Este post no solo va dedicado a todos aquellos Oompaloompas que viven en el extranjero y les gusta pastelear, sino además a todos aquellos que no entendéis muy bien las diferencias entre las natas que hay en el supermercado. No sé cuántas veces me han preguntado en mis recetas «¿pero es nata para cocinar o de la otra?».
Lo primero que tienes que saber es que para saber la grasa que contienen las natas, en los envases va representado con las siglas M.G.
Nata para Cocinar vs. Nata para Montar: La Diferencia Clave
¿Para qué puedo usarla? Pues como su nombre bien indica es nata para cocinar, pero es sobre todo para cocina salada. Esta nata se usa en muchas recetas de cocina pero no de pastelería. Cuando encontráis una receta de pastelería que pone «nata» no nos referimos a ésta, si no a la de montar, pero esto os lo explico un poco más abajo.
¿Para qué puedo usarla? Su nombre lo dice todo ¿no? pone para montar ¡pues montará! pero la duda que os asalta y que me asaltaba a mi cuando era una mini oompaloompa aprendiz era siempre la misma. Cuando en una receta de pastelería, por ejemplo una ganache de chocolate que solo lleva chocolate, nata y mantequilla pone «nata» ¿qué nata se usa? Pues bien, SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE, en TODAS las recetas de pastelería ya sea para montar o no, siempre se va a usar la nata que en el supermercado se llama Nata para montar.
¿Por qué? Si queremos montar la nata sin echarle nada para que aguante firmemente, tiene que ser una nata con un mínimo del 35% M.G (Materia grasa) ya que cuanta más grasa tenga, mejor se mantiene ésta.

Consejos para Montar Nata Perfectamente
El TOP estrella de estas dudas sobre la nata para montar siempre es la misma. ¿Qué hago para que la nata no se me baje? La nata del 35% M.G SIEMPRE tiene que estar bien fría, cuanto más fría esté, mejor montará ¡pero ojo! con esto no digo que la metáis en el congelador 😉 ¿Pero tiene que ser del 35%M.G? ¿Qué pasa si es de menos?
Los cacharros que vayamos a utilizar para montar: Boles, varillas o máquinas montadoras o thermomix, SIEMPRE tienen que estar o a temperatura ambiente (siempre y cuando no sea Sevilla en agosto) o también un poco fríos. En mis primeros años pasteleando en casa, lo que hacía era meter tanto el bol como las varillas en el congelador durante 15-20 minutos. Luego le pasaba un trapo por si tenía algo de escarcha que no entrara en la nata ¡y a montar!
En cuanto la nata esté bien montada ¡A la nevera! ¡Y ya está! A ver, lo primero de todo es saber para que queremos esa nata montada. No es lo mismo para un cumpleaños en casa con la familia en un día de primavera, que en julio al aire libre en Córdoba. El peor enemigo de nuestra nata montada y de tanto otros postres tipo mousses con o sin glaseado siempre son las temperaturas.

El Secreto de la Nata Estabilizada
El truco número uno y que os recomiendo es el usar estabilizante para nata, que ya a día de hoy podéis encontrarlo en muchos supermercados o incluso online. La primera vez que lo vi en España hace muchísimos años fue en el LIDL porque que en Alemania lo de hacer pasteles en casa se lleva muchísimo, pero a día de hoy, tanto online como en otros supermercados podéis encontrarlo sin problema. Cada marca tiene su manera de usar, así que os recomiendo siempre leer por la parte de atrás como usarlo.
Alternativas a la Nata Convencional
Después de contaros un poco mi opinión sobre los mixes, en el mercado también existen Natas que son vegetales al completo o llamados Mix de nata y cosas así. Estos mixes mágicos de «nata» montan aunque la nata esté caliente, montan sin ningún problema aunque en el bol que uséis haya restos de comida y sobre todo, aguantan a temperatura ambiente o a una tarde de julio en Sevilla sin caerse de la tarta sin problemas. Si no os gusta la nata u os da asco, como me pasaba a mi en mis primeros años de pastelera, probad una nata de verdad y sobre todo, una nata buena, ahí veréis de verdad si os gusta o no ;).
Pues bien, ya tenéis resuelto aquí el misterio de que como una nata aguanta tanto al aire libre sin caerse… Aunque una buena nata con un porcentaje alto de M.G y estabilizante, también hace el mismo resultado ¿diferencia? El precio… Y algunos de los que pagan una boda, suelen gastarse más dinero en «lo bonito que quedará todo» que en la tarta nupcial.
Truco para montar nata fácilmente
Variedades de Nata Internacionales
Heavy Cream y Double Cream
Son natas que llevan mucha materia grasa (M.G.). Las heavy cream o heavy whipping cream llevan entre el 36% y el 40% de grasa, mientras que la Double cream (crema doble en castellano aunque no exista aquí con ese nombre, pero sería la traducción literal) lleva un 48% de materia grasa. Estos dos tipos de nata solo en inglés tienen diferentes nombres, tanto en español como en italiano como en alemán la vamos a encontrar siempre con el mismo nombre PERO donde pone M.G. (Materia Grasa) vamos a ver que su porcentaje cambia.
¿Para qué puedo usarla? Si leéis alguna receta dulce en inglés y lleva alguna de estas dos natas, que sepáis que con la nata para montar 35% M.G. en España, podéis hacerla sin problemas, a no ser que sea algo muy elaborado donde la M.G. de la nata cuente para el resultado final.
Crème fraîche
Crème fraîche es una expresión en francés que traducida literalmente significa crema fresca. Tiene entre un 30%y 40% de M.G. Esta crema fresca, o nata crema liquida para cocinar, o cómo queráis llamarla (yo prefiero crème fraîche) se usa tanto para elaboraciones saladas como dulces, es espesa y untuosa.
¿Para qué puedo usarla? Pues en pastelería para muchas recetas como tartas de queso donde le da un toque más cremoso.
Sour Cream
Suele contener un 20% de M.G. y tiene mayor proporción de proteínas que la crème fraîche, es por esto que no se puede cocinar a altas temperaturas ya que se cuaja. Se debe incorporar a platos fríos o ya cocinados, mientras que la crème fraîche si se puede cocinar sin ningún problema y sin que pierda su cremosidad, y es más amarga y espesa que ella.
¿Para qué puedo usarla? Tanto en recetas saladas como dulces se usa, y hay muchas recetas dulces tanto alemanas como inglesas que lo llevan como ingrediente para tartas o bizcochos. Da una textura y un sabor muy diferente. Si alguna vez tenéis alguna receta donde usarlo, probadlo, intentad no sustituirlo y seguir la receta original.

Buttermilk
Tiene un sabor ligeramente agrio, y un contenido bajo en grasas; tiene una textura más espesa que la leche pero más ligera que el yogur. Ahora con el boom de la pastelería inglesa en España con cupcakes y bundt cakes por todos lados, más de una vez os habréis encontrado con este ingrediente y lo primero que pensáis es ¿dónde lo consigo? ¿Cómo se hace el buttermilk?
La receta es muy fácil: por cada 250 ml de leche semidesnatada o desnatada, añadiremos 1 cucharada (15 ml) de zumo de limon, mezclamos bien con una cuchara y se deja reposar unos 10-15 minutos.
¿Para qué puedo usarla? En recetas de bizochos hace que éste sea más ligero y no os imagináis cómo consumen esto en Alemania. Ya no solo para elaboraciones si no para yogures, batidos ¡incluso beberlo así!
Leche Evaporada (Kondensmilch)
Es leche de vaca que se calienta hasta que el 60% de agua se ha evaporado. Es más densa que la leche normal y tiene un colorcito amarillo.
¿Para qué puedo usarla? En la pastelería alemana se usa muchísimo; cuando estuve viviendo en Alemania los primeros meses me hice con muchos libros y revistas, y no me podía creer que lo llevaran tantas tartas, ya que allí la mayoría de tartas son contundentes, abizcochadas y altas. Si pones en el traductor leche condensada para traducir al alemán, te sale como Kondensmilch, ¡pero eso es leche evaporada, ojo!
Leche Condensada
¿Quién no conoce la leche condensada? ¡Ñam ñam! Tienen casi toda su agua evaporada y además lleva bastante azúcar para alargar su caducidad. En Estados Unidos hace toneladas de años se creó un dulce llamado Fudge que se trata de una elaboración que lleva leche condensada (a veces lo hacen con leche y azúcar directamente), mantequilla, azúcar y algunas cosas más como chocolates o frutos secos, tiene una consistencia blanda y elástica. Aquí por Inglaterra y por Irlanda también se ve bastante y tengo que decir que es de los bocados más dulces que he probado jamás. En mi opinión DEMASIADO dulce, pero he estado trabajando en varias recetas, adaptándolas un poco más a nuestro paladar español y que compartiré con vosotros dentro de no mucho.