Hoy nos adentramos en el maravilloso mundo del queso para preparar una receta que tiene multitud de versiones: el queso fresco rebozado al horno. Fáciles, caseros y de chuparse los dedos, estos palitos de queso ofrecen un contraste espectacular entre un exterior crocante y un interior cremoso fundido, convirtiéndose en el aperitivo perfecto para cualquier ocasión.
Elegir el Queso Ideal
Para empezar, debemos tener en cuenta el queso a usar, ya que un queso blando fundirá a menor temperatura que otro más seco. No es lo mismo un tipo de queso fundente como el cheddar o el queso mozzarella, que otro que funda menos, como un manchego curado o el queso parmesano. Para esta receta, se aconseja utilizar un queso en bloque que se funda fácilmente. Un gran truco es congelar previamente las tiras de queso antes de pasar al rebozado, de esta forma evitaremos que se salga el queso durante el cocinado.

Preparación del Rebozado
El rebozado es un factor clave. Para asegurarnos de que el queso quedará sellado, el rebozado será doble y después, se mantendrá en la nevera al menos media hora. Esto permite una fritura o un horneado mejor.
Ingredientes para el Rebozado:
- 100 g de harina de trigo
- 1 huevo XL (batido con media cucharadita de sal)
- 100 g de pan rallado
- Especias al gusto (mezcla de especias italianas, sal y pimienta)
- 2 cucharadas de leche (para batir con el huevo)
- Maicena (opcional, para una capa extra)
Pasos para Rebozar:
- Corta el bloque de queso que hayas escogido en tiras o triángulos de 1 cm de grosor, no muy largas. Una vez lo tengamos listo lo dejamos reposando en el congelador hasta que vayamos a hacer uso de ellos.
- Prepara tres recipientes para el rebozado:
- Un bol con la harina de trigo y la maicena (si se usa), mezcladas.
- Un plato hondo con el huevo batido y las dos cucharadas de leche, hasta que los ingredientes se hayan integrado bien.
- Un cuenco con el pan rallado, el queso parmesano rallado (opcional), y las especias elegidas. Removemos hasta que se hayan combinado correctamente.
- Es conveniente ir rebozando los palitos de queso de uno en uno. Pasa cada porción de queso primero por la harina, quitándoles el exceso.
- Posteriormente, pasa los fingers por el huevo.
- Después, por la mezcla de pan rallado.
- Para un rebozado doble y más crujiente, repite el proceso pasándolos nuevamente por el huevo y el pan rallado.
- Una vez rebozados, colócalos en la nevera durante 30 minutos o déjalos reposando en el congelador hasta que estemos listos para hornearlos.

Queso Rebozado al Horno: Instrucciones Detalladas
Para preparar los palitos crujientes de queso al horno hay que tener en cuenta que es posible que el queso se salga un poco, pero es normal. ¡Aún así el resultado es increíble!
Pasos para Hornear:
- Precalentamos el horno a 200 grados, con calor por arriba y por abajo.
- Disponemos los fingers de queso rebozados en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
- Echamos un chorrito de aceite por encima de los palitos. También puedes espolvorear el queso con sal y pimienta y regar con mantequilla derretida.
- Introduce la bandeja en el horno y hornea durante unos 10-15 minutos, o hasta que las almendras (si se usan) estén doradas y el rebozado adquiera un tono dorado por ambos lados.
- Una vez horneados, sirve el queso caliente.
Palitos de Mozzarella Crujientes | Cómo hacer Fingers de Queso
Sugerencias para Acompañar el Queso Rebozado
El queso frito y rebozado es un aperitivo delicioso para los turófilos. Es ideal para colocar en el centro de la mesa y se puede acompañar con una variedad de salsas que contrasten y realcen su sabor.
Ideas de Salsas para Acompañar:
- Mermelada de tomate o frutos rojos.
- Salsa de tomate casera.
- Salsa de alioli.
- Salsa de chile.
- Salsa de guacamole.
- Rodajas de limón o lima.
- Una salsa especial: en una olla pequeña, cuece el zumo de limón con el jengibre. Quita del fuego, agrega la miel, la mermelada o frambuesas frescas y mezcla todo bien. Coloca la mezcla en un filtro y apriétala para filtrar bien la salsa. Vuelve a ponerla en la olla y caliéntala antes de servir.
Puedes servirlos espolvoreando queso parmesano rallado por encima y un poquito de perejil muy picado.
