El Arte de la Fermentación del Pan: Guía Completa y Regalos Ideales

El pan es donde empieza todo. Ha sido la base de la alimentación durante siglos. Hornear pan en casa es volver a las raíces y entender la cocina desde el origen. Si eres de esos que disfrutan el ritual panadero desde el primer instante, cuando mezclas harina, agua y levadura, sabes que la fermentación es el corazón palpitante del pan. La fermentación es la que decide si tu pan tendrá cuerpo, sabor y personalidad, o si será solo un simple pan.

¿Qué es la Fermentación en el Pan?

Antes que nada, pongamos las cartas sobre la mesa: la fermentación es un proceso biológico donde microorganismos -principalmente las levaduras- se alimentan de los azúcares que hay en la harina. Ese gas, el CO₂, es el responsable de inflar la masa: queda atrapado en la red de gluten (esa proteína elástica que se forma al mezclar harina con agua y amasar). En 1857, Louis Pasteur analizó y comprendió el proceso de fermentación. La fermentación es un proceso NATURAL por el cual unas moléculas complejas se degradan y se transforman en otras más simples al tiempo que se produce energía. En el caso del pan, la levadura se alimenta de parte del azúcar naturalmente presente en la harina y se producen dos fenómenos. Por un lado, genera dióxido de carbono y etanol, qué es lo que ayuda al levado del pan en el horno y genera la estructura alveolar.

La fermentación en concreto es la descomposición química de compuestos orgánicos complejos, en sustancias más simples dónde la levadura convierte el azúcar en dióxido de carbono y alcohol en ausencia de oxígeno y eso provoca que la masa suba. Fermentar y levar el pan es permitir que la levadura se nutra de los azúcares de la harina y espire gases y alcohol, lo que hace que el pan se expanda, se leve y adquiera una textura y sabor agradables. Así que aprender a crearlo de forma óptima pasa por experimentarlo por uno mismo, aprendiendo a nutrir y cuidar la masa, a darle forma, para conseguir ese pan deseado y maduro.

Diferencias entre Fermentación y Leudado

Fermentación y leudado son dos palabras que comúnmente se refieren a lo mismo, pero tienen matices distintos, se trata de dos fases que se dan a la vez. La fermentación, como ya hemos comentado, es una reacción anaeróbica donde las levaduras realizan su trabajo y el leudado se refiere en concreto al aumento que la masa realiza al final del proceso tras ser amasada y antes de ser horneada.

Esquema de las fases de la fermentación del pan

Fases de la Fermentación del Pan

En general, el proceso de fermentación se comprende de cinco etapas:

  • Pre-fermento: elaborar un pre-fermento es opcional y es la preparación previa de un fermento que otorga a nuestra masa todos los beneficios de la fermentación a la masa final, aportando más gas, alcohol y acidez. Es un método utilizado para muchos panes artesanales donde se prepara previamente una mezcla de arranque con harina, agua, masa madre o levadura, cómo decíamos, este paso mejora el sabor y la vida útil del pan.
  • Primera fermentación: después de agregar el pre-fermento a la masa final, tiene lugar la primera fermentación. Esto puede tomar hasta 8 horas para el pan artesanal. La primera fase de la fermentación, conocida como “primer levado”, tiene lugar entre el final del mezclado y el formado de las piezas.
  • Segunda fermentación: después del primer amasado, tiene lugar esta segunda etapa. Hay panes en los que esta fase puede implicar tres o más etapas. La segunda fermentación, conocida como “fermentación final”, tiene lugar después del formado y antes de la cocción.
  • Leudado: tras el amasado y moldeado, el pan se leuda y se prepara para hornear. Este proceso puede durar desde una hora hasta un día.
  • Horneado: finalmente, las hogazas de pan se expanden mediante levadura y vapor durante el proceso de horneado.

Factores que Influyen en la Fermentación del Pan

La fermentación no solo «infla» el pan. Entender el rol de la fermentación en el pan nos va a permitir hacer filigranas con el sabor, la textura y el aroma de la masa. Es una fase delicada y es clave comprender sus diferentes etapas y los factores que las influyen, lo que nos va a ayudar a crear las mejores condiciones para lograr los mejores resultados.

El Tiempo: Cuanto más lento sea el proceso, mejor será el resultado

Lo que diferencia el pan industrial de una buena hogaza, es principalmente la fermentación. Un pan bien fermentado es un pan repleto de matices de sabor, rico en tonos ácidos, que se conserva varios días, que tiene una corteza crujiente y que se forma sobre una miga desarrollada. Lo interesante es que el pan fermente un mínimo de dos o tres veces y ello dependerá del tipo de pan que vayamos a preparar, ya que fermentar se trata de dejar la masa tranquila el tiempo que necesite para que haga su trabajo y haya como mínimo duplicado su tamaño indicándonos que ya está lista para ser horneada. La fermentación proporciona a la masa del pan cuerpo y fuerza, y estos se traducen en la cualidad necesaria para que el pan adquiera volumen y esponjosidad en el horno.

Proceso de Fermentación más Corto vs. más Largo

  • Un proceso de fermentación más corto implica que:
    • No llega a darse la fermentación láctica, la mayor parte de la fermentación que se da es la alcohólica que permite hinchar la masa, pero no la desarrolla.
    • El pan tiende a tener menos sabor y una textura más floja.
    • Si la masa no ha fermentado lo suficiente, obtendremos un pan menos nutritivo, de menor calidad y que cuesta más de digerir.

    En el pan producido de forma no artesanal se emplean mejorantes de la masa que aceleran y “sustituyen” el proceso de fermentación, el pan se produce rápidamente y se da preferencia a la cantidad y la rapidez. Ese ahorro de tiempo va en detrimento de la calidad que proporciona el proceso real de fermentación del pan.

  • Un proceso de fermentación más largo implica que:
    • Un pan con una mayor profundidad en el sabor y una textura más desarrollada.
    • Si la masa ha fermentado bien, el pan es más nutritivo, asimilable y digestivo, ya que se ha pre-digerido y transformado el almidón.
    • Disminuye su carga glucémica: gracias a las fermentaciones largas los microorganismos reducen la glucemia del pan, ya que una mayor proporción de glucosa es transformada.
    • Es un pan que se conserva mucho mejor debido a su mayor acidez y a su nivel de ácido láctico, debido a que hay una menor oxidación y a que se mantiene fresco más tiempo sin la necesidad de añadir conservantes, permitiendo así elaborarlo también de forma íntegra con harinas no refinadas.

    El pan elaborado paso a paso respetando sus etapas y su tiempo de fermentación lenta que tranquilamente puede llevar 48 horas, es un pan de verdad: sabroso, rico en nutrientes, aroma y textura.

¿Y cuál es el tiempo ideal para fermentar el pan? No hay un tiempo ideal y dependerá del tipo de pan que deseemos elaborar, del tipo de harina, de la masa madre y de la temperatura de fermentación. Se recomienda fermentar de 2-3 veces para obtener un pan tradicional, lleno de sabor, aroma, textura y propiedades beneficiosas.

4 fermentaciones que cambiarán tu pan

Temperaturas para Fermentar el Pan

Si la fermentación fuera un horno, la temperatura sería su dial más importante. En general, a temperaturas más bajas, los panes tardan más en fermentar, pero adquieren más sabor, mientras que las temperaturas más cálidas son más convenientes cuando nos interesa que las masas aumenten más rápido.

La levadura necesita una temperatura adecuada para hacer su trabajo. Esta temperatura está entre los 20 y los 35 grados. Si subimos por encima de los 40 grados la levadura empieza a morir, A más frio más dormida está la levadura y la cosa no funciona. Si en casa estamos a más de 25 grados, pues no te preocupes la levadura va a funcionar a la perfección. Pero en invierno la cosa es más difícil. Aquí las levaduras están activas, pero no aceleradas. Si la temperatura supera los 30 °C, la fermentación se dispara. La masa sube rápido, pero sin desarrollar buenos sabores.

Cuando la masa está entre 2 °C y 10 °C, las levaduras se ponen a trabajar despacito, alargando el proceso de fermentación durante 12, 24 o hasta 48 horas. Esta es la temperatura más común para fermentaciones caseras. Los tiempos no son fijos y dependen de muchos factores: temperatura, tipo de levadura (comercial o masa madre), hidratación, tipo de harina, sal, grasas y azúcares.

Temperaturas Ideales por Tipo de Masa

  • Temperatura universal: 27 °C, funciona bien para la mayoría de los panes. Si tenemos más prisa podemos subir el 32-35 °C, pero lo ideal es a 27 ºC.
  • Masa madre: funciona muy bien en un rango de 21-30 °C. Las temperaturas a más de 30 °C ayudarán a promover la acidez en la masa madre, mientras que las temperaturas menores de 21-24 °C favorece la levadura y ayudara a crear sabores más suaves.
  • Levadura comercial: prospera en un amplio rango de temperaturas. Para un buen equilibrio entre el desarrollo del sabor y la actividad de la levadura se recomienda una temperatura 24-26 ° C.
  • Masas dulces y croissants: funcionan bien a 27 o 29°C si están frías de la nevera.
  • Pan de centeno: tiene un gluten más débil y una mayor actividad enzimática que los panes de trigo. Un ajuste de la temperatura de fermentación de entre 27-30 °C acortará el tiempo de fermentación y ayudará a evitar que las enzimas degraden la masa demasiado rápido.
  • Masas frías: Las masas frías fermentadas en la nevera necesitan como mínimo una hora extra de fermentación por cada 500 g de peso.
  • Masas congeladas: deben descongelarse en la nevera antes de fermentar.
  • Pan rápido: mezclar la masa con agua tibia a 38 °C, luego fermentar a 30-32 °C. Las temperaturas superiores a 32 °C pueden afectar negativamente el sabor de los panes de levadura.
  • Pre-fermentos: que necesitan un levado lento durante horas, les conviene mejor una temperatura suave para ayudar a garantizar que no fermenten en exceso, se recomienda fermentar a 21-22°C.
Tabla de temperaturas de fermentación para diferentes tipos de pan

Crear una Cámara de Fermentación Casera

¿Que cómo crear tu cámara de fermentación? Muy fácil. Con tu horno. ¿Y para qué? Con este método se logra que las masas fermenten más rápido en casas en las que el invierno es recio y no se consigue una temperatura idónea para que el gluten se desarrolle bien y quede una masa esponjosa. El truco para fermentar la masa en invierno. En invierno, cuando la temperatura de casa está por debajo de los 20 grados usamos un truco. Calentamos un poco el horno, uno minutos.

  1. Calienta el horno a la mínima temperatura que puedas durante unos minutos.
  2. Apaga el horno y comprueba que dentro haya un ambiente templado. ¿Cuánto es templado? No hace falta tener un termómetro: si por ejemplo la cocina está a 21º lo ideal es notar que el horno esté un poco más caliente, entre 26º y 28º grados, más o menos.
  3. En el caso de los roscones, que es la foto que veis, suelo ponerles un plástico transparente ligeramente engrasado con aceite de oliva y sobrepuesto por encima sin apretar la masa.

¡Ojo! Si os emociona el tema, tampoco os paséis, ya que si el horno está muy caliente -a más de 30º- la masa puede estropearse, coger cuerpo y luego venirse abajo, o agrietarse. Como os comento es importante no pasarse en las fermentaciones. Casi es recomendable hornear un punto antes de que la masa esté ideal, mejor que un punto después. Cada masa es un mundo, y esto no es una ciencia exacta: hay que ir vigilándola de vez en cuando para ver como reacciona. Cuestión de hacer y hacer para que se desarrolle el ojo.

La Humedad

A las masas les encanta la humedad y aborrecen los ambientes secos, por eso una humedad ideal de entre el 60 y el 80% es necesaria para que se produzca un buen levado y no se forme una costra en la corteza del pan. En la fermentadora Brod & Taylor creamos la humedad con la bandeja de agua que colocamos debajo de la rejilla, para ayudar así a mantener la humedad ideal. En ese caso no es necesario cubrir la masa, de lo contrario, si vamos a realizar una fermentación larga, de más de 12 horas, será conveniente cubrir el recipiente con un paño húmedo. Y si no estamos usando una fermentadora, convendrá tapar el recipiente con un paño húmedo.

El Agua

La temperatura del agua o del líquido con el que se mezcla la masa afectará la temperatura de la masa y la fermentación. Idealmente, la temperatura de la masa debe ser cercana a la temperatura a la que le gustaría leudar su pan. Por ejemplo, un pre-fermento nocturno que aumentará a 21 °C debe mezclarse con agua que esté cerca de 21°C. Y una masa que será fermentada a 30°C debe mezclarse con agua tibia. Sin embargo, no hay problema si terminas usando agua más fría, solo debes saber que tomará un poco más de tiempo. Por otro lado, si utilizamos una amasadora, utilizaremos el agua un poco más fría al mezclar y amasar para evitar calentar demasiado la masa durante el procesamiento. Por último, remarcar que si contamos con una temperatura ambiente calurosa, será mejor que el pan se amase con el agua fría y si, por lo contrario, nos encontramos en un ambiente frío, el agua tibia favorecerá el proceso.

Beneficios de la Fermentación del Pan

La fermentación siempre supone la descomposición de nutrientes en partes más sencillas que nuestro organismo asimila mejor. Produce vitaminas, sobretodo del grupo B y C, incluso B12. La fermentación destruye parte del ácido fítico de la corteza de los cereales, el cual impide la absorción de calcio, hierro y cinc (sobre todo la fermentación con levadura madre). Se trata de una predigestión, al igual que ocurre con la germinación. Los cereales y las leguminosas son alimentos concentrados de proteínas e hidratos de carbono complejos que deben ser sometidos a largos tiempos de cocción para poder ser asimilados. La fermentación y la germinación facilitan su digestión y aportan beneficios que no podemos obtener por métodos de cocción. Los alimentos que han sido sometidos a fermentación láctica ayudan a la digestión de otros alimentos con los que se ingieren.

Un pan bien fermentado va a tener por una parte menos concentración de azúcares y almidones, por otra parte tendrá mejor sabor - sabor a pan - y una miga más esponjosa.

Receta Básica de Pan de Masa Madre con Fermentadora

Esta receta es un ejemplo de cómo debería ser la fermentación del pan con la inestimable ayuda de la fermentadora Brod&Taylor. El resultado es un pan sustancioso con un sabor terroso, robusto, ligeramente ácido, de textura aireada y húmeda , gracias al centeno integral presente en la esponja de masa madre ¡una auténtica delicia!

Ingredientes % Peso (g)
Harina media fuerza 100,00% 490
Agua 68,00% 333
Sal 1,90% 9,3
Levadura fresca 1% 5

Pasos Principales

  1. Amasar: Mezcla todos los ingredientes y amasa hasta conseguir una superficie lisa y uniforme. Puedes usar la amasadora, amasar manualmente o incluso no amasar y jugar con los pliegues/reposos.
  2. Preparación del pre-fermento: Verter 60 ml de agua en la bandeja y colocar la rejilla encima de la bandeja. Mezclar los ingredientes para el pre-fermento en un recipiente y amasar hasta que quede homogéneo, cubrir y poner a fermentar durante 12 horas o hasta que leude a 2,5 veces su volumen.
  3. Elaboración de la masa principal sin sal (autolisis): Comprobar que la fermentadora tenga agua en la bandeja y configurar el termostato a 25°C. Entibiar el agua a unos 29 a 32°C o usar agua más fría si la temperatura ambiente es mayor de 32ºC. Mezclar las harinas en un recipiente, añadir el agua y mezclar hasta que toda la harina se hidrate. Hacer un hueco en el centro de la masa y verter el pre-fermento de masa madre del paso anterior. Sin integrar el pre-fermento en la masa, estirar los costados de la masa hacia arriba y por encima de la esponja para cubrirla. Déjala reposar durante unos 30 minutos en la fermentadora.
  4. Adición de sal: Espolvorear la sal sobre la masa principal y mezcla hasta que la sal y el pre-fermento estén completamente integrados. Colocar a un recipiente ligeramente aceitado con capacidad de 1 litro como mínimo.
  5. Primer leudado: Disponer la masa en la fermentadora y dejar leudar durante unas 2,5 a 3 horas. Durante los primeros 90 minutos, hacer tres plegados. En cada plegado, estirar y doblar la masa cuatro veces (estirar y doblar sus cuatro lados al centro), y luego estirar y doblar las esquinas de la masa al centro también. Después de terminar los plegados, dejar la masa reposar hasta que crezca a un volumen de 1 litro aproximadamente.
  6. Pre-amasado: Después de que la masa llegue al volumen de 1 litro, estirar y doblar cuidadosamente los cuatro lados de la masa formando un cuadrado o rectángulo parejo. Cubrir y dejar reposar durante 15 minutos.
  7. Dar forma: Poner la masa sobre una superficie ligeramente enharinada con la costura hacia arriba y doblar el cuadrado a la mitad. Coloca el borde donde se encuentra la costura lo más cerca de ti. Sellar la costura presionándola con los dedos. Voltear la hogaza de modo que la costura esté centrada y hacia arriba. Poner en el molde de pan o banneton para que coja forma en el leudado final.
  8. Leudado final: Pon la hogaza en el fermentador, todavía configurado a 25 °C, durante 2 a 2,5 horas o hasta que esté visiblemente más grande pero todavía pueda recuperar su forma lentamente después de presionarla con un dedo.
  9. Preparación del horno: Aproximadamente 1 hora antes de hornear, poner una piedra para pizza en el medio del horno y precalentar a 230-240 °C. Preparar el horno para utilizar tu método habitual de cocción al vapor (por ejemplo, echar hielo en una bandeja para hornear precalentada).
  10. Greñado y horneado con vapor: Con cuidado, invertir la hogaza si estaba en el banneton y colocarla en una paleta intermedia o dejarla en el mismo molde de hornear donde ha reposado y con una cuchilla de panadero o un cuchillo afilado, realizar un corte largo o dos cortes ligeramente en ángulo. Deslizar el pan sobre la piedra enharinada o dejar en el molde y tapar para que se genere vapor. Hornear durante unos 40 minutos, hasta que la corteza quede bien dorada y la temperatura interna llegue a unos 96 °C. Después de 20 minutos de horneado, girar la hogaza para facilitar un dorado parejo o destapar. Dejar enfriar el pan unas horas.

Regalos Ideales para el Panadero Casero

A continuación encontrarás una selección de regalos ideales para todos aquellos cocinillas que todavía no se han metido en el maravilloso mundo del pan. A veces las personas que aman cocinar tienen tantas ideas en la cabeza y tantos platos que probar y tantas recetas que ensayar que se olvidan de lo más básico: el pan casero, aprender a hacer pan. Y para eso estás tu: para aparecer un día en su casa y decirle “toma, esta es la base fundamental de todo, por aquí es por donde tienes que empezar”. Y te lo agradecerán porque no hay nada que motive más a un cocinero que un reto. Y el reto de hacer pan no es poca cosa. Así que regálale un kit de panadero, o un libro de recetas donde los grandes panaderos explican el proceso paso a paso.

Panificadoras

  • PANIFICADORA PRINCESS 152006: La panificadora más vendida.
  • PANIFICADORA MOULINEX OW6101 HOME BAGUETTE: La panificadora mejor valorada.
  • PANIFICADORA Panasonic SD-2512 para Panes Sin Gluten, Masas, Compotas y Mermeladas: 17 tipos de programas de pan. Programa de pan 100 % sin gluten. Modo de mermelada y compota.
Comparativa de panificadoras para pan casero

Kits para Hacer Pan

  • KIT PARA HACER PAN grandma’s talent: Kit con 2 cestas de fermentación para elaborar 2 panes a la vez.
  • KIT PARA HACER PAN TACKLY: El pack más completo. Incluye banetón con tela de lino, raspadores de masa, cortador de masa, cuchilla de greñar, cuchilla panadera, tela panadera para baguettes, batidor de acero, bolsa de lino para guardar el pan, cepillo silicona para alimentos, cepillo para limpiar la canasta y recetas.
  • KIT PARA HACER PAN GUANWEUN: Materiales naturales sin blanquear.

Cestas de Fermentación (Banetones)

Utilizar un banneton en panes de larga fermentación mantiene la estructura del pan, entre muchas otras ventajas.

  • CESTA DE FERMENTACIÓN BAKERY ESSENCIALS: Funciona creando un microclima ligeramente húmedo entre la masa y el banneton, para crear una excelente corteza para el pan artesanal. Hecho de 100% ratán natural. Fácil de limpiar.
  • 2 CESTAS DE FERMENTACIÓN: 1 REDONDA Y 1 OVALADA: 2 cestas de fermentación, 1 redonda y 1 ovalada. Material de ratán 100% natural.
  • Cesta OVALADA para Masa y fermentación: Cesta para masa y fermentación de pan de mimbre natural. Cuenco para enharinar y dejar reposar la masa.

Otros Utensilios y Accesorios

  • Horno holandés: Nueva y revolucionaria forma de pan artesanal fácil en casa: sin amasar, sin dar forma, sin ensuciar, sin complicaciones.
  • Molde Bizcocho Repostería PARA Horno: Producto de alta calidad hecho y diseñado en Italia. Ideal para hacer pan, bizcochos y pasteles.
  • TAPETE DE SILICONA PARA HORNEAR. SILPAT.
  • Tela de panadero. 100% lino cultivado en Francia. La mejor valorada. Tela Panadero Richaa de lino, 75cm x 110cm Ideal para fermentar baguettes y panes. Tela de panadero Tetho tamaño 45 cm x 75 cm. Puedes hacer varios panes a la vez. Hecho de lino natural, sin teñir ni blanquear.

Libros de Panadería

  • JORDI MORERA. HOY HARÁS PAN: Jordi Morera es el panadero de L’Espiga d’Or, en Vilanova i la Geltrú, autor de la web www.culturadelpan.com.
  • RICHARD BERTINET. PANES: Nominado para el André Simon Award y el Glenfiddich Food and Drink Awards, Richard Bertinet, panadero profesional, demuestra que preparar un pan fácil y rápido mientras se prepara la cena es tan fácil y natural como preparar la comida y abrir una botella de vino.
  • IBAN YARZA. 100 RECETAS DE PAN DE PUEBLO: Por primera vez, se explican las fórmulas pensando en el panadero casero, de una forma clara y sencilla.

Harinas Especiales

  • HARINA INTEGRAL DE ESPELTA. DESPELTA: Molida a la piedra en grano entero lo que garantiza todo su valor nutricional. Harina ecológica de alta calidad producida en Guadalajara (España).

Cajas de Fermentación: Un Aliado Indispensable

Para quienes disfrutan del pan casero o se aventuran en el mundo de la fermentación, la precisión en temperatura y humedad puede marcar la diferencia entre una masa perfecta y un resultado decepcionante. Ahí es donde entran en juego las cajas de fermentación, un aliado imprescindible para panaderos, reposteros y amantes de los alimentos fermentados. Estos dispositivos, diseñados para mantener condiciones óptimas y constantes, permiten que las levaduras y bacterias trabajen a su máximo potencial, mejorando la textura, el sabor y la calidad del producto final. Desde una baguette con corteza crujiente hasta una kombucha equilibrada, la fermentación controlada es la clave del éxito.

Ventajas de las Cajas de Fermentación

Este contenedor está diseñado para mantener controladas las condiciones de temperatura y humedad, lo que facilita la fermentación de alimentos y bebidas como pan, masa madre, kombucha, cerveza y yogur. Algunas de sus ventajas más destacadas son las siguientes:

  • Control preciso de temperatura y humedad. Evita fermentaciones irregulares causadas por cambios de temperatura.
  • Acelera el proceso de fermentación. Reduce los tiempos de espera al crear un ambiente óptimo para las levaduras y bacterias.
  • Evita contaminaciones externas. Protege tus masas y cultivos de corrientes de aire, insectos o bacterias no deseadas.
  • Mejor calidad del producto final. Obtendrás productos con mejor sabor, textura y estructura cada vez.

En resumen, las cajas de fermentación se usan para proporcionar un ambiente estable donde las levaduras y bacterias pueden desarrollarse de manera óptima, mejorando la textura y el sabor del producto final.

Caja de Fermentación Recomendada

Con control de temperatura, cuenta con un rango de temperatura ajustable entre 1 y 60 °C, y el rango de tiempo va entre 10 minutos y 96 horas. De esta forma, esta caja de fermentación se adapta perfectamente a las distintas necesidades de fermentación de panes, yogures, kombucha, etc. En la zona superior incorpora una ventana transparente para ver mejor cómo va el proceso de fermentación. Esta caja está disponible en dos colores diferentes (rojo y azul) y en tres tamaños para escoger en función de nuestras preferencias. Su diseño plegable es ideal para ocupar menos espacio y para almacenar de manera más cómoda y sencilla. El exterior está confeccionado con tela Oxford de alta densidad, resistente a la humedad, al desgarro y al desgaste. Además, incorpora un cierre de cremallera y cintas de agarre. La parte interior está formada por una hoja de aluminio y aislamiento de algodón que permiten conservar el calor por largo tiempo. Los usuarios de Amazon que ya han utilizado esta caja de fermentación reseñan que es muy buena compra y que funciona a la perfección.

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