Gazpacho Casero vs. Comprado: ¿Cuál es más económico y sabroso en tiempos de precios elevados?

El gazpacho, una de las joyas gastronómicas del verano, se ha consolidado como el entrante perfecto para combatir el calor. Se podría decir que es el plato estrella en casi la totalidad de hogares y locales hosteleros de la comunidad andaluza. Por su sabor y porque es una excelente opción para mantenerse hidratado durante los meses calurosos, el gazpacho es una de las bebidas que más triunfan en verano. Nutritiva y refrescante, así es esta bebida que se prepara con verduras frescas, como tomates, pepinos, pimientos y ajos, que son todos alimentos ricos en vitaminas y minerales.

La historia del gazpacho es tan rica como su sabor. Algunos historiadores lo sitúan en el siglo XVII, cuando el tomate llegó a la Península Ibérica. Otros, en cambio, creen que fue en el siglo XVIII cuando se popularizó gracias al cultivo del tomate. Sin embargo, hay quienes se aventuran a decir que las primeras formas de gazpacho se remontan a la época del Imperio romano. Durante ese tiempo, los soldados consumían una bebida llamada posca, hecha a base de vinagre y agua, que mojaban en pan y aceite de oliva.

Al tratarse de una receta fácil de elaborar, muchos la preparan en casa. Sin embargo, otros optan por recurrir a una opción más sencilla y cómoda: comprarlo en el supermercado. Pero, ¿cuál de estas opciones nos saldría más barata?

Comparación de un gazpacho casero y uno envasado del supermercado

El dilema del precio: ¿Casero o comprado?

Vivimos tiempos en el que todo ha sufrido una subida de precios casi sin precedentes. Se ha producido en los últimos tiempos un aumento del precio de todos los ingredientes del gazpacho, por lo que se plantea la duda sobre qué opción es más conveniente para nuestros bolsillos. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un informe en el que se muestra cuánto dinero nos cuesta actualmente preparar el gazpacho en casa, y desvela, por lo tanto, si es más caro comprar el gazpacho del supermercado.

Coste de preparar gazpacho en casa

Según la Organización de Consumidores y Usuarios, preparar estos platos en casa durante este verano cuesta alrededor de un 20% más que en 2022 y cerca de un 50% más si nos remontamos hasta 2021. Si sumamos los precios de todos los ingredientes necesarios para su elaboración como son los tomates 'pera', el aceite de oliva virgen extra, pan, pepinos, pimientos, ajos o el vinagre de Jerez, de media preparar un gazpacho costaría alrededor de 4,08 euros. La parte positiva de todo esto es que estas sopas frías son productos que cunden mucho. Con los ingredientes mencionados (1 kg de tomates muy maduros de la variedad "pera", 1 pimiento verde alargado, 1 pepino, 1/2 cebolleta, 20 ml de aceite de oliva virgen extra, 50 g de pan, 25 ml de vinagre de vino, 2 dientes de ajo y sal) obtenemos entre 2,5 y 3 litros de gazpacho. La cantidad final dependerá de cuánta agua pongamos, según lo espeso o claro que nos guste tomarlo.

El coste de preparar gazpacho en casa puede ser similar al de comprarlo ya hecho, dependiendo de las ofertas disponibles para los ingredientes. Un cocinero ha respondido a la pregunta que regresa cada verano en los hogares españoles. Desde la cuenta 'Lacocinadesantiaguini', el chef ha desglosado el proceso y los costes asociados. Para su elaboración debes comprar un kilo de tomates, medio pepino, pimiento rojo, un tercio de cebolla, un diente de ajo sin germen, vinagre de Jerez y sal. El chef probó tanto el gazpacho casero como el comprado para comparar costes y sabor. "Me ha costado unos 3,50 euros", comenta sobre el gazpacho comprado. Al degustar ambos, la diferencia de sabor fue clara: "Es que no hay color. Tal y como están los precios, me ha costado prácticamente lo mismo hacerlo en casa que comprarlo. Pero de sabor, me quedo con el de casa mil veces, buenísimo".

GAZPACHO andaluz fácil, rápido y riquísimo.

Gazpacho envasado: comodidad y precio

Para aquellos que no tengan tanto tiempo para elaborarlo en casa también pueden optar por comprar el gazpacho envasado. Actualmente, existe una gran variedad de gazpachos envasados, de distintas marcas y con diferentes precios. Además, muchas de estas consiguen que el sabor y la textura de la bebida sea muy similar a un gazpacho casero, pero con la diferencia de que lo tomas por un precio inferior al que pagarías preparándolo en tu hogar. Esto supone que nuevas generaciones abandonen la tradición de preparar este delicioso plato tradicional y, cada vez sea más el número de personas que se decanta por consumir esta bebida ya preparada del supermercado.

Es más barato optar por un gazpacho del supermercado listo para tomar. La suma total de todos los ingredientes para el gazpacho casero es de 4,08 euros, mientras que en el supermercado podemos encontrar algún que otro gazpacho listo para tomar con un coste menor. Los análisis realizados por la OCU han demostrado que hay tanto gazpachos como salmorejos de buena calidad por menos de 2 euros el litro (por tanto, una cantidad similar a la que proponen en sus recetas, unos 2,5 litros, podrían salir por escasos 5 euros).

Selección de gazpachos envasados en un supermercado

Salmorejo y Gazpacho: Parecidos, pero no iguales

Aunque parezcan iguales el salmorejo y el gazpacho no son tan parecidos. Esto se debe en su forma de elaboración y en los ingredientes que se le agregan. La base de las dos recetas es el tomate. Tanto el salmorejo y gazpacho también tienen en común el aceite y la sal. Una de las principales diferencias entre estos dos platos fríos es la consistencia. También hay diferencias en el aporte nutricional.

Ingredientes en común y diferencias

La base de las dos recetas es el tomate. Salmorejo y gazpacho también tienen en común el aceite, el pan, la sal y que el ajo es optativo. En este punto, la lista de ingredientes está cerrada para los salmorejos, mientras que en el caso de los gazpachos se amplía con más hortalizas: pimiento verde, pepino, cebolla, vinagre y comino de forma opcional. La adición de agua en la elaboración del gazpacho dependerá del resultado final que se quiera: más o menos líquido.

En el análisis realizado por la OCU de salmorejos envasados, encontraron productos que incluían en su composición ingredientes distintos de la receta casera, y que los acercaban más a un gazpacho: había pimiento en 13 de los salmorejos analizados.

Consistencia diferente

Una de las principales diferencias entre estos dos platos fríos es la consistencia. El salmorejo se come con cuchara y el gazpacho se puede beber, aunque hay quien lo prefiere más espeso, cuestión de gustos. Por el propio proceso de industrialización, los salmorejos y gazpachos que se venden en los supermercados suelen tener una textura más líquida que las preparaciones caseras. En algunas de las catas profesionales organizadas por la OCU de estos productos hay quien indicaba que los gazpachos le recordaban a zumos de tomate y los salmorejos a gazpachos... pero también entre los envasados industriales hay gazpachos que recuerdan mucho a un gazpacho casero y salmorejos muy buenos.

Análisis de Gazpachos y Salmorejos Envasados por la OCU

Actualizando sus guías de compra para comparar los productos envasados refrigerados, la Organización de Consumidores y Usuarios ha revisado los precios de los ingredientes que necesitamos para hacer gazpacho o salmorejo en casa este año. Son un caso excepcional de procesado comercial que sí es saludable en prácticamente todas las referencias de supermercado.

A la hora de elegir un buen gazpacho o salmorejo en el supermercado es importante fijarse tanto en los ingredientes que, como en todos los productos, vienen por orden de mayor a menor cantidad como en la tabla nutricional. Es fundamental elegir las opciones que tengan la mayor cantidad posible de verduras -que son el ingrediente principal de estas cremas-, que lleven aceite de oliva de la mejor calidad posible y que tengan la cantidad de sal en su justa medida. Hay que aplicar la máxima que funciona siempre a la hora de elegir un buen procesado: cuantos menos ingredientes, mejor.

Mejores opciones según la OCU

La OCU ha realizado diversas catas y análisis para determinar la calidad de los gazpachos y salmorejos envasados. A continuación, se detallan algunas de las opciones con mejor calificación:

  • Este salmorejo de la marca Alvalle se corona como el mejor de todos los analizados. Este salmorejo se presenta como una de las mejores opciones si quieres disfrutar del sabor de un buen salmorejo y apostar por una opción económica. Con un sabor equilibrado, se puede apreciar un olor a tomate.
  • Un gazpacho en el que se perciben olores vegetales y con una textura grumosa que recuerda a un gazpacho pasado por el pasapuré. Su textura es bastante más espesa que otras opciones.
  • Sabor bastante natural aunque con textura líquida a pesar de contener pan, se consolida como una de las mejores opciones de compra. Este gazpacho se quiere diferenciar del resto por contener pan de pueblo.
  • Un gazpacho que contiene un 95 % de hortalizas. Se puede reconocer el sabor suave de las hortalizas, recordando a un gazpacho casero.
  • Un gazpacho de buena calidad con un 95 % de hortalizas. Tiene un color ligeramente anaranjado y un olor avinagrado. El sabor es agradable y equilibrado.
  • Un salmorejo con un 81 % de hortalizas frescas por 2,45 euros. En él podrás encontrar una textura semicremosa y un olor a suave a tomate. Una preparación con un color rojizo y buena densidad.
  • Gazpacho de buena calidad en el que se aprecian los sabores vegetales. Este gazpacho lo puedes encontrar en los supermercados Mercadona. La degustación ha revelado que tiene un olor avinagrado y es equilibrado en boca.
  • Este gazpacho Santa Teresa tiene un precio de 2,94 euros por litro. Por ese precio se puede obtener un porcentaje de 95,4 % de hortalizas frescas. La cata ha revelado que se aprecia el aceite en la superficie y el sabor del ajo.
  • Un gazpacho de buena calidad, aunque en el etiquetado no se puede saber cuál es el porcentaje de hortalizas que contiene.
  • Un salmorejo de calidad aceptable, con una buena textura. Huele a ajo, tomate y vinagre que se pueden sentir en la boca. La cata ha determinado que tiene un retrogusto poco adecuado.
  • Un gazpacho tradicional ecológico de venta en supermercados Lidl. Contiene un 95 % de hortalizas frescas y un 2,6 % de aceite de oliva virgen extra. A pesar de tener una textura grumosa, tiene buen sabor y un color rojo aceptable.
  • El salmorejo de El Corte Inglés posee un 56 % de hortalizas. En su olor destaca el pimiento y su textura ligera permite que se pueda beber. Se puede percibir el sabor del aceite, del pan y del pimiento, aunque no del tomate.
  • El gazpacho de Platos Preparados no destaca por su sabor a hortalizas. A pesar de ello tiene una textura y olor agradable. El etiquetado no permite ver el porcentaje de hortalizas, aunque sí el 10 % de aceite de oliva.

Opciones de calidad aceptable y baja calidad

Existen también gazpachos y salmorejos envasados que no cumplen con los estándares de calidad esperados:

  • Gazpacho de calidad aceptable que tiene un 57 % de hortalizas frescas. El sabor de este gazpacho es agradable aunque se puede apreciar el contenido en ajo y no se encuentra el sabor de las hortalizas y verduras. Tiene un ligero toque picante.
  • Este gazpacho no ha recibido buenas críticas en cuanto al olor. Además en el sabor se percibe mucho el ajo y el vinagre, pero no el tomate.
  • Este gazpacho de Carrefour tiene un 68 % de tomate y un 93 % de hortalizas que se puede ver en el etiquetado. A pesar de este porcentaje ha recibido la calificación de calidad aceptable, ya que su textura es grumosa desligada.
  • Un gazpacho de venta en supermercados Lidl que tiene un 80 % de hortalizas, tal y como indica su etiquetado. En la cata, la OCU ha destacado su sabor a ajo, pimiento y vinagre. El porcentaje de tomate no se puede encontrar en el etiquetado, pero no destaca en el sabor.
  • Un gazpacho suave de color apagado y un aspecto muy aguado. Tal y como la OCU detalla en su estudio, podría denominarse un refresco de gazpacho. Posee un 68 % de tomate y un 75 % de hortalizas en total.
  • Un gazpacho ecológico sin presencia de pan y con una calidad aceptable. Con un fuerte olor a ajo, destaca por un sabor a tomate de bote con retrogusto final ácido.
  • Un gazpacho procedente de agricultura ecológica y con presencia de pan. Posee un 88 % de hortalizas, aunque el porcentaje de tomate no se puede conocer en el etiquetado. Este gazpacho de venta en Carrefour, tiene un gusto a tomate de lata. El catador ha detallado que tiene unos toques a limón que tapan los demás sabores. Además, en boca se parecía un retrogusto final a metálico y sensación de picor.
  • Carrefour tiene a la venta un salmorejo con hortalizas frescas. El etiquetado indica que tiene un 81 % de hortalizas y un 73 % de tomate en su composición.
  • Un gazpacho de tomate raf, que se aprecia en el sabor. A pesar de eso tiene falta de sazonamiento y en boca está demasiado líquido y desligado. Solo tiene un 30 % de tomate indicado, aunque se desconoce la concentración que tiene de pimiento y pepino.
  • El gazpacho Auchan de Alcampo, tiene buena textura y un color asalmonado. Además, en boca se parecían trozos que se pueden masticar. Tiene una concentración de hortalizas del 95 % y un 65 % de tomate. En el sabor puede recordarte a un zumo de tomate con mucho vinagre.
  • El salmorejo Pulgar, de venta en supermercados Alcampo se puede adquirir por 1,64 euros el litro.
  • Gazpacho de calidad aceptable y con un sabor a ajo a vinagre.
  • En el gazpacho suave de Bo de Debò se puede encontrar una concentración de tomates de un 45 %. Esta variedad de Bo de Debò de salmorejo tiene una calificación aceptable. Según los catadores del estudio, tiene un ligero sabor a vinagre y retrogusto extraño. Además, huele a ensalada de tomate y no tiene un sabor a salmorejo.
  • Este salmorejo CONSUM, tiene un color pálido y un sabor muy flojo y aguado. No está indicada ni la concentración en hortalizas ni en tomate.
  • El gazpacho andaluz de Solfrío tiene un 70 % de hortalizas indicadas en el etiquetado. Es un producto calificado como ecológico y han añadido pan entre sus ingredientes. El catador de la OCU ha determinado que tiene un sabor muy soso que recuerda a un refresco de gazpacho.
  • A pesar de que el gazpacho de EROSKI tiene una calidad aceptable, la cata ha descrito esta crema como una preparación con olor desagradable, mal triturado y un retrogusto poro acertado. Además especifican que se pueden encontrar trozos duros.
  • Un gazpacho de textura agradable muy densa que se puede comer con cuchara. Huele a pimiento y a vinagre y tiene un sabor indefinido en el que no se aprecian las verduras.
  • Este gazpacho de retrogusto amargo, tiene un porcentaje de hortalizas del 86,5 % y un 55% de tomate.
  • Un gazpacho de calidad aceptable que no contiene pepino. Tiene un 75 % de concentración de hortalizas, aunque no se aprecia en el sabor, en el que destaca el vinagre sobre los demás ingredientes. Recuerda al tomate en lata y tiene un sabor poco agradable.
  • Un gazpacho con calificación de calidad aceptable. A pesar de tener un color bonito, en boca es soso y recuerda a una papilla de pan con agua. Entre su etiquetado no se conoce ni el porcentaje de hortalizas ni el de tomate.
  • Este salmorejo de LA HUERTA DE DON SIMÓN no tiene indicado ningún porcentaje de tomate sin hortalizas. Los catadores puntualizaron que tiene un olor y sabor desagradables. Además de estar insípido tiene un exceso de sal y retrogusto desagradable.
  • SOLFRÍO Salmorejo tiene un 73 % de tomates, pimientos, pepino y ajo. Aunque la cata lo ha enmarcado como un producto de calidad aceptable, no sabe a tomate y tiene un sabor indefinido. En boca está desestructurado y resulta muy grumosa y pastosa.
  • Un gazpacho suave de mala calidad en el que se puede apreciar un sabor avinagrado. Tiene un 75 % de hortalizas frescas, pero eso no evita que tenga un olor muy plano y un color pálido.
  • Un salmorejo con el distintivo de pan de pueblo y de mala calidad. No se indica ni el porcentaje de hortalizas ni el de tomate. La cata determina que tiene un sabor poco agradable y una textura granulosa que parece una papilla.
  • El salmorejo de venta en Ahorramás tiene una textura semicremosa con olor vegetal en el que no se aprecia el tomate. Con un sabor plano, no se conocen los porcentajes de verduras y hortalizas.
  • Este gazpacho tradicional de CONSUM tiene la calificación de mala calidad por su textura mal ligada y olor a vinagre. Tiene un sabor vegetal que recuerda al gusto de la piel del pepino.
  • Este salmorejo recuerda a un puré de zanahoria por su color anaranjado. Su sabor no es acertado, ya que tiene un tono excesivo de vinagre y de textura muy aguada. No se conoce el porcentaje de tomate ni de hortalizas.
  • Este gazpacho tiene mala indicación de los ingredientes, por lo que no se puede saber el porcentaje de tomate que contiene. Tiene un 96% de hortalizas: tomate, pepino, cebolla y pepino, pero en boca estas no se aprecian.
  • La principal característica de este gazpacho ALVALLE es su excesivo sabor a cebolla, ingrediente que también se aprecia en el olor. Tiene una concentración de hortalizas frescas del 74 %.
  • Un gazpacho de mala calidad a pesar de contener un 93 % de hortalizas frescas. La cata determina que tiene un sabor a cebolla pasada y amarga al final, lo que le da un sabor desagradable.
  • SOLFRÍO Salmorejo. Este salmorejo de venta en tarrina tiene mala calificación por parte de los catadores del estudio. Su sabor lo han definido como poco natural y con mucho sabor a pan. Además, destacan que su olor recuerda a rancio o a fermentado.
  • BIO SABOR Gazpacho ecológico. Un gazpacho procedente de agricultura ecológica con 93 % de hortalizas. Su calificación de producto de mala calidad se debe a su textura muy densa, ya que casi se puede masticar. Además, el sabor es avinagrado y no se parece al sabor que debería de tener un gazpacho.
  • Un gazpacho que se encuentra casi al final del ranking, calificado como producto de mala calidad. Tiene indicado un porcentaje de tomate de 39 % y de hortalizas de 53 %. La cata califica el sabor de este gazpacho como poco natural y con olor raro.
  • Un gazpacho envasado con un precio de 1,99 euros y un 94,4 % de hortalizas indicadas.
  • El gazpacho fresco de GARCÍA MILLÁN tiene un color asalmonado muy claro y se ha colado entre los peores gazpachos de toda la lista. Destaca por su olor y sabor a vinagre muy fuerte. No es ecológico, no contiene pan y no se puede ver en su etiquetado ningún porcentaje de hortalizas y tomate.
  • El gazpacho CASA MORANDO tiene malos resultados en la cata. El olor recuerda a fermentado y el sabor es metálico. Además está mal triturado, un punto desfavorable en textura.
  • El gazpacho andaluz de Solfrío se posiciona como uno de los peores gazpachos envasados. Aunque contiene un 70 % de hortalizas, en el sabor no se aprecia el tomate. Destaca el pan y el vinagre sobre el resto de los ingredientes.
  • Un gazpacho de mala calidad con una concentración de 95 % de hortalizas. Es una elaboración procedente de agricultura ecológica, a pesar de que su olor es muy artificial: similar a la sopa de verduras con sabor a tomate. La cata determina que no sabe a gazpacho, ya que tiene mucho sabor a brócoli.
  • El gazpacho de VIBS recibe muy malas críticas: olor desagradable, mal triturado y un sabor poco acertado.
  • Este gazpacho de Salsas Saltera es el último en el puesto por su mala calidad. La cata de la OCU determina que tiene un olor a moho y un sabor amargo que pica.
Tabla comparativa de precios y calidad de gazpachos envasados

La "receta secreta" de Alvalle y cómo replicarla en casa

El gazpacho refrigerado más vendido en España nació cuando una señora murciana accedió a chivarle a su yerno su receta de gazpacho casero. Casualmente ese yerno era emprendedor en sistemas de refrigeración para alimentación, y gracias a que consiguió envasarlo conservando todas sus cualidades, nació Alvalle. Hace casi 30 años de eso, y para celebrar el día mundial del gazpacho y el estreno de su nueva “cocina” -en la que elaborarán 100 millones de vasos de gazpacho al año- han decidido compartir con nosotros su receta secreta.

El método de Alvalle

Desde Alvalle nos cuentan que el primer paso es escoger los tomates “que son la clave, y el resto de hortalizas (pepino, cebolla, pimiento rojo y ajo). Siempre de temporada y que estén en su punto óptimo de maduración”. Para eso tienen que madurar en la rama, y no pasar por nevera ni cámara. Se recogen siempre a mano y se transportan en cajas pequeñas para que no se deterioren; en los cultivos se usan depredadores biológicos para combatir las plagas y un montón de abejorros ibéricos triscan entre las flores para favorecer su polinización. Después de lavar bien todas las hortalizas, pelan la cebolla y el ajo, al que retiran el germen. El siguiente paso es triturar todas las hortalizas juntas y a la vez, para que los sabores queden bien mezclados desde el principio, y así conseguir un sabor integrado y un gazpacho con cuerpo y textura. “Una vez trituradas, pasamos las hortalizas por el ‘molino’”, una máquina que filtra las pieles y las pepitas pero consiguiendo la textura consistente que lo caracteriza, explican desde Alvalle: dejarle la piel al tomate y no retirarla hasta entonces es una de las claves del proceso. “Después las mezclamos, emulsionando bien, con aceite de oliva virgen extra, sal, vinagre de vino y unas gotas de limón”. El toque de vinagre y limón no solo aporta sabor, además ejerce como conservante; y la proporción de vinagre y sal puede cambiar según la temporada ya que, como cuentan desde Alvalle, “los tomates que se recolectan en junio no tienen el mismo dulzor que los tomates de octubre”. Antes de envasarlo hacen una pasteurización leve para asegurar que llega en perfectas condiciones a nuestra nevera, siempre en envases sostenibles para ser fieles a sus principios de sostenibilidad y valores medioambientales.

Nuestra versión de la receta del gazpacho Alvalle

Ingredientes:

  • 7 tomates de tamaño medio que que huelan a tomate, madurados en rama
  • 2 pimientos rojos de tu zona, que dé gusto verlos
  • 1 pepino de lo más cerca que puedas, que esté compacto
  • 1 cebolla de buena calidad y de proximidad
  • 1 diente de ajo de Cuenca

Además, por cada 930 g de hortalizas trituradas:

  • 26 ml de aceite de oliva virgen extra de Jaén o Córdoba
  • 26 ml de vinagre de vino
  • 10 ml de zumo de limón
  • 8 g de sal

Instrucciones:

  1. Hacerles a los tomates un cortecito en forma de cruz en la base y escaldarlos 20 segundos en agua hirviendo. Ponerlos en un bol con agua helada para cortar la cocción, pelarlos, quitar el pedúnculo y trocearlos.
  2. Pelar el pepino, la cebolla y el ajo -sacarle el germen-, quitar el pedúnculo, las semillas y los nervios a los pimientos y trocearlo todo. Llevar al vaso de la batidora o usar un minipimer y triturar todo muy bien, hasta que consigamos la textura más fina posible. Cuando nos parezca que ya está, darle un par de minutos más.
  3. Cuando lo tengas listo, pésalo o usa una botella de 1,5 l para averiguar la cantidad de batido de hortalizas que tienes, y cuéntalo en gramos o mililitros. Si tienes 1,4 l, tienes 1.400.
  4. Multiplica este número x 26 y después divídelo entre 930: el resultado será la cantidad de ml de vinagre y aceite que necesitas. Multiplica este número x 10 y después divídelo entre 930: el resultado será la cantidad de ml de zumo de limón que necesitas. Multiplica este número x 8 y después divídelo entre 930: el resultado será la cantidad de gramos de sal que necesitas. Si no te quieres romper la cabeza: si llenas una botella de un litro y medio, ponle tres cucharadas de aceite, tres de vinagre, dos de limón y una cucharadita bien colmada de sal. Si no tienes una báscula de cocina, recuerda que una cucharada son 15 ml de líquido y una cucharadita de sal entre seis y ocho gramos, depende de lo llena que esté.
  5. Devolver el batido al vaso o recipiente y añade los aderezos, batiendo un rato más para que emulsione y quede bien integrado.

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