La historia de César Román, conocido como el "Rey del Cachopo", es un entramado de engaños, deudas y, finalmente, un macabro asesinato. Sin embargo, en esta compleja trama, la figura de Giovanni, su guardaespaldas y hombre de confianza, emerge como un personaje clave, envuelto en un halo de misterio y sospecha.
La desaparición de César Román y Heidi Paz
Desde finales de julio, César Román, de 46 años, y su novia, la hondureña Heidi Paz, desaparecieron sin dejar rastro. El empresario, propietario de cinco sidrerías de la cadena A Cañada Delic, se esfumó dejando tras de sí múltiples deudas y el fallido sueño de abrir un nuevo restaurante en Usera, llamado El Palacio del Cachopo.
Dos semanas después de la última noticia de César Román, se halló en el mismo solar de Usera donde planeó su último negocio el torso descuartizado de una mujer. No se encontraron ni las extremidades ni la cabeza. La Policía Nacional maneja la teoría de que César Román vació sus cuentas y huyó con 100.000 euros tras acabar presuntamente con la vida de su pareja.
La investigación del caso corrió a cargo del grupo VI de Homicidios de la Brigada de Policía Judicial. Finalmente, las pruebas de ADN confirmaron que los restos correspondían a Heidi Paz Bulnes, la última pareja de César Román. Tras el hallazgo del cadáver el 13 de agosto, la titular del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid, Rosa María Freire, ordenó a la policía rastrear las llamadas de El Rey del Cachopo, ya en paradero desconocido y principal sospechoso.
Estas pesquisas permitieron localizar una llamada realizada el 5 de agosto, a las 16:21, a la empresa Radiotaxi. La declaración del taxista reforzó las sospechas sobre Román, identificándolo con seguridad por su baja estatura (1,52 metros) como la persona que recogió, cargado con una pesada maleta, cuya descripción coincidió con la que contenía el cuerpo de la víctima. Además, la policía consideró acreditado que Román era quien tenía el único juego de llaves que permitía abrir la nave de Usera.
Finalmente, el 16 de noviembre, César Román fue detenido en un restaurante de Zaragoza, donde trabajaba bajo una identidad falsa. Había intentado vender la mercancía acumulada en sus locales y, antes de huir, sacó de sus cuentas cerca de 100.000 euros. Permanece ingresado en la cárcel de Zuera y será trasladado a Madrid para comparecer ante la jueza Freire.

La sombra de Giovanni
Para añadir más misterio al caso, desde hace 10 días tampoco da señales de vida Giovanni, el guardaespaldas del Rey del Cachopo y su hombre de máxima confianza en el último año, y a quien la Policía Nacional había interrogado en varias ocasiones. Giovanni era la mano derecha de "El rey del cachopo", llegando a la vida del hostelero como su chófer personal. El cocinero no tenía carnet de conducir, por lo que este hombre era el encargado de llevarle a todas partes.
La hermana de César, Gema Román, considera que Giovanni puede tener la clave de lo ocurrido. "Cuando nos enteramos de que mi hermano había desaparecido fui a hablar con él y fue muy extraño porque me dijo que no sabía nada y que llevaba tiempo sin hablar con él, pero se acordaba del día y la hora exacta del último contacto entre ambos. Como si ya se hubiese montado una coartada", comenta Gema. "Le pedí a la Policía que lo investigase, que le tomase declaración y ahora nadie sabe dónde está".
Los allegados de César también desconfían de Giovanni. "Tenía aspecto de matón y daba miedo. Él puede que fuese la persona que conectó a César con los bajos fondos y que ahí empezaran los problemas", dice un allegado. Giovanni, de unos 50 años, fue paracaidista en el Ejército y trabajó en una prisión militar. Conoció al "Rey del cachopo" hace algo más de un año, después de que el portero de su restaurante de Embajadores dejase el trabajo. Él le puso en contacto con el empresario y pronto entró a trabajar en A Cañada Delic Experience de la calle de Alonso del Barco y, también, como chófer personal del "Cachopo".
El ADN del 'Rey del Cachopo' estaba en la maleta con el torso de Heidi Paz
El papel de Giovanni en el círculo de César Román
César Román y su "gorila" Giovanni se necesitaban mutuamente. El "Rey del cachopo" a su "segurata" por seguridad, para cubrirse las espaldas, mientras que Giovanni a su jefe por dinero. Las amenazas continuas y las supuestas palizas recibidas por las deudas hicieron que César Román contratara a Giovanni como guardaespaldas. Él sabía dónde guardaba el dinero, sus cuentas bancarias, a dónde iba en cada momento y conocía a sus parejas.
El programa 'Equipo de Investigación' se puso en contacto con el abogado del guardaespaldas del 'Rey del Cachopo', quien aseguró que su labor no estaba relacionada con las deudas del empresario. Según el abogado, su cliente estaba contratado "exclusivamente para un restaurante" y el motivo de ser contratado era que "es una zona muy frecuentada por toxicómanos y entonces se trataba de evitar que pudieran acceder al local". Sin embargo, el periodista le preguntó por qué César Román tenía un portero en la entrada del restaurante, si no era habitual, y si era una forma de proteger su integridad ante los problemas de deudas. El abogado reiteró que "el trabajo de mi cliente no era hacer de parapeto ante esos problemas" y que la última vez que su cliente habló con César Román fue el 13 de agosto, cuando se descubrió un cuerpo mutilado en una nave de Usera.
Conexiones ideológicas y políticas
Las coincidencias en sus vidas llegan mucho antes, en su ideología, cuando ambos se movieron y pertenecieron a grupos de extrema derecha. Antes de ser el "Rey del cachopo", el ahora arrestado militó en La Falange. Por su parte, Giovanni concurrió en las listas de Alianza Nacional en un municipio de la sierra de Madrid en 2011, seis años antes de cruzarse en el camino de César Román. César Román, el autodenominado "Rey del Cachopo", quería ser político y en 1993 militaba en la Falange y, junto a ese partido, creó el Sindicato de Enseñanza de Medios. Participaba activamente, además, en manifestaciones contra las reformas socialistas de Felipe González.
La historia del "Cachopo" en política se remonta a la década de los noventa. Empezó infiltrándose en Comisiones Obreras para convencer a los sindicalistas de las líneas ideológicas falangistas, y también en los institutos, presentándose como dirigente estudiantil. Salió por la puerta de atrás, las Juventudes de La Falange lo acusaron de robar de la hucha en los actos y manifestaciones del partido. Así que moderó su ideología y se afilió al Centro Democrático y Social declarándose admirador de Adolfo Suárez. Tras no conseguir tampoco medrar en el partido, se fue al movimiento xenófobo de Plataforma per Catalunya para ser el representante en Madrid y abrió una sede en Coslada.

Antecedentes y perfil de César Román
El Rey del Cachopo cuenta con antecedentes por malos tratos, falsedad documental, estafa y lesiones. Llegó a presentarse como asesor de G.W. Bush para ganar espacio en las tertulias y probó suerte en la política, siendo expulsado de cuatro partidos. En su intento de convertirse en líder político, César Román creó su propio partido y se presentó a las elecciones de 2011, pero no consiguió ningún escaño. Dos años después, se lanzó a una nueva aventura: junto a su mujer formó la plataforma política Liga Anticorrupción.
El negocio de la hostelería fue su salvación desde 2015. En octubre de 2015, César Román abrió un restaurante con su mujer y participó en 'Tapapiés', una de las fiestas más importantes de la tapa con su plato estrella: el cachopo. En apenas un año, sumó otros dos nuevos locales en Madrid. Un año después se inventó un concurso para autoproclamarse en su franquicia el Rey del cachopo con jabalí que repartía a domicilio. Pero su imperio se empezó a tambalear y empezó a tener problemas con sus proveedores y muchas críticas por la gestión del negocio. César Román Viruete despuntó como un estafador que engañó al sector de la alta cocina madrileña, manipulando la concesión de premios que nunca obtuvo, como el de premio al Mejor Pulpo de la Feria de la Comunidad de Madrid, que la revista Interviú desmanteló en un reportaje. Llegó a crear un concurso propio donde se coronó en 2016 como "Rey del Cachopo", de ahí el mote, que después se supo también fue un amaño. Su estrategia de marketing consistió en fotografiarse con vedettes, músicos y destacados personajes del cine y televisión.
| Delito | Descripción |
|---|---|
| Malos tratos | Antecedentes por agresiones físicas o psicológicas. |
| Falsedad documental | Creación o alteración de documentos con fines fraudulentos. |
| Estafa | Engaños para obtener un beneficio económico. |
| Lesiones | Causar daño físico a otras personas. |
| Asesinato | Condenado por el homicidio de su expareja, Heidi Paz. |
En el pasado mes de julio, su padre acudió a un cuartel de la Guardia Civil de Valencia para denunciar su desaparición. César debía también dinero a empleados, socios y, según algunas fuentes de su entorno, a personas relacionadas con el mundo de la delincuencia. Sufrió una paliza semanas antes de que se perdiese su rastro y sus locales se llenaron de pintadas. En su restaurante de Embajadores, donde servía el tradicional plato asturiano, era frecuente verlo en la puerta como si se tratase del portero de una discoteca. Un trabajador de "El rey del cachopo" aseguró que "al principio la relación era muy buena hasta que empezaron los problemas, se separa de su mujer y se hunde", señalando que "no pagaba a nadie haciendo buenas cajas todos los días". "César Román es una persona muy necesitada de visibilidad. Le encantaba estar pegado a las redes sociales, de andar por la calle y si está escondido es porque tiene pavor a gente muy peligrosa", comenta un amigo. Su hermana, Gema, afirma que su hermano "no se habría ido sin avisar porque adora a su hija".
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