Si hay un plato que destaca en la cocina andaluza y en particular en Sevilla, es sin duda las espinacas con garbanzos. Esta deliciosa y tradicional receta ha conquistado los paladares de locales y turistas por igual, gracias a su combinación única de sabores y nutrientes. En este artículo, te llevaremos de la mano para preparar unas espinacas con garbanzos auténticas al estilo sevillano, además de explorar sus beneficios y otras variaciones.

Orígenes y Tradición de los Garbanzos con Espinacas
Los garbanzos, una de las legumbres más antiguas que se conocen, se cultivan desde hace más de 7.000 años. Como buena hija de sevillano que es una, en mi repertorio de recetas no podía faltar la de garbanzos con espinacas. Un plato muy típico de Sevilla y de buena parte de Andalucía que no se come con cuchara sino con tenedor. Quizás por esto, por su contundencia, los garbanzos con espinacas se suelen comer más como tapa que como plato parte de un menú de mediodía, aunque nadie nos prohíbe hacerlo si así nos apetece.
Son una receta vegana fabulosa, o vegetariana si los acompañamos de un huevo frito, que requieren de rico y abundante pan como acompañamiento. Comida sencilla, humilde, económica y muy sabrosa.
Beneficios Nutricionales de los Garbanzos con Espinacas
Además, los garbanzos son una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra y minerales como el hierro y el magnesio. Como todas las legumbres, los garbanzos tienen una gran cantidad de cualidades nutritivas: proteínas vegetales, hidratos de carbono complejos, fibra, vitaminas (B1, B2, B3, B6, B9 A, E y C) y minerales (potasio, magnesio, hierro, calcio y fósforo). Para completar el bajo aporte de metionina del garbanzo y para consumir la proteína completa, comer este plato con pan de trigo, si es posible integral y elaborado con levadura madre. Las verduras lo que hacen es sumar a este plato vitaminas, minerales y fibra, mejorando su digestión.

Este plato es recomendable para la temporada de invierno y principios de primavera, mientras sea la temporada de espinacas. Buen aporte energético.
Preparación de Garbanzos Cocidos con Espinacas al Estilo Sevillano
Ingredientes Clave
Antes de comenzar a preparar la receta de espinacas con garbanzos, es importante tener todos los ingredientes necesarios a mano. Tiene muy pocos ingredientes y todos son muy fáciles de encontrar.
- Garbanzos (secos o cocidos de bote)
- Espinacas frescas o congeladas
- Ajos
- Pan (para el majado)
- Comino, pimentón dulce, sal, vinagre de vino
- Aceite de oliva virgen extra
Paso a Paso
Cocción de los garbanzos
Puedes usar garbanzos de bote, aunque yo procuro evitarlos porque no son tan sanos, ya que no están recién hechos y suelen llevar conservantes y aditivos. Si decides prepararlos en casa, tienes que dejar los garbanzos en remojo entre 8 y 12 horas en abundante agua. Poner los garbanzos a remojo el día anterior. Escurrir el agua del remojo. Ponemos a cocer los garbanzos en una olla a presión durante 20-25 minutos y agregamos un poco de sal. Recuerda que es importante remojar y escurrir los garbanzos previamente. Poner a calentar agua (el doble del volumen de los garbanzos, más o menos) en una olla con las hojas de laurel, una cebolla entera quitada su capa exterior y dos dientes de ajo, que le daremos un golpe para romper su pulpa. Cuando empiece a hervir ponemos fuego medio y echamos los garbanzos a cocer hasta que estén blandos. Puedes hacerlo a su amor vigilando que no se queden sin agua, o bien en olla a presión, como prefieras.
También podemos usar garbanzos cocidos en conserva si no tenemos tiempo de cocer los garbanzos. En este caso calentar en una olla el contenido del bote y añadir después el sofrito, rectificando de agua y sal si fuera preciso.
Preparación de las espinacas
Lavamos y picamos las espinacas. Reservamos. Las espinacas tienes puedes comprarlas también de bote (están mucho menos ricas y son menos saludables) o puedes cocinaras en agua o en aceite. En aceite tienen más sabor, pero son menos sanas y más calóricas. Lavamos las espinacas bajo agua fría, escurrimos bien y picamos las hojas en trozos más pequeños. Luego, cocemos las espinacas en una cacerola con un poco de sal durante unos 5 minutos.
En una cazuela con un par de dedos de agua ponemos a cocer a fuego medio las espinacas congeladas durante unos 15 minutos o el tiempo necesario para que se descongelen. Tendremos cuidado con el agua para que no se consuma, pues no queremos que se nos agarren a la cazuela.
Elaboración del majado
En una sartén, calentamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Freímos los ajos y el pan. En una sartén calentamos el aceite y freímos los dientes de ajo previamente pelados. Cuando comiencen a dorarse los retiramos y los colocamos en el vaso de una batidora de mano. En el mismo aceite freímos la rebanada de pan hasta dorar. La escurrimos y la añadimos al vaso de la batidora junto con el comino, el cilantro, el pimentón, la pimienta blanca, la salsa de tomate y un pellizco de sal. Añadimos también al vaso el vinagre, el agua y la mitad del aceite. Trituramos. Trasladamos los ajos y el pan frito al vaso de una batidora. Añadimos un poco de agua, comino, pimentón dulce, un chorro de vinagre de vino y una pizca de sal.
Rehogado y mezcla
Calentamos un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio. Rehogamos las espinacas. En una cazuela o sartén grande vertemos el aceite que nos ha sobrado de freír el ajo y el pan, lo calentamos y añadimos las espinacas picadas. Salteamos durante un par de minutos antes de agregar la majada que tenemos reservada y cocemos dos minutos más, removiendo para que se mezclen los sabores.
Mezclamos las espinacas, el majado y los garbanzos. Incorporamos el majado de pan frito y ajo, añadimos los garbanzos cocidos y sazonamos con sal al gusto. Por último añadimos los garbanzos cocidos y salteamos durante cinco minutos.
Garbanzos con Espinacas en solo 10 Minutos!
De la olla donde hemos cocido los garbanzos, sacamos la cebolla cocida, los ajos y el laurel. La cebolla y la pulpa de los ajos lo machacamos con un tenedor, añadiéndolo al pochado. Removemos y vertemos esta mezcla a los garbanzos con su caldo. Le damos unas cuantas vueltas suaves y dejamos cocer a fuego suave durante unos cinco minutos hasta integrar todo. Como es un plato de cuchara la cantidad de caldo varía en gustos, pero mejor que no quede muy caldoso. Si vemos que nos hemos pasado en la cantidad de agua para cocer los garbanzos, quitar el caldo que sobre y reservarlo para otro guiso. Si nos hemos quedado cortos de agua, añadirla.
Servir y disfrutar
Una vez que todos los sabores se hayan integrado, dejamos reposar las espinacas con garbanzos unos minutos. Pasado el tiempo, ¡es momento de disfrutar de nuestras espinacas con garbanzos al estilo sevillano! Servidos como tapa, a estos garbanzos con espinacas les va que ni pintado un vaso de buen tinto y unas rebanadas de pan casero de verdad.
Variaciones y Acompañamientos
Receta tradicional donde las haya, la realidad es que podemos engordar la receta y añadirle bacalao, tomate o huevo duro, yéndole muy bien los tres complementos y haciéndola más completa. Lo podemos acompañar de otras tapas típicas de Sevilla como el solomillo al whisky y del resto de Andalucía como una ración de pescaíto frito.
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