Un básico en nuestro hogar, que nos encanta y está repleto de nutrientes. Para mí es muy importante cuidarme por dentro a través de la alimentación y del mismo modo hacerlo por fuera con buenos productos para la piel. Este producto y esta receta son la mejor forma de luchar contra el envejecimiento. La combinación ganadora para regenerarnos por fuera y por dentro.
Ingredientes para 2 personas:
- 1 puerro
- 2 zanahorias
- 1 boniato pequeño
- 1 trocito de jengibre
- Zumo y ralladura de 1 naranja
- Agua
- Pipas de calabaza
- Nueces
- Aceite de oliva virgen extra

Elaboración paso a paso:
Preparación de las verduras:
- Limpiamos un puerro. Retiramos los extremos y hacemos unos cortes en cruz. Lo ponemos debajo del grifo para retirar la posible tierra que pudiera tener.
- Pelamos y cortamos una zanahoria. El tamaño de las verduras no es demasiado importante, porque luego lo vamos a triturar. Únicamente influirá en el tiempo de cocción.
- Pelamos el boniato y lo cortamos en trozos.
- Pelamos también el jengibre con una cuchara y lo cortamos en trozos.
- Exprimimos una naranja para obtener el zumo.
Cocción y triturado:
Ponemos aceite de oliva virgen extra en una cazuela y pochamos el puerro. Cuando tenga color, añadimos el resto de las verduras. Y las cocinamos todas juntas durante 5-10 minutos. Este paso me parece clave para que la receta quede muy rica.
Cubrimos con agua y zumo. Y cocemos a fuego suave hasta que la verdura esté blandita.

Antes de triturar la crema, reserva un poco de caldo para poder añadirlo luego si queremos la crema más líquida.
Trituramos con la batidora hasta conseguir una crema fina y sedosa. El boniato, al igual que la patata, aporta una textura muy cremosa a las cremas, resultando súper sedosa.
Crema de boniato, manzana y jengibre / Recetas de cocina / Recetas saludables
Presentación del plato:
Emplatamos. Pon un trozo de queso brie o camembert en el centro de un plato hondo, decora con unas hierbas frescas o un poco de cebolla y sirve la crema con la ayuda de una jarrita.
Para finalizar, añade unas pipas de calabaza y nueces por encima para darle un toque crujiente y nutritivo.
Esta crema tiene el sabor ligeramente dulce del boniato, pero a la vez se rompe con el toque fresco que aporta la naranja y el jengibre. Aunque ya tengamos un pie en la primavera, esta crema más ligera es perfecta para esta época del año. Para mí, las cremas sencillas y con pocos ingredientes son las mejores. Me gusta elegir un ingrediente principal y luego pensar en cómo cocinarlo y con qué ingredientes acompañarlo para darle un toque diferente.

¿Os ha gustado esta receta? Espero vuestros comentarios y me encantaría ver el resultado.