Pechuga de Pollo con Pimiento Verde: Recetas Versátiles para el Día a Día

La pechuga de pollo, por ser un tipo de carne de textura blanda y delicado sabor, es una de las más consumidas y aceptadas por la población en general. En especial la pechuga, es una de las partes que se cocina con más frecuencia, y su sabor suave admite acompañamientos de todos los sabores y texturas. Para acompañar la pechuga se han elegido en este caso los pimientos verdes, una forma de incorporar verduras como guarnición en los segundos platos. El pimiento verde destaca por su contenido en minerales (potasio, magnesio, hierro), antioxidantes (carotenoides) y fibra. Estas recetas de pollo con pimientos se convertirán en una de tus preferidas, no sólo por lo fácil y saludable que es, ¡también por su versatilidad!

Pechuga de pollo con pimientos verdes

Salteado de Pollo con Pimientos Verdes y Toques Orientales

El salteado de pollo y pimientos es una receta versátil que se puede adaptar fácilmente a tus preferencias y disponibilidad de ingredientes. Un ejemplo más para darnos cuenta de que con ingredientes de toda la vida se pueden hacer platos diferentes y con toques orientales. Estos toques exóticos los conseguimos con marinados diferentes. En lugar de limón, aceite y sal, podemos ponerle como en este caso salsa de soja, albahaca e incluso podríamos añadir un poco de vino de arroz u otro tipo de vino.

Preparación del Salteado

  1. Cortar y Marinar el Pollo: Corta el pollo en trozos de unos dos centímetros. En un cuenco, pon a macerar el pollo junto con la cebolla cortada en juliana fina, el ajo picado, la salsa de soja y la albahaca. Tapa y deja que macere durante 30 minutos en el frigorífico.
  2. Preparar los Pimientos: Limpia los pimientos y córtalos en tiras a lo largo. En una sartén con 20 ml de Aceite de Oliva de España, saltéalos a fuego vivo unos 30 segundos, para que queden crujientes.
  3. Saltear el Pollo: En la misma sartén con 20 ml de Aceite de Oliva más, saltea el pollo con el resto de ingredientes de la maceración.
  4. Servir: Puedes acompañar el pollo con pimientos con arroz y tomarlo como plato único, o disfrutarlo como segundo plato y acompañarlo de un delicioso gazpacho.

Como ves, el pollo con pimientos rojos y verdes es un plato muy rápido de preparar y, como no, muy rico.

Otros ingredientes para tu salteado de pollo

Aquí tienes algunas opciones adicionales que puedes tener en cuenta para añadir más sabores y texturas a tu salteado:

  • Setas: Champiñones, shiitake, setas de cardo... Las setas añaden un sabor terroso y una textura carnosa al salteado. Puedes cortarlas en rodajas finas y agregarlas junto con los pimientos.
  • Zanahorias: Aportan un toque de dulzura y un color vibrante al plato. Puedes cortarlas en rodajas finas o en juliana y saltearlas junto con el pollo y los pimientos.
  • Brócoli: Es una excelente fuente de nutrientes y agrega un contraste de color y textura al salteado. Separa el brócoli en floretes pequeños, cocínalos al vapor y añádelos al wok después de saltear el pollo.
  • Calabacín: Ligero y refrescante, el calabacín combina muy bien con el pollo y los pimientos. Córtalo en rodajas finas o en cubos y agrégalo al salteado.
  • Frutos secos: Si quieres agregar un poco de crujiente y sabor a nuez, puedes tostar almendras o anacardos y esparcirlos por encima del salteado antes de servir.
  • Brotes de bambú: Los brotes de bambú tienen una textura única y añaden un toque exótico al plato.
Variedad de verduras para salteados

Pechuga de Pollo con Pimientos Verdes y Tomates: Un Guiso Tradicional

La cocina tradicional de Jaén se basa en ingredientes frescos y de temporada y en verano hay que aprovechar todo lo que nos ofrece la huerta. Esta receta de pollo con tomates y pimientos verdes es perfecta para cualquier comida en familia. El aceite de oliva virgen extra es clave en esta receta. Los tomates y pimientos de temporada son esenciales para lograr un sabor más fresco y auténtico. Si lo preparas para llevar en táper y comer fuera o hay niños pequeños en casa, puedes hacerlo con pechuga deshuesada, así será mucho más fácil de comer.

Pollo con tomate, una receta de abuela para la actualidad | EL COMIDISTA

Elaboración del Guiso

  1. Preparar los ingredientes: Comienza lavando bien los pimientos verdes de la huerta. Pela los tomates y pícalos en trozos pequeños. Trocea la pechuga de pollo en daditos. Pica la cebolla y el diente de ajo.
  2. Sellar el pollo: En una cazuela amplia, añade el aceite de oliva virgen extra y caliéntalo a fuego medio-alto. Dóralos por todos lados. Este paso es importante para que el pollo conserve sus jugos.
  3. Hacer el sofrito: En la misma sartén, rehogamos el ajo y la cebolla. Cuando esta última empiece a transparentar, añadimos los daditos de tomate, removemos y dejamos reducir el sofrito. Cocina todo a fuego lento, removiendo de vez en cuando, unos 10 o 12 minutos.
  4. Añadir el pollo y el vino: Una vez que el sofrito esté bien integrado, vuelve a poner el pollo en la cazuela. Puedes añadir un poco de vino blanco en este punto si lo deseas.
  5. Especiar el guiso: Ahora, añade el comino y el tomillo. Remueve bien para que los sabores se integren.
  6. Cocinar a fuego lento: Baja el fuego, tapa la cazuela y deja cocinar a fuego lento otros 10 o 15 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y tierno.
  7. Rectificar y servir: Prueba el guiso y rectifica de sal si es necesario. Corta unas patatas a cuadros y fríe en abundante aceite de oliva virgen extra hasta que estén doradas para acompañar.
Guiso de pollo con pimientos y patatas

Información Nutricional y Recomendaciones

El pimiento verde destaca por su contenido en minerales (potasio, magnesio, hierro), antioxidantes (carotenoides) y fibra. Para freír los pimientos se requiere abundante aceite lo que va a compensar el bajo aporte calórico de la carne de pollo. En caso de hipertensión arterial, se recomienda prescindir de la sal.

Semáforo Nutricional

El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa. Las recetas presentan normalmente ingredientes cuyo porcentaje sobre la Ingesta de Referencia (IR) es alto (predominan amarillos y naranjas). Estos platos están concebidos como plato principal de una comida o cena, con lo que su tamaño de ración es superior y su aporte nutricional es más elevado. Por este motivo, las recetas tienen puntos de corte diferentes a los de los productos. Así, por ejemplo, mientras que un alimento cualquiera tendrá los nutrientes de color amarillo hasta un valor máximo del 20% de la IR, las recetas concebidas como una comida principal tendrán los nutrientes en amarillo hasta un valor máximo del 35% de la IR.

Nutriente Cantidad Diaria Orientativa (IR) Qué es bajo por ración Qué es medio por ración Qué es alto por ración
Calorías 2.000 Kcal 200 Kcal o menos Entre 200 Kcal y 700 Kcal 700 Kcal o más
Grasa 70 g 7 g o menos Entre 7 g y 25 g 25 g o más
Grasa saturada 20 g 2 g o menos Entre 2 g y 7 g 7 g o más
Azúcares 90 g 9 g o menos Entre 9 g y 32 g 32 g o más
Sal 6 g 0,6 g o menos Entre 0,6 g y 2,1 g 2,1 g o más

Una ración de esta receta contiene:

  • Calorías: 629 (31% de la IR)
  • Grasa: 54,3g (78% de la IR)
  • Grasa saturada: 9,5g (47% de la IR)
  • Azúcares: 1,8g (2% de la IR)
  • Sal: 0,5g (9% de la IR)

La Ingesta de Referencia (IR) es una guía sobre la cantidad total de calorías y de varios nutrientes que debemos ingerir al día para mantener una dieta sana. La información sobre los porcentajes de IR indica lo que supone la cantidad de nutriente de una ración respecto a la IR para ese nutriente en el día. Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal. Las necesidades nutricionales individuales pueden ser más altas o más bajas, en función de sexo, edad, nivel de actividad física y otros factores.

Recomendaciones Dietéticas

Esta receta está recomendada para las siguientes condiciones:

  • Ácido úrico y gota
  • Alergia a la caseína
  • Alergia al huevo
  • Alergia al pescado
  • Anemia ferropénica (falta de hierro)
  • Anemia perniciosa (carencia de vitamina B12)
  • Anemia por carencia de ácido fólico
  • Cálculos en la vesícula biliar
  • Diabetes mellitus
  • Estreñimiento
  • Gastritis
  • Hipercolesterolemia
  • Hipertensión arterial (con precaución en el uso de sal)
  • Hipertrigliceridemia
  • Intolerancia a la lactosa
  • Intolerancia al gluten (celiaquía)
  • Meteorismo
  • Obesidad o sobrepeso
  • Osteoporosis

Sin embargo, no está recomendada para personas con cálculos renales.

tags: #pechuga #con #pimiento #verde