Las empanadillas caseras son un clásico delicioso y versátil que puede disfrutarse como aperitivo, merienda o incluso cena ligera. Aunque existen opciones comerciales, preparar la masa en casa ofrece un sabor y una textura inigualables. En esta guía, te mostraremos cómo hacer masa de empanadillas caseras paso a paso, explorando diferentes técnicas y consejos para asegurar un resultado perfecto.
Hacer la masa echa un poco para atrás, pero aunque existen versiones muy dignas de masas preparadas, no pueden competir con una buena masa casera recién hecha. Así que hoy hacemos empanadillas caseras de atún o bonito con masa de empanadillas y todo. Teniendo como tenemos muchos de nosotros amasadoras y robots varios en la cocina, hacer una masa casera de empanadillas ya no cuesta tanto como les costaba a nuestras madres y abuelas a mano.
La masa casera de empanadillas es una de esas recetas sencillas y con multitud de variedades. Se puede preparar usando únicamente agua y harina, pero ponerle aceite o mantequilla le da un toque crujiente a la masa que me encanta. Si le pongo huevo es porque de esta manera me aseguro que me quede más ligada, tome un bonito color amarillo y me sea mucho más fácil de darle forma. Si tienes intolerancia al huevo o prefieres las recetas veganas, puedes suprimir este ingrediente.
Ingredientes para la Masa Básica
Para obtener unas 12 obleas de empanadilla de 12 cm de diámetro, suficientes para unos 400 g de relleno, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 340-350 g de harina floja (harina de trigo común)
- 110 g de agua, vino o leche (o una mezcla de agua y leche)
- 110 g de aceite de oliva (o manteca de cerdo derretida)
- ½ cucharadita de sal
También puedes considerar estas otras proporciones:
- 450 g de harina de trigo común (sin leudante)
- 200 ml de agua (aproximadamente una taza)
- 50 g de mantequilla o aceite (aproximadamente 1/4 de taza)
- 1 huevo (opcional, para ligar y dar color)
- 5 g de sal (una cucharadita)
La lista de ingredientes de la masa para empanadillas industrial suele contener un número considerable de aditivos e ingredientes de esos que ninguna abuela sería capaz de reconocer como comida.

Preparación de la Masa
La preparación de la masa es un proceso sencillo que requiere atención a la textura final.
Método 1: Mezcla Rápida
- En un bol amplio, pon la harina en forma de volcán.
- En el centro, añade el resto de ingredientes (líquidos, grasa, sal y huevo si lo usas).
- Mezcla todo con una cuchara de palo o una espátula hasta que empiece a formarse la masa.
- Pasa la masa a la encimera ligeramente enharinada y sigue amasando con las manos hasta obtener una masa lisa y uniforme, que esté blandita pero no se pegue apenas a las manos. Si se pega mucho, añade un poco más de harina. No trabajes la masa en exceso para que no desarrolle el gluten.
- Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en la nevera durante al menos una hora, para que se relaje y sea más fácil de estirar.
Método 2: Cocción Previa de Líquidos
- Pon los líquidos (agua, vino o leche) en un bol y mezcla la sal.
- Si usas batidora o amasadora, utiliza el bol correspondiente.
- Agrega la harina y mezcla bien, a mano o con el robot, hasta que la mezcla esté más o menos homogénea, pero sin pasarte para que no desarrolle el gluten (en Thermomix: 6 segundos, velocidad 6).
- Debe quedar blandita, pero no se tiene que pegar apenas a las manos. Si se pega mucho, añade algo más de harina.
- Envuelve la masa en plástico y deja reposar por lo menos una hora, para que se relaje y la puedas estirar bien.
Método 3: Con Mantequilla y Huevo
- Pon un cazo al fuego y añade el agua, la mantequilla y la sal. Calienta el agua hasta que se derrita la mantequilla y retira el cazo del fuego.
- Prepara la masa. Coloca toda la harina en un bol y añade el agua caliente. Mezcla bien ayudándote de una cuchara.
- Añade el huevo y sigue mezclando hasta que quede integrado.
- Pasa la masa al mármol cuando ya no puedas trabajarla con la cuchara. Extiende un poco de harina sobre el mármol y trabaja la masa con las manos hasta obtener una masa lisa y uniforme.
- Forma una bola y déjala reposar durante 10 minutos, aproximadamente. Introduce la masa en un recipiente y tápala con un trapo.
Para aligerar la tarea de hacer empanadillas, se aconseja hacer el relleno el día anterior. Se hace enseguida y aguanta perfectamente en un recipiente hermético en la nevera.

Estirado y Corte de las Obleas
Una vez la masa ha reposado, es el momento de darle forma a las obleas.
- Desenvolvemos la masa de empanadillas y la estiramos finita (no más de 2 mm) sobre la encimera. Normalmente no hace falta enharinar, pues esta masa es muy grasa y no se pega casi si tiene una consistencia adecuada.
- Si estiras porciones de masa, es más fácil si estiramos porciones pequeñas que si lo hacemos con toda la masa de una vez.
- Cortamos círculos con un cortapastas, un aro de emplatar o lo que nos sirva, de unos 12 cm. También podemos hacer miniempanadillas, que son requetemonísimas y quedan fetén para picar.
- Los recortes de la masa se pueden reutilizar. Podemos unirlos y volverlos a estirar, pero puede costar bastante más que la primera vez. Si tienes tiempo, lo suyo es volver a hacer una bola con ellos y dejarla reposar un rato, porque de lo contrario tenderán a retraerse.
- Si vais a congelar las obleas, cortad los discos y ponedlos sobre un cuadrado de papel de horno. Esto ayuda a que no se peguen entre sí.
Hay quien prefiere poner menor proporción de grasa e igualmente se puede sustituir parte del líquido y de la grasa por un huevo. La cantidad de líquido debe estar en proporción con la de grasa; por lo tanto, se pondrá la misma cantidad (por medida) de grasa derretida que de líquido.

Relleno y Cierre de las Empanadillas
La versatilidad de las empanadillas permite una infinidad de rellenos, desde los clásicos hasta creaciones innovadoras.
Relleno Clásico de Atún
Para el relleno clásico, necesitarás:
- 2 huevos cocidos
- 1 buen puñado de aceitunas verdes cortaditas en trozos
- 180 g de atún en aceite bien escurrido
- Salsa de tomate casera para unirlo todo
Preparación del relleno:
- Cocemos los huevos 10 minutos y reservamos en agua fría.
- Cortamos las aceitunas, las ponemos en un cuenco y agregamos el atún escurrido y desmenuzado.
- Añadimos los huevos pelados y picaditos.
- Por último ponemos el tomate y mezclamos bien hasta tener un relleno más o menos homogéneo y jugoso.
Otras Ideas de Relleno
Las posibilidades son infinitas:
- Empanadillas de jamón y queso
- Empanadillas de carne picada
- Empanadillas de espinacas
- Empanadillas de verduras variadas
- Empanadillas de marisco o pescado
- Empanadillas dulces de manzana, chocolate, frutas, requesón, etc.
Una vez rellenas todas las masas, ya están listas para cocinarlas. Ponemos una cucharada de relleno en el centro de los círculos y los cerramos, apretando firmemente los bordes con un tenedor, el mango de una cucharilla, o recogiendo artísticamente el borde como en las empanadas argentinas, haciendo un repulgo o repulgue.
Para asegurarnos de que el borde pega bien, se puede mojar ligeramente con agua antes de sellar.

Cocción de las Empanadillas
Tienes dos opciones principales para cocinar tus empanadillas caseras: freírlas o hornearlas.
Empanadillas Fritas
- Ponemos bien de aceite en una sartén no muy grande, pero honda.
- Calentamos a fuego medio-alto (sin que humee el aceite, por debajo de 180º) y freímos las empanadillas hasta que estén bien doradas.
- Las sacamos a un papel absorbente.
Usad también un buen aceite de oliva para freírlas, que no esté requemado ni nada. Como todas las masas fritas, las empanadillas fritas están en su punto recién hechas, cuando te quemas los labios.
Empanadillas al Horno
- Si queremos hacer las empanadillas al horno, las colocamos en una bandeja y las pincelamos con huevo batido.
- Las cocemos a 180º unos 25 minutos, o a 200ºC durante 20-25 minutos, hasta que estén doradas.
Por el contrario, las cocidas al horno aguantan mejor, se pueden comer incluso frías y están buenas. Las empanadillas al horno se pueden recalentar perfectamente, también en el horno.

Conservación de la Masa y las Empanadillas
Si sobra masa, se puede conservar 3 o 4 días en la nevera, bien cubierta. También se puede congelar, tanto en porciones (bien envueltas con film) como estirada (en una bolsa de congelación, separando cada oblea con papel vegetal).
Las empanadillas rellenas no deben esperar mucho para ser fritas u horneadas, esta masa tiende a resecarse.
MASA DE EMPANADAS PARA CONGELAR, POCOS INGREDIENTES.

La masa de empanadillas caseras, una vez elaborada, se puede conservar en la nevera durante 3 o 4 días, bien envuelta. También es apta para congelar, ya sea en porciones individuales o estirada, separando las obleas con papel vegetal para evitar que se peguen.
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