La mayonesa es, sin duda, una de las salsas más apreciadas por todos los comensales. Forma parte de muchas de nuestras recetas más populares, como la ensaladilla rusa tradicional o sus versiones variadas, y también es un excelente acompañamiento para recetas de pescados y mariscos. Por eso, hoy exploraremos una variación innovadora: la mayonesa con lavanda.

¿Qué es la Mayonesa y Cómo Prepararla?
La salsa mayonesa es una emulsión de aceite y agua con huevo, unas gotas de vinagre o zumo de limón y sal. Hay varias formas de conseguir que esta emulsión permanezca estable y cremosa. Existen dos formas de elaboración: a mano, y con la batidora eléctrica o cualquier otro robot de cocina.
Preparación Básica de Mayonesa Casera
Aunque vamos a preparar la salsa en el vaso de la batidora de mano, comenzamos cascando el huevo en un recipiente aparte. Esto nos sirve para comprobar si hay algún resto de cáscara y evitar una posible contaminación por salmonella, pues es en la cáscara donde se puede encontrar esta bacteria. Transferimos el huevo al vaso de la batidora y añadimos la sal, el vinagre (o zumo de limón) y la mitad del aceite. Colocamos el brazo de la batidora en el interior, tocando la base, y empezamos a batir a potencia baja. Cuando la mayonesa haya cuajado, podemos levantar la batidora.
Una alternativa para una mayonesa más ligera es sustituir el huevo por 150 g de leche desnatada.
Cómo hacer Mayonesa Casera sin que se corte
Mayonesa con Lavanda: La Receta
Para añadir un toque distintivo y aromático a nuestra mayonesa, podemos incorporar lavanda. La lavanda, conocida por sus propiedades relajantes y su aroma floral, puede transformar una mayonesa simple en una experiencia culinaria única. El proceso es similar a la preparación de cualquier mayonesa aromatizada.
Ingredientes Clave para la Mayonesa de Lavanda
- 1 huevo (asegurarse de que no esté demasiado frío, es mejor sacarlo un rato antes del frigorífico)
- Aceite de girasol (aproximadamente 200 ml por cada huevo)
- Un pellizco de sal
- Unas gotas de zumo de limón o vinagre
- Flores de lavanda secas (comestibles)
Elaboración de la Mayonesa de Lavanda
- Preparar la infusión de lavanda (opcional pero recomendado): Para un sabor más sutil y bien distribuido, se puede infusionar una pequeña cantidad de aceite de girasol con las flores de lavanda a fuego muy bajo durante unos minutos. Dejar enfriar y colar antes de usar. Esto evitará una concentración excesiva del sabor de la lavanda.
- Preparar la mayonesa base: Ponemos, con cuidado de que no se rompa, el huevo en un vaso alto (en el que quepa la batidora de mano), añadimos el aceite (parte del cual puede ser el infusionado con lavanda), un poco de sal y el vinagre o zumo de limón.
- Emulsionar: Metemos la batidora hasta el fondo del vaso y, sin moverla ni levantarla para nada (esto es muy importante), emulsionamos con la batidora. Cuando la mayonesa haya cuajado, podemos levantar la batidora.
- Incorporar la lavanda directamente: Si no se opta por la infusión, una vez que la mayonesa esté hecha, se pueden añadir unas pocas flores de lavanda secas y comestibles (aproximadamente media cucharadita por cada 200 ml de mayonesa) y mezclar suavemente. Es crucial usar lavanda culinaria para evitar sabores amargos.
- Ajustar el sabor: Probar la mayonesa y, si es necesario, rectificar de sal o de limón. El sabor de la lavanda debe ser un matiz delicado, no abrumador.

Consejos y Variaciones Adicionales
Una vez preparada la mayonesa, podemos conseguir otras muchas salsas derivadas de ésta, mezclándola con ingredientes diversos. La clave está en la proporción y la calidad de los ingredientes.
Sugerencias para Servir la Mayonesa de Lavanda
La mayonesa de lavanda es ideal para acompañar:
- Pescados blancos a la plancha o al vapor.
- Mariscos, como langostinos o vieiras.
- Ensaladas frescas con un toque diferente.
- Verduras cocidas o asadas.
Otras Variaciones de Mayonesa Casera
La versatilidad de la mayonesa permite un sinfín de combinaciones, desde las más clásicas hasta las más audaces:
- Mayonesa de aguacate: Mezclar mayonesa clásica con aguacate triturado.
- Baconesa: Con bacon frito y crujiente.
- Mayonesa de curry: Añadiendo curry en polvo a la mayonesa base.
- Mayonesa de soja: Sustituyendo el huevo por claras de huevo frías, mostaza, zumo de limón y sal, y añadiendo salsa de soja.
- Mayonesa de ajo (Ajonesa): Mezclada con ajo picado o sal de ajo.
- Mayonesa de lima: Con zumo y ralladura de lima en lugar de limón.
- Mayonesa picante: Agregando miel y unas gotas de salsa Tabasco.
- Salsa rosa: Mezcla de mayonesa, zumo de naranja, puré de tomate, brandy, salsa Perrins y Tabasco.
- Salsa tártara: Con alcaparras, pepinillo, perejil, estragón y cebolleta.
- Salsa andaluza: Con puré de tomate concentrado y pimiento morrón picado.
- Salsa de aceitunas: Aceitunas molidas mezcladas con mayonesa.

Nosotros estamos convencidos de que la mayonesa es la reina de las salsas, pero usarla siempre sola… ¡No aburras a la peña! Es hora de sorprender a la familia y a los colegas con unas salsas tan innovadoras y deliciosas que pensarán que están en un restaurante de cinco tenedores. ¿El ingrediente principal? Exacto: la mayonesa.