Esty Quesada, más conocida como Soy una Pringada, es uno de los rostros y una de las voces más reconocidas en el vasto universo de los podcasts conversacionales. Con una carrera que abarca desde YouTube hasta la televisión, el cine y la literatura, Esty se ha consolidado como una figura única y provocadora en el panorama mediático español. Su personalidad irreverente, su humor negro y su inquebrantable sinceridad la han convertido en un icono para muchos, mientras que para otros es una polemista a la que se teme y se admira por igual.

De YouTube al éxito multiplataforma: una carrera tan irregular como coherente
Esty Quesada (Barakaldo, 1994) comenzó su andadura hace nueve años, creando vídeos de YouTube que eran, en sus propias palabras, "absolutamente irreverentes y disidentes". Lo que empezó como un divertimento personal, sin expectativas de gran repercusión, se transformó en un fenómeno que la llevó a protagonizar su propia serie, 'Looser' (Prime Video), y a participar en diversas ficciones como 'Paquita Salas', 'Terror y feria', 'Vota Juan' y 'Capítulo 0'.
Su salto al 'mainstream' ha sido progresivo, aunque, según ella, quizá a su pesar. En 2017 presentó 'Snacks de tele' (Cuatro), su primera incursión estable en televisión, seguida de apariciones en programas como 'Chester in Love', 'Convénzeme', 'Dani & Flo' y 'El Hormiguero'. En todos estos casos, su presencia siempre ha descolocado el tono tradicional del plató, siendo "demasiado cruda para el entretenimiento blanco, demasiado popular para el nicho alternativo".
Una estética como manifiesto
Parte del fenómeno Esty Quesada no se entiende sin su imagen. Su estética es su discurso: un maquillaje marcado hasta el exceso, 'eyeliner' afilado, labios oscuros, piel albina, ropa 'oversize', terciopelo, chándales imposibles y accesorios 'kitsch'. Es una mezcla entre gótica doméstica, glam decadente y adolescente punk de extrarradio. En un universo digital dominado por el filtro, ella elige el exceso visible, subrayando donde otros pulen. Hay algo de Alaska en su teatralidad, algo de Divine en la exageración y algo del nuevo pop irreverente en su capacidad para convertir la provocación en identidad cultural.

Los 'looks' más icónicos de Esty Quesada:
- Gótica de dormitorio: 'Eyeliner' extremo, labios burdeos, sudadera XXL. El uniforme de sus primeros virales.
- 'Glam trash' televisivo: Terciopelo, brillos, dramatismo. Una mezcla entre estrella decadente y diva alternativa.
- Chándal existencial: Ropa deportiva amplia, gafas oscuras, actitud pasota. El antipostureo convertido en estética.
- Punk confesional: Negro riguroso y maquillaje como armadura en sus momentos más emocionales.
- Versión literaria: Más pulida, pero siempre fiel al dramatismo oscuro.
Podcasts: el universo conversacional de Soy una Pringada
Actualmente, Esty Quesada está a los mandos de tres espacios de podcast: 'Las Moderadoras', con Yenesi, 'Club de fans de Shreck' y 'Special People Club', en Podimo. Su experiencia con los podcasts se remonta a 2015, cuando empezó a hacerlos para ella y sus amigos, inspirada por las radios universitarias estadounidenses de los 2000 que ponían música emo.
'Special People Club': adentrándose en la mente del invitado
En 'Special People Club', Esty entrevista a personas de lo más variopinto. El requisito principal para sus invitados es que sean "especiales, que tengan algo que contar y una narrativa de vida". Le gusta hacer un 'mix' entre gente famosa 'mainstream' y gente menos conocida, pero con algo interesante que compartir. El objetivo no es hacer una entrevista típica sobre sus últimos proyectos, sino adentrarse en la mente del invitado y conocerlo más a fondo. La primera temporada del programa se centró en los miedos, pero luego Esty decidió quitar la temática para evitar limitaciones.
Esty prefiere el directo en sus podcasts: "Yo prefiero el directo porque soy Leo y narcisista, y me encanta el calor del público y que me alaben y ver cómo se ríen, sobre todo". Aunque lleva algunas preguntas preparadas, se deja llevar por el invitado, adaptándose a la conversación. "Lo importante para entrevistar es ver por dónde te lleva el invitado", afirma. Recuerda un episodio con Isabel Coixet en el que, a pesar de tener preguntas sobre cine, se dejó llevar por la anécdota de que la directora había visto a Kurt Cobain en su último concierto.
El exitazo del capítulo Rosalía
Uno de los momentos cumbre de 'Special People Club' fue la entrevista con Rosalía. Sin una estructura rígida ni un guion evidente, la conversación se desarrolló con un aire de madrugada, donde Esty, con su mezcla de admiración y exageración dramática, confesaba: "Es que me quiero morir, esto es fortísimo".
Durante el episodio, Rosalía habló de sus preferencias cinematográficas, mencionando películas como 'Mommy' y la 'trilogía de Oslo', y admitiendo no haber podido terminar de ver 'Pink Flamingos' por considerarla demasiado extrema. También compartió una experiencia personal con un exnovio que la hirió emocionalmente, dejando una fuerte impresión en la conversación.
Sin embargo, la escena que terminó eclipsándolo todo fue el cigarrillo compartido en el estudio. Dos figuras públicas fumando ante la cámara con naturalidad doméstica. Esty lo verbalizaba casi como broma: "Bueno, en fin, chicas… esto es ilegal, ¿no?". La posterior denuncia por parte de Nofumadores.org y la reedición del vídeo con el cigarro pixelado solo sirvieron para reforzar el carácter icónico del momento, mostrando a Rosalía en el universo Esty, sin filtro aspiracional.
Denuncias y polémicas en el 'Special People Club'
Nofumadores.org ha denunciado el podcast 'Special People Club' por la aparición de Rosalía fumando en un espacio cerrado y compartiendo cigarrillos, lo que incumple la Ley Antitabaco. Este incidente, que llevó a la reedición del vídeo con el cigarro pixelado, generó un gran revuelo mediático y demostró, una vez más, la capacidad de Esty Quesada para generar conversación y controversia.

Escribir desde la herida: literatura y reflexión personal
Paralelamente a su trabajo en medios audiovisuales, Esty Quesada también ha sabido trasladar su universo al papel, con dos libros en su haber: 'Freak' (2017) y 'Las cosas que me salvaron la vida' (2018). En estas obras, combina humor, cultura pop y autobiografía, explorando momentos clave de su vida y sus referencias culturales, especialmente aquellas relacionadas con el mundo 'underground'.
En sus libros y entrevistas, Esty ha hablado abiertamente de episodios traumáticos de su infancia, integrando esas experiencias en su narrativa pública sin edulcorarlas. Ha relatado que sufrió abusos sexuales y que se crio en una familia desestructurada, con un padre fallecido y una madre que no siempre priorizaba el bienestar de sus hijas. Estas vivencias han condicionado su autoestima y su forma de vincularse con el mundo, pero lejos de victimizarse, las ha integrado en su discurso como una explicación de su radical honestidad y su sensación de "no tener ya nada que ocultar".
La "incancelable" Esty Quesada: honestidad brutal y terrorismo social
Esty Quesada se percibe a sí misma como "incancelable" en el mundo digital. "Soy incancelable porque desde el principio he ido de cara diciendo circos. Yo es que nunca he tenido nada que perder", explica. Esta cualidad, sumada a su sinceridad y a su capacidad para decir lo que piensa sin filtros, la convierte en una figura temida y respetada a partes iguales.
Su filosofía de "terrorismo mental y social" se basa en meterse en el 'mainstream' para dinamitarlo desde dentro. Un ejemplo claro fue su aparición en 'El Hormiguero', donde, sin que nadie lo supiera, se abrió la camisa para revelar una foto de Pablo Motos haciendo yoga, una imagen que él mismo había subido a su Instagram. "Eso es hacer terrorismo. No me volvió a invitar, pero lo hice", sentencia Esty.
Pensamiento crítico y molestar a la sociedad
Esty Quesada también lidera la "School of SUP" en el Museo Reina Sofía, unos talleres para acercar el arte a la juventud, donde imparte clases sobre "nihilismo en la cultura de los 90". En estas clases, con un grupo de 15 alumnos, busca inculcar el pensamiento crítico y la necesidad de "molestar a la sociedad". Considera que es vital que los jóvenes piensen por sí mismos, se planteen todo y pregunten. "Molestar a todos porque a todo el mundo le viene bien que le molesten de vez en cuando. Te ayuda a pensar y a plantearte las cosas", asegura.

Le molestan muchas cosas: "los hombres con zapatos horribles, los hombres que llevan pantalones muy pitillo, los calvos, me ponen negra, la gente muy básica que se compra Funkos Pop". Su capacidad para expresar sus opiniones sin tapujos, incluso si resultan ofensivas para algunos, es una de sus señas de identidad.
El amor, los sueños y la búsqueda de la felicidad
A pesar de su discurso pesimista, Esty Quesada se muestra más calmada y serena en su vida personal. Reconoce que "tener moneas ayuda" y que la vida tiene mucho que dar. Cree en el amor, no solo el romántico, sino también el amor por los amigos y las pasiones. "El amor existe y el sentido de la vida es el amor", afirma, abierta a la posibilidad de encontrarlo. Ha tenido una epifanía en el zoo de Madrid y se ha dado cuenta de que ya no se quiere suicidar, "por ahora".
Sus sueños van más allá de lo convencional. Se ha comprado un MacBook del año 2001, ha adquirido un coche fúnebre por Wallapop a medias con un amigo, que incluso viene con ataúd, y sus planes futuros incluyen dedicarse al cine, escribiendo e interpretando papeles. En cuanto a la política, Esty se "moja" y vota a Irene Montero, siempre posicionándose con lo más a la izquierda.

Influencers, identificación y el rechazo a la hipocresía
Esty Quesada no se considera una 'influencer' en el sentido tradicional. Aunque es consciente de que influye a la gente, no sube fotos con la intención de que se maquillen o sean como ella. Critica la vacuidad y el "circo" que, en su opinión, rodea a muchas influencers, a las que describe como "pijas de la Castellana que de repente son de la calle" o que fingen tener una vida perfecta.
Valora la sinceridad por encima de todo y aborrece la hipocresía. Cree que es fundamental ser sincero con uno mismo y con el mundo. Recuerda un encuentro con Laura Escanes, a quien había insultado en un vídeo, y cómo esta buscaba su aprobación, a lo que Esty respondió: "Chica, si no nos conocemos de nada. Ni que yo fuera tu madre".
Piensa que es fácil identificarse con ella porque, a pesar de lo contradictorio que pueda parecer, se considera "muy normal, dentro del mundo de los 'loosers'". Tiene problemas que mucha gente experimenta, y no huye de mostrar sus vulnerabilidades, a diferencia de otras influencers que "huyen de que la gente se pueda identificar con ellas" y se posicionan desde una supuesta superioridad.
En cuanto a las amistades, Esty les da mucha importancia, considerándolos la verdadera familia, aquellos que te apoyan y están ahí. Critica a quienes anteponen su canal de YouTube a sus amigos de verdad, demostrando su compromiso con los lazos personales por encima de la fama digital.
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