El magro con verduras es una receta ideal como plato único, combinando proteínas y una buena ración de verduras en un solo plato. El ragú es un guiso que consiste en estofar trozos de carne en su propio jugo junto con algún líquido y varias verduras. Es una opción saludable, especialmente si damos preferencia a las carnes menos grasas combinadas con vegetales, logrando un menú equilibrado si añadimos una ensalada variada y fruta de postre.

Propiedades nutricionales del magro de cerdo
La carne de cerdo nos aporta una gran cantidad de proteínas de alto valor biológico y su contenido en grasas es moderado, menor de lo que la gente suele creer. Además, destaca por su contenido en vitaminas del grupo B, que permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, intervienen en la formación de los glóbulos rojos y son necesarias para mantener una buena salud en los tejidos del cuerpo. También aporta minerales esenciales como hierro, zinc, fósforo, magnesio y potasio.
La importancia de los vegetales
Aunque lo básico para acompañar el magro serían los guisantes, la zanahoria y la patata, cada casa añade las verduras que más le gustan, como el pimiento, el champiñón, la cebolla o el calabacín. Estos ingredientes son bajos en calorías y nos aportan fibra, la cual regula nuestro tránsito intestinal y ayuda a evitar el estreñimiento.
Como preparar un CERDO GUISADO
Tabla de valores nutricionales por ración
| Nutriente | Valor por ración |
|---|---|
| Calorías | 351 kcal |
| Grasa | 5,8 g |
| Grasa saturada | 1,5 g |
| Azúcares | 3,1 g |
| Sal | 1,4 g |
Consejos para una preparación perfecta
Para evitar que la carne quede seca, es fundamental cortar el magro en trozos de tamaño "bocado", retirando las hebras blancas si las tiene. Es recomendable sellar la carne previamente en la cazuela con un poco de aceite de oliva.
- Sofreír los vegetales: Picar la cebolla, el ajo y las zanahorias para pocharlas a fuego medio antes de incorporar la carne.
- El líquido de cocción: El vino blanco ayuda a desglasar la cazuela y añade profundidad al sabor, permitiendo que se evapore el alcohol antes de añadir el caldo.
- Tiempo de cocción: El guiso debe cocinarse a fuego lento durante aproximadamente una hora, o hasta que la carne esté tierna, añadiendo agua si fuera necesario para que no se quede seco.

Esta receta cunde mucho, es económica y, además, congela de maravilla. Es un plato que se puede adaptar a las necesidades individuales: en caso de hipertensión, se prescindirá de la sal y se pueden añadir especias o hierbas aromáticas como el romero o el laurel para realzar su sabor. Debido a su versatilidad, es adecuada para personas con diversas condiciones, desde anemia ferropénica hasta intolerancia al gluten o a la lactosa, siempre considerando que, al ser un plato energético, debe consumirse con moderación si se sigue una dieta de adelgazamiento.