Juan Joya Borja, más conocido como 'El Risitas', falleció este miércoles por la tarde en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla a los 65 años de edad. Su trayectoria en el mundo televisivo y del espectáculo nos ha dejado momentos únicos, risas inigualables e historias memorables.
Nacido en Sevilla, donde vivió en el Polígono San Pablo, Juan Joya Borja hizo el servicio militar en Melilla y en su vida tuvo diversos trabajos temporales, desde cocinero hasta cargador de sacos de cemento.
Apareció en escena hacia el año 1999 en el programa El vagamundo, de Jesús Quintero, donde contaba sus vivencias y anécdotas en un tono cómico. Su pegadiza risa, sus incomprensibles chistes y su famosa coletilla de «cuñaooo» le hicieron popular con el apodo «el Risitas».
Más tarde aparece también con su amigo «El Peíto», Antonio Rivero Crespo (1959-2003), y los dos formaron una pareja que, en el apogeo de su popularidad por aparecer en el programa de Quintero, hacían espectáculos por toda Andalucía, hasta la muerte de este. Apareció en varios programas y saltó a la gran pantalla de la mano de Santiago Segura en Torrente 3.

La anécdota de las paelleras: el origen de un meme global
Una de las historias más populares del humorista y, sin duda alguna, una de las que más ha contribuido a su fama internacional, es la de uno de sus veranos en Chipiona. En un programa de Jesús Quintero, Risitas relata qué le pasó cuando fue a trabajar a un chiringuito de Chipiona como pinche de cocina.
En 2002 apareció en el programa Ratones coloraos relatando una anécdota que le ocurrió cuando trabajaba como lavaplatos en un restaurante de playa. Después de que Jesús Quintero le preguntara sobre el trabajo más duro que tuvo que llevar a cabo a lo largo de su trayectoria laboral, El Risitas recordaba su etapa como pinche de cocina en un restaurante situado junto a la playa.
Juan Joya Borja explicaba frente a las cámaras que, por aquel entonces, se pasaba todo el día limpiando y fregando a destajo. Sin embargo, su etapa como pinche de cocina no duró demasiado como consecuencia de un problema con una serie de paelleras que nunca olvidaría: "El primer día que me presenté al cocinero me pidió que le ayudara a fregar porque el restaurante abría al día siguiente y tenían que tener todo preparado para la gran apertura".
El trabajo de limpieza, cuenta, comenzó a las 11 de la mañana ese verano bajo el calor notable de Cádiz. Una tarea que, según detalla El Risitas, se alargó hasta las 2 de la mañana.
«Las paelleras eliminaban el moho con la sal del mar», le cuenta a Quintero, «entonces, el jefe me ordenó amarrar las 20 paelleras debajo del agua y recogerlas al día siguiente cuando ya estuvieran completamente limpias». «Las amarras y las entierras en el agua, acuérdate de dónde las dejas que mañana tienes que ir a recogerlas», le explicaba su compañero.
En esta entrevista, El Risitas recuerda que empezaron a limpiar a las 11 de la mañana y que no fue hasta las dos de la madrugada cuando se volvieron a casa. Antes de volver, el cocinero le pidió a Juan Joya que cogiera las 20 paelleras que había en el interior del restaurante y que las amarrara en la playa para que el agua salada las limpiara y desinfectara. Sin embargo, el humorista no tuvo en cuenta que la marea podía subir, por lo que amarrar las paelleras con un palo no resultó ser la mejor de las ideas.
Risitas y las paelleras [HD] (Issou)
La trágica pérdida de las paelleras
Su sorpresa llegó a la mañana siguiente cuando, al ir a buscar las paelleras, encontró solo una. A la mañana siguiente, El Risitas fue a la playa en busca de las paelleras y tan solo encontró una. La marea había subido y se había llevado todas menos una que quedó encallada entre dos grandes rocas. De esta manera, el restaurante se quedaba sin las paelleras para cocinar el día de su inauguración y El Risitas sin trabajo.
Una historia que, con el paso de los años, se ha ido haciendo más y más conocida. Tanto es así que, a día de hoy, El Risitas es considerado un icono global.

El Risitas en el mundo digital: de España al fenómeno viral
Una noticia que, sin duda alguna, ha conmocionado a millones de personas en todo el mundo. Y es que, además de ser famoso en España por sus entrevistas con Jesús Quintero en el programa El Vagamundo, El Risitas se hizo conocido a nivel global gracias a una serie de memes que se han popularizado durante estos últimos años en la red. Desde Francia hasta Finlandia, desde Bélgica a Brasil. Todo ello como consecuencia de una sonrisa que quedará impregnada para siempre en el imaginario colectivo de la sociedad.
En 2014 el grupo Hermanos Musulmanes utilizó parte de esta entrevista para hacer una parodia del general Abdelfatah El-Sisi, subtitulando el vídeo con textos que no correspondían en absoluto con lo que se dice en él. En este vídeo contaba su experiencia con unas paelleras, sin embargo, la temática en árabe era bien distinta. El vídeo se hizo viral en Estados Unidos en parodias de temas normalmente tecnológicos y de videojuegos.
En marzo de 2015 el meme alcanzó su máxima popularidad, tras la presentación del MacBook, y esta vez los subtítulos convirtieron a Joya en un diseñador que había trabajado en el prototipo. En 2015, ese mismo vídeo se volvió viral en EEUU, utilizándose para satirizar personajes como un productor de Spiderman o del videojuego The Order: 1886. En 2014 ese vídeo fue utilizado en Brasil para satirizar los alumnos de maestría (mestrado) y sus dificultades en mantener el cronograma de estudios.
En 2017 apareció un nuevo vídeo cuyos subtítulos hablaban sobre la colaboración que la empresa japonesa Honda había iniciado con el equipo de Fórmula 1 británico McLaren desde la temporada 2015. En enero de 2018 el vídeo ya había acumulado más de 50.000 reproducciones. En octubre de 2015, debido a su pegadiza risa, fue contratado para realizar un anuncio de una marca de pizza de Finlandia.

La salud de El Risitas en sus últimos años
En septiembre de 2020 sufrió la amputación de una pierna debido a complicaciones cardiovasculares. Según han explicado desde la residencia de la Hermandad de la Santa Caridad, donde residía desde hacía ya varios meses tras haber sufrido la amputación de una pierna como consecuencia de una enfermedad, el humorista ha fallecido en el hospital Virgen del Rocío tras una recaída en su estado de salud.