Pimientos Asados al Horno con Ajo: Receta Completa y Consejos

Si estás buscando una receta fácil, saludable y llena de sabor, no busques más. Los pimientos asados son un acompañamiento perfecto para un chuletón, filete, pescado, sobre unas tostadas de pan de pueblo, para enriquecer el relleno de un bocata, pizza... ¡miles de opciones! Son un comodín excelente para la elaboración de ensaladas, salsas, tostas y demás. Es una grandiosa guarnición y ni qué decir de lo deliciosos que están tal cual. Te presentamos la increíble receta de ensalada de pimientos asados, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión. En este artículo, te guiaré paso a paso para preparar esta exquisita ensalada.

La verdad es que hay infinidad de conservas de pimientos asados, y algunas de ellas de muy buena calidad, pero nada como los hechos en casa (y ya no te cuento si los hiciésemos en horno de leña). Los pimientos asados caseros le dan cien mil vueltas a cualquier otro de lata o conserva, por muy buena que sea la marca. No cuesta nada hacerlos, así que no seáis vaguetes y poneros manos a la obra. Veréis qué diferencia.

Variedad de pimientos para asar

Qué pimientos usar para asar

Existen varios tipos de pimiento en el mercado y no todos son buenos para asar. Cada uno tiene su función. Los pimientos italianos, por ejemplo, esos que son alargados, finos y de poca carne, son estupendos para freír o saltear. Sin embargo, son muy pobres para asar pues apenas tienen carne. Los mejores pimientos para asar son los pimientos carnosos, ya sean pimientos rojos, verdes, amarillos o naranjas. Personalmente me gusta asar pimientos rojos más que los de cualquier otro color, pero esto va en gustos. El proceso a seguir es el mismo en cualquier caso.

El pimiento rojo es una verdura de elevado contenido en vitamina C (el triple que los cítricos). Entre las muchas virtudes que tiene está su riqueza en fibra vegetal (favorecen el tránsito intestinal), en sustancias minerales y su bajo aporte calórico. Todo esto lo hace un alimento ideal para introducir en dietas de adelgazamiento.

Los pimientos rojos los podemos encontrar a lo largo de todo el año en el mercado, pero la fluctuación en el precio (incluso de un día para otro) es muy alta. Así que cuando veo una oferta, no me lo pienso y los echo en el carro para asarlos y guardarlos en un poquito de aceite junto con el jugo que suelta al asarlos o incluso guardarlos en botes. Ah, se me olvidaba, los mejores pimientos para asar son los morrones ya que son los más carnosos y se pelan con facilidad una vez asados.

Receta de Pimientos Rojos Asados al Horno

Ingredientes:

  • 1 kg de pimientos rojos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra en grano
  • 2 dientes de ajo

Preparación:

  1. Precalentamos el horno: Precalentamos el horno a 200 ºC (arriba y abajo, horno convencional).
  2. Prepara los pimientos: Lavamos bien los pimientos y los secamos con papel absorbente. A continuación, y ayudándonos de un pincel de cocina, les impregnamos de aceite por todos los lados. Esto hará que luego podamos pelarlos perfectamente. Sazonamos con sal.
  3. Asa los pimientos: Envolvemos cada pimiento en papel de aluminio y los colocamos en una fuente de horno. Introducimos la fuente en el horno, bajamos la temperatura a 180ºC y asamos los pimientos durante 40 minutos. Podemos, incluso, dejarlos toda la noche en la nevera para que retirar su piel sea más fácil todavía. Bajamos la temperatura del horno a 180º con calor arriba y abajo y dejamos que se horneen los pimientos durante unos 60-75 minutos (dependerá un poco de los pimientos y del horno).
  4. Enfría y pela los pimientos: Una vez asados, retira los pimientos del horno, cúbrelos con papel de aluminio y déjalos enfriar durante unos minutos. Este paso es importante, ya que facilitará el proceso de pelado. Los pimientos “sudan” dentro del papel de aluminio y, al enfriarse lentamente, se pelan con muchísima facilidad. Luego, pela la piel y retira las semillas y el tallo.
  5. Prepara el aliño: Quitar la piel a 3 ajos, machacarlos con un tenedor y mezclarlo en un cuenco con el aceite, el vinagre, los cominos (yo le puse comino en polvo, una pizca) y la pimienta.
  6. Corta y guarda: Cortamos los pimientos ya limpios en tiras, aprovechando todo el jugo que sueltan una vez asados. Los pimientos sueltan mucho líquido, que podemos aprovechar para conservarlos y que no se sequen en caso de no utilizarlos inmediatamente. Volcamos el aliño sobre la fuente de pimientos cortados en tiras. Los introducimos en un bote de cristal junto con el líquido de la cocción, los dientes de ajo pelados y picados y unos granos de pimienta. Rellenamos el bote con aceite de oliva virgen extra hasta cubrirlos en su totalidad. Guardamos los pimientos en la nevera, donde se conservan en buenas condiciones durante unos 30 días.

PIMIENTOS ASADOS AL HORNO | Receta fácil para asar pimiento rojo

Consejos para unos pimientos asados "fetén":

  • Con elaboraciones básicas como esta es clave usar producto de la mejor calidad posible, bien fresco y, sobre todo, aprovechar su temporada. La diferencia es notable. Por ello lo mejor es decantarse por pimientos de piel tersa y brillante y asarlos en los meses de verano a otoño.
  • Si a la hora de asarlos no utilizáis una fuente y queréis hacerlos directamente en la bandeja del horno, es conveniente forrarla de papel de aluminio para no mancharla demasiado con los jugos que sueltan los pimientos.
  • Los pimientos asados al horno se pueden conservar en tarros de cristal al vacío. Para ello es necesario que los tarros estén esterilizados y que, una vez llenos, los hirvamos en agua durante 20 minutos para crear el vacío.
  • Los pimientos asados nos pueden durar perfectamente 30 días en la nevera. Otra opción de mantenerlos es congelar los pimientos asados. He aprovisionado en mi congelador para varios meses. Me he eternizado en la cocina pelándolos, quitando semillitas...
  • Los podemos dejar un par de días en la nevera, dentro del papel de aluminio, antes de pelarlos y quedarán igual de jugosos que si los acabáramos de asar.
Pimientos asados en conserva

Ensalada de Pimientos Asados con Ajo y Cebolla

Aquí te presentamos una deliciosa forma de disfrutar tus pimientos asados:

  1. Prepara los pimientos: Lava los pimientos y sécalos con papel absorbente. Asa los pimientos: unta los pimientos con aceite de oliva para que se doren y sazónalos con sal. Enfría y pela los pimientos: una vez asados, retira los pimientos del horno, cúbrelos con papel de aluminio y déjalos enfriar durante unos minutos. Este paso es importante, ya que facilitará el proceso de pelado. Luego, pela la piel y retira las semillas y el tallo.
  2. Prepara el aliño: Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una sartén, calienta una cucharada de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén dorados.
  3. Mezcla los ingredientes: Agrega la cebolla y el ajo sofritos a los pimientos asados en el recipiente. Añade un chorro de aceite de oliva virgen extra, un poco de vinagre, comino y sal al gusto.
  4. Deja reposar y sirve: Deja reposar la ensalada de pimientos asados en la nevera durante al menos 1 hora para que los sabores se mezclen. Una vez transcurrido el tiempo de reposo, ¡tu ensalada estará lista para ser disfrutada!
Ensalada de pimientos asados

En qué emplear los pimientos asados al horno

Los pimientos asados al horno tienen infinidad de usos. Podemos confitarlos en una sartén con un poco de aceite y unos dientes de ajo laminados, añadiendo la misma cantidad de sal que de azúcar. En cinco minutos a fuego medio estarán listos.

tags: #pimientos #asados #al #horno #con #ajo