El lenguado rebozado al horno es un plato que encanta por su suavidad, su sabor y su fácil elaboración. Es una opción menos calórica y más saludable que otras preparaciones, ideal para aquellos que buscan comer rico sin sacrificar el bienestar.
Este plato demuestra que, cuando el producto es bueno, no hace falta complicarse demasiado. Es un ejemplo perfecto de cocina sencilla, bien pensada y basada en producto.

El lenguado: un pescado plano apreciado en la cocina
El éxito de esta receta radica en la calidad del lenguado (Solea solea). Este es un pescado plano denominado “diestro”, pues la parte que parece ser la zona dorsal es en realidad la parte derecha del animal. Una de las curiosidades del lenguado es su particular anatomía. Aunque pueda parecer extraño, el pez nace con los ojos a ambos lados de la cabeza y, a medida que crece, uno de ellos migra hasta quedar ambos en el mismo lado. En el caso del lenguado común, el lado oscuro corresponde al derecho, lo que lo convierte en un pez plano “diestro”.
El lenguado ha sido tradicionalmente un pescado muy apreciado en la cocina doméstica y también en la restauración clásica, sobre todo por su carne blanca, fina y sin apenas espinas. En cocina, el lenguado admite muchas elaboraciones, pero el horno es una de las más agradecidas si se controla bien el tiempo.
El precio de una pieza de calidad suele ser de unos 16 €/kilo, aunque podéis encontrar especies similares (no iguales) como la acedía (Solea lascaris) con precios algo menores en el mercado. Hay muchas otras especies de pescados planos similares como son los gallos (Arnoglossus sp.), las “lirpias” (Microchirus sp. e Buglossidium sp.), y otras que podemos encontrar en el mercado de importación de menor calidad culinaria.

El lenguado es uno de los pescados que más gustan en casa, por su suavidad, su sabor y su fácil elaboración. Junto a la merluza, es uno de los más consumidos; gusta tanto a adultos como a niños, a unos por su sabor y textura, y a los otros porque resulta muy fácil quitarle las espinas. Acepta muchos tipos de cocción y cuando se hace a la plancha o al horno sus bajas calorías lo convierten en aliado de dietas para bajar de peso.
Sustitutos del lenguado
Una duda muy habitual es si se puede sustituir el lenguado por otro pescado plano. La respuesta es sí. Aunque el resultado no será exactamente el mismo, especies como la acedía, el gallo o incluso el lenguado de importación funcionan bien con esta técnica de horno y costra.
Como filetear un lenguado │La Piuranita VIP
Receta de lenguado rebozado al horno con parmesano, ajo y limón
Esta es una forma diferente y deliciosa de preparar el lenguado, con una costra crujiente y llena de sabor.
Ingredientes:
- 2 filetes de lenguado
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado
- 3 cucharadas de pan rallado
- 2 dientes de ajo
- 1 limón (la ralladura y el zumo)
- Aceite de oliva
- Perejil picado
- Sal y pimienta
Elaboración:
- Precalentamos el horno a 220 ºC.
- Cubrimos la bandeja del horno con papel de hornear y lo rociamos con aceite de oliva.
- Sazonamos el lenguado con sal y pimienta.
- Picamos el ajo muy, muy fino.
- En un plato llano y grande mezclamos muy bien el parmesano, con el ajo picado, el pan rallado y la ralladura del limón.
- Pasamos el pescado sobre la mezcla apretando muy bien para que quede bien cubierto por todos lados.
- Colocamos los filetes en la bandeja del horno.
- Espolvoreamos aceite de oliva y zumo de limón sobre ellos.
- Horneamos por unos 20 minutos hasta que veamos que está dorado.
- Emplatamos. Podemos espolvorear por encima algo de zumo de limón, perejil picado y queso rallado. Listo para servir.

Lenguado al horno con verduras asadas
La combinación con verduras asadas no es casual: las hortalizas aportan humedad, sabor y un fondo suave que protege al pescado durante la cocción, evitando que se reseque.
Ingredientes y preparación de las verduras:
Tomates, pimientos, calabacín, ajo, zanahorias y cebolla, son los ingredientes que tienen que tener buen sabor para que la receta sea de 10 puntos. Olvidaos de hortalizas que sean como de cera, con una presencia perfecta, lo más seguro es que no sepan a nada. Siempre intenta que sean del huerto de tu padre pero a falta de ellas, para esta receta opta por las de tu frutero de confianza.
Lavamos todas las verduras que vamos a utilizar, sobre todo los tomates, el pimiento rojo y el calabacín a los que no le vamos a quitar la piel. El calabacín y los tomates los vamos a cortar en cuartos, en el caso del tomate puedes quitarle la piel si no te gusta como queda después del horneado. Añadimos un buen chorro de aceite sobre las verduras y con las manos removemos todas las verduras y hortalizas hasta que todo quede bien mezclado.
Precalentamos el horno a 200º C durante 10 minutos, y seguidamente introducimos la fuente con la verdura.
Preparación del lenguado y horneado:
Si el pescadero te ha preparado el lenguado, sólo tienes que cortar en filetes o en las porciones que más te guste. Salamos al gusto y colocamos en la fuente encima de la verdura.
Vamos a preparar la futura costra del pescado, rescatamos de la fuente los dientes de ajo, sacamos la pasta de ajo y la metemos en un mortero. El último paso será gratinar otros 2 minutos al máximo después de untar las porciones de lenguado con la pasta de ajo, perejil y pan rallado.
Retiramos la fuente y servimos inmediatamente cada plato con una base de verdura y dos porciones de lenguado. Podemos decorar con un poco más de perejil finamente picado y un chorrito del caldo que ha quedado del horneado de las verduras.

Consejos para un lenguado al horno perfecto
- Evitar que el lenguado quede seco: La clave está en no pasarse con el horneado. El pescado necesita muy poco tiempo, especialmente si ya está limpio y en filetes. Es mejor quedarse corto y añadir un minuto extra si hace falta, que pasarse y estropear la textura. Yo le di la vuelta a los 10 minutos y espolvoreé otro poquito de aceite.
- Preparación con antelación: Las verduras sí se pueden dejar listas con antelación y darles el último golpe de horno junto con el pescado.
- Acompañamientos: Puedes completar el lenguado con ensalada, patatas asadas, arroz basmati cocido, boniato, o también horneadas con la piel, o con unas verduras variadas (brócoli, coliflor, calabacín, espárragos, etc.) cocidas a la plancha o al vapor.
- Alioli: Cuando se acompañan de alioli los sabores delicados de este pescado resaltan notablemente. Además, y aunque no a todos les guste la intensidad del alioli, resulta un plato riquísimo. El alioli le quedará perfecto tanto a los filetes empanados como a las verduras. Si quieres hacerlo más rápido, puedes utilizar una licuadora en la velocidad más baja, o una batidora, y añadir el aceite muy lentamente, casi gota a gota.