La freidora de aire o air fryer es uno de los electrodomésticos favoritos en los hogares actualmente. Además de ahorrar tiempo, es muy útil para preparar platos fascinantes de manera sencilla, sana y práctica. Hacer pan o chicharrones bien crocantes, sin la necesidad de mucho aceite y en tan solo unos minutos, no habría sido posible sin esta máquina. Debido a sus innumerables funciones y su facilidad para preparar alimentos, estos electrodomésticos requieren de un cuidado especial para evitar desgastarlos muy rápido.
Si acabas de estrenar una freidora de aire y notas un fuerte olor a plástico cuando la enciendes, no estás solo. Este problema es bastante común en los primeros usos y tiene una explicación sencilla. Aunque pueda resultar molesto, la buena noticia es que existen soluciones efectivas para eliminar ese olor y disfrutar de tu freidora sin preocupaciones.
Una de las señales que debe atender es el olor a plástico, ¿por qué aparece? Se lo explicamos a continuación.

El olor a plástico de la air fryer: ¿es normal?
Cuando se trata de un electrodoméstico nuevo, es muy común comenzar a percibir un cierto olor a plástico quemado durante los primeros días de uso. Las freidoras de aire suelen estar hechas con plástico resistente al calor. Este material permite que se pueda manipular el dispositivo sin riesgo a sufrir alguna quemadura. Además, en su interior, también acostumbran a colocarle un revestimiento de este mismo elemento para ofrecer una resistencia mayor a los golpes, los arañazos y el desgaste. Ese revestimiento del material comienza a soltar unos vapores que son la causa del particular aroma en la comida.
Este tipo de freidoras, por lo general, se fabrican con plástico resistente al calor. Este plástico desprende un olor característico las primeras veces que se calienta y lo mismo ocurre con la resistencia, las soldaduras, algunos componentes y el revestimiento antiadherente. Por eso algunos fabricantes someten a la freidora a varios ciclos de calentamiento y posterior enfriado para eliminar estos olores. Si tu freidora huele a plástico durante los primeros cocinados, esto quiere decir que el fabricante no ha sometido al aparato a estos ciclos de calentamiento y enfriado o que no lo ha sometido a suficientes ciclos de este tipo. Aunque este olor no es perjudicial, puedes evitar que siga desprendiéndolo haciendo lo que el fabricante debería haber hecho.

Otras causas del olor a plástico
Pero, ¡ojo! Esta no es la única razón por la que puede aparecer el olor a plástico. Estas son otras causas por las que se produce el aroma:
- Calefactores: las freidoras utilizan unos calentadores internos que son los que generan el aire caliente al interior del electrodoméstico. Este elemento puede causar olores desagradables, muy parecidos a un químico.
- Materiales de mala calidad: no todas las freidoras son iguales, hay algunas que, por mantener precios bajos, incluyen materiales de baja calidad que pueden desprender el aroma a químico o plástico quemado por mucho tiempo.
- Recubrimientos antiadherentes: uno de los principales responsables de este olor «a plástico» son los recubrimientos antiadherentes usados en la cesta y el interior de la freidora de aire. El teflón es un material sintético de gran éxito como recubrimiento antiadherente, motivo por el que a menudo se usa para todo tipo de instrumentos de cocina. Su único problema es que puede degradarse a altas temperaturas con más facilidad que otros componentes, liberando compuestos que pueden llegar a producir olores.
- Mal mantenimiento o limpieza insuficiente: en algunos casos, el problema puede deberse a un mal mantenimiento o una limpieza insuficiente antes del primer uso.
limpiar freidora de aire por primera vez (CONSEJO)
Trucos para acabar con el olor a plástico
Para acabar con el olor a plástico de la air fryer nueva, debe someterla a ciclos de calentamiento y enfriado. De esta manera, desprenderá todos los aromas a químicos del electrodoméstico.
Preparación inicial y ciclos de curado
- Antes de encender tu freidora de aire por primera vez, es fundamental que laves a fondo todas las piezas extraíbles con agua caliente y jabón. La cesta, la bandeja y cualquier otro componente desmontable deben limpiarse con especial atención para eliminar posibles residuos de fábrica.
- Una técnica muy eficaz para reducir el olor a plástico es realizar un proceso de curado antes de usar la freidora para cocinar. Ponga a calentar la freidora a una temperatura de 200 °C. Cuando llegue a esa temperatura, déjela funcionando sin meter nada por media hora. Después, déjela enfriar por completo. Este proceso debe repetirlo por tres o cuatro veces.
- El siguiente paso consiste en empapar un poco de papel de cocina con algo de aceite y utilizar este papel empapado de aceite para frotar el interior del cesto de la freidora hasta cubrirlo de una finísima capa de aceite. Coloca el cesto en el interior del aparato y calienta la freidora a 200 °C dejando que se mantenga a esa temperatura durante unos 10 ó 15 minutos y a continuación deja que la freidora se enfríe en un lugar seguro.
- Cuando esté fría, retira el cesto, sécalo con un papel de cocina y vuelve a untarlo con el papel de cocina empapado en aceite. Vuelve a colocar el cesto en la freidora y caliéntala de nuevo a 200 °C durante 10 minutos para a continuación dejar que se enfríe por completo.
- Cuando esté fría de nuevo, seca el cesto con un papel de cocina y lava bien el cesto con detergente suave y una esponja no abrasiva. Por último enjuágalo bien y deja que se seque por sí solo. Cuando esté bien seco pásale un paño de cocina para eliminar cualquier posible resto de humedad.
- Pasa un paño húmedo por el interior de la freidora y después pasa un paño seco para eliminar cualquier rastro de humedad.

Uso de remedios naturales
Si el olor persiste, puedes recurrir a remedios naturales como el vinagre blanco y el limón, que ayudan a neutralizar los olores intensos.
- Vinagre blanco: Coloca un pequeño recipiente con vinagre dentro de la freidora y caliéntala a temperatura baja durante unos minutos.
- Zumo de limón: Exprime el jugo de un limón en un bol con agua y caliéntalo en la freidora.
Otro método para controlar este olor es hacer una limpieza profunda a la freidora, retirando y lavando cada componente por separado. Después de limpiar todo, coloque adentro un plato pequeño que tenga una cucharada de vinagre destilado con un poco de zumo de limón. Caliente por dos minutos a una temperatura entre 187 a 204 °C. Esto le ayudará a sacar todo el olor a plástico nuevo que puede causarse en los primeros usos.
Si después de todo este proceso los olores persisten prueba a echar una cucharada de vinagre y una cucharada de zumo de limón dentro de un recipiente apto para horno que quepa en el interior del cesto de la freidora de aire. Mezcla bien el vinagre con el zumo de limón y coloca el recipiente dentro del cesto. Coloca el cesto dentro de la freidora y caliéntala a 200 °C. Cuando se alcance esta temperatura deja que la freidora siga a esa temperatura durante unos 2 ó 3 minutos. A continuación apaga la freidora dejando que se enfríe por completo con el recipiente en su interior. Lava de nuevo el cesto de la freidora de aire y sécalo bien con un paño de cocina.

Cocinar alimentos con aroma fuerte
Para terminar de eliminar cualquier residuo de olor, una buena idea es cocinar algún alimento con un aroma fuerte que ayude a neutralizar el plástico. Algunas opciones recomendadas son el pan tostado, rodajas de patata o incluso una mezcla de agua con especias como canela o clavo.
Humo y olor en la freidora de aire: cuándo parar y no volver a encender
Si el aroma persiste a pesar del tiempo, lo más seguro es que se trate de un problema de mala calidad de materiales. En ese caso, lo mejor será que llame a la fábrica donde compró su electrodoméstico y reporte el problema.
Para y desenchufa si notas olor a cable/plástico quemado. Lo mismo si el humo es denso y no baja en 1-2 minutos, o si hay chispazos o ruidos raros. Ventila y deja enfriar. En ese caso, no “fuerces” más usos: consulta el manual o el servicio técnico. Si el olor es a grasa o comida requemada, lo normal es que sea limpieza + ajuste de cocción (sobre todo con grasas y rebozados).
Seguridad, garantía y pasos
Este es el único caso en el que conviene ser muy estricto. Si el olor recuerda a cable/plástico quemado, o aparece sin comida dentro, trátalo como incidencia de seguridad.
- Apaga y desenchufa de inmediato.
- No la uses hasta descartar avería (aunque “parezca que ya se ha pasado”).
- Deja enfriar y ventila la cocina.
- Revisa el manual y contacta con servicio técnico si el olor se repite.
- Si está en plazo, consulta la garantía y evita “arreglos caseros” que puedan complicarla.
Si el olor es leve y la freidora es nueva, puede haber un “olor de estreno” que desaparece tras pocos usos. La diferencia es que ese olor debería ir claramente a menos y no debería venir con humo denso.