Diverticulitis y dieta: Cómo la alimentación influye en tu salud digestiva

La diverticulitis es una afección médica grave que causa bolsas inflamadas en el revestimiento del intestino, a las que se les llama divertículos. Estas se desarrollan cuando los puntos débiles en la pared del intestino ceden a la presión, haciendo que algunas partes se abulten. En la mayoría de los casos, las bolsas se forman en el intestino grueso, también conocido como colon. Con frecuencia, los divertículos existen sin infección o inflamación, una afección menos grave llamada diverticulosis.

La diverticulosis es más común a medida que las personas envejecen, apareciendo en aproximadamente la mitad de las personas mayores de 60 años. Con la diverticulitis, estos divertículos se inflaman, se infectan o pueden romperse, lo que puede causar complicaciones médicas graves, incluyendo náuseas, fiebre, dolor abdominal intenso, deposiciones con sangre, abscesos (bolsas de tejido inflamado) y fístulas.

Tu dieta puede afectar los síntomas de la diverticulitis. Aunque los médicos y dietistas ya no recomiendan dietas específicas para todas las personas con diverticulitis, algunas encuentran que consumir y evitar ciertos alimentos puede ayudar a aliviar los síntomas.

Esquema del intestino grueso con divertículos

Recomendaciones dietéticas durante los episodios de diverticulitis

Durante los episodios de diverticulitis, los médicos recomiendan una dieta baja en fibra y de líquidos claros. Algunos doctores siguen recomendando una dieta de líquidos claros durante brotes leves de la condición. Una vez que los síntomas se alivian, los médicos pueden recomendar consumir una dieta baja en fibra hasta que desaparezcan los síntomas, y luego, gradualmente, llegar a consumir una dieta alta en fibra.

La terapia nutricional para la diverticulitis es una medida temporal para darle a tu sistema digestivo la oportunidad de descansar. En una fase inicial, si la diverticulitis es aguda o grave, se debe seguir una dieta absoluta para evitar el riesgo de perforación. Una vez que se inicia la mejoría clínica, se puede comenzar con precaución una dieta pobre en residuo para disminuir al máximo el volumen fecal que pasa por la zona inflamada y así disminuir el dolor.

Dieta de líquidos claros

Una dieta de líquidos claros es un enfoque más restrictivo para aliviar los síntomas de la diverticulitis y tu médico puede recetarla por un período corto de tiempo. Usualmente consiste en:

  • Agua
  • Pedacitos de hielo
  • Helados con puré de fruta congelada o pedazos de fruta finamente picadas
  • Sopa o caldo
  • Gelatina como Jello-O
  • Té o café sin cremas, sabores o edulcorantes
  • Bebidas claras ricas en electrolitos

Durante la crisis, esta alimentación líquida clara puede mantenerse hasta por tres días, con el objetivo de darle descanso al intestino, reducir los síntomas y favorecer la recuperación. Sin embargo, no se debe continuar con una dieta de líquidos transparentes por más de unos cuantos días, ya que no proporciona los suficientes nutrientes que tu cuerpo necesita y puede causar debilidad y otras complicaciones.

Ejemplos de alimentos para una dieta de líquidos claros

Alimentos bajos en fibra

A medida que comiences a sentirte mejor, es probable que el profesional de atención médica te indique agregar gradualmente alimentos con bajo contenido de fibra. Este tipo de alimentación puede ayudar a que el aparato digestivo se cure de un brote. Algunos alimentos bajos en fibra que debes considerar comer si tienes los síntomas de la diverticulitis incluyen:

  • Arroz blanco, pan blanco o pasta blanca (evita los alimentos que contienen gluten si tienes intolerancia)
  • Cereales secos, bajos en fibra
  • Frutas procesadas como puré de manzana o melocotones enlatados
  • Proteína animal cocinada como pescado, aves o huevos
  • Aceite de oliva y otros aceites
  • Calabaza amarilla, calabacín o calabaza (sin cáscara, sin semilla y cocinadas)
  • Espinaca, remolachas, zanahorias o espárragos cocidos
  • Papas sin cáscara
  • Jugos de fruta y vegetales (colados y sin pulpa)

Puedes comer frutas y verduras enlatadas o cocidas, sin cáscara, piel ni semillas. Por ahora, no comas frutas ni verduras crudas. También evita el consumo de espinaca y hortalizas de hoja verde cocidas, arvejas (guisantes, chícharos) y maíz (elote). En caso de que consumas jugo de fruta, es posible que haya menos probabilidades de que sientas molestias si lo diluyes con la mitad de agua. Además, puede que al sistema digestivo le resulte más fácil digerir bebidas de fruta fortificadas con vitamina C que jugos 100% de fruta.

Durante la recuperación, puedes consumir diversas proteínas; por ejemplo, carne magra de pescado y de aves bien cocida, y carnes rojas magras y cocidas a fuego lento. Algunas otras opciones de proteína son los huevos bien cocidos, el tofu y las mantequillas de frutos secos sin trozos. Hay muchos productos lácteos que son seguros para el sistema digestivo durante la recuperación. Puedes probar beber leche descremada, semidescremada o reducida en grasas. También puedes consumir yogur, pero no le agregues alimentos con alto contenido de fibra, como frutos secos o granola. Otras opciones de lácteos son los quesos suaves, el queso cottage, los sorbetes y los helados bajos en grasas.

Algunos de los granos o cereales con bajo contenido de fibra que puedes consumir son el pan blanco, el arroz y las pastas. Algunas otras opciones son la sémola de trigo, las sémola de maíz finamente molida y los cereales elaborados con harina blanca o refinada. Intenta comer 5 o 6 comidas pequeñas al día. Consume aproximadamente de 1 a 2 onzas (de 28 a 57 gramos) de proteína en cada comida, junto con otro alimento bajo en fibra. Además, bebe mucha agua.

Dieta para pacientes con divertículos y evitar brotes de diverticulitis

Alimentos a evitar durante la diverticulosis o diverticulitis

Cuando tienes diverticulosis, o has tenido diverticulitis en el pasado, las recomendaciones dietéticas varían cuando tienes un episodio. Algunos alimentos pueden aumentar o reducir el riesgo de una recaída.

Alimentos ricos en FODMAP

Seguir una dieta baja en FODMAP puede rendir beneficios para las personas con síndrome de intestino irritable, y también podría ayudar a algunas personas que tienen diverticulitis. FODMAP es un tipo de carbohidrato, y sus siglas denotan oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Algunos estudios sugieren que una dieta baja en alimentos FODMAP puede ayudar a prevenir la presión alta en el colon que, en teoría, puede ayudar a las personas a corregir la diverticulitis.

Algunos ejemplos de alimentos ricos en FODMAP que se deben evitar incluyen:

  • Ciertas frutas, como manzanas, peras y ciruelas
  • Alimentos lácteos, como leche, yogur y helado
  • Alimentos fermentados, como col fermentada o kimchi
  • Frijoles
  • Repollo
  • Coles de Bruselas
  • Cebollas y ajo

Carne roja y carne procesada

De acuerdo con un estudio, el consumir una dieta rica en carne roja y carne procesada puede aumentar el riesgo de desarrollar diverticulitis. Por otro lado, una dieta rica en frutas, vegetales y granos integrales está asociada con una reducción en el riesgo de desarrollar diverticulitis.

Alimentos ricos en azúcar y grasa

Una dieta estándar rica en grasas y azúcares y baja en fibra puede estar relacionada con una mayor incidencia de diverticulitis. La investigación sugiere que evitar los siguientes alimentos ayuda a evitar la diverticulitis o reducir sus síntomas:

  • Carne roja
  • Granos refinados
  • Lácteos ricos en grasa
  • Frituras

Otros alimentos que debes evitar

En el pasado, los médicos recomendaron que las personas con diverticulitis evitaran comer nueces, palomitas de maíz y la mayoría de las semillas, ya que se consideraba que las partículas diminutas de estos alimentos podrían alojarse en las bolsas y causar una infección. Más recientemente, la mayoría de los médicos no coinciden con este consejo, ya que una investigación reciente demostró que no existe evidencia que relacione estos alimentos con el incremento de los problemas de divertículos.

Alguna investigación también sugirió que las personas con diverticulitis deberían evitar el alcohol. Se sabe que cuantos menos alimentos ricos en fibra se consumen, existe más probabilidad de tener estreñimiento y ello conlleva que para realizar las deposiciones se haga más esfuerzo, aumentando así la presión en el colon y, como consecuencia, la formación de estas protuberancias.

Tabla de alimentos a evitar para la diverticulitis

La importancia de la fibra en la prevención y recuperación

Aunque evitar los alimentos ricos en fibra puede ayudar a aliviar los síntomas de diverticulitis durante un brote, las investigaciones han demostrado que consumir regularmente una dieta rica en fibra con muchos vegetales, frutas y granos integrales puede reducir el riesgo de la diverticulitis aguda.

De hecho, el NIDDK recomienda consumir una dieta alta en fibra para ayudar a prevenir la diverticulitis. La fibra puede reducir los síntomas de la enfermedad diverticular y mejorar el funcionamiento de los intestinos, de acuerdo con investigaciones publicadas en 2018. Esto se debe a que la fibra puede ayudar a mejorar la salud del colon al permitir mejor movimiento intestinal y volumen de heces, y fomentar las bacterias buenas en los intestinos, además de ayudar a limitar el aumento de peso corporal.

Los estudios sugieren que las dietas bajas en fibra pueden aumentar el riesgo de desarrollar diverticulitis, junto a otros factores como el alto consumo de carne, poca actividad física y fumar. Dado que la fibra puede ablandar el material de desecho de tu cuerpo, las heces más blandas pasan a través de tus intestinos y colon más rápido y fácil. A su vez, esto reduce la presión en tu sistema digestivo, lo cual ayuda a evitar que se formen divertículos, o que se desarrolle diverticulitis.

Alimentos ricos en fibra

Los alimentos ricos en fibra son:

  • Frijoles y legumbres como frijoles blancos, garbanzos, lentejas y alubias
  • Granos integrales como arroz integral, quínoa, avena, amaranto, espelta y bulgur
  • Vegetales
  • Frutas

Sin embargo, cada persona es diferente y tus necesidades específicas de fibra van a variar según tu condición y síntomas. La fibra incrementa las heces y puede aumentar la peristalsis o contracciones del colon. Esto puede ser doloroso e incómodo si tienes un brote. Si tienes dolor u otros síntomas, tu médico puede sugerirte que limites tu ingesta de estos alimentos por un tiempo. Además, cuando incluyas mayores o menores cantidades de fibra, recuerda tomar suficiente agua. Si todavía no estás consumiendo alimentos ricos en fibra, asegúrate de empezar lentamente cuando los agregues a tu dieta. Un estudio determinó que aquellas personas que consumían al menos 25 gramos de fibra al día, tenían 41 por ciento menos riesgo de desarrollar la enfermedad diverticular, en comparación con aquellas que solo consumían 14 gramos.

Recomendaciones de fibra en la dieta
Condición Recomendación de fibra Beneficio
Diverticulitis aguda (brotes) Dieta baja en fibra o líquidos claros Dar descanso al intestino, reducir síntomas
Recuperación de diverticulitis Introducción gradual de fibra Promover la curación
Diverticulosis (fase asintomática) Dieta rica en fibra (mínimo 25g/día) Prevenir futuros brotes, mejorar salud intestinal

Otras consideraciones y cuándo buscar atención médica

Ya sea una dieta de líquidos claros o no, generalmente es útil tomar al menos 8 tazas de líquidos al día. Esto ayuda a que te mantengas hidratado y apoya tu salud gastrointestinal. Asegúrate de hablar con tu médico antes de realizar cualquier cambio dramático en la dieta. Después de que tu condición mejore, tu médico puede recomendar agregar alimentos bajos en fibra lentamente en tu dieta. Una vez que ya no tengas síntomas de diverticulitis, tu médico puede sugerirte que vuelvas a tener una dieta equilibrada.

Los enfoques de tratamiento y control de la enfermedad para la diverticulitis varían según la persona. Sin embargo, tu médico posiblemente sugerirá que adoptes ciertos cambios en la dieta para hacer que la afección sea más fácil de tolerar y que tenga menos posibilidad de empeorar con el tiempo. La investigación también muestra que las bacterias intestinales tienen una función en la enfermedad diverticular. Aunque se requieren más investigaciones, los estudios futuros posiblemente apoyen la modulación de las bacterias intestinales a través de una dieta rica en fibra y suplementos probióticos.

Dentro de los dos o tres días de comenzar con la dieta y los antibióticos, deberías sentirte mejor. Si para ese momento no te has empezado a sentir mejor, llama al médico. También deberás comunicarte con el médico si tienes fiebre, el dolor abdominal empeora o no puedes retener los líquidos que ingieres. Estos síntomas pueden indicar una complicación que requiera la hospitalización. Si te han diagnosticado la diverticulitis, consulta con tu médico sobre tus necesidades alimenticias y restricciones de alimentos. Es importante hablar sobre cómo los alimentos pueden ayudar y posiblemente agravar tu condición.

Si necesitas una guía adicional, pide a tu médico que te refiera con un dietista. Especialmente, busca un profesional de la salud que tenga experiencia trabajando con personas que tienen diverticulitis. Pueden ayudarte a encontrar maneras de disfrutar los alimentos ricos en fibra que necesitas en tu dieta. Además, permanece en comunicación con tu médico con relación a tu condición. Aunque la diverticulitis puede permanecer inactiva por períodos prolongados de tiempo, ten presente que es una afección crónica y permanente.

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