El brócoli es uno de los cultivos hortícolas más importantes a nivel mundial, y que, además, presenta una tendencia creciente de consumo. Uno de los éxitos para la producción y rentabilidad del cultivo es la fertilización. Las necesidades nutritivas del brócoli son bastante elevadas, ya que se desarrolla mejor en terrenos fértiles.
El brócoli (Brassica oleracea L. var. itálica Plenck) pertenece botánicamente a la familia Cruciferae o Brassicaceae. Es una planta de climas frescos, por lo que se desarrolla fundamentalmente durante las estaciones de otoño e invierno. Es necesario que las temperaturas durante la fase de crecimiento oscilen entre 20°C y 24°C; aunque para poder iniciar la fase de inducción floral necesita entre 10°C y 15°C, durante varias horas del día.
Esta planta se caracteriza por ser algo exigente con las condiciones de cultivo, necesitando temperaturas frescas y humedad constante. No obstante, su ciclo de crecimiento relativamente rápido y su capacidad para producir brotes secundarios tras la cosecha de la cabeza principal compensan los retos que plantea el cómo cultivar brócoli.

Requerimientos del cultivo de brócoli
Clima y suelo
El brócoli, propio de zonas mediterráneas, es una verdura de invierno. Necesita ciertas dosis de frío por lo que se suele cultivar en otoño-invierno. Su temperatura óptima de desarrollo oscila entre 10 y 20oC. Es importante que la época de formación de la inflorescencia no coincida con meses muy calurosos ni con grandes heladas.
La planta de brócoli se desarrolla mejor en suelos francos bien drenados, con buena estructura, con altos contenidos de materia orgánica y con un pH de 6,5 - 7,5. Los suelos arenosos o arcillosos son adecuados para el cultivo del brócoli, siempre que drenen bien.

Agua
En relación al aporte de agua, el brócoli exige humedad constante a lo largo de su ciclo. Los riegos serán frecuentes y abundantes, sin llegar a encharcar los suelos. Un suministro constante de agua, idealmente entre 250 y 380 mm, es óptimo para el cultivo de brócoli. Cuando se forman las inflorescencias, no es conveniente regar por aspersión sobre ellas pues podría provocar la aparición de podredumbres y hongos. El riego por goteo es la opción más recomendada.

Importancia de la fertilización en el brócoli
El cultivo del brócoli, al igual que todas las plantas, necesita de los elementos nutricionales esenciales para su desarrollo. Las necesidades nutritivas del brócoli son bastante elevadas, ya que se desarrolla mejor en terrenos fértiles. Además, al tener una duración relativamente corta (por lo general, entre 70 y 100 días), hace que el aporte del abonado tenga que ser rápido para que los nutrientes estén disponibles cuando el cultivo los necesita.
Una manera de facilitar el acceso de los fertilizantes al cultivo, y minimizar el riesgo de pérdida de rendimiento causado por deficiencia de nutrientes, es mediante un programa de fertilización que incluya una aplicación de abono en fondo. Para conocer la cantidad óptima de nutrientes que debemos aplicar al cultivo del brócoli, primeramente, debemos conocer el nivel de fertilidad o estado nutricional del suelo y la aportación de cada uno de ellos que realiza el agua de riego. Una vez conocidos estos dos parámetros, debemos saber las extracciones de nutrientes que realiza el cultivo en cada momento de su desarrollo.

A la hora de aportar los nutrientes, debemos tener en cuenta la interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo (relaciones de sinergia y antagonismo) y la eficiencia del tipo de fertilizante utilizado. Utilizar cantidades inadecuadas, inferiores o excesivas de algún nutriente, nos aleja de conseguir el objetivo del abonado, que es el de adecuar la incorporación de nutrientes a las necesidades de los cultivos, maximizando el aprovechamiento de éstos.
Nutrientes esenciales para el brócoli
En cuanto a la fertilización, el brócoli se considera un cultivo exigente, especialmente con el nitrógeno y el potasio, por lo que se aplicará compost descompuesto. Además, el tamaño final del brócoli y el número de cabezas florales que presente se verá muy influenciado por la presencia de esta materia orgánica en el suelo. En el cultivo del brócoli se absorbe el 75 % del nitrógeno y el potasio durante la formación de la cabeza, mientras que el fósforo se requiere continuamente durante todo el ciclo. El brócoli también requiere boro y molibdeno debido al rápido crecimiento, el ciclo corto y la alta producción. En los suelos donde el magnesio es escaso, este nutriente debe ser suplementado. Por esta razón, Solubor® es una buena opción, ya sea para la aplicación foliar o aplicada a través de la fertirrigación.
Estrategias de fertilización
Una vez conocida la cantidad de cada uno de los nutrientes que es necesario aportar, para nutrir adecuadamente el cultivo y en los momentos que lo debemos hacer, debemos definir el fertilizante que debemos utilizar. Los fertilizantes de NovaTec® estabilizados con nitrógeno son ideales para un suministro continuo de nitrógeno durante el crecimiento. Dependiendo de la duración del cultivo, es posible ahorrar en el número de aplicaciones de fertilización y aún así cosechar excelentes cantidades y calidades. También algunos micronutrientes, como el boro, son muy importantes para un crecimiento sano.
Por ello, es recomendable realizar el abonado de fondo con fertilizantes con tecnología, como ENTEC®, que gracias a la acción del inhibidor de la nitrificación nos permite ser más eficientes con el nitrógeno y reducir las pérdidas al medio ambiente. Con ENTEC® se retrasa la actividad de las bacterias del género Nitrosomonas, responsables de la transformación del amonio (NH4+) a nitrato (NO3-).
Las prácticas de abonado con ENTEC® que incluyen la combinación de fertilización de fondo + fertirrigación han sido estudiadas por EuroChem en colaboración con centros de investigación y universidades en los últimos años. Como ejemplo, en 2019, el centro de experimentación de la fundación CAJAMAR en Paiporta realizó un ensayo para comparar sistemas de fertirrigación convencional (100%) con estrategias de abonado de fondo con ENTEC® (35%) y fertirrigación (65%) en el cultivo de brócoli. La práctica con abonado de fondo con ENTEC® + fertirrigación fue la que consiguió un mayor rendimiento (2.140 kg/ha), mejorando la producción final en un 5%. Además, otro dato interesante es que se consiguió adelantar la producción.

Herogra Fertilizantes recomienda usar sistemas de fertirrigación, para que el suministro de nutrientes, a través del sistema de riego, se adapte a las necesidades específicas del cultivo en cada una sus fases de desarrollo.
Para este sistema de cultivo Herogra Fertilizantes recomienda el uso de Herosol® Oro. Una gama de fertilizantes sólidos con inhibidor de la nitrificación, fabricados a medida, para adecuarse a las necesidades específicas de cada cultivo y cada ambiente.
PLAN DE FERTIRRIEGO PARA LAS DIFERENTES ETAPAS FENOLOGICAS DEL CULTIVO DE BRÓCOLI
El cultivo de brócoli prospera cuando se le proporcionan una fertilización abundante en nutrientes, por lo que realizarla de forma regular resulta muy beneficiosa. Impulse su crecimiento con un fertilizante NPK equilibrado antes de la plantación. A continuación, la fertilización del cultivo de brócoli debe ser rica en nitrógeno cada 3-4 semanas y al principio de la etapa de formación de las cabezas. Lo ideal es determinar las tasas de aplicación basándose en informes recientes de análisis del suelo. Si no es posible realizar un análisis del suelo, aplique 134-112-112 kg/ha de fertilizante NPK cuando lo esparza por el campo, o 39-56-56 kg/ha para la siembra en hileras. Tenga cuidado de no aplicar fertilizantes para el cultivo de brócoli en exceso, ya que esto puede causar un crecimiento excesivo de las hojas a expensas de las cabezas.
Aproveche los mapas VRA (aplicación de tasa variable) de EOSDA Crop Monitoring para potenciar su estrategia de fertilización. Al usar estos mapas basados en datos satelitales en la maquinaria agrícola, puede optimizar la asignación de fertilizantes centrando sus esfuerzos en las zonas de vegetación media y alta, que prometen recompensarle con un mayor rendimiento.

Siembra y cosecha del brócoli
Preparación del suelo y siembra
Varias semanas antes del trasplante, comienzan las labores de preparación del suelo. Se eliminan rocas y otros materiales no deseados y se ara. El arado mejora la aireación y drenaje del terreno. Una semana antes de plantar, se aplica materia orgánica, principalmente estiércol, y se forman los caballones necesarios. Además, cabe destacar que los cultivos precedentes de los brócolis más recomendados son las patatas, cebollas, tomates, melones, maíz, etc. y que deben evitarse las rotaciones con otras crucíferas como rábanos, repollos, nabos, etc.
Dada la fecha en la que se planta (primavera u otoño, dependiendo de la variedad escogida), el brócoli se siembra inicialmente en semilleros durante 45-55 días. Durante esta etapa, los riegos son frecuentes. Una vez germinadas las plantas y cuando ya han crecido lo suficiente, son trasplantadas al huerto definitivamente. Para garantizar un crecimiento robusto y uniforme, siembra las semillas a 1,3 cm por debajo de la superficie del suelo o, cuando trasplante las plántulas, hágalas coincidir con la profundidad de su recipiente previo para evitar el estrés. Procure que el brócoli tenga una distancia de siembra de 46-61 cm. entre las plantas de cultivo y 61-91 cm. entre filas.

Cosecha
El tiempo necesario para que el brócoli crezca desde la semilla hasta la cosecha oscila normalmente entre 50 y 100 días, influido por la selección de la variedad y las condiciones de cultivo. Las variedades tempranas del cultivo de brócoli son las más rápidas, maduran en 50-65 días, mientras que las de estación media y tardía necesitan 65-100 días. Esta gama de periodos de crecimiento ofrece a los agricultores flexibilidad para adaptar su producción a las distintas condiciones de cultivo y a las limitaciones estacionales.
Generalmente, los brócolis se pueden cosechar tras 60-90 días después del trasplante, según la variedad. Este vegetal se cosecha cuando las cabezas alcanzan el tamaño acorde con su variedad. Además, deben ser compactas y tener un color verde uniforme. En primer lugar, se cosecha la cabeza principal central. Las cabezas laterales normalmente maduran después. Para maximizar la calidad, coseche en las horas frescas de la mañana. Compruebe si hay gusanos ocultos y seleccione cogollos del tamaño adecuado, normalmente de 15 cm de diámetro, para garantizar la comercialización de esta hortaliza. La recolección del brócoli se hace en sucesivos pases o entradas al campo, recolectando en cada pase las plantas que estén listas para ello.
Control de plagas y enfermedades
Las plagas del cultivo del brócoli son tanto de insectos, como alticinos y gusanos de la col, como de diversos patógenos fúngicos y bacterianos, como la podredumbre negra y el mildiu velloso. Las condiciones de crecimiento frescas y húmedas que prefiere el cultivo pueden crear el entorno ideal para que prosperen los hongos. El éxito en la gestión de las plagas y enfermedades en el cultivo de brócoli depende de un enfoque polifacético, que combine medidas preventivas, monitoreo de cultivos periódico a lo largo de la temporada de crecimiento y tratamientos específicos cuando sea necesario.
Para facilitar la identificación rápida de riesgos y su respuesta, se presenta a continuación un desglose de las plagas y enfermedades más importantes, junto con sus síntomas y las medidas de control recomendadas.
| Plaga/Enfermedad | Síntomas | Métodos de Control |
|---|---|---|
| Áfidos | Melaza pegajosa; Hojas torcidas. | Aplicaciones repetidas de jabón insecticida; Pulverización de aceite de neem; Fomento de los enemigos naturales. |
| Gusanos de la col | Agujeros irregulares en hojas y cogollos; Presencia de excrementos de color verde oscuro. | Trampas pegajosas; Pulverización de aceite de neem; Aplicaciones repetidas de Bacillus thuringiensis (Bt); Cobertura de las hileras. |
| Alticinos | Pequeños agujeros redondos en las hojas; Amarilleamiento de las hojas. | Cubiertas flotantes; Deshierbe; Espolvoreo con tierra de diatomeas. |
| Mildiu velloso | Amarilleamiento de los cotiledones; Pequeñas manchas cloróticas en las hojas; Manchas grisáceas en los cogollos. | Rotación de cultivos; Cultivo de variedades resistentes; Aplicación de fungicidas (clorotalonil, mancozeb). |
| Podredumbre negra | Amarilleamiento de los bordes de las hojas; Lesiones en forma de V; Ennegrecimiento de los haces vasculares; Podredumbre de la cabeza. | Rotación de cultivos; Cultivo de variedades resistentes; Riego por goteo; Saneamiento del campo y de las herramientas. |
| Hernia (clubroot) | Raíces deformadas; Marchitamiento; Retraso en el crecimiento. | Rotación de cultivos; Cultivo de variedades resistentes; Mantenimiento del pH del suelo por encima de 7,0; Saneamiento del campo y de las herramientas. |
Para practicar la rotación de cultivos, evite el cultivo de brócoli en campos donde haya crecido cualquier otra Brassica en los 4 años anteriores. La aplicación de una sólida estrategia de rotación de cultivos es crucial en el cultivo de brócoli para mitigar sus plagas y enfermedades.
