Siempre que hago crepes en casa me hago la misma pregunta: ¿por qué no los preparo más a menudo? Debería tomar ejemplo de mi padre y recuperar la costumbre familiar de hacer crepas caseras con más frecuencia, ¡son tan fáciles y están tan ricas! Si todavía no os habéis animado con ellos, aquí tenéis mi receta de crepes definitiva para aprender cómo hacer la masa y además un buen recopilatorio de ideas para rellenarlos.
Lo bonito de esta elaboración tradicional francesa, con sus variaciones en distintos países, es que parte de una receta muy básica pero tremendamente versátil, como los argentinos panqueques de dulce de leche. Podemos hacerlos al gusto, ajustando el tamaño, el grosor y jugando con ingredientes y aromas. Incluso se pueden hacer unos muy decentes crepes sin gluten.
Desayuno, comida, postre, merienda o cena, dulces o salados; las posibilidades son casi infinitas y el límite solo lo pone nuestra imaginación. Te gustan los crepes, pero a veces te resultan un poco pesados. Sobre todo cuando caen dos o tres seguidos. Están buenísimos, sí, pero si la masa queda densa, enseguida aparece esa sensación de “ya no me entra nada más”. Ahí es cuando apetece una versión más ligera: fina, flexible, con esa suavidad de siempre, pero sin efecto ladrillo. Tan tiernos y ligeros pueden ser solo los crepes que se preparan con agua con gas.
La Magia del Agua con Gas en tus Crepes
No tiene misterio: el agua con gas aporta burbujas. Y esas burbujas, bien tratadas, airean la mezcla. El resultado suele notarse en varios puntos:
- La masa queda más fluida.
- Los crepes salen más finos.
- Se vuelven más flexibles al doblarlos.
- Y en boca se sienten menos “compactos”.
Si te gustan los crepes finos y ligeros, la diferencia se aprecia. Además, puede venirte bien si sueles hacerlos gruesos sin querer o si buscas una masa algo más fácil de digerir. La idea es no hacer una pasta de agua 100% espumosa. Si sustituyes toda la leche por agua con gas, perderás parte de la cremosidad. Lo adecuado es reemplazar solo una parte.
Por ejemplo:
- Mitad leche + mitad agua con gas.
- O, si prefieres conservar más suavidad: 2/3 de leche + 1/3 de agua con gas.

Ingredientes para Crepes con Agua con Gas
Aquí tienes los ingredientes necesarios para unos 8 crepes ligeros y deliciosos:

Podemos usar cualquier tipo de leche, incluso una bebida vegetal, mejor si es de sabor más neutro en el caso de que no queramos que influya en el sabor de los crêpes. En general la de soja me ha dado buenos resultados, aunque si somos intolerantes cualquier leche sin lactosa nos servirá.
| Ingrediente | Cantidad | Notas |
|---|---|---|
| Agua con gas | 1 taza (200 ml) | Añadir al final para mantener las burbujas. |
| Leche | 1 taza (200 ml) | Puedes usar leche normal o vegetal. |
| Huevos | 4 piezas | |
| Sal | 1 pizca | Realza el sabor. |
| Azúcar | 1 pizca | Para crepes dulces, puedes añadir más. |
| Harina | 2 tazas (280 g) | Tamizar para evitar grumos. |
| Vainilla | 1 cucharadita (extracto líquido) | Opcional, para sabor. |
| Aceite neutro o mantequilla derretida | Cantidad necesaria | Para engrasar la sartén. |
Preparación de la Masa y Cocción
La masa de crêpes puede prepararse con batidora de varillas o en el vaso de una batidora de las que se emplean para batidos. Con unas varillas corrientes manuales también salen bien, tal y como he hecho para esta receta.
Pasos para la Masa
- Batimos los huevos con el azúcar, la vainilla (si usamos) y la sal.
- Vertemos la leche.
- Añadimos la harina tamizada y batimos con energía hasta que no queden grumos.
- Añadimos el agua con gas al final, cuando la masa ya esté lisa. Como referencia fácil: para una masa con unos 250 g de harina, suele funcionar un vaso de agua con gas.
- La mezcla obtenida debe ser suave - ni muy espesa, ni demasiado líquida. ¿Te quedó demasiado líquida? No entres en pánico: tras el reposo suele espesar un poco.
- Reposo: El reposo hidrata la harina y mejora la textura. Con agua con gas, eso sí, conviene no alargarlo demasiado para que las burbujas no pierdan carbonatación.

Cocción de los Crepes
- Engrasar con aceite neutro o mantequilla derretida una buena sartén antiadherente o crepera. Calentar hasta que coja buena temperatura. Cocinamos los crepes en una sartén engrasada y calentada a fuego bajito.
- Echar una porción de masa en el centro (unos 60 ml), sujetando la sartén fuera del fuego con la otra mano, y girar rápidamente para extenderla por toda la superficie.
- Una vez que el crepe tiene los bordes dorados, ya podemos darle la vuelta y hacer por el otro lado. Dar la vuelta con una espátula fina, con cuidado de no romper la masa, y dorar medio minuto o un minuto más por el otro lado.
- Retirar a un plato y continuar con el resto de la masa hasta terminarla. Mantener tapados con un paño limpio o plástico film para que mantengan el calor y no se resequen.
Cómo hacer crepes caseros finos y tiernos
Ideas de Rellenos y Presentación
Tal y como comentaba, los crepes son muy versátiles y se pueden rellenar y servir como nos apetezca. En mi casa, cuando los hacía mi padre, sacábamos una gran variedad de fiambre, cremas untables, quesos y mermeladas para que cada uno se montara sus raciones al gusto. Servimos con rellenos dulces o salados.
Podemos formar rollitos, triángulos, medias lunas o cuadrados, doblando los bordes hacia el centro para acoger el relleno. Truco: si vas a hacerlos salados, prueba a poner lonchas de queso cuando esté todavía en la sartén y pliégalos allí mismo.

Con la receta de masa de crepes que os presentamos, podemos hacer unos 8 crepes, que dan para dos, cuatro o seis personas, depende de lo golosos que sean nuestros comensales. Como te compartiré en breve, las recetas que (como esta) llevan carbohidrato con proteína y algo de grasa las reservo para días que voy a hacer deporte de moderada intensidad. Pero eso, que lo mismo me sirven para una merienda pre o post entreno como para el desayuno del día de año nuevo. Dulces o salados. ¿Cómo os gustan a vosotros? ¿Algún relleno fetiche que queráis compartir?
Otras Opciones para Crepes Ligeros
También puedes hacer tortitas más ligeras utilizando otros ingredientes. Aquí tienes algunas opciones sencillas:
- Sustituye parte de la leche por agua.
- Añadir un poco de cerveza (también aporta gas).
- Monta unas claras de huevo y añádelas para obtener una versión más esponjosa y gruesa.
Si te apetece una tanda de crepes más ligeros, acuérdate de este detalle: un poco de agua con gas, al final, reposo corto y a la sartén.
Así que si vais mal de leche y huevos y no os apetece ir al súper, tirad de agua con gas y acabad ese paquete de harina que lleva en casa tanto tiempo.