Las pelluelas con leche, también conocidas como sapillos o repápalos dulces, son un dulce casero tradicional, herencia de tiempos antiguos que ha llegado a nosotros gracias a las abuelas. Este postre, además de ser muy sencillo de realizar, es supereconómico y tiene un sabor extraordinario. Elaboradas con ingredientes sencillos que solemos tener en la cocina, como el pan, los huevos, el azúcar y la leche, las pelluelas lo tienen todo para conquistarte.

Origen y tradición
Muy típicas de Semana Santa, aunque evidentemente se pueden comer en cualquier época del año, las pelluelas suelen prepararse en muchas zonas de España, principalmente en Andalucía y Extremadura. Ideales para comer a la hora de la merienda o como postre después de una comida especial.

Ingredientes para 4 personas
- 1 litro de leche
- 300 gramos de azúcar (cantidad al gusto)
- 2 huevos (o 6 huevos, según la cantidad de pan)
- 200/250 gramos de pan del día anterior (pan moreno)
- Aceite de girasol (o aceite de oliva)
- Unas pieles de naranja y de limón
- 1 ramita de canela
Preparación paso a paso
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
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Infusionar la leche
Vierte la leche en una cacerola, añade 200 gramos de azúcar (o la cantidad al gusto, aproximadamente una cucharada por huevo), la canela en rama y las pieles de los cítricos (naranja y limón, con cuidado de que no se derrame todo al primer hervor). Remueve bien para que se integren todos los ingredientes y caliéntalos a fuego medio-alto. Cuando la leche empiece a hervir, retírala del fuego, tápala y déjala enfriar por completo. Es conveniente dejar reposar las pelluelas en la leche con las cáscaras de cítricos y la canela de un día para otro, así ganarán todavía más sabor.

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Triturar el pan
Corta el pan del día anterior en daditos pequeños, colócalos en el vaso de la batidora y tritúralos hasta que queden en trocitos pequeños. No es necesario que quede muy fino, lo ideal es que queden pequeños trocitos. Si prefieres, puedes sacar la miga al pan y desmenuzarla.
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Preparar la masa
Casca los huevos en un cuenco, agrega el resto del azúcar (3 cucharadas) y bate los ingredientes hasta que queden bien mezclados. Ve echando el pan triturado y removiendo con una espátula hasta que el huevo ya no admita más pan y se forme una masa compacta, pero no demasiado espesa, que empape el huevo. Ten en cuenta que deberás calcular la cantidad de pan a ojo, en función del tamaño del huevo que uses. Si ves que te ha sobrado mucho pan y quieres aprovecharlo, agrega un huevo más y sigue removiendo. Así te saldrán más pelluelas. También puedes guardar el pan en una bolsa o recipiente hermético y utilizarlo para otra ocasión o para otro plato.
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Freír las pelluelas
Calentamos abundante aceite de girasol (o de oliva) en una sartén. Para realizar esta receta, decántate por un aceite de girasol, ya que tiene un sabor más neutro que el de oliva y, de esta manera, se apreciará mejor el sabor de la leche y de los bollitos de pan. Cuando el aceite empiece a humear, con ayuda de una cuchara (o dos cucharas para moldearlas), toma porciones de masa y ve friéndolas en la sartén hasta que las pelluelas queden doraditas por ambos lados. Conviene mojar las cucharas en el aceite hirviendo de vez en cuando para que la masa no se quede pegada. Conforme estén hechas, déjalas escurrir sobre papel absorbente de cocina y resérvalas.

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Dejar reposar y servir
Una vez que la leche infusionada esté fría, incorpora las pelluelas a la olla y deja hervir todo junto a fuego lento unos 15 minutos, si es necesario se añade más leche. Otra opción es introducir las pelluelas en la leche infusionada y dejarlas reposar en la nevera hasta el día siguiente. Sírvelas frías.
Consejos prácticos
- Cuando utilices las pieles de naranja y limón, ten en cuenta que la parte blanca amarga. Procura utilizar solo la cáscara.
- Puedes usar cualquier leche que tengas en casa.
- Estos bollitos de pan están tan sabrosos que, a la que los pruebes, ya no podrás parar de comerlos.