La gestión adecuada de las cerdas jóvenes es un pilar fundamental en la rentabilidad y sostenibilidad de cualquier explotación porcina. La edad en que las cerdas alcanzan la pubertad, el momento de su primer servicio y su longevidad productiva son factores determinantes en la eficiencia reproductiva futura y, por ende, en los beneficios económicos de la granja. Un inicio temprano de la pubertad se asocia con menores edades de primer servicio y un período no productivo más corto antes de la cría de la primera camada.
La Pubertad en Cerdas: Factores y Estrategias de Estimulación
Las cerdas pueden alcanzar la pubertad en un amplio rango de edad, entre los 102 y los 350 días. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que el contacto físico diario con un cerdo maduro, conocido como el "efecto macho", es un método eficaz para estimular el logro de la pubertad precoz en cerdas de reemplazo. Este efecto está mediado por la sinergia de estímulos visuales, táctiles, olfativos y auditivos.

Un estudio reciente, realizado con ciento noventa y dos cerdas (Large White/Landrace), investigó la estimulación de la pubertad. Se asignaron 16 cerdas a cada uno de los seis tratamientos en dos bloques. El contacto con los verracos tuvo lugar en un área de detección y consistió en 20 minutos al día de contacto con un cerdo vasectomizado de más de diez meses de edad.
Resultados de la Estimulación de la Pubertad
Los resultados indicaron que la edad en que las cerdas de reemplazo alcanzaron la pubertad aumentó con la edad en que comenzó la exposición a los cerdos. Específicamente, la pubertad se logró a los 179,5, 191,7 y 210,3 días cuando el contacto con los verracos comenzó a los 161, 182 y 203 días de edad, respectivamente.
La media de días hasta la presentación de la pubertad fue significativamente más corta cuando el contacto con los cerdos comenzó a los 182 y 203 días de edad (10,4 ±1,2 y 8,3 ±0,9 días, respectivamente) en comparación con los 161 días de edad (18,9 ±1,5 días). Análogamente, el comienzo de la exposición de los machos a los 182 o 203 días de edad, frente a los 161 días de edad, aumentó la proporción de cerdas jóvenes que alcanzaron la pubertad dentro de los 10 días siguientes al comienzo de la exposición (0,67 y 0,70 frente a 0,24).
En general, estos datos sugieren que la pubertad se alcanza más rápidamente y con mayor sincronía dentro de las cohortes de cerdas jóvenes cuando la primera exposición a los verracos se produce a los 182 días de edad o más tarde. Este hallazgo es crucial, ya que las cerdas jóvenes de los genotipos actuales son aproximadamente un 40% más pesadas a cualquier edad que sus homólogas de estudios anteriores, lo que se asocia con un considerable aumento del peso corporal en la edad madura y un retraso en la maduración fisiológica.
Primer o Segundo Celo: Impacto en el Tamaño de la Camada
El estudio también comparó los efectos del apareamiento de las cerdas en el primer o segundo celo sobre el tamaño potencial de la camada. Hubo una tendencia a que el tamaño potencial de la camada aumentara cuando las cerdas se inseminaron en el segundo celo, con un aumento numérico, aunque no significativo, tanto en la tasa de ovulación (0,6 óvulos) como en el número de embriones (1,0 embrión).

En conclusión, el contacto diario con un macho vasectomizado es un método eficaz para inducir la pubertad precoz en las cerdas, y la respuesta óptima a la estimulación se produce cuando las cerdas tienen 182 días de edad o más, lo que indica un posible retraso en la madurez sexual en los genotipos modernos. Además, se observó una mejora no significativa en el tamaño potencial de la camada cuando el primer servicio se realizó al segundo celo.
Longevidad de la Cerda: Un Factor Clave para la Rentabilidad
La duración del periodo reproductivo de las cerdas, junto con su eficiencia productiva, es determinante para la amortización del coste y mantenimiento a lo largo de su vida. De poco sirve tener una población de cerdas prolíficas con un manejo óptimo si su longevidad se ve comprometida antes de alcanzar su rentabilidad.
La longevidad de la cerda se define como la duración de su vida productiva y es un indicador importante de robustez. El ambiente en el que vive la cerda y la estrategia de desvieje del ganadero son factores vitales que afectan su longevidad. Es fundamental una adecuada gestión de las cerdas reproductoras, que incluya una correcta monitorización y un registro fiable de su perfil productivo y salud física.
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Principales Motivos de Eliminación de Cerdas en Granjas Reproductoras
El número de cerdas que se dan de baja en granjas porcinas depende de decisiones voluntarias, involuntarias y de la mortalidad. Las decisiones involuntarias incluyen problemas de salud física o reproductivos (anestro, infertilidad, alta mortalidad de lechones). Las decisiones voluntarias forman parte de una gestión estratégica para maximizar el éxito reproductor (desvieje forzado, rendimiento subóptimo).
Un estudio realizado en 162 granjas españolas, analizando datos de 81.981 cerdas, reveló que los principales motivos de baja fueron:
- Desvieje: 40%
- Otras causas: 22%
- Problemas reproductivos: 15%
- Muerte: 12%
- Problemas locomotores: 6%
- Problemas patológicos: 4%
- Traumatismos: < 1%
- Problemas comportamentales: < 1%

El desvieje es la principal causa de eliminación, pero los resultados plantean dudas sobre la correcta anotación, ya que en muchos casos se declara como 'baja por desvieje' a bajas de cerdas en los primeros ciclos reproductivos cuando aún no se han amortizado. Los problemas reproductivos representaron un 15% de las bajas, aunque este porcentaje podría ser mayor debido a posibles registros incorrectos.
Es crucial refinar la anotación de los motivos de baja para una gestión más eficiente, detectar problemas emergentes y abordar soluciones específicas para reducir el número de bajas involuntarias. Por ejemplo, concretar los problemas reproductivos permitiría identificar mejoras en la gestión de cubriciones y cerdas gestantes.
La Crítica Fase de los Primeros Ciclos Reproductivos
Los primeros ciclos reproductivos son una fase sensible para la longevidad de las cerdas jóvenes. Un tercio del total de bajas analizadas tuvo lugar en el primer (15.5%) y segundo (14.5%) ciclo. La principal causa de baja declarada en las primíparas fue 'otras causas' (25%), seguido de 'desvieje' (23%), enmascarando posibles problemas reales.
El primer ciclo es crítico para la supervivencia de las cerdas primerizas debido a posibles dificultades durante la gestación o el parto. Los datos confirman que la máxima tasa de mortalidad se alcanza en el primer ciclo reproductivo, y el porcentaje de bajas por problemas reproductivos es también superior en los primeros ciclos. Las cerdas jóvenes con problemas de cubrición, abortos o complicaciones en sus primeras gestaciones y lactaciones suelen descartarse antes del segundo o tercer ciclo.
Aunque se aconseja prolongar la longevidad de las cerdas hasta sus ciclos de máxima productividad, se recomienda dar de baja las cerdas con menor potencial reproductivo lo antes posible. La proporción de cerdas multíparas que se dan de baja por desvieje se incrementa drásticamente después del cuarto ciclo, mientras que las bajas por problemas locomotores, reproductivos o mortalidad disminuyen gradualmente.
Factores que Comprometen la Longevidad: Cojeras y Nutrición
Las cojeras y los problemas en las patas son causas importantes de desecho de cerdas jóvenes, con una incidencia de alrededor del 15%.
Causas de Cojera en Cerdas
La cojera está influenciada por:
- Condiciones de cría
- Tipo de suelo
- Condición corporal
- Resistencia ósea/mineralización
- Osteocondrosis: Alteración de la osificación endocondral, considerada la causa principal.
Estudios han demostrado que cerdos alojados sobre camas de paja o en naves con cama profunda y mayor espacio por animal mostraron menos problemas en las patas y osteocondrosis.

El Papel de la Nutrición
La nutrición es un factor crítico, ya que el desarrollo del esqueleto, la estructura de la pata y su integridad están asociados a las reservas de calcio (Ca) y fósforo (P). Una alimentación para lograr un grado de mineralización ósea máximo durante la cría de cerdas primíparas tiene un impacto importante en la incidencia de cojeras.
Es importante recordar que para conseguir una deposición máxima de cenizas (Ca y P) en las estructuras óseas se necesitan niveles de minerales en las dietas superiores a los requeridos para crecimientos óptimos. Los principales países productores de cerdo tienen como objetivo alcanzar 35 lechones por cerda al año, lo que implica elevadísimos requerimientos de macro y microminerales.
La etapa crítica en la pérdida de reservas minerales es en las fases finales de la gestación y durante el periodo de lactación, especialmente en cerdas con camadas más grandes. Es crucial una alimentación adecuada de Ca y P en el periodo de cría y recría para evitar el agotamiento de estas reservas, que podría derivar en problemas en las patas.
Una estrategia efectiva no es simplemente aumentar los niveles de Ca y P en las dietas, ya que un exceso de Ca puede llevar a infecciones urinarias y reducir los mecanismos de defensa. La clave reside en mejorar la utilización de estos minerales por parte de las cerdas.
La Fitasa: Una Solución para la Disponibilidad Mineral
La mayor parte del P en los cereales y otras semillas vegetales está presente como fitato, una forma no disponible para el cerdo. La solución a este problema es la fitasa, una enzima que degrada el fitato, haciendo que el P y otros nutrientes sean fácilmente disponibles para el animal.
| Etapa | Fósforo (sin fitasa) | Fósforo (con fitasa) | Calcio (sin fitasa) | Calcio (con fitasa) |
|---|---|---|---|---|
| Gestación | Baja | Alta | Baja | Alta |
| Lactación | Baja | Alta | Baja | Alta |
Estudios universitarios han demostrado que la fitasa aumenta la digestibilidad del fósforo y del calcio en cerdas gestantes y lactantes. Los niveles de P y Ca en los alimentos destinados a la cría, recría, gestación y lactación deben ser manejados cuidadosamente para conseguir el nivel máximo de salud de las cerdas y su permanencia por largo tiempo en la producción.
Manejo Integral para la Robustez y Longevidad de la Cerda
Los cerdos robustos son más sanos, fuertes, resistentes a los cambios del medio ambiente y tienen una alta productividad. La longevidad de la cerda es un rasgo indicador de robustez, y aunque está determinada genéticamente, el ambiente de producción y la estrategia de desvieje influyen significativamente.
Es un reto seleccionar la longevidad, ya que los fenotipos se registran con el desvieje, y la recopilación de datos suficientes puede llevar varias generaciones. Además, existe una correlación genética desfavorable con las características de producción comunes, como la ganancia de peso diaria y el porcentaje de carne magra.
Optimizar la proporción de cerdas entre el tercer y el quinto parto es la mejor estrategia para garantizar una productividad optimizada. Para aumentar el número de cerdas más productivas, es fundamental minimizar bajas y eliminaciones tempranas.
Estrategias de Alimentación y Cuidado en Gestación y Transición
Las cerdas jóvenes tienen una alta capacidad de crecimiento si tienen suficiente proteína disponible. El objetivo durante la gestación es asegurar un rendimiento reproductivo óptimo sin un aumento excesivo de peso. No limitar el consumo de alimento es crucial para el crecimiento y el potencial reproductivo, ya que la interrupción puede comprometer el tamaño de la camada al primer parto.
La inseminación artificial se recomienda con un peso de 280 a 300 libras. En Dinamarca, se ha observado que incrementar el consumo diario de pienso de 2,8 a 3,5 kg en cerdas con buena condición corporal solo aumentó el peso de la cerda y redujo el peso al nacer de los lechones. Por ello, muchas granjas están adoptando una curva de alimentación plana desde las 4 semanas tras la cubrición hasta el inicio del periodo de transición (7 a 10 días antes del parto).
El periodo de transición es crucial para el rendimiento y la salud de la cerda y su camada. La producción de calostro y leche en esta fase aumenta la necesidad de proteína de la cerda. Camadas más numerosas implican partos más largos, y la cerda necesita mucha energía, con un nivel óptimo de alimentación de aproximadamente 3,7 kg/día. El control del estreñimiento es vital, ya que puede prolongar el parto y aumentar el riesgo de nacidos muertos.

Es importante evitar la sobrealimentación de la primeriza, pero estimularla a comer lo máximo posible. Si una primeriza con buena producción de leche está delgada y pierde peso, nunca debe utilizarse como nodriza.