Vamos a volver a comer legumbres en ensalada, una opción que cada vez nos gusta más porque las podemos comer todo el año. Esta ensalada de lentejas con berenjena asada es una forma de seguir tomando legumbres cuando no hace frío y te encantarán si eres vegetariano. Las lentejas son ricas en proteínas, hidratos de carbono, y cantidad de vitaminas y minerales muy beneficiosos para la salud.

Preparación de los ingredientes clave
Las lentejas las podemos cocer o usar las ya cocidas que nos ahorran mucho tiempo y nos permite preparar la ensalada en menos tiempo. Para los vegetales, el asado es la técnica perfecta para potenciar el sabor. Lavamos y cortamos los tomates por la mitad y los ponemos en una fuente de horno junto con los dientes de ajo sin pelar. Les añadimos la sal y espolvoreamos el romero, añadimos aceite de oliva y los metemos al horno hasta que veamos que los tomates están asados.
Por otro lado, lavamos las berenjenas, las pinchamos unas cuantas veces y las ponemos en otra bandeja de horno. Añadimos aceite de oliva, sal y pimienta y las metemos también al horno a la vez que los tomates. Las berenjenas estarán listas cuando las pinchemos y veamos que están tiernas.
Berenjena Asada en la hornilla de la estufa Como prepararlo @LACHEFNAYELI
Tabla de ingredientes básicos recomendados
| Ingrediente | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Lentejas cocidas | 400 g |
| Berenjenas | 2 unidades |
| Tomates | 3 unidades |
| Aliño (AOVE, vinagre, especias) | Al gusto |
Elaboración del aliño y montaje
Dejamos enfriar o templar las berenjenas, las pelamos y las cortamos en tiras con las manos. Con el jugo de los tomates, los ajos asados y pelados, cuatro cucharadas de aceite de oliva, el vinagre, albahaca y la sal, preparamos el aliño pasando todo por una batidora de mano. Ponemos las lentejas en una ensaladera y las mezclamos con los tomates y las berenjenas. Vertemos el aliño y lo dejamos reposar 15 minutos mínimo para integrar los sabores.

Este plato es sencillo de preparar, tiene especias, contrastes y verduras llevadas a su mejor versión: la cremosidad del yogur, el punto ahumado de la berenjena y la profundidad de las lentejas hacen una combinación redonda. Aunque lo sirvas en pleno invierno, lo cierto es que se presta todavía más al verano o al otoño, cuando apetecen platos templados, frescos y llenos de hierbas. Puedes estar seguro que comiendo este plato estarás bien alimentado.