Rebozar es una técnica culinaria que consiste en cubrir un alimento con una capa para protegerlo durante la fritura y aportarle una textura crujiente y dorada. Aunque las variaciones son ilimitadas, existen clásicos que se preparan con ingredientes básicos de cualquier despensa.
Tipos de Rebozados Clásicos
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El rebozado de harina o enharinado
Es la forma más simple y conocida. El alimento debe estar seco antes de cubrirlo con harina, y el exceso debe retirarse antes de freír. Es ideal para pescados y calamares fritos.Pescados y calamares enharinados listos para freír
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El rebozado con huevo o a la romana
En este caso, el alimento seco se pasa primero por harina (sacudiendo el exceso) y luego por huevo batido. La harina ayuda a que el huevo se adhiera mejor. Este es el rebozado más tradicional.
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El empanado o rebozado con pan rallado
El ingrediente principal es el pan rallado. El proceso es similar al anterior: el alimento se pasa por huevo batido y luego por pan rallado. Para mayor consistencia y esponjosidad, a veces se sumerge el alimento en harina entre el huevo y el pan rallado. Esta técnica es habitual para croquetas, milanesas o cachopos.
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La tempura
Característica de la cocina japonesa, consiste en una pasta hecha de harina de trigo, levadura, sal y agua muy fría. Se le añade hielo a la masa para mantener su temperatura, clave para un rebozado crujiente. Existen variantes que incluyen yema de huevo.
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Otros rebozados
La lista es interminable y permite dar rienda suelta a la imaginación. En lugar de huevo, se pueden usar mezclas de harina con agua, leche o cerveza. El pan rallado puede ser sustituido por copos de maíz troceados o frutos secos. Para un toque crujiente y un sabor peculiar, se usan cereales, copos de maíz, kikos, patatas fritas e incluso galletas María.
El Antiguo Pastel Romano: Libum
El Libum, un pastel típico de la comida callejera romana, era vendido en mercados y puestos y consumido tanto por plebeyos como por aristócratas. Su simpleza no impedía que fuera una ofrenda a los Dioses Lares y Penates, protectores del hogar romano, para atraer fortuna y protección. Los restos de panes y Libum conservados en Pompeya son una muestra de su popularidad.

Receta del Libum
Para preparar el Libum, en un bol grande se vierte queso, harina y huevo. Se amasa hasta que la masa se compacte y se le da forma de hogaza de pan redondo o torta.
- En la receta original, se usaban hojas frescas de laurel como base, lo que, según se cree, otorgaba un aroma impresionante. Si se usan hojas de laurel secas, solo deben ser para decorar.
El Libum se hornea por ambos lados durante unos 40 minutos, hasta que adquiera una tonalidad dorada y crujiente por fuera.
Para servir, se decora el plato con hojas de laurel y se coloca el Libum, vertiendo miel por encima. La cantidad de miel puede ajustarse al gusto.
ASÍ COMÍA CALÍGULA | Rodaballo al estilo del Imperio Romano
Reinventando Clásicos: Fish and Chips a la Gallega
La reinvención del famoso y británico fish and chips a la gallega consiste en utilizar el crujiente y dorado rebozado inglés, sustituyendo el bacalao británico por el rape gallego.
Preparación del Rape Gallego
El rape se pide limpio, sin piel ni espina central. Una vez preparados los dos lomos limpios, el corte puede ser al gusto. Por ejemplo, se puede partir cada lomo longitudinalmente en cuatro piezas largas y luego cortar cada una por la mitad.
Rebozado para el Fish and Chips a la Gallega
Para el rebozado, se mezclan 4 cucharadas colmadas de harina, 1 cucharadita de miel, un poco de sal y 1 cucharadita de polvos de repostería. Se añade cerveza gradualmente, removiendo bien con unas varillas hasta obtener una masa espesa pero fluida.
Fritura del Pescado
Para freír el pescado, se calienta abundante aceite de oliva de baja graduación en una sartén honda o un cazo amplio. Se sumerge el pescado en el aceite caliente, se deja que se haga por un lado y se voltea para que se haga por el otro. Este rebozado crujiente y tempurizado es delicioso y también se puede usar para rebozar calamares o verduras.
Variedades de la Cocina Rumana con Influencias Históricas
La cocina rumana es un crisol de culturas, con influencias del mundo clásico mediterráneo, especialmente griega y turca, y la fuerte presencia del paisaje de los Montes Cárpatos, bosques, praderas y la costa del Mar Negro.
Calabacín Rebozado y Frito
El calabacín rebozado y frito es un clásico de las mesas de verano en Rumanía, a menudo con un rebozado más grueso. Se suele acompañar con una salsa de ajo y tomate, mayonesa casera, alioli o salsa de yogur.