La crema de calabaza con crujiente de jamón es un clásico reconfortante de la cocina española. Una receta ligera y cremosa, que combina el dulzor natural de la calabaza con el toque salado y crujiente del jamón serrano. Es perfecta como primer plato en comidas y cenas, con ingredientes sencillos, económicos y llenos de sabor.

Ingredientes y Preparación
Esta receta, fácil de preparar y con un tiempo de cocción aproximado de 30 minutos, es ideal para 4 personas.
Paso 1. Asar la calabaza y preparar la base
Precalentar el horno a 200 °C. Cortar la calabaza en trozos, colocarlos en una bandeja con 2 cucharadas de aceite, sal, pimienta y tomillo. Asar 25-30 minutos hasta que esté tierna.

Paso 2. Elaborar la crema
En una cazuela, sofríe la media cebolla picada con un chorrito de aceite hasta que esté transparente. Añade la calabaza y la zanahoria troceadas, junto con el jengibre rallado. Rehoga un par de minutos, cubre con caldo y cocina a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que las verduras estén muy tiernas.
Añadir la calabaza asada a la olla con la cebolla, cubrir con el caldo caliente y cocinar 10 minutos. Triturar todo fino con la batidora de mano. Incorporar la nata y una pizca de nuez moscada, mezclar y cocinar 5 minutos más a fuego suave sin hervir.
Para una crema más sedosa y con sabor intenso, asar la calabaza con un poco de miel (opcional) y mezclar una patata cocida en el paso 2, esto aporta textura cremosa y equilibra la dulzura.
Crema de Calabaza muy Fácil, Rápida y Deliciosa
Paso 3. Preparar el topping crujiente
En una sartén sin aceite, dorar los taquitos de jamón a fuego medio-alto hasta que queden crujientes; retirar. Dora las lonchas de jamón en una sartén a nivel 3, 40 segundos por cada lado.

Paso 4. Terminar y servir
Servir la crema bien caliente en cuencos. Colocar una rebanada de pan tostado sobre cada porción y coronar con los taquitos de jamón crujientes.
Sirve las dos cremas ocupando cada una la mitad del plato, con cuidado para que no se mezclen. Puedes ayudarte de un cazo o una jarra pequeña. En el centro, coloca una cucharada generosa del crujiente de jamón, pan y almendra.

Variaciones y Consejos
La calabaza es una verdura fija en casa. Con legumbres (garbanzos, alubias o fabes quedan fenomenal), eso sí, calabaza de violín, que es una variedad muy dulce.
En el robot, con medio tapón de aceite, ponemos a pochar la cebolleta picada. Añadimos la calabaza al robot, la nuez moscada y cualquier especia que nos guste, junto con el caldo. La calabaza de violín no necesita mucho más. Dejamos que cueza todo a velocidad 1, temperatura 100º y tiempo 8 minutos. Batimos.
Servimos emplatando primero el puré, luego una cucharada sopera de jamón picado y luego otra de piñones. Nota: el jamón picado y los piñones se sirven ya en el plato.
Hay platos que entran primero por los ojos, y esta crema bicolor es uno de ellos. Dos cremas suaves y sedosas se encuentran en el plato compartiendo textura y protagonismo.
Crema bicolor de calabaza y calabacín
En otra cazuela, repite el proceso: sofríe la media cebolla restante, añade el calabacín troceado (puedes dejar la piel) y cubre con caldo. Cocina unos 15-18 minutos. Tritura cuidadosamente hasta lograr la misma textura y densidad que la crema de calabaza. Este paso es clave para que el emplatado quede perfecto.
Una crema elegante, equilibrada y llena de contrastes: la dulzura de la calabaza y la zanahoria con el toque picante del jengibre, la suavidad vegetal del calabacín y el punto salino y crujiente del topping.