Las pechugas con salsa de nata son una de esas recetas que se hacen en casa de mis padres de toda la vida. Ahora, en la mía, se come pollo como mínimo una vez a la semana. ¿Por qué? De este animal aprovechamos la mayoría de sus partes, pero suelen comerse con mayor frecuencia los muslos y la pechuga. Al usar una parte del pollo como son las pechugas junto a la nata o crema de leche conseguimos un resultado jugoso y con un sabor muy rico.

Ingredientes para Pechugas de Pollo Gratinadas (4 personas)
- 600 gr. de Pechuga de Pollo
- 1 Sobre de Sopa de Cebolla
- 200 ml. de Nata (Crema de leche)
- Queso Rallado (Al gusto)
Preparación de Pechugas de Pollo Gratinadas con Sopa de Cebolla
- Precalentar el horno: Conectamos el horno a 190ºC con calor arriba y abajo para que vaya precalentando.
- Preparar el pollo: Preparamos los filetes de pollo limpiando las pechugas de restos de grasa y huesecillos que pudieran traer, y lo fileteamos, en caso de que no vengan ya cortados previamente.
- Empanar con sopa de cebolla: Abrimos el sobre de sopa de cebolla y lo ponemos en un recipiente amplio porque vamos a pasar las pechugas por encima, como si estuviéramos empanando los filetes, vuelta y vuelta para que con la humedad de la carne se impregnen bien por todos lados.
- Colocar en la fuente de horno: A continuación, los iremos colocando en la fuente de horno que teníamos preparada. Para hacer las pechugas de pollo gratinadas necesitaremos una fuente resistente al horno donde nos entren todos los filetes puestos en una sola capa. No importaría que se pusieran en dos capas pero lo bonito es servirlos con el queso gratinado por encima y con este sencillo truco tendrán una presentación perfecta.
- Añadir la nata: Vertemos por encima la nata o crema de leche procurando repartirla bien por encima de toda la carne, aunque en el horno se va a extender y llegará perfectamente a todas.
- Primer horneado: Llevamos la fuente a la parte central del horno y la tendremos cocinándose por espacio de 20 minutos. Al sacarla vemos como el pollo ya está completamente cocinado.
- Gratinar el queso: En este momento le ponemos encima el queso rallado bien repartido y lo volvemos a introducir en el horno. Te recuerdo que antes el calor lo habíamos puesto arriba y abajo, ahora, como se trata de gratinar, solo lo pondremos por la parte de arriba, así conseguimos ahorrar tiempo de cocinado. El pollo debe estar en el horno hasta que veas que el queso se ha derretido y se ha formado una bonita capa dorada encima. Ese será el momento de sacarlo, esperar unos minutos a que se temple y llevarlo a la mesa.
RECETA | POLLO CON SOPA DE CEBOLLA Rápido y fácil - Marilyn's Closet
Pechugas de Pollo con Nata, Beicon y Setas
Otra semana más aquí estoy con una receta de pechugas con salsa de nata. Es una forma diferente de cocinarlas que hace que sea una de las más entretenidas de todas las recetas de pollo del blog.
Ingredientes para Pechugas de Pollo con Nata, Beicon y Setas
- 4 pechugas de pollo
- 250 gr. de setas
- 100 gr. de beicon
- 400 ml. de nata
- Ajos picados
- Aceite de oliva
- Sal

Elaboración de Pechugas de Pollo con Nata, Beicon y Setas
- Marcar las pechugas: Comenzamos marcando las pechugas en la plancha previamente saladas.
- Hornear las pechugas: Según se vayan haciendo las ponemos en una bandeja para el horno y lo encendemos a 160 grados centígrados con el calor arriba y abajo. Cuando esté el horno caliente, metemos la bandeja y tenemos ahí las pechugas de pollo durante 15 minutos para empezar. Pasado ese tiempo comprobamos si están hechas y si lo están las sacamos del horno, lógicamente.
- Preparar el sofrito: Mientras se hacen las pechugas de pollo, tenemos que ir haciendo la salsa de nata. Picamos los ajos muy picaditos y los ponemos en una sartén con aceite de oliva a sofreír. Cuando se doren un poco añadimos el beicon y vamos cortando las setas mientras se hace. Con las setas picadas, las añadimos a la sartén.
- Cocer la salsa de nata: Cuando las setas estén hechas, añadimos la nata y dejamos que se cocine todo junto durante 5-7 minutos para que la nata adquiera todos los sabores. A mi me gusta darle a la salsa un toque de mostaza, ya que combina genial con la nata y le da un punto riquísimo.
- Servir y disfrutar: Cuando estén las pechugas de pollo hechas y la salsa de nata a punto, solo tenemos que juntar las 2 cosas y disfrutar de este gran plato.

Consejos Adicionales para tus Pechugas de Pollo con Nata
- Acompañamiento: Si lo acompañas de unas buenas patatas fritas o una ensalada quedará un plato muy completo y sin nada de esfuerzo en la cocina. Para acompañar van bien unas patatas en cualquier formato, sobre todo fritas o asadas al horno.
- Sabor extra: También puedes añadirle un chorrito de vino blanco cuando le pones la nata para darle sabor, con lo que estará todavía más rico.
- Queso: Para hacer este pollo con nata puedes usar el queso que prefieras pero cuanto más intenso más sabor tendrá la salsa al final y más rico estará el plato. Si lo hacer para mayores puedes incluso probar a darle un toque de roquefort a los rollitos o añadirlo son en la salsa y crear una combinación espectacular. Lo que si te aconsejo es que no uses un queso tipo «tranchetes» o similar, ya que están pensados especialmente para que fundan y cuando dores los rollitos se escapará rápidamente y será muy molesto cocinar bien el pollo sin que se queme el queso.
- Variaciones con beicon: Puedes poner una loncha de beicon a lo largo del filete, enrollar el filete a lo ancho para que se forme un rollo largo y usar palillos de dientes para evitar que se desenrolle. Luego, dorar los rollitos en una cazuela.