo color rojo. Con la adición de una capa de queso crema, la torta Red Velvet se ha convertido en uno de los postres más populares en diversas pastelerías y cafeterías de todo el mundo.
Ingredientes para la Tarta Red Velvet
Aquí tienes los ingredientes necesarios para preparar esta deliciosa tarta:

Para la torta de Red Velvet:
- 275 g de harina de trigo de repostería
- 20 g de cacao sin azúcar
- 300 g de azúcar blanquilla o normal
- 130 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal) o polvo de hornear
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 huevos grandes
- 250 ml de Buttermilk (o leche entera con un chorrito de zumo de limón)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 2 cucharaditas de vinagre de vino blanco (o vinagre blanco)
- 1/4 cucharadita de sal
- Colorante alimenticio rojo líquido o en gel (al gusto, hasta alcanzar la tonalidad deseada)
Para el Glaseado de Queso Crema (Frosting):
- 450 g de queso crema (tipo Philadelphia, Finlandia o Milkaut Profesional)
- 1 taza de azúcar impalpable (azúcar glas)
- 1/2 taza de mantequilla a temperatura ambiente (100 g)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación de la Tarta Red Velvet
Preparación del Bizcocho
- Precalentar el horno a 180°C.
- Preparar el buttermilk casero: Si no tienes buttermilk, pon 250 ml de leche entera en un bol y añádele un chorrito de zumo de limón. Deja que repose por lo menos durante 10-15 minutos.
- Engrasar los moldes: Corta papel mantequilla del tamaño de la base de dos o tres moldes de 18-20 cm de diámetro. Pega los papeles a la base de los moldes usando un poco de aceite y esparciéndolo con papel de cocina. Pon un poco más de aceite sobre el papel y usa papel de cocina para esparcirlo sobre el papel de la base y los lados. Pon aproximadamente una cucharada de harina en cada molde y muévelo dándole golpecitos para que la harina se pegue al aceite. Finalmente, ponlo boca abajo y dale golpes fuertes para deshacerte del exceso de harina.
- Mezclar los ingredientes secos: En un bol grande, tamiza la harina, el azúcar, el bicarbonato, el cacao y la sal.
- Mezclar los ingredientes húmedos: En otro recipiente, bate la mantequilla a temperatura ambiente durante cinco minutos hasta cremar. Luego, tamiza el azúcar glas y mezcla a velocidad baja. Bate los dos huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añade el aceite vegetal y el extracto de vainilla. Batir hasta que se integren los ingredientes.
- Combinar ambas mezclas: Incorpora los ingredientes húmedos a los secos y mezcla suavemente hasta obtener una masa homogénea, sin grumos. Añade entonces el buttermilk a la mezcla batiendo de forma suave.
- Añadir el colorante y el vinagre con bicarbonato: En una taza, mezclamos el bicarbonato con el vinagre blanco, y lo añadimos rápidamente a la masa y vigilamos que quede bien repartido por ella. Para conseguir ese rojo intenso, utiliza colorante alimentario en gel, añádelo a la mezcla y repártelo homogéneamente hasta alcanzar la tonalidad deseada. Batir lo necesario para homogeneizar el color.
- Hornear: Reparte la masa por igual en los moldes (si utilizas un solo molde, hornéalo por más tiempo y a menor temperatura para que no se reseque). Hornea durante 20 minutos a 170ºC o 40-45 minutos a 180°C, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Enfriar los bizcochos: Retira los queques del horno y déjalos reposar en una rejilla durante 10 minutos. Luego, desmolda y déjalos enfriar por completo. Es importante que estén completamente fríos antes de cortar y rellenar.

Cómo hacer BUTTER MILK o Suero de leche en CASA
Preparación del Frosting de Queso Crema
Es importante que la mantequilla y el queso crema estén a temperatura ambiente antes de comenzar, a menos que haga mucho calor, en cuyo caso deben estar fríos.
- En un tazón, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el accesorio de paleta de tu batidora de pie por 5 minutos hasta que esté suave y cremosa. Recuerda parar a la mitad para raspar los bordes y base del bowl con una espátula.
- Agrega el queso crema y repite el proceso, batiendo por dos minutos más para integrarlo por completo en la mezcla.
- Agrega el azúcar impalpable usando un colador para cernirla y bate hasta que se haya incorporado completamente y la crema esté suave y esponjosa.
- Finalmente, añade el extracto de vainilla y bate para terminar de mezclar. Cubre con papel film al ras de la crema y refrigera hasta el momento de usar.
Montaje de la Tarta Red Velvet
- Cortar los bizcochos: Si horneaste los bizcochos en un solo molde, una vez fríos, córtalos con un cuchillo de sierra en tantas capas como desees, generalmente dos o tres. Si horneaste en varios moldes, simplemente rebana la parte superior para igualar.
- Rellenar las capas: Coloca un punto de creamcheese en el pie de torta para que no se muevan los bizcochos. Pon la cubierta en una manga pastelera con boquilla lisa y haz una espiral gruesa encima del primer bizcocho. Repite la operación hasta montar las capas de bizcocho. Trata de usar la misma cantidad de relleno para todas las capas.
- Cubrir la tarta: Con una espátula, pon crema en los laterales de la tarta, no mucha cantidad, pues esta primera capa va a ser fina. Cubre la parte superior y con la espátula iguala para dejar la tarta recta. Lleva a la nevera hasta la hora de consumirla. Pasado este tiempo, la cubierta habrá endurecido un poco y será más fácil poner la cobertura definitiva.
- Decoración final: Nuevamente, pon crema por todo el lateral de la tarta creando una capa de queso más gruesa. Cuando termines los laterales, cubre la parte superior. Alisa lo más posible la tarta o haz unas formas en espiral para decorarla de manera más informal. Puedes decorar mangueando crema de queso en la parte superior de la torta. Finalmente, da toques de color rojo con migas de queque, las cuales se obtienen horneando un poco de la mezcla de queque aparte y desmenuzando.

Consejos Adicionales
- Temperatura de los ingredientes: Es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar a preparar la tarta, especialmente la mantequilla y los huevos.
- Colorante: El colorante tradicionalmente utilizado en la tarta Red Velvet es el colorante alimentario rojo en pasta o líquido. Es importante tener en cuenta que la cantidad de colorante dependerá del resultado que se desee obtener.
- Conservación: Lo ideal es preparar el bizcocho con un día de antelación si la intención es capearlo y rellenarlo de crema. Una vez que el bizcocho está frío lo envolvemos en papel film. La tarta Red Velvet se conserva mejor en la nevera.
Sugerencias para Servir y Acompañar
La tarta Red Velvet es totalmente personalizable en decoración y acompañamiento. A nosotros nos gusta acompañarla con frutos rojos como fresas, frambuesas o arándanos, pero puedes ponerle macarons, caramelos o cualquier otro dulce para la ocasión que quieras celebrar. Si quieres una decoración clásica, como hacen en Estados Unidos, simplemente adórnala con unas migas de los bizcochos rojos que te hayan sobrado de los recortes.
Para maridar, el pastel Red Velvet y el champagne pueden ser una combinación deliciosa y elegante para una celebración especial:
- Champagne rosado: Tiene un sabor afrutado y delicado que puede complementar bien el sabor suave y aterciopelado del Red Velvet.
- Champagne demi-sec: También tiene un sabor dulce y afrutado que puede complementar bien el sabor del glaseado de queso crema en el pastel Red Velvet.
- Champagne brut: Tiene un sabor seco y nítido que puede complementar bien el sabor del chocolate en el pastel Red Velvet.
También puedes acompañarla con una bebida caliente:
- Té de jengibre: Tiene un sabor picante y terroso que puede complementar bien el sabor suave y aterciopelado del Red Velvet.
- Té de frutos rojos: Su sabor dulce y afrutado puede complementarse bien con el sabor del glaseado del queso crema en el pastel Red Velvet.
- Infusión de vainilla: La vainilla tiene un sabor suave y dulce que puede complementar bien el sabor del pastel Red Velvet.