Espinacas con Bechamel: Una Receta Deliciosa y Versátil

Sabemos que no a todo el mundo le gusta este tipo de verduras, pero si cocinas estas espinacas con bechamel vegana, te aseguramos que todos los platos que pongas en la mesa quedarán vacíos. Además de saludable y nutritiva, esta receta de espinacas veganas es súper sabrosa, rápida y sencilla de preparar. Tan solo apúntate los ingredientes y sigue el paso a paso que te proporcionamos para comprobarlo.

Esta receta de espinacas con salsa bechamel cautivará incluso a los haters de las verduras. Esta sencilla receta de espinacas con bechamel solo tiene dos elaboraciones principales: la bechamel y las espinacas. Después, solo hay que meterlas al horno y gratinar.

Preparación de las Espinacas

Para rehogar las espinacas, comenzaremos pelando la cebolla en juliana y usando un picador para el ajo. En una cazuela, pon las cebollas y sofríelas. A continuación, echa las espinacas para que pierdan el agua. No te asustes de su tamaño, merman mucho en cuestión de minutos. Si careces de espacio, introdúcelas poco a poco a medida que reduzcan.

Otra forma de preparar las espinacas es saltearlas. Ponemos en una sartén a fuego medio dos cucharadas de aceite de oliva suave y el diente de ajo en camisa (aplastado con su piel). Cuando empiece a dorarse, añadimos las espinacas baby, salpimentamos y salteamos el conjunto durante cinco minutos a fuego medio alto. También puedes saltear la bolsa de espinacas frescas en una sartén con la cucharada de aceite de oliva virgen extra un minuto o así, solo para que pierdan su volumen y se cocinen un poco.

Si quieres que la cebolla se sofría más rápido, puedes echarle sal para deshidratarla, pero ten cuidado. Puedes usar espinacas congeladas. Solo deberás tener en cuenta que 1kg de espinacas frescas equivalen a 500 gr de espinacas congeladas. Si usas de bote, elimina el líquido con un escurridor.

Ilustración de espinacas frescas y cebolla cortada

Elaboración de la Bechamel

Para hacer una bechamel sin grumos, mezcla los ingredientes sin apresurarte. En primer lugar, coge una cazuela más pequeña e introduce la mantequilla (40g) o el aceite. Cuando se derrita y empiece a burbujear, añadimos la harina (o maizena) y movemos con varilla constantemente. Cocinamos el conjunto durante tres o cuatro minutos hasta que se tueste bien, removiendo para evitar que la bechamel sepa a harina cruda. Veremos cómo el color de la harina va cambiando y va cogiendo un color dorado.

Vertemos la leche (en un cazo) poco a poco sobre la harina y mantequilla caliente, sin dejar de remover con unas varillas hasta eliminar los grumos y conseguir una pasta suave. Antes de que se apelmace la harina, vierte la leche poco a poco. Remuévela con unas varillas sin parar hasta eliminar los grumos. Cuando hierva, lleva la mezcla al fuego medio-bajo y cocina durante cinco minutos, moviendo bien con una espátula de madera o varillas hasta que la salsa coja consistencia y cuerpo.

Añadimos poco a poco chorritos de leche vegetal sin dejar de remover para que no se formen grumos hasta conseguir la textura que queramos para la salsa de las espinacas con bechamel. Si la queremos más líquida, añadimos más leche vegetal; y si, por el contrario, la queremos más espesa, añadiremos un poco más de harina, pero siempre hay que cocinarla unos minutos porque cruda no es buena para nuestro organismo.

Ilustración de los ingredientes para la bechamel: leche, harina, mantequilla

Montaje y Horneado

Una vez transcurrido el tiempo de cocción de la bechamel, apagamos el fuego y añadimos pimienta, sal y nuez moscada al gusto. Vertemos un poco de bechamel en una bandeja de horno y ponemos una capa de espinacas. Vamos haciendo capas hasta acabar con la capa de bechamel. Incorporamos queso rallado al gusto y la ponemos al horno hasta que gratine.

Aunque se puede terminar sin horno, gratinadas quedan de maravilla. Si se quiere, se puede triturar la mezcla con la batidora hasta conseguir la textura deseada. A algunas personas les ha gustado como ha quedado en la sartén, así que no la han triturado.

Foto de espinacas gratinadas con bechamel en una bandeja de horno

Variaciones y Sugerencias

La receta, al gusto, se puede seguir engordando con jamón, panceta, gambas, bacon, con huevo, con un poco de queso rallado o incluso se puede terminar sin horno. Para servir, se puede acompañar con un huevo poché o con lo que se quiera.

Este plato funciona, dependiendo de la compañía, como primer plato o como principal, e incluso como plato único. Servido con una ensalada, un buen aperitivo o algún postre fácil y rápido, tendremos el menú resuelto en menos de lo que nos damos cuenta.

Espinacas a la crema

Información Nutricional

Aunque la información proporcionada en este sitio se presenta de buena fe y se cree que es correcta, se advierte que algunos alimentos pueden no ser adecuados para algunas personas y que se recomienda buscar asesoramiento médico antes de comenzar cualquier esfuerzo por perder peso o un régimen dietético. Toda la información, incluidos los valores nutricionales, es utilizada por usted bajo su propio riesgo.

Bechamel de espinacas

  • 4.5 (38 valoraciones)
  • 0 kcal (Este valor puede variar y se recomienda consultar información nutricional específica del producto utilizado)
Nutriente Por 100g
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