El puchero, en sus diversas variantes, es un plato que evoca tradición, sabor y confort. Ideal para los días fríos de invierno, este guiso es un clásico de cuchara que nos nutre y nos calienta. La riqueza de sus ingredientes, que a menudo incluyen una combinación de carnes, verduras y legumbres, lo convierte en una opción completa y deliciosa para toda la familia.
El Puchero Andaluz: Tradición y Sabor
El puchero andaluz es un plato clásico de la gastronomía de Andalucía, lleno de tradición y sabor. Esta receta tiene sus orígenes en la cocina de aprovechamiento con la combinación de ingredientes humildes, aunque muy sabrosos. Desde los garbanzos, que aportan esa textura suave y cremosa, hasta las diversas carnes como el contramuslo de pollo, el jarrete de ternera, el tocino de cerdo salado o el hueso de jamón, cada componente de la receta contribuye a un sabor inigualable. No podemos olvidar las verduras frescas como las zanahorias, las patatas, el apio, el puerro y el nabo, que añaden ese toque de frescura y color a nuestro guiso.
Este es un puchero que se prepara con ligeras variaciones en Andalucía. Y como en toda España, en cada casa cada uno tiene sus personalizaciones y truquillos. En sus orígenes, era una comida campesina andaluza, y como tal, se aprovechaban todos sus restos por lo que fueron surgiendo platos derivados. La receta de puchero es sencillísima y además nos permite tener una gran base para preparar otros platos o comerla directamente como un caldo con verduras y carne. En invierno no hay nada como un plato caliente para reconfortar el organismo.

Preparación del Puchero Andaluz
El proceso de elaboración del puchero andaluz es sencillo, aunque requiere de la paciencia y del mimo necesarios en la cocina tradicional.
- Remojo de los garbanzos: La noche anterior, dejamos en remojo 400 g de garbanzos en agua con un puñadito de sal, durante 12 horas. Es importante lavarlos después para quitar posibles impurezas. Si vais a emplearlos ya cocidos lavadlos muy bien sin que quede ningún resto de la gelatina que rodea al garbanzo. Los añadiremos al final de la cocción del puchero andaluz. Debo reconocer que este tipo de garbanzos ya cocidos y envasados en tarro de cristal ahorran mucho tiempo en la cocina.
- Blanqueo de las carnes: En el momento de ponernos con la receta, ponemos a hervir abundante agua en una olla grande para darle un hervor a las carnes. Cuando el agua esté hirviendo, introducimos 500 g de contramuslos de pollo, 300 g de jarrete de ternera, 200 g de tocino de cerdo salado, 1 hueso blanco, 1 hueso de jamón, 250 g de costilla de cerdo salada y 2 chorizos. Dejamos hervir el conjunto durante 5-10 minutos para eliminar el exceso de sal e impurezas. Cocemos durante 10 minutos a fuego fuerte y tiramos todo el agua que llevará todas las impurezas y exceso de sal.
- Cocción inicial: Volvemos a poner las carnes en la olla limpia y las cubrimos con abundante agua, unos 4 litros. Lavamos los garbanzos ya remojados, los añadimos a la olla y llevamos a ebullición. Tras el hervor, bajamos el fuego y cocemos las carnes con los garbanzos a fuego lento durante 1 hora. Si lo cocinamos en una olla normal, tendremos que tenerlo a fuego medio/alto sobre una hora y media aproximadamente. Si lo hacemos en una olla rápida o exprés, tapamos y programamos en la anilla 2. A partir de que la válvula suba, calculamos 20 minutos con el fuego casi al mínimo. A mí me gusta a la vieja usanza, a fuego lento.
- Adición de las verduras: Pasada la primera hora de cocción, añadimos las verduras a la olla y dejamos cocer el conjunto durante 90 minutos más, también a fuego lento. Lavamos y pelamos las patatas, las zanahorias, los nabos y las ramas de apio.
- Ajuste y reposo: Pasado este tiempo, las carnes, los garbanzos y las verduras deben estar tiernas y el caldo concentrado. Si no fuera así, prolongamos la cocción hasta que esto ocurra. Si ves que evapora mucho el caldo del puchero añadimos más agua. Casi al final ajustamos de sal si hiciese falta, al llevar el hueso le da el toque de sal necesario. Cuando los garbanzos y la carne están hechos los retiramos a un plato y una fuente por separado. Tiramos los huesos.
"¡Puchero Andaluz con su Pringá!"Receta Tradicional Paso a Paso"
Cómo servir el Puchero Andaluz
La forma de servir este puchero depende de las costumbres y gustos de cada casa; podemos montar un plato con un poco de caldo acompañado de unos garbanzos, verduras, carnes y unas hojitas de hierbabuena. También podemos utilizar el caldo para hacer una sopa de fideos o de arroz y servir esta por un lado y por otro, las carnes, las verduras y los garbanzos del puchero. El caldo del puchero se suele usar para preparar sopas de arroz, fideos u otro tipo de pasta de sémola dura de trigo de pequeño tamaño. Se suele tomar de primero, a mi me gusta tal cual, pero lo normal es añadirle unos fideos, con un poquito de pan cateto blanco y un toque de hierbabuena fresca. Depende de la zona de Andalucía os encontraréis variaciones de este puchero. También puede ir acompañado de pan blanco, tal cuál, o en dados de pan frito. Y en Huelva lo he probado con huevo duro, le queda genial, como en la sopa de picadillo.
La Pringá
El caldo que sobra, llamado caldo -o caldito- de puchero, se toma con unas hojas de hierbabuena, a modo de consomé, la pringá, que es la carne y el tocino usados para hervir la sopa, se sirve normalmente como segundo plato, tras el puchero de plato principal. La pringá es muy fácil de preparar. Con los restos de la carne que ha sobrado, el tocino y parte de los garbanzos hacemos como una pasta. Cómo está todo blandito es muy sencillo de mezclar. Se le puede añadir un toque de sal y pimentón (eso va por gustos) y se unta sobre un buen pan cateto.

Un Puchero de Garbanzos Sano y Fácil
Un puchero de garbanzos siempre sienta bien. Si encima es una receta sana y fácil de elaborar no se puede pedir más. Toca ya recetas de cucharas, las que casi todos nos gustan, por su sabor, por los fáciles que son de elaborar (casi toda va para dentro de la olla de un tirón) o porque son bastante económicas, algo que en estos tiempos es necesario. Además, son muy resultonas, ya que con “las sobras” podemos elaborar otras recetas.
La que hoy os pongo es muy similar a un cocido ligero, solo con pollo y sin piel, para que aporte pocas grasas; además, lleva judías verdes, que quedan geniales con estos guisos. Ideal para persona quieran alimentarse de una manera sana y completa, y por supuesto, para que los peques de la casa coman más verdura. Aunque esta receta lleva bastante tiempo de cocción, una vez que se han metido todos los ingredientes en la olla sólo hay que vigilarla de vez en cuando y retirar la espuma que vaya apareciendo. Podemos aprovechar el puchero para elaborar un buen montón de recetas.
Ingredientes para un Puchero de Garbanzos Rápido
- 20 g Aceite de oliva virgen extra
- 1 Puerro
- 100 g Pimiento verde
- 150 g Zanahoria
- 150 g Patata
- 150 g Chorizo fresco
- 1 Hoja de laurel
- 2 Botes de garbanzos cocidos
- 800 g Caldo de verduras

Preparación Rápida
Tiempo de preparación 10 minutos. Tiempo de cocción 30 minutos. Tiempo total 40 minutos.
- Preparación de ingredientes: Cortamos las verduras (puerro, pimiento verde, zanahoria y patata) en trozos pequeños. El chorizo lo cortamos en rodajas, y cada rodaja a la mitad.
- Sofrito: En una cazuela ponemos a calentar el aceite y cuando esté caliente echamos a sofreír el puerro, la zanahoria, el pimiento y el chorizo. Lo dejamos aproximadamente durante 5 minutos dándole vueltas para que no se queme ya que no lleva mucho aceite.
- Cocción de verduras: Añadimos el caldo de verduras, las patatas y la hoja de laurel. Cocemos durante aproximadamente 10 minutos.
- Incorporación de garbanzos: Una vez que hayan transcurrido los 10 minutos echamos los garbanzos lavados y escurridos, y dejamos cocer durante otros 10 minutos más.
Beneficios Nutricionales del Puchero y las Legumbres
En invierno no hay nada como un plato caliente para reconfortar el organismo. La oferta es amplia: legumbres con gran aporte de fibra, sopas como fuente de hidratación o purés que combinan verduras de todos los colores y sabores. Muchas veces comemos fuera de casa y nos falta tiempo para preparar un buen plato de lentejas. Así renunciamos al aporte nutricional de este alimento: hidratos de carbono, fibra, vitaminas, minerales y proteínas.
Inmaculada Gil, médico de Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del Comité FeNIL (Federación Nacional de Industrias Lácteas) afirma que “no hay excusa para dejar de tomar legumbres”. Hoy en día existen legumbres ya cocidas que se pueden preparar en diez minutos con un sofrito o incluso hacerlas el día anterior y conservarlas en una fiambrera. “Hay que buscar ese tiempo para cocinar e implicar a toda la familia”.
Mitos y Realidades sobre las Legumbres
Falso. “La legumbre en sí no engorda pero si después de un plato de lentejas nos tomamos un filete con patatas y un helado, eso va sumando calorías”. El cocido madrileño refleja la hipótesis de la doctora. “Este plato incluye sopa, garbanzos, verduras y carne. Esto es demasiado para una sola comida”. De hecho, Gil propone convertir las legumbres en plato único acompañado de una ensalada: “podemos hacer un guiso que lleve legumbres, cereales, verduras y un poquito de carne. El valor calórico de las legumbres es de 300 kcal por cada 100 gramos, con un gran aporte de vitaminas, minerales y fibra soluble. La doctora Gil reconoce que la proteína vegetal de este tipo de alimentos no es tan completa como la de la carne, pero afirma que si la combinamos con cereales “podemos conseguir una proteína de alta calidad, baja en grasas saturadas y con muchos más beneficios para la salud”. Inmaculada Gil recomienda tomar más de dos raciones de legumbres a la semana. “Lo mínimo son dos”.

| Nutriente | Aporte por 100g de legumbres (aprox.) |
|---|---|
| Calorías | 300 kcal |
| Hidratos de carbono | Alto |
| Fibra | Alto |
| Proteínas | Alto (vegetal) |
| Vitaminas | Sí |
| Minerales | Sí |
La Importancia de la Hidratación y las Sopas
Nuestro cuerpo necesita unos ocho vasos de agua al día. En invierno tenemos menos sensación de sed, por lo que un simple caldo cubre parte de esos requisitos de hidratación y además nos hace entrar en calor. Hay quien cuestiona que las sopas sean nutritivas, pero Gil asegura que sus propiedades dependen de los ingredientes.
El puré es el plato ideal para combinar varios alimentos y jugar con el sabor. Los padres de niños quisquillosos con la comida saben lo difícil que es acostumbrar a su hijo a comer de todo, espinacas o lentejas incluidas. “Podemos triturar las legumbres. Hay un tipo de puré para cada persona. Aquellos con exceso de peso deben consumir purés ligeros. Por el contrario, “si alguien necesita comer más, podemos agregar suplementos para aumentar el valor calórico sin tomar más cantidad de alimento”. El puré debe aglutinar “frutas y verduras de muchos colores”.
Variantes del Puchero en el Mundo
El puchero es un plato con una rica historia y diversas adaptaciones culturales, que se extiende mucho más allá de las fronteras de Andalucía.
El Cocido Montañés
El cocido montañés, o puchera montañesa, es el plato gastronómico típico español de Cantabria que, a diferencia de otros tipos de cocidos típicos del país, no lleva garbanzos como elemento principal del plato. Consiste en un guiso formado principalmente por caldo que se obtiene de la cocción conjunta de carne de ternera, cerdo y gallina o pollo, tocino, huesos salados (hueso blanqueado de vaca y costilla de cerdo salada, a veces hueso de jamón serrano) en compañía de algunos vegetales, fundamentalmente garbanzos, y patata.
Puchero Andino Peruano y Boliviano (Timpu)
El puchero andino peruano y boliviano o puchero serrano, es otra variante del puchero que los Españoles llevaron a Nueva España... se le conoce como timpu. En el Perú tradicionalmente es servido en los carnavales de febrero como parte de las festividades. Mucha gente espera estas fechas para degustarlo. Para la cocción, como combustible se emplea leña seca y algunos troncos.
Puchero Rioplatense
El puchero rioplatense otra variante del puchero que los Españoles llevaron a la Nueva España, es semejante al puchero andaluz del cual deriva. El protagonismo de las carnes en el puchero es cuantitativo y cualitativo. Esto significa que no sólo es generoso en cantidad de carnes, sino que se buscan especiales tipos de cortes de carne. Tanto es así que uno de ellos toma su nombre de este plato, por lo que nunca ha de faltar el puchero en el puchero, y otros cortes vacunos que tengan hueso como el caracú u osobuco (o, en su defecto, carne de aves de corral (en este último caso el más común es el llamado "puchero de gallina"). Los ingredientes típicos de un puchero rioplatense, además de las carnes, son al igual que el andaluz papa, zanahoria, mandioca, choclo y zapallo que vendría a reemplazar la calabaza y a diferencia del andaluz, se le suele agregar batata, puerro. El puchero rioplatense no utiliza chorizo colorado, ni huevos. La preparación suele ser sencilla: se van poniendo en la cacerola casi colmada de agua los ingredientes antes mencionados -por su dureza se suelen poner las carnes primero junto con los garbanzos-. Tales ingredientes suelen ser fraccionados o cortados adecuadamente -en cuanto a las papas, si estas son pequeñas conviene ponerlas íntegras-; todo se hierve con fuego moderado hasta que se encuentre a punto -señal de ello suele ser el grado de cocción de las papas, que deben estar suficientemente tiernas para el paladar humano aunque no a punto de disolverse-. Los ingredientes sólidos casi siempre aliñados a gusto de cada comensal con aceite de oliva y especias al gusto (generalmente sal, pimienta, perejil, salsa fermentada de tomate y mostaza).
Puchero Campechano
También conocido como 'Puchero Campechano', otra variante del puchero que los Españoles llevaron a Nueva España, es parte de la cocina tradicional Campechana y se caracteriza por ser aderezado con un salpicón de fuerte sabor cítrico, que lleva cilantro, rábano, cebolla y naranja agria o de Castilla. Puede llevar una gran cantidad de vegetales como garbanzo, elote, colinabo, Chayote, plátano macho y calabacín, entre otros. Se le agrega también un fideo grueso local y como proteína carne de res, codillo de cerdo y tuétano (o huesos grandes que contengan gran cantidad de este).
Puchero Santafereño
Otra variante del puchero que llevaron los Españoles a Nueva España, plato Bogotano. Mientras en la mayor parte de Colombia se preparan distintas clases de sancocho, en Bogotá y el altiplano cundiboyacense se preparan diferentes tipos de puchero. A diferencia del sancocho, en el cual todos los ingredientes se cocinan y se siven en un mismo plato hondo grande junto con el caldo, en el puchero santafereño el caldo se sirve aparte, y las carnes y vegetales se sirven en un plato o bandeja con arroz blanco, aguacate y un poco de hogao (guiso criollo). En cuanto a los ingredientes, se usan principalmente carne de res, cerdo, plátano, yuca, papa sabanera, papa criolla, mazorca, chorizo y repollo, y puede traer otros ingredientes, como pollo, auyama, zanahoria y plátano verde, y en cuanto a los aliños se usan principalmente comino, cilantro, laurel y color.
