Hoy vamos a hacer una receta muy sabrosa y original, donde las pencas de la acelga tomarán el protagonismo. Esta será una de las recetas de ensalada que más prepares en invierno, ideal para los amantes de las ensaladas templadas.
Las acelgas están compuestas fundamentalmente por agua, de ahí que su consumo se recomiende en dietas hipocalóricas. A la hora de comprarla debemos tener en cuenta que se trata de una verdura de vida corta, es decir, debe consumirse entre los 2 y 3 días posteriores a su recolección porque enseguida se estropea y pierde sus valores nutricionales.

Información Nutricional de las Acelgas
La acelga está formada fundamentalmente por agua. Al igual que muchas otras verduras tales como las hojas de la remolacha, espinacas, verdolaga, perejil, etc., presenta grandes cantidades de oxalato, que en combinación con el calcio, dan lugar al oxalato cálcico, precursor de la aparición de este tipo de cálculos renales y la tan temida artrosis (no los causantes al 100 por 100).
Variedades y Características
Las acelgas están compuestas por grandes hojas ovaladas y atravesadas por gruesas nervaduras que nacen desde la mitad del tallo. La penca suele ser muy ancha, cuando la hoja está bien desarrollada, larga y carnosa. Atendiendo a las distintas variedades que existen de acelgas, podemos encontrar hojas de color amarillo, verde oscuro y verde claro.
Receta de Ensalada de Acelgas, Huevo y Patatas
Esta es una ensalada templada que se puede disfrutar en cualquier época del año, pero es especialmente reconfortante en invierno.
Ingredientes para 2 personas:
- 300 gr. de acelgas baby
- 2 tomates
- 2 huevos
- 1 lata de anchoas en aceite de oliva
- 4 cucharadas de mayonesa
- Sal
- Pimienta negra molida
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 3-4 yemas de huevo cocido
- 1 ramita de perejil fresco
- 1 ajo pelado
- 1 rebanada pequeña de pan frito
- Vinagre de vino blanco
- 5 dientes de ajo
- Una tira gruesa de beicon (opcional)

Preparación Detallada
Paso 1: Cocinar las acelgas
- Limpiar y cortar las acelgas y las patatas.
- Lavar las pencas bajo el agua del grifo y ponerlas en una cacerola, cubiertas de agua y sal, a fuego medio.
- Las pencas suelen cocerse en unos 20 minutos, aunque este tiempo puede variar según el tamaño y grosor. Para ver si están tiernas, se pueden pinchar con un tenedor. Para esta receta, no deben quedar muy blandas para que no se deshagan.
- Una vez cocidas, escurrir bien el agua y cortarlas en trozos anchos y grandes.
Paso 2: Cocinar los huevos y las patatas
- Poner agua a hervir. Cuando hierva, echar los huevos y contar 6 minutos para que queden perfectos.
- En otra cacerola, poner a cocer 4 patatas con piel de tamaño mediano, bien lavadas. Estarán listas en unos 20 minutos.
- Una vez cocidas las patatas, con mucho cuidado de no quemarse, retirar la piel. Esta, al estar caliente, se desprende fácilmente. Cortar en trozos y añadir a la ensaladera.
- Pelar los huevos cocidos y trocearlos.
Paso 3: Preparar el aliño y otros ingredientes
- Pelar, cortar en trozos pequeños y freír en una sartén, con un dedo o dedo y medio de aceite de oliva, 5 dientes de ajo no muy grandes. Una vez dorados, volcar todo el contenido de la sartén, incluido el aceite, sobre las patatas y las pencas.
- En esa misma sartén, saltear una tira gruesa de beicon cortada en trozos (si se desea) y añadirlo al resto.
- En un mortero, hacer una majada con 3 o 4 yemas de los huevos cocidos que hemos retirado, un poco de sal, una ramita de perejil fresco, un ajo pelado y una rebanada pequeña de pan frito.
- Machacar todo hasta formar una pasta y añadir un poco de vinagre de vino blanco. Remover bien para mezclar todos los ingredientes y echarlo a la ensaladera.
ACELGAS Cómo PREPARARLAS Fácil y rápido
Paso 4: Montar la ensalada
- Colocar en una fuente las acelgas baby bien limpias.
- Trocear los tomates y saltearlos durante un par de minutos con una pizca de sal. Colocar el tomate en un bol y añadir encima los huevos troceados.
- Agregar las anchoas escurridas e incorporar la mayonesa.
- Añadir sal y pimienta al gusto y mezclar todos los ingredientes.

En nuestro caso nos gusta más bien templada, tirando a caliente, pero también se puede comer fría.