El ácido úrico es una sustancia que nuestro cuerpo produce al descomponer unas moléculas, las purinas, presentes en algunos alimentos y bebidas, así como de forma natural por el organismo. En niveles normales, no supone ningún problema, ya que los riñones lo filtran y lo eliminan a través de la orina. Sin embargo, si se produce en exceso o los riñones no lo pueden eliminar bien, se acumula en la sangre. Esto se conoce como hiperuricemia.
Un nivel elevado de ácido úrico puede afectar a las articulaciones, los riñones e incluso el sistema cardiovascular, provocando problemas de salud como la gota, una enfermedad inflamatoria caracterizada por la acumulación de cristales de urato en las articulaciones.

¿Qué es la Hiperuricemia y Cuáles son sus Causas?
La hiperuricemia es la concentración anormalmente alta de ácido úrico en la sangre. Los valores normales suelen ser de 3.0 a 7.1 miligramos por decilitro (mg/dL) para las mujeres y de 4.0 a 8.6 mg/dL para los hombres. Para pacientes con gota, el objetivo es mantener el ácido úrico por debajo de 6 mg/dL o incluso 5 mg/dL, según factores clínicos.
Factores que suelen provocar la hiperuricemia:
- Dietas ricas en proteínas animales con alto contenido en purinas: Las purinas son sustancias presentes en alimentos como carnes, mariscos, embutidos o ciertos pescados azules. Consumir en exceso alimentos ricos en purinas (mariscos, carne roja, hígado, riñones, anchoas, espárragos, consomés, arenques, salsas y sopas de carne, champiñones, mejillones, sardinas y mollejas) puede aumentar el nivel de ácido úrico en la sangre.
- Consumo elevado de alcohol y bebidas azucaradas: La cerveza y las bebidas destiladas como el whisky o el vodka pueden elevar significativamente los niveles de ácido úrico, ya que interfieren con su eliminación renal. El consumo excesivo de jarabe de maíz alto en fructosa también puede contribuir a la gota al aumentar la inflamación en el cuerpo.
- Problemas renales: La disminución de la eliminación del ácido úrico por los riñones o por el sistema gastrointestinal es una causa frecuente de hiperuricemia. Algunos tipos de enfermedad renal o ciertos fármacos pueden afectar la capacidad de los riñones para eliminar el ácido úrico.
- Predisposición genética, obesidad o hipertensión: La aparición de hiperuricemia y gota tiene un fuerte componente hereditario. Los niveles sanguíneos de ácido úrico también tienden a ser altos en personas con síndrome metabólico, que se caracteriza por una cintura grande, hipertensión, resistencia a la insulina o niveles elevados de azúcar en sangre, y concentraciones anómalas de colesterol y otros lípidos en sangre. El sedentarismo también influye en el aumento de los niveles.
Es importante destacar que no todas las personas con una concentración anormalmente elevada de ácido úrico en la sangre desarrollan gota.
La Gota: Consecuencia Principal de la Hiperuricemia
La gota es el efecto más conocido de la hiperuricemia. Se origina porque la acumulación de ácido úrico en la sangre da lugar a la formación de unas sales (urato monosódico) que se concentran en las articulaciones, provocando inflamación y dolor intenso.

Síntomas de la Gota
Los síntomas de ácido úrico elevado no siempre se manifiestan en una fase temprana. Sin embargo, durante un brote de gota, el dolor intenso aparece de repente en una o más articulaciones, con frecuencia por la noche. El dolor empeora progresivamente y a menudo se vuelve insoportable, especialmente al mover o tocar la articulación. La articulación se inflama, se hincha y se calienta, y la piel sobre ella se vuelve rojiza o purpúrea, tirante y brillante. Otros síntomas pueden incluir fiebre, aceleración de la frecuencia cardíaca, sensación de malestar general y, muy raramente, escalofríos.
Los primeros brotes suelen afectar solo a una articulación y duran de 7 a 10 días. Sin tratamiento, los brotes posteriores pueden durar hasta 3 semanas, aparecen con mayor frecuencia y afectan a varias articulaciones. La gota tiende a afectar las zonas más frías del organismo, como la articulación del pie, especialmente la base del dedo gordo (podagra), el tobillo, el empeine, la rodilla, la muñeca y el codo.
Complicaciones a Largo Plazo
Después de brotes repetidos, la gota puede llegar a ser grave y crónica, pudiendo provocar deformación articular permanente. Con el tiempo, la movilidad articular se restringe progresivamente debido al daño causado por los depósitos de cristales de ácido úrico en las articulaciones y los tendones. Estos nódulos duros de cristales de ácido úrico, llamados tofos, se depositan primero en la membrana articular, el cartílago o el hueso cercano a las articulaciones, y más tarde bajo la piel que hay alrededor de estas. Los tofos también pueden desarrollarse en el riñón y otros órganos, y debajo de la piel de las orejas.
Los cálculos renales pueden obstruir el tracto urinario, produciendo un dolor insoportable y, si no se trata la obstrucción, infección y lesión renal. En personas que padecen gota y otro trastorno que causa daño renal (como diabetes o hipertensión arterial), el empeoramiento progresivo de la función renal reduce la eliminación de ácido úrico, empeorando también la gota y la lesión articular. La gota con lesión articular aumenta el riesgo de desarrollar artrosis, arteriopatía coronaria y síndrome metabólico. Hay un riesgo pequeño pero aumentado de ataque al corazón después de un brote.
Diagnóstico de la Gota y la Hiperuricemia
Los médicos suelen sospechar la gota basándose en los síntomas característicos y la exploración de las articulaciones afectadas. El diagnóstico se confirma cuando se identifican cristales de ácido úrico en una muestra de tofo o de líquido sinovial extraída con una aguja (artrocentesis) y observada con un microscopio especial de luz polarizada.

Pruebas Diagnósticas
- Examen microscópico del líquido articular: Para buscar cristales de ácido úrico.
- Análisis de sangre: Para medir los niveles de ácido úrico. Sin embargo, la concentración de ácido úrico puede ser normal, especialmente durante un brote agudo.
- Radiografías, ecografía o tomografías computarizadas (TC) especiales: Pueden mostrar la lesión articular y la presencia de tofos, y detectar depósitos de ácido úrico.
- Análisis de orina: Otra prueba que se puede utilizar para verificar el nivel de ácido úrico.
Usted no debe comer ni beber nada durante las 4 horas previas al examen de sangre, a menos que le hayan indicado algo diferente. Muchos medicamentos pueden interferir con los resultados del examen de sangre, por lo que su proveedor de atención médica le indicará si necesita dejar de tomar algún medicamento. Es crucial no suspender ni cambiar los medicamentos sin antes hablar con su proveedor.
Manejo y Tratamiento del Ácido Úrico Elevado y la Gota
El tratamiento de la gota tiene tres objetivos: aliviar el dolor de los brotes agudos, prevenir más brotes y controlar la gota a largo plazo para evitar la aparición de depósitos de ácido úrico en los tejidos y eliminar el exceso de reservas de ácido úrico en el organismo mediante la reducción de los niveles sanguíneos de ácido úrico.
Alivio de los Brotes Agudos
- Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Suelen aliviar de forma eficaz el dolor y la hinchazón en la articulación. El tratamiento con AINE debe continuarse durante varios días después de que el dolor y la inflamación hayan desaparecido para prevenir una recaída.
- Colchicina: Se toma generalmente en forma de pastillas tan pronto como sea posible después del comienzo de los síntomas de un brote. Puede causar diarrea y, en raras ocasiones, recuentos sanguíneos más bajos.
- Corticoesteroides: Como la prednisona, son útiles para reducir la inflamación articular. Si solo se ven afectadas una o dos articulaciones, se puede inyectar un esteroide junto con un anestésico en la articulación inflamada.
Dieta para bajar el ácido úrico y evitar la gota
Prevención de Brotes Futuros y Control a Largo Plazo
La mayoría de las personas con gota necesitan tomar medicamentos, generalmente de por vida, que disminuyan los niveles de ácido úrico en sangre. Con el tiempo, los depósitos de ácido úrico disminuyen y los brotes dejan de repetirse.
Cambios en el estilo de vida y dieta:
Una dieta equilibrada es clave. Lo ideal es adoptar una dieta rica en vegetales y baja en purinas, que ayuda a reducir los niveles de esta sustancia y previene sus efectos adversos. Manejar la hiperuricemia es un equilibrio entre la dieta adecuada y un estilo de vida saludable.

| Alimento | Contenido de Purinas (mg/100g) |
|---|---|
| Hígado | >300 |
| Anchoas | >300 |
| Caballa | >300 |
| Carne roja (general) | 100-300 |
| Mariscos (general) | 100-300 |
| Sardinas | 100-300 |
| Cebada | 44,3 |
| Yema de espárrago | 55,3 |
| Tronco de espárrago | 10,2 |
| Tomate | 3,1 |
Recomendaciones dietéticas:
- Consumir carnes magras y evitar carnes rojas, embutidos, vísceras y caldos concentrados, por su alto contenido en purinas. La carne de conejo es muy recomendada por no contener ácido úrico y su bajo contenido en purinas y grasas saturadas. Los alimentos que deben ser consumidos con moderación, como pollo, carnes rojas y huevos, podrían tener que excluirse de la alimentación temporalmente cuando el ácido úrico en la sangre está muy alto o cuando surge una crisis de gota.
- Limitar el alcohol, sobre todo la cerveza, y las bebidas con azúcares añadidos. La cerveza, por su contenido de alcohol y purinas de la cebada, favorece la hiperuricemia. El jarabe de maíz alto en fructosa también puede aumentar la producción de ácido úrico.
- Beber suficiente agua para favorecer la eliminación del ácido úrico a través de la orina. La hidratación adecuada es clave.
- Aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres, que ayudan a mantener el pH urinario adecuado. Los estudios recientes han demostrado que las purinas vegetales no están tan relacionadas con la gota como las de origen animal. Por ello, las legumbres como lentejas, garbanzos y guisantes pueden seguir formando parte de una dieta equilibrada, siempre en cantidades moderadas y combinadas con otros alimentos saludables.
- Optar por alimentos diuréticos como sandía, pepino o apio.
- Aumentar el consumo de alimentos con vitamina C, como naranja, piña y acerola. El tomate es un alimento saludable, rico en vitamina C y antioxidantes, los cuales ayudan a equilibrar el ácido úrico. Las frutas cítricas no acidifican la sangre ni aumentan el ácido úrico.
- Productos lácteos y la soja: Se ha observado que tienen una asociación negativa con la gota, es decir, protegen contra ella.
- Café: Se cree que ayuda a aumentar la excreción de ácido úrico a través de los riñones, aunque el mecanismo exacto aún no está completamente claro.
Otras consideraciones de estilo de vida:
- Mantener un peso saludable y hacer ejercicio regularmente: Puede ayudar a reducir los niveles de ácido úrico. Sin embargo, el ejercicio extremo o de alta intensidad puede aumentar la producción de ácido láctico, lo que podría dificultar la eliminación del ácido úrico. Salir a caminar una hora al día nos ayudará a tener nuestra musculatura fuerte, lo que reduce el riesgo de inflamación articular.
- Evitar el sedentarismo.
Es importante recordar que la información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no debe considerarse un sustituto del consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.