El bizcocho casero es uno de los clásicos de las madres y de las abuelas. Hay cosas que nos recuerdan a casa… y este bizcocho de yogur es una de ellas. Su aroma, su textura suave… es el acompañamiento perfecto para un café, una merienda con amigos o un momento de tranquilidad. Hoy vamos a hornear juntos este clásico que nunca falla. Es la opción ideal para quienes se inician en la repostería, ya que siempre sale bien y no requiere balanza; basta con utilizar el recipiente del yogur como medida. Después de años horneando, he perfeccionado la combinación de ingredientes hasta lograr masas jugosas, húmedas y tiernas, dignas del mejor paladar. Hoy quiero compartir con vosotros la receta más sencilla y tradicional: el BIZCOCHO CLÁSICO DE YOGUR. Es un bizcocho que siempre queda bien, con una miga esponjosa y una textura jugosa que nunca defrauda. El bizcocho casero es un placer al alcance de todos, el compañero perfecto para desayunos y meriendas.
No sé como después de tantas entradas no le había hecho hueco a uno de los bizcochos más importantes en repostería, ese con el que muchos lectores se animan a hacer su primer bizcocho. El bizcocho más popular en el molde más popular. Bizcocho tradicional de yogur en molde redondo de 20 cm.
Ingredientes para un Bizcocho Perfecto
Para conseguir una masa perfecta tenemos que usar los ingredientes a temperatura ambiente y algo muy importante para que no salgan grumos es tamizar la harina.
Ingredientes Principales:
- 1 molde de 20 cm
- 1 yogur natural sin azúcar (pesa 125 g de yogur) utilizaremos el recipiente del yogur como medida
- 1 medida de aceite oliva o girasol
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 cdta de polvo de hornear tipo ROYAL (6 g)
- Pizca de sal
- 3 huevos LR
- Ralladura de un limón.
Para la terminación:
- Azúcar glas, opcional
Conviene que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Si donde vives las harinas tienen otro nombre, busca AQUÍ la denominación que corresponde a tu lugar de residencia. ¿Te has olvidado de sacar los huevos de la nevera? Un remedio casero para cuando te has olvidado sacarlos de la nevera con antelación es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos, de ese modo conseguiremos atemperarlos.
Preparación Paso a Paso
Mezclar en un bol los huevos, el azúcar hasta blanquear y que los huevos queden semimontados con el azúcar. Agregar el aceite y el yogur, integrar. Añadir la harina tamizada con el polvo de hornear, la pizca de sal en dos veces, mezclando de cada vez.
- Engrasamos un molde con mantequilla y ponemos harina para que no se nos pegue. 100 gr. ¡Actualizado! Le echamos unas cucharadas de harina y repartimos por todo el molde. Quitamos la harina sobrante. Ésto sirve para que nuestro bizcocho se despegue sin dificultad y entero.
- Precalienta el horno. El horno debe estar a la temperatura indicada antes de meter el bizcocho. Esto asegura una cocción uniforme y que suba correctamente. Precalienta el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
- En un bol, montamos las claras.
- En otro bol montamos las yemas y se las incorporamos a las claras con suavidad.
- Poner en un bol el azúcar, añadir la ralladura de limón y mezclar con la punta de los dedos para que el azúcar se impregne bien.
- Añadir la mezcla al molde y hornear en horno precalentado a 180º con calor abajo y arriba durante 50 minutos o hasta que pinchando con una brocheta ésta salga limplia.
- Retirar del horno, aguardar 10 minutos y desmoldar sobre una rejilla, dejar enfriar.
- Espolvorear azúcar glas y servir.

Consejos para un Bizcocho de Yogur Perfecto
Para saber si está horneado del todo tenemos que pincharlo con un palillo o una brocheta de madera, si sale húmedo le queda todavía, cuanda salga limpia y seca, está listo. Prueba de cocción: Inserta un palillo o brocheta en el centro: si sale limpio, está listo. Si no, déjalo unos minutos más. Controla el horneado y si la superficie se tuesta demasiado, cubre con papel de aluminio, si ésto no fuese necesario NO ABRAS EL HORNO durante el proceso de cocción bajo ningún concepto. Si haces este bizcocho en freidora, NO LA ABRAS antes de que hayan transcurrido mínimo de 30 minutos, ni siquiera para “controlar”.
- Usa todos los ingredientes a temperatura ambiente: La mantequilla, huevos y yogur a temperatura ambiente ayudan a que la masa se mezcle mejor y el bizcocho quede más esponjoso.
- Mide bien los ingredientes: Aunque parezca fácil, un exceso de harina o azúcar puede afectar la textura. Usa siempre tazas o básculas para mayor precisión.
- No sobrebatir la masa: Mezcla los ingredientes solo hasta integrar. Batir demasiado airea demasiado la mezcla y puede hacer que el bizcocho pierda volumen al hornearse.
- Precalienta el horno: El horno debe estar a la temperatura indicada antes de meter el bizcocho. Esto asegura una cocción uniforme y que suba correctamente.
- Engrasa bien el molde: Utiliza mi DESMOLDANTE CASERO.
- Evita abrir el horno al principio: Durante los primeros 20-25 minutos de horneado, no abras la puerta. Esto evita que el bizcocho se hunda.
- Deja enfriar antes de desmoldar: Espera al menos 10 minutos antes de sacar el bizcocho del molde, así evitarás que se rompa.
- Varía los sabores: Añade ralladura de limón o naranja, esencia de vainilla, pepitas de chocolate o frutos secos para darle un toque especial.
- Disfrútalo fresco o ligeramente templado: El bizcocho de yogur es delicioso recién hecho, acompañado de un café, té o un poco de mermelada.
¿Te has olvidado de sacar los huevos de la nevera? Un remedio casero para cuando te has olvidado sacarlos de la nevera con antelación es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos, de ese modo conseguiremos atemperarlos.

Variaciones y Trucos
Aromatizamos el bizcocho como más nos guste, siendo la vainilla o el limón los que ganan por gusto, pero la naranja también le queda delicioso. ¿Qué variaciones puedo hacer? Juega siempre con los sabores de los yogures, incluso con sus texturas -muy rico el griego-. Puedes poner un yogur con sabor a coco y añadir a la masa un par de cucharadas soperas de coco si eres fan de este ingrediente. O puedes añadir unas pepitas de chocolate a la masa, o frutos secos… Lo dicho: como bizcocho base es fantástico.
Me sabe mucho a aceite, ¿qué puedo hacer? Usa un virgen extra, pero de una variedad suave como la hojiblanca. No uses para tus medidas el vasito del yogur con restos de yogur, ya que los otros ingredientes se te quedarán pegados a las paredes del vasito. Lávalo y sécalo antes de usarlo. La zona más oscura en el centro del bizcocho es una corteza crujiente y más dorada que se forma al poner la cucharada de azúcar por encima, y que en mi casa triunfa.
¿Ya tienes ganas de hornear algo fácil para este fin de semana? Esta tarta de limón de la abuela es una muy buena opción. La verdad es que lo más importante sería el aceite de oliva virgen extra, el zumo y el yogur natural. Sin embargo, me gustaría comentar un detalle fundamental con el que vas a conseguir un pastel de limón siempre alto. A pesar de la gran popularidad de utilizar el vaso de yogur como medidor, te propongo medir todo con la báscula, como en otras recetas, como por ejemplo en una tarta de naranja invertida. ¿Por qué? De esta manera nunca dependerás de los cambios en los tamaños de estas tarrinas. Para guardar la esencia de los postres tradicionales, mide siempre todo bien, nunca dejes nada a la improvisación.
¡ BIZCOCHO DE YOGUR FÁCIL en 5 MINUTOS ! ¡ SIN MEDIR ! ¡ SÓLO NECESITAS 1 VASITO DE YOGURT!🤤
¿Congelado? Este bizcocho se conserva en perfectas condiciones durante 3 o 4 días. Puedes congelarlo en bolsas adecuadas y descongelar a temperatura ambiente. TODO lo que debes saber para que tus bizcochos te salgan PERFECTOS, lo tienes AQUÍ dedica unos minutos, asimila la información y comienza. Azúcar? puedes sustituir el azúcar indicado por su equivalente en tu edulcorante habitual.

Repostería casera de la que cotiza al alza. Puedes ver AQUÍ todos los trucos y consejos para hacer el bizcocho perfecto. Pero ¡ojo! Así que es más indicado para tartas como: san marcos, murciana, de nata, tiramisú,..... Oye, que si no queréis una tarta, también podéis coméroslo para merendar. Y queda tan blandito, que pones la cabeza encima y te puedes echar una siesta tranquilamente, jajaja.
