El potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es un icono de la cocina de Cuaresma, aunque se disfruta durante todo el año por su sabor y valor nutricional. Este plato, también conocido como potaje de vigilia, forma parte de la tradición gastronómica española, especialmente durante la Semana Santa. Sus antecedentes se remontan a los recetarios romanos, donde ya aparecen los garbanzos, y se suele tomar entre Carnaval y Semana Santa. Es un potaje clásico, repleto de ingredientes riquísimos y con el sabroso puntito del bacalao. Se sirve bien caliente y resulta de lo más reconfortante en estas fechas en las que todavía se nota el invierno.

Ingredientes para un Potaje Tradicional
Para preparar 4 raciones abundantes de este delicioso potaje, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 300 g de garbanzos secos
- 3 dientes de ajo para cocer los garbanzos y dos dientes más para el sofrito
- 1 hoja de laurel
- 2 clavos de olor
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de postre de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de postre de comino en polvo
- 300 g de espinacas frescas (también puedes utilizar congeladas)
- 300 g de bacalao desalado (si prefieres utilizarlo salado tendrás que desalarlo)
- 2 huevos
- Aceite de oliva y sal
Preparación del Bacalao: Desalado
Si has decidido comprar bacalao salado, es muy importante que sigas los pasos para un correcto desalado. En otro recipiente, desalar las tajadas de bacalao, cubiertas por agua fría. Mantener en la nevera mientras dura el proceso de desalado, entre 24 y 48 horas dependiendo del grosor de las tajadas. Se recomienda cambiar el agua tres veces al día para asegurar un desalado óptimo.

Elaboración del Potaje: Paso a Paso
1. Cocción de los Garbanzos
Pon a remojo los garbanzos en un bol con agua (deben estar totalmente cubiertos) durante una noche entera (al menos 10-12 horas). En la olla que vayas a utilizar pon 1 litro de agua (la idea es que después los garbanzos queden cubiertos y sobren 2-3 cm por encima de agua, así que si necesitas más añade agua caliente) a fuego alto y cuando esté hirviendo escurre los garbanzos y échalos a la olla junto con 3 dientes de ajo pelados, la hoja de laurel y los clavos de olor, y cuécelos hasta que queden tiernos.
Sigue nuestras indicaciones según el tipo de olla que utilices:
- Olla rápida: Ponla a fuego medio-bajo, ciérrala y, cuando aparezcan las 2 anillas rojas baja un poco el fuego (pero suficiente para que mantenga todo el tiempo las dos anillas visibles) y deja que se cocinen tan solo 15 minutos, después simplemente aparta la olla del fuego y espera a que baje la presión y no se vea ninguna anilla para abrirla.
- Olla normal: Necesitarás cocinarlos entre 1 hora y 1 hora y media, hasta que compruebes que están tiernos. Sube el fuego para que hierva el agua, y cuando eso ocurra bájalo casi al mínimo para que se cocinen lentamente, siempre tapados y removiendo de vez en cuando.
Si hubiera espinas del bacalao, se pueden poner a cocer junto con los garbanzos para que den sabor. Cuando los garbanzos estén tiernos y con el agua justo cubriéndolos, retirar la cabeza de ajos y las hojas de laurel.
🍲 Cómo cocinar garbanzos a la PERFECCIÓN
2. Preparación del Sofrito
Mientras se cuecen los garbanzos, pela la cebolla y los ajos del sofrito y pícalo todo muy finito. Puedes usar una picadora manual para facilitar el proceso. En otra olla añade aceite hasta cubrir ligeramente el fondo y ponlo a temperatura media-suave. Añade los ajos a la olla y saltéalos durante apenas 2-3 minutos. Antes de que empiecen a dorarse incorpora la cebolla y un poco de sal y saltéala todo junto alrededor de 10 minutos o hasta que la cebolla empiece a dorarse. En ese momento añade el pimentón y el comino, revuélvelo todo junto y aparta del fuego.

3. Cocción de los Huevos y Blanqueado de Espinacas
Pon un cazo con agua a calentar y los huevos en su interior (ponerlos en el agua antes de que hierva es un truco para que no se resquebrajen). A partir de que hierva el agua cuenta 10 minutos y tendrás los huevos cocidos. Cuando estén listos sácalos del cazo para que se vayan enfriando un poco y poder pelarlos.
Ahora vamos a preparar las espinacas. Si son frescas deberás lavarlas muy bien en un bol con agua fría para eliminar cualquier resto de tierra. Pon abundante agua en una pequeña olla a fuego medio-alto con un poco de sal, y cuando empiece a hervir ve cociendo las espinacas en tandas, apenas 1 o 2 minutos y retíralas con una espumadera a un plato. Con este método lo que estamos haciendo es blanquearlas, consiguiendo quitarles gran parte de su amargor característico. Corta las espinacas en tiras no muy finas y mézclalas con el sofrito que hemos preparado, deberás volver a poner la olla a fuego medio y saltearlo todo junto 3-4 minutos.
Consejo de aprovechamiento: El agua de cocer las espinacas queda muy sabrosa y, aunque solo has cocido espinacas en ella, puede servirte como caldo para una crema de verduras o un arroz ya que es mucho mejor que añadir solamente agua, así que no lo tires.
4. Integración de Ingredientes y Cocción Final
Corta el bacalao desalado en trozos de bocado. De los garbanzos, desecha los ajos y la hoja de laurel y añádelos con el agua en la que se han cocido a la olla junto con los tacos de bacalao. Cocínalo todo junto 5 minutos a fuego suave y pruébalo por si hay que rectificarlo de sal. Ya tenemos listo el potaje de garbanzos con bacalao y espinacas o potaje de vigilia.
Puedes añadir más agua si quieres un resultado más líquido (y seguir cocinando 5 minutos más), y después de la rectificación de líquido pruébalo de nuevo por si necesitan más sal. Y si quieres que el caldo esté más espeso, retira 3 o 4 cucharadas soperas de garbanzos con un poco de caldo y tritúralos con la batidora de mano hasta que queden hechos una crema y devuélvelos a la olla.

Variaciones y Consejos
El potaje de garbanzos admite muchas variaciones, ya que se pueden sustituir las espinacas por acelgas o el bacalao por embutidos como chorizo, panceta o morcilla. En caso de que quieras añadir embutidos deberás cocerlos junto con los garbanzos.
Como los garbanzos congelan genial, te animo a que prepares el doble de cantidad si tu olla te lo permite y después puedes congelar el potaje de garbanzos en porciones que te vendrán genial para los días que no tengas tiempo de cocinar pero te apetezca un plato de cuchara riquísimo y reconfortante. También te recomiendo cocinarlo de un día para otro porque los sabores serán aún más potentes. Si te interesa preparar un potaje de garbanzos lo más saludable posible e incluso vegetariano y vegano, no añadas el bacalao. Es cierto que le aportan mucho sabor pero un potaje de garbanzos con espinacas es de por sí muy sabroso. Esta receta de bacalao la podemos hacer con bacalao skrei, que está de temporada, o con bacalao desalado que lo podemos tener todo el año.
Servicio y Degustación
Como toda buena receta de cuchara, sírvela bien caliente. Pela los huevos y córtalos en cuartos. Cuando hayas servido el potaje en los platos de los comensales, coloca en cada plato un par de cuartos de huevo duro encima. Si te gusta acompañar con pan, sirve unas buenas rodajas al centro de la mesa, y a disfrutar de este potaje de auténtico… ¡escándalo!
Este potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es un plato que congrega millones de fieles, y no es para menos. Es un guiso que pide ser bien guisado y constituye un plato riquísimo que repetiréis en vuestra casa aunque no sea cuaresma porque este potaje os gustará mucho.